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domingo, 4 de febrero de 2024

Comarcas conquenses

¡Hola de nuevo!

Esta semana hemos visitado tres enclaves de la provincia de Cuenca. Visitamos sus embalses, sus hoces y sus lagunas salinas. Una verdadera maravilla. Se tarta de una provincia con unos rincones únicos y una naturaleza muy salvaje. Lo pasamos genial y nos llevamos un montón de sorpresas, con especies que no esperábamos: algunas con plumas y otras con pelo ¿Te vienes?

Pareja de grulla común (Grus grus)

sábado, 16 de diciembre de 2023

Sierra de Altomira

¡Hola!

En esta ocasión os vengo a contar nuestras aventuras y desventuras en la Sierra de Altomira un enorme rincón de las provincias de Guadalajara y Cuenca donde el paisaje es el protagonista. Además de deslumbrarnos con sus ríos, sus bosques o sus afloramientos rocosos, tuvimos la suerte de disfrutar de una maravillosa variedad de aves. Estos parajes en invierno sufren el pequeño vacío que dejan las especies estivales, pero aún así tuvimos el gusto de contentarnos con lo que nos mostró. ¿Os adentráis conmigo en esta tierra salvaje? ¡Dentro crónica!

Águila perdicera (Aquila fasciata) su vientre blanco con líneas oscuras es inconfundible.

sábado, 11 de noviembre de 2023

Laguna de Gallocanta

¡Hola pechiazules!
En esta ocasión estuvimos en la Reserva Natural Dirigida de la Laguna de Gallocanta, en un viaje exprés de dos días en el que pudimos empaparnos de la riqueza de este lugar y por supuesto del griterío y los vuelos de las grullas. Fue una experiencia única y eso que este año la laguna no vive su mejor momento ni por nivel de agua ni por cantidad de grullas ya que están tardando más de lo habitual en llegar, posiblemente por él tiempo de vientos y lluvias que hemos tenido entre finales de octubre y principios de noviembre. Pero bueno, no doy más rodeos y voy con la crónica del viaje.

Bando de grulla común (Grus grus)

jueves, 9 de noviembre de 2023

Alto Tajo

¡Hola pechiazules!

Esta vez os cuento nuestra visita al Alto Tajo, uno de los espacios protegidos más grandes de la Península. En su inmensidad, los cañones, hoces, bosques infinitos y parameras, crean un mágico y hermoso lugar de gran riqueza y biodiversidad. Evidentemente no pudimos visitar el total del parque, pero sí algunos de sus rincones más valiosos. Fue un fantástico día de otoño, con muy buenas observaciones de aves aunque algunas se nos quedaron para otra visita. Os lo cuento todo más abajo. ¡Empezamos!

Buitre leonado (Gyps fulvus)

jueves, 2 de noviembre de 2023

Calera y Chozas y Emblase de Rosarito

Hola de nuevo.

Este año queríamos estrenar el mes de noviembre con una visita a las llanuras y estepas de Calera y Chozas en busca de aves como la avutarda, el sisón o la ganga ortega y, como ya es costumbre, solemos acompañar esta visita con un recorrido por el embalse de Rosarito, una forma de dar la bienvenida a las grullas en su vuelta a la Península. Con el tiempo como loco, logramos sacarle jugo al día con casi 70 especies de aves. A pesar de que en un principio dieran lluvia, el día se portó y logramos cumplir casi todos nuestros objetivos. Solo nos quedó localizar a las avutardas, que esta vez no pudo ser. Os cuento qué pasó y todo lo que vimos en esta crónica toledana.

Pareja de águila imperial ibérica (Aquila adalberti) damero izquierda, adulto derecha.

jueves, 21 de septiembre de 2023

Oso pardo en Somiedo

Hola de nuevo.

De nuestro último viaje por tierras leonesas y asturianas, nos traemos la memoria llena de imágenes, escenas y encuentros únicos en una tierra salvaje y misteriosa. Ciervos, zorros, corzos, rebecos, buitres, cárabos y el protagonista de este viaje, el oso pardo, fueron nuestros compañeros durante cuatro fantásticos días. 

Paisaje típico de Somiedo

sábado, 9 de septiembre de 2023

Curso de identificación de rapaces

¡Hola de nuevo!

Nos hemos estrenado este septiembrer con el Curso de identificación de aves rapaces organizado por SEO/BirdLife dentro de su programa de cursos. Las rapaces diurnas son un grupo de aves bastante atractivo para la mayoría de los aficionados. Sin embargo su identificación no siempre es fácil y puede suponer en muchos casos un reto. En la parte teórica estuvo mi compañero Víctor Ortega, al que pude acompañar también en las 2 sesiones prácticas de campo.

Águila perdicera (Aquila fasxiata)

martes, 15 de marzo de 2022

Monfragüe, llanos de Cáceres y embalse de Arrocampo

¡Hola de nuevo!

Este fin de semana pasado tuvimos la suerte de guiar el viaje ornitológico a Monfragüe, llanos de Cáceres y embalse de Arrocampo dentro del programa de excursiones organizadas por SEO/BirdLife. Un viaje fantástico a disfrutar de los inicios de la primavera, la llegada de algunas aves estivales y de la riqueza de la tierra extremeña.

Un viaje fantástico a disfrutar de los inicios de la primavera

martes, 5 de mayo de 2020

Aves desde mi ventana

¡Hola de nuevo!
A raíz del confinamiento que estamos sufriendo estos días, hemos dejado de salir a disfrutar de la naturaleza. Nos hemos alejado de sus olores, de los susurros de sus habitantes y la belleza de sus paisajes. En cambio, el paso de las horas, los días y las semanas encerrados en casa nos ha llevado a descubrir esas experiencias desde la ventana de nuestros hogares.

Por ello, ahora que parece que se acerca el final, queremos resumir en una pequeña entrada las aves que hemos observado desde la ventana de Blue Nature. Lo cierto es que hemos tenido "la suerte" de coincidir con una época de paso migratorio: el prenupcial y hemos podido observar 31 sps entre estivales, invernantes y residentes.

Cuando se decretó el estado de alarma, al margen de la situación, había miles, millones de aves llevando a cabo el viaje de sus vidas. Muchas de ellas nacieron la primavera pasada aquí y vienen con el objetivo de criar en la tierra en la que crecieron. Los recursos y el clima son la motivación de muchas de ellas.

Otras muchas comenzaron su viaje de vuelta al norte, de donde verdaderamente son, pues estaban pasando únicamente el invierno en la Península. Y por último queda otro grupo de aves, residentes, comunes pero que en estos días nos parecen más especiales que nunca. Son las aves que vemos todos los días y a las que no solemos hacer mucho caso. Justo ahora comenzaban a reclamar territorios y sus cantos entran por nuestra ventana recordándonos viejos paseos por el campo.

Después de esta "breve" introducción os dejamos a continuación las aves que hemos podido identificar desde el día 14 de marzo desde nuestra pequeña ventana en el centro de la capital. Esperamos que os guste y os traigan buenos recuerdos. Les hemos dado un aspecto nuevo para que sea más divertido.

Este es el total de aves observadas durante el confinamiento. Un total de 31 sps
Este es el total de aves que hemos observado durante el confinamiento, un total de 31 sps.

jueves, 21 de marzo de 2019

Birding Monfragüe y Arrocampo

¡¡Hola de nuevo!!

El segundo fin de semana de marzo (09 y 10) acudimos con una excursión ornitológica de Blue Nature al Parque Nacional de Monfragüe y el embalse de Arrocampo. Fue un fin de semana excepcional con un grupo magnífico que disfrutó de más de 100 especies observadas. Entre ellas buitres, águilas, garzas, halcones, golondrinas e incluso el esquivo avetoro.

Buitre leonado (Gyps fulvus) y buitre negro (Aegypius monachus) en una disputa por un posadero -
Griffon vulture and cinereous vulture contesting for the perch

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Siluetas de rapaces I

Seguro que muchos habéis mirado al cielo y habéis visto la elegante silueta de una rapaz. Los que tienen muchas horas de vuelo hechas saben identificar bien esa silueta, mientras que otros tienen dudas, no se atreven a identificar o están comenzando a diferenciarlas. Para todos ellos, incluso los que ya sabéis bastante, hemos preparado una serie de entradas en las que se exponen las diferencias principales para identificar rapaces en vuelo.

En España tenemos un total de 27 especies de rapaces, divididas en varias familias. Como son muchas iremos poco a poco. Empezaremos con los buitres, que en el territorio español son 4 especies, quebrantahuesos, buitre leonado, buitre negro y alimoche.

Las cuatro especies de buitres ibéricos con sus plumajes juveniles y de inmaduros.
Desde el gran buitre negro, hasta el más pequeño de los buitres, el alimoche.

martes, 4 de septiembre de 2018

Guía de aves de pinares de montaña y piornales

Después de muchas visitas al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama y a sus ecosistemas más representativos, hemos decidido hacer una mini-guía online y accesible que describa las características más importantes de las especies más comunes de este tipo de hábitats. Hemos intentado incluir fotos de todas las especies fáciles de observar aunque seguro que hay muchas más que se nos han pasado.

Aún así esperamos que los que estáis empezando encontréis la ayuda necesaria para identificar y diferenciar estas aves tan especiales, y que los que ya sabéis tengáis un resumen accesible a las aves de pinares de montaña y piornal y con suerte encontréis algo nuevo que no sabíais.

¿Qué es un piso bioclimático?

Este término está asociado a la altitud y al cambio del espacio o hábitat correspondiente. Por tanto, a medida que aumentamos la altitud se suceden uno u otro espacio, dependiendo fundamentalmente de la temperatura.

En este caso nosotros vamos a pasar por el último de los pisos bioclimáticos del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, el Piso Alpino. Dentro de ese piso, la división o cliseride (modelo que representa la sucesión altitudinal de las distintas formaciones vegetales) iría desde el piso más bajo, con vegetación de baja montaña (4) y especies que necesitan temperaturas altas como las encinas; seguido de los bosques de media montaña (3), mucho más húmedos como robles, castaños o hayas, estas últimas sustituidas, en este caso, por los pinares, principalmente de pino silvestre; y finalmente el matorral de alta montaña (2), con enebros, sabinas y piornos y que preceden a las praderas de las cumbres (1).

A continuación y dentro de esta división vamos a ver las aves de los bosques de media montaña, principalmente de pino silvestre, el matorral de alta montaña, donde aparecen los piornos y algunas aves que aparecen en las praderas de las cumbres.

GUÍA DE AVES - PINARES DE MONTAÑA Y PIORNALES

Bosques de media montaña: pinares

Aproximadamente entre 1.300 y 1.900 metros. En este piso los veranos son templados y los inviernos son ligeramente fríos, con frecuentes heladas y nevadas.

Milano real
Milvus milvus
50-60 cm
Sedentario e invernante

De plumaje rojizo rayado, con la cabeza en tonos grises. Extendido de forma heterogénea por la Península, aunque no está presente en el mediterráneo ni la costa noroeste. Cría en zonas forestales de media montaña, aunque campea por otras zonas para encontrar alimento, ya que es principalmente carroñero.


martes, 19 de septiembre de 2017

Migración en el Estrecho de Gibraltar

¡¡Hola desde el extremo de Europa!!

Esta vez os mostraremos, desde los observatorios de Tarifa destinados a la observación de la migración, algunas de las aves que empezaron el viaje hacia África, a sus cuarteles de invernada. Pero ¿por qué migran estas aves? Pues las dos razones principales son la disponibilidad de alimento y la climatología. ¿Y por qué por aquí? Se trata de la forma más corta de dar el salto de Europa a África, el Estrecho de Gibraltar son solo 14 kilómetros. Normalmente se van juntando en la costa esperando vientos favorables y tomando las corrientes de aire ascendentes necesarias para poder llegar al continente vecino.


Bando de cigüeña negra (Ciconia nigra) durante el paso migratorio.
Durante una excursión en colaboración con SEO/BirdLife a ver la migración visitamos los observatorios de Cazalla y de el Algarrobo, donde pudimos ver muchas de las rapaces que cruzan estos días de septiembre. 

Tuvimos suerte de que los días que estuvimos no hizo mucho viento, ni frío, ni lluvia, por lo que las condiciones de paso fueron perfectas para que las aves cruzaran y nosotros las pudiésemos ver. 

Cigüeña negra (Ciconia nigra) durante el paso migratorio postnupcial en el Estrecho. Blue Nature
Cigüeña negra (Ciconia nigra) durante el paso migratorio postnupcial en el Estrecho.
Esta especie migra en grupos tal y como hace su prima la cigüeña blanca.
Dos cigüeñas negras (Ciconia nigra) pasan por encima del observatorio del Algarrobo. Blue Nature
Dos cigüeñas negras (Ciconia nigra) pasan por encima del observatorio del Algarrobo.
El paso de esta especie comienza en agosto y acaba en octubre, por lo que el grueso pasa ahora en septiembre.
Águila pescadora (Pandion haliaetus) cerca de uno de los observatorios. Blue Nature
Águila pescadora (Pandion haliaetus) cerca de uno de los observatorios.
Su presencia aquí es habitual aunque no es fácil de observar.
Milano negro (Milvus migrans). Blue Nature
Milano negro (Milvus migrans).
Esta es otra de las especies que migra en grupos más o menos numerosos.
Alimoche común (Neophron percnopterus) de 2º año. Blue Nature
Alimoche común (Neophron percnopterus) de 2º año.
El buitre africano por excelencia de nuestra fauna vuelve a su lugar de origen.
También hay un grueso de buitre leonado (Gyps fulvus) que cruza a África. Blue Nature
También hay un grueso de buitre leonado (Gyps fulvus) que cruza a África.
En ocasiones entre los buitres viaja algún buitre moteado (Gyps rueppelli) o buitre de Rüppell.
Águila calzada (Hieraaetus pennatus) morfo claro. Blue Nature
Águila calzada (Hieraaetus pennatus) morfo claro.
El paso de estas aves es muy fuerte y fácilmente se pueden ver hasta 200 ejemplares a lo largo de una mañana.
Las calzadas cruzan el Estrecho de forma individual pero el flujo es constante.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) sobrevolando el observatorio. Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus) sobrevolando el observatorio.
Esta rapaz también tiene un fuerte paso por el estrecho pudiendo llegar a verse más de 100 en un día.
Culebrera europea (Circaetus gallicus). Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus).
Los jóvenes carecen de la capucha típica de esta especie.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) joven con la cabeza muy clara. Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus) joven con la cabeza muy clara.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) joven de morfo claro presenta un plumaje blanco. Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus) joven de morfo claro presenta un plumaje blanco.
El paso de adultos es alto, pero nos gustó ver estos ejemplares tan blancos.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) con la coloración habitual de adulto. Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus) con la coloración habitual de adulto.
Dos abejeros europeos (Pernis apivorus) durante el paso postnupcial en el Estrecho. Blue Nature
Dos abejeros europeos (Pernis apivorus) durante el paso postnupcial en el Estrecho.
Esta especie es de las primeras en cruzar a África, ahora es menos habitual.
Abejero europeo (Pernis apivorus) adulto de color muy oscuro y vientre barrado. Blue Nature
Abejero europeo (Pernis apivorus) hembra adulta de color muy oscuro y vientre barrado.
Aunque no eran fechas pudimos ver un paso importante de abejeros de todas las edades.
Abejero europeo (Pernis apivorus) hembra adulta de color menos oscuro y barrado. Blue Nature
Abejero europeo (Pernis apivorus) hembra adulta de color menos oscuro y barrado.
Algunos llegaban al Estrecho con el plumaje totalmente destrozado como este caso.
Joven de abejero europeo (Pernis apivorus). Blue Nature
Joven de abejero europeo (Pernis apivorus).
El dibujo facial sin ojo amarillo y sin cabeza gris son típicos de joven.
También pudimos ver algún ejemplar de aguilucho cenizo (Circus pygargus) cruzando a África. Blue Nature
También pudimos ver algún ejemplar de aguilucho cenizo (Circus pygargus) cruzando a África.
Los cernícalos vulgares (Falco tinnunculus) nos pasaban muy cerca mientras cazaban en los alrededores. Blue Nature
Los cernícalos vulgares (Falco tinnunculus) nos pasaban muy cerca mientras cazaban en los alrededores.
Aunque su primo el cernícalo primilla (Falco naumanni) si es migrador, las poblaciones de vulgar son residentes.

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y encuentra con Blue Nature tu mejor destino.

Unas 360 especies de aves distintas encuentran los recursos necesarios a lo largo de todo el año en nuestra región gracias a la gran diversidad de ecosistemas y hábitats. Algunas tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

Te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales. Si te gustan las aves no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. No te los pierdas y echa un vistazo aquí: Blue Nature web
También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta a la carta.

martes, 25 de octubre de 2016

Aves de las cimas, Ubiña

Desde la parte más baja de los valles, se llega a los últimos pueblos antes de los grandes macizos. Aldeas y poblaciones construidos casi en vertical, cuyas calles y avenidas no son mas que subidas y bajadas. Esta es la pista que nos recuerda que nos encontramos a más de 1.500 metros sobre el nivel del mar. A estas altitudes es fácil plantearse cómo se desarrollará la vida en las laderas escarpadas y rocosas, o entre las grietas y cuevas que aparecen en la roca. La supervivencia de muchas especies, y en concreto de las aves, dependerá de su astucia o de su adaptación al medio.


Las montañas siempre han sido formaciones rocosas que nos asombran. Sus escarpados relieves, lo apuntado de sus cimas y el aspecto dentado de las cordilleras son características que nos llaman la mucho atención. Estos y otras muchos aspectos son la carta de presentación de un macizo hermoso pero poco quizás no tan conocido como otros lugares montañosos de la península. El Macizo de Ubiña es una pequeña comarca montañosa situada en el norte de España -Asturias- y que forma parte de la Cordillera Cantábrica. Con más de 50 cumbres, muchas de ellas con más de 2.000 metros de altitud, es el Peña Ubiña (2.411 m) el que le da el nombre al macizo. Es en esta maravillosa montaña, considerada una de las más bonitas de la Cordillera Cantábrica, se desarrolla la búsqueda de las aves que logran, año tras año, sobrevivir en estos parajes.

Vistas desde la subida al Peña Ubiña (2.411 m).

Un poco antes de salir de uno de estos últimos pueblos de montaña, cuyas fuentes dan un agua fresca y limpia, se pueden ver las primeras especies que se han acostumbrado a la vida alpina. Aunque son habituales de otros lugares, también saben explotar los recursos de zonas con relieve mucho más accidentado. Un claro ejemplo es la gran cantidad de colonias de avión común, especie también presente en zonas de menor altitud, que gozan de la tranquilidad de estos valles.

Pollos de avión común (Delichon urbicum) asomando del nido.
Suelen poner sus nidos en edificios o construcciones y en paredes rocosas, hasta los 2.500 m.
Avión común (Delichon urbicum) adulto cebando a los pollos.
Es una especie muy gregaria y anida en colonias que en ocasiones llegan a las 100 parejas.

Entre tanto avión común volando incesantemente para capturar los insectos voladores que servirán de alimento a sus pollos, se pueden observar también varios vencejos comunes y algunos ejemplares de golondrina común, dos especies que también explotan el mismo recurso.

Tanto movimiento, distrae a un pequeño pollo de lavandera blanca que pasa sus primeros meses de vida entre las tejas de esta casa viendo pasar una y otra vez a estas y otras muchas aves como gorriones comunes, estorninos negros o serines verdecillos.

Pollo de lavandera blanca (Motacilla alba).
Como se ve, los juveniles son grisáceos y uniformes, frente a los colores negros de los adultos.

Las laderas de subida al pico son extensas superficies de pastos verdes por los que el ganado se mueve con confianza. Salpicados por pequeñas laderas rocosas o canchales, que son depósitos de rocas en la base de las laderas, se ven los primeros habitantes del lugar. El colirrojo tizón, bien distribuido por el resto de la península, también logra, entre las rocas, construir su nido y sacar adelante las futuras generaciones que ocuparán el enclave.

Algo menos dependiente del sustrato rocoso que el colirrojo tizón, el bisbita alpino es una especie muy singular, cuyas poblaciones reproductoras se limitan a estos pastos de alta montaña, aunque en invierno los abandona. De pecho liso, gran ceja clara y plumas oscuras de las cobertoras, emite su breve reclamo que recuerda al de las lavanderas.

Bisbita alpino (Anthus spinoletta).
Su breve pero duro "tsiip" resuena en el silencio de la ladera.
Bisbita alpino (Anthus spinoletta).
Hasta los 2.500 metros y si hay laderas de pastos, se podrá seguir viendo a esta especie.

Al llegar al final de la ladera y barrer con los prismáticos el espacio aéreo en busca de más habitantes de las rocosas paredes que escoltan el camino hacia Peña Ubiña, se pueden localizar algunas grandes rapaces como el alimoche común, que en un vuelo poderoso avanza en busca de carroña. A pesar de su aspecto, el alimoche es el más pequeño de los buitres.

Alimoche común (Neophron percnopterus).
De color blanco sucio con plumas de vuelo negras y cola en forma de cuña.

El abundancia relativa de aves en las zonas alpinas no es la misma que la de un bosque o un humedal. La altitud y la disponibilidad, así como las temperaturas extremas del invierno, son factores limitantes, que frenan la colonización de estos escarpados lugares. 

Sin embargo, la reducida cantidad de aves, se compensa con la diversidad específica. Las aves que viven en estos lugares, en muchas ocasiones, solo lo hacen aquí, por lo tanto nos encontramos con verdaderos especialistas en sobrevivir en las cimas más altas de los macizos. Como el gorrión alpino que, como su nombre indica, solo vive en alta montaña y rara vez a menos de 1.800 m.

Pareja de gorrión alpino (Montifringilla nivlais).
De colores blancos que le sirven para pasar desapercibido entre los neveros que frecuenta.

Según se continúa el camino que sube al Peña Ubiña, no se puede evitar quedar asombrado por la habilidad que tienen algunos animales para moverse por el lugar. Es muy habitual que en subidas de alta montaña como esta, nos encontremos con pequeñas manadas de rebecos que tienden a escapar hacia zonas más seguras para ellos, paredes verticales y acantilados por los que parece imposible pasar.

Manada de rebecos (Rupicapra rupicapra).

Entre tanto, aparece y se asoma a curiosear, un pequeño pero colorido habitante de las rocas. Es el roquero rojo, en este caso una hembra que se acerca a uno de los pequeños riachuelos formados por el deshielo de las nieves. Ella no es tan colorida como los machos, que en el periodo estival lucen unos rojos y azules muy bonitos, pero sigue siendo igual de bonito y agradable dar con esta especie, en ocasiones, muy tímida.

Hembra de roquero rojo (Monticola saxatilis).
Curiosa, tímida y precavida, se va acercando poco a poco hasta el riachuelo.

Las últimas laderas de pastos, antes de comenzar una subida casi vertical y pedregosa, están hasta arriba de dos lugareños. Son de color negro, muy ruidosas y les encanta volar en grandes bandos. ¡¡Efectivamente!! Se trata de las dos especie de chova de nuestro territorio, la chova piquirroja y la chova piquigualda. Más común y distribuida esta última, que se puede ver incluso en el centro y sur de la península, aunque siempre asociada a lugares accidentados y rocosos. Por otro lado la piquigualda es limitada a la Cordillera Cantábrica y los Pirineos, toda una experta en supervivencia de este lugar.

Pareja de chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus).
Solo cría en zonas alpinas, rara vez a menos de 1.00 metros.
Pareja de chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax).
Es muy habitual verla en bandos que le sirven para localizar mejor el alimento.

Una vez en la cima, se pude ver todo el macizo, la nieve de la cumbre en pleno julio y las laderas por las que se sube, que cada vez son más rocosas. Mientras se descansa en la cima, se puede repetir el mismo barrido con los prismáticos que en las laderas anteriores pudiendo ver esta vez buitres leonados, que con un poco de suerte pueden pasar muy bajos.

Buitre leonado (Gyps fulvus).
Es una rapaz muy planeadora que alcanza esta altura gracias a las corrientes ascendentes de aire caliente.

Cuando hay coger el camino de bajada, cuesta abandonar tan maravillosos lugar, pues las vistas desde arriba son magníficas. Decenas de picos que recuerdan a la dentadura de un carnívoro, decoran un paisaje infinito de tonos verdes, amarillos y azules. La temperatura en verano es mucho más fresca, pero lo mejor es que, en la cima, el silencio es único y la tranquilidad relajante, quizás estos dos factores son lo que tanto atrae a estas aves alpinas

martes, 20 de septiembre de 2016

Cantos y colores de La Pedriza

Dentro del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares y al sur del arroyo de la Dehesilla, se encuentra una de las tres partes, geológica y paisajísticamente diferentes, de la famosa Pedriza, La Pedriza Anterior. Aunque su relieve no supere los 1750 metros, en su extensión alberga una biodiversidad que sorprende al visitante, que no deja de toparse con una flora y una fauna únicas en esta zona tan cercana a varios núcleos urbanos.


Entre bosque mediterráneo y vegetación propia de las regiones de montaña, los ecosistemas forestales y matorralizados abundan en las laderas, mientras que las praderas y pastizales se abren junto con las pequeñas llanuras que quedan a la vera del camino. Un escenario magnífico para el desarrollo de la vida en La Pedriza y unas vistas espectaculares.

Paisaje de La Pedriza
Una de las vistas que se puede obtener durante el paseo

En una visita primaveral, hace ya unos meses, visité esta parte de dicho macizo, y caminando por la ladera que vierte sus aguas al Embalse de Santillana, se puede identificar bastantes aves, las cuales presentan en primavera tan coloridos plumajes y lo más importante, tan variadas melodías y cantos. Y es que durante los meses que dura esta estación y casi hasta el final del verano, las aves se vuelven más cantoras que nunca. Todo un repertorio que además de ser una maravilla, se convierte en un recurso más para identificar aves.

Pinzón vulgar (Fringilla coelebs)
Macho de pinzón vulgar (Fringilla coelebs).
A los pinzones les encantan, entre otras, las semillas de fresnos como este.

Este fringílido de manchas blancas y colores rojizos, se alimenta de frutos y semillas, pero cuando no está atareado tratando de llenar su estómago, se pone en una ramita medianamente escondida y pone a prueba toda su capacidad pulmonar. Sus dos o tres trinos de forma ascendente, acaban en un floreo "chuuu-ii-o".

La tradición ganadera, en su mayoría bovina, en esta parte del norte de Madrid, provocó en su día el levantamiento de una red de muros de piedra natural, que son hoy sustrato para una variedad de especies vegetales. Entre estas, se encuentra la zarzamora, que crece en el borde y base de algunas partes de estos muros. Si paseamos mirando y atendiendo a esta espinosa planta, podemos dar con un ave de apenas unos 10 gramos que se mueve cómodamente entre sus tallos y espinas, la "bigotuda" curruca carrasqueña. 

Curruca carrasqueña (Sylvia cantillans)
Macho de curruca carrasqueña (Sylvia cantillans).
Pequeñas y esquivas, las currucas se mueven sigilosamente entre la vegetación.

Este macho concretamente anduvo haciendo ruido entre la vegetación, hasta que, tras esperar pacientemente, salió y se posó en esta ramita seca para dejar ver su bigotera blanca, su barbilla anaranjada y su llamativo anillo ocular de un rojo vivo. Sin duda una mezcla de colores perfecta.

Dejando de lado los colores y volviendo a los cantos, una especie que brilla por su fácil identificación mediante su trino es la alondra totovía. Más pequeña que su prima campestre, este alaúdido de bosques abiertos realiza un "tliu-tliu" afalutado y descendente que puede escucharse desde lejos y que difícilmente se puede confundir.

Alondra totovía (Lullula arborea)
Alondra totovía (Lullula arborea) adulto con ceba.
Como su nombre científico indica, es una especie más forestal.
Alondra totovía (Lullula arborea)
Alondra totovía (Lullula arborea) adulto en un cable.
En las zonas en las que abundan, es más fácil verlas colgadas de los cables.

Cuando su pico no está lleno de invertebrados con los que dará de desayunar a sus pollos, se la puede oír desde posaderos como este en las zonas donde hay postes eléctricos o desde rocas en bordes de bosque o zonas más abiertas. De aspecto similar al del resto de aláudidos, se diferencia por la banda blanquecina que hay encima del ojo.

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)
Herrerillo común (Cyanistes caeruleus) adulto.
A lo largo del recorrido las encinas esconden aves tan bonitas como esta.
Más sobre esta especie haciendo click aquí.

El herrerillo, algo más común que las últimas aves, presenta un traje amarillo con sombrero y capa de color azul. Esta pequeña ave acompaña al relicto bosque de encinas que crece desesperadamente en el rocoso suelo de La Pedriza. En este tipo de árboles, el herrerillo encuentra las orugas necesarias para su alimentación.

A medida que se va avanzando y que nos separamos más y más de las zonas más humanizadas, empezamos a alcanzar la Pedriza más salvaje, los territorios de las grandes rapaces, por lo que conviene no dejar de mirar el cielo en busca de aves como busardos ratoneros, buitres negros y leonados, águilas calzadas, culebreras o milanos.

Águila calzada (Aquila pennata)
Águila calzada (Aquila pennata) adulto morfo claro.
Fijarse en las plumas negras y la cabeza de color castaño.
Buitre leonado (Gyps fulvus)
Buitre leonado (Gyps fulvus) adulto.
Carroñero por excelencia, surca los cielos con su enorme envergadura.
Buitre negro (Aegypius monachus)
Buitre negro (Aegypius monachus) adulto.
En el norte de Madrid y desde la Pedriza, se pueden ver ejemplares de esta emblemática rapaz.
Busardo ratonero (Buteo buteo)
Busardo ratonero (Buteo buteo) adulto.
Más barrado que las anteriores, se posa frecuentemente en los tendidos eléctricos.
Culebrera europea (Circaetus gallicus)
Culebrera europea (Circaetus gallicus) adulto.
Estrictamente cazadora de ofidios (serpientes) su color claro y su cabeza marrón la delatan.
Milano negro (Milvus migrans)
Milano negro (Milvus migrans) adulto.
Domadora del viento, esta rapaz abandona nuestros cielos todos los años a finales del verano.

Las características de la zona no son las adecuadas para poder albergar nidos o colonias de todas estas especies, sin embargo, la infinidad de claros que se abren en el bosque y la sucesión de pastizales dedicados al ganado, son el área de campeo perfecta para tan suculenta selección de rapaces. Allí encuentran todos y cada uno de los recursos alimenticios que necesitan y se convierten en uno de los principales atractivos de este macizo rocoso.

Estas zonas abiertas, se abren paso acompañadas en todo momento por un borde forestal, por lo que se vuelven a escuchar los cantos y trinos mientras se divisan desde lejos las plumas de colores. En este caso se trata del verdecillo, de sonido característico y de color más amarillo que verde, que no falta en cualquier itinerario de campo durante los meses de primavera y verano.

Serín verdecillo (Serinus serinus)
Macho de serín verdecillo (Serinus serinus) adulto.
Sus cantos ponen banda sonora al paisaje y ecosistema de la Pedriza.
Mosquitero papialbo (Phylloscupos bonelli)
Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli) adulto.
De vientre más pálido que los otros mosquiteros y mucho menos amarillento.

Algo menos colorido pero igual de cantrín que el serín verdecillo, se puede escuchar o llegar a ver al mosquitero papialbo, exclusivo de este momento del año. Su famoso reclamo disilábico: "chu-ii" se escucha en parte del valle y resuena entre los robles por los que principalmente se le puede encontrar.

Saliendo una vez más del frondoso bosque hacia zonas más abiertas o incluso más matorralizadas, encontramos sabinas, enebros y jaras, que adornan un paseo ya de por sí agradable. Entre las aves que se pueden ver en este escenario se encuentran las currucas, que se mueven con comodidad entre la vegetación. Sin embargo, hay un par de aves que necesitan ser más visibles y es que no quieren que las hembras de su especie se pierdan sus irresistibles colores y sus atractivos cantos.

Escribano soteño (Emberiza cirlus)
Macho de escribano soteño (Emberiza cirlus) adulto cantando.
Su canto breve y monótono recuerda al del mosquitero papialbo, pero más largo.
Zarcero políglota (Hipolais polyglotta)
Zarcero políglota (Hippolaris poliglotta) adulto cantando.
Desde lo lato de una rama entona un reclamo de tipo gorrión: "trr, che-che"

Estos son el escribano soteño y el zarcero políglota, dos pequeños puntos amarillos que pueden verse desde lejos, cantando en lo alto de un árbol, bien visibles. El escribano reside aquí todo el año, pero el zarcero acaba de llegar de un largo viaje desde el continente africano y no puede perder un segundo y se pone a cantar

La que también ha llegado de África y ya se encuentra como en casa es la golondrina dáurica, que vuela junto a aviones comunes y golondrinas comunes de forma vertiginosa a ras del suelo, capturando los invertebrados que abundan en las zonas más abiertas.

Golondrina dáurica (Cecropis dáurica)
Golondrina dáurica (Cecropis daurica) adulto con la Pedriza de fondo.
El evidente obispillo blanco y su cola de golondrina son inconfundibles características de la especie.

Vuelos en círculo o picados de infarto, estas son el tipo de acrobacias que realizan para dejar embobado a cualquiera durante un largo periodo de tiempo. A su lado y casi a la misma velocidad, vuela otro grupo de aves que se distinguen claramente de las golondrinas, los vencejos.

Vencejo común (Apus apus)
Vencejo común (Apus apus) adulto sobrevolando pastizales.
Surcando los cielos a gran velocidad va atrapando a sus diminutas presas.

A modo de boomerang, vuelan de un lado a otro capturando insectos voladores, hasta generar una bola de invertebrados que guardan en su boca y que utilizarán posteriormente en su nido para alimentar a su prole.

Justo debajo de tanto movimiento, se extiende el pastizal, y en él un pequeño grupo de aves comunes se alimenta sin parar un segundo. Urracas, lavanderas, estorninos, cigüeñas, gorriones, mirlos y otras muchas especies más, avanzan caminando o a saltitos, a la vez que van recopilando semillas e invertebrados, una tarea necesaria, pues su éxito marcará la diferencia en la supervivencia de sus crías.

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)
Cigüeña blanca (Ciconia ciconia) adulto marcado con la anilla de PVC: "ANEN".
Es típico ver bandos en los campos que acompañan al camino.
Estornino negro (Sturnus unicolor)
Estornino negro (Sturnus unicolor) adulto.
Lo cierto es que sus colores no son los más llamativos, pero lo compensa con su canto.
Lavandera blanca (Motacilla alba)
Lavandera blanca (Motacilla alba) adulto con ceba.
Frecuente en zonas húmedas mientras se alimenta en áreas abiertas.
Milro común (Turdus merula)
Macho de mirlo (Turdus merula) adulto.
Aunque llueva, las plumas no se mojan gracias a aceites que extienden por todo su cuerpo.




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completa de las 45 especies observadas
en la Pedriza: