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lunes, 23 de octubre de 2023

Navaseca y Campo de Calatrava

Hola de nuevo

Un año más volvimos a visitar dos magníficos  enclaves de la provincia de Ciudad Real, mezclando dos ambientes, las zonas húmedas y los llanos esteparios. Más de 75 especies de aves entre la Laguna de Navaseca, la zona volcánica del Campo de Calatrava y alguna paradilla estratégica que hicimos por el camino. En resumen fue una escapada excepcional en la que, afortunadamente, pudimos esquivar el mal tiempo y disfrutar de la riqueza de estos lugares. ¡Os cuento más detalles abajo!

Escena de una de las pardas con varias especies.

martes, 12 de septiembre de 2017

La migración en el interior y sus inesperados visitantes.

Hola de nuevo.

Esta vez os muestro algunas de las aves que vimos en una excursión al sureste madrileño para ver aves migratorias. La suerte nos acompañó y pudimos ver algunas especies poco habituales de la Comunidad de Madrid, como el archibebe claro (Tringa nebularia) es lo curioso del paso migratorio, que nunca sabes qué te puedes encontrar.

Una mañana un poco ventosa pero con altas temperaturas.

Se trata de un humedal, por lo que encontramos especies típicas de este hábitat, principalmente acuáticas, aunque dado la elevada densidad de mosquitos y moscas, se puede ver una variedad de aves insectívoras muy interesante.

Humedal en la Comunidad de Madrid. Blue Nature
Aspecto del humedal.
Zampullín común (Tachybaptus ruficollis) Blue Nature
Zampullín común (Tachybaptus ruficollis). Había muchos buceando por el humedal.
Tres moritos (Plegadis falcinellus) se dejaron ver en Madrid algo poco habitual. Blue Nature
Tres moritos (Plegadis falcinellus) se dejaron ver en Madrid algo poco habitual.
Es una de las recompensas de la migración y la dispersión de algunos ejemplares.
Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) y garcilla bueyera (Bubulcus ibis). Blue Nature
Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) a la izquierda y garcilla bueyera (Bubulcus ibis) a la derecha.
La diferencia es evidente, tanto por tamaño como por color de plumaje y pico.
La población de la cangrejera principalmente se encuentra en el Delta del Ebro, la Albufera y las marismas.
Poder verla en la Comunidad de Madrid es todo un privilegio.
Juvenil de garza imperial (Ardea purpurea). Blue Nature
Juvenil de garza imperial (Ardea purpurea).
Su plumaje más rojizo y ocre le diferencia de los adultos.
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus). Blue Nature
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus).
Aunque es una especie habitual en Madrid, no lo es tanto en esta parte de la comunidad.
Chorlitejo chico (Charadrius dubius). Blue Nature
Chorlitejo chico (Charadrius dubius).
En las orillas del humedal pudimos encontrar hasta 3 juntos buscando alimento entre el barro.
Avefría europea (Vanellus vanellus).Blue Nature
Avefría europea (Vanellus vanellus).
La llegada de las avefrías se asocia con el cambio de estación, pues pasan el invierno aquí.
Pudimos ver varios bandos de unas 20 sobrevolando el humedal.
Combatiente (Philomachus pugnax). Blue Nature
Combatiente (Philomachus pugnax).
El mejor momento para poder encontrar a esta limícola es el paso y la invernada.
La sorpresa de la mañana fue este archibebe claro (Tringa nebularia). Blue Nature
La sorpresa de la mañana fue este archibebe claro (Tringa nebularia) que encontramos entre las avefrías.
Su llegada es muy poco habitual, puesto que suele frecuentar humedales costeros al llegar el invierno.
Esto demuestra la importancia de algunos enclaves que funcionan de lugares de descanso para las aves en migración.
Andarríos grande (Tringa ochropus). Blue Nature
Andarríos grande (Tringa ochropus).
Fijarse en el anillo ocular claro y las pintas muy poco marcadas. El color de las patas puede ayudar.
Andarríos bastardo (Tringa glareola). Blue Nature
Andarríos bastardo (Tringa glareola).
En cambio el bastardo se diferencia por una ceja clara, unas motas muy evidentes en el plumaje y el color de las patas.
Carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus).Blue Nature
Carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus).
Es frecuente en migración, pero solo durante esta época, por lo que es todo un privilegio poder observarla de cerca.
Lavandera boyera (Motacilla flava). Blue Nature
Lavandera boyera (Motacilla flava).
Pudimos ver hasta 40 lavanderas entre la vegetación de humedal.
Esta densidad no es habitual y únicamente se debe al evento de la migración.

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita la Comunidad de Madrid.

Unas 240 especies de aves distintas encuentran los recursos necesarios a lo largo de todo el año en nuestra región gracias a que aproximadamente el 40% de su superficie se encuentra protegida por su gran diversidad de ecosistemas y hábitats. Algunas tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

Te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales. Si te gustan las aves no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. No te los pierdas y echa un vistazo aquí: Blue Nature web
También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta a la carta

martes, 7 de junio de 2016

Cielos de la Janda

De gran extensión y diversidad de habitats, los rincones de la Janda se extienden en una comarca situada en el centro de la provincia de Cádiz. Su nombre se lo debe a la antigua laguna de la Janda que ocupaba gran parte de lo que hoy son cultivos de regadío y canales de riego. 

A pesar de la transformación del paisaje y la pérdida de determinados hábitats, las aves han sabido salir adelante, han demostrado sus  capacidades de supervivencia. Claro está que la calidad de las poblaciones no es la misma y por supuesto se entiende que las especies menos resilientes, las más especialistas han abandonado este territorio. Sin embargo hay esperanza todavía en un territorio que sorprende al visitante, porque a pesar de que los cultivos predominen en la Janda, los cielos siguen siendo de ellas, de las aves.

Garcilla bueyera (Bubulcus ibis) portada

Gracias a una estupenda guía de campo sobre el lugar, supimos movernos por allí sin problema alguno. Os recomiendo llevar con vosotros este libro que tanto nos ayudó, si vais a visitar la Janda, el estrecho o Los alcornocales, lo llevéis con vosotros, es muy completo y está escrito también en inglés, "Guía de Aves del Estrecho de Gibraltar. Parque Natural Los Alcornocales y Comarca de la Janda" de David Barros Cardona y David Ríos Esteban de la editorial ornitour.

Guía para La Comarca de la Janda

Siguiendo las indicaciones de un ornitólogo aficionado de una localidad cercana al lugar, mi buen amigo Alfonso Carmona y yo nos dirigimos directos a la Janda. Este lugar empezó sorprendiéndonos desde el principio. Las largas vallas de alambre de espino que delimitan las parcelas nada mas entrar por la Venta del Retin, sirven de apoyo para varias especies, entre las que se encuentra el escribano triguero, bien situado para que su canto se oiga en todos lados, el cistícola buitrón que se deja ver bien después de su vuelo cantarín o la collalba rubia, que utiliza estos elementos a modo de atalaya para abalanzarse sobre los insectos de los que se alimenta. 

Escribano triguero (Emberiza calandra)
Escribano triguero (Emberiza calandra) cantando a pleno pulmón.
Estos territorios tan amplios y el ecosistema tan estepario son idóneos para el triguero.
Cistícola buitrón (Cisticola juncidis)
Cistícola buitrón (Cisticola juncidis) sobre la alambrada.
Este inquieto pajarillo realiza un reclamo seco mientras vuela.
Su pequeño tamaño le hace invisible en vuelo, pero por suerte su reclamo es inconfundible
Collalba rubia macho (Oenanthe hispanica)
Macho de collalba rubia (Oenanthe hispanica). Colores inconfundibles los del macho.
Además presenta, como el resto de collalbas, el famoso dibujo en forma de T en la cola.

Sin embargo si hay una especie que hace buen uso de estos alambres es el alcaudón común, que aprovecha esos pinchos para ensartar a sus presas y hacer más sencilla su ingestión. Esto le permite alimentarse de casi todo lo que se mueve, desde grandes escarabajos, hasta lagartijas y pequeños roedores.

Alcaudón común (Lanius senator)
Alcaudón común (Lanius senator) en la Comarca de la Janda.
Aunque su tamaño puede engañar, su instinto y su voracidad lo convierten un gran depredador.

Cuando levantas un poco la vista y alcanzas a ver los pastos para el ganado que se encuentran escoltados por estas alambradas, puedes dar con una fauna que se desplaza más tiempo a pié que volando, son especies como la perdiz roja o el faisán común. Ambas se las puede ver paseando en pareja, macho y hembra juntos entre los extensos herbazales. Junto a ellas y detrás del ganado se encuentra la garcilla bueyera, que se aprovecha del movimiento del ganado, que levanta insectos y artrópodos de los que se alimenta. Además si se hace con un pequeño vertebrado tampoco le hace ascos.

Perdiz roja (Alectoris rufa)
Perdiz roja (Alectoris rufa) entre la vegtación, y cerca de su pareja.
Cuando nazcan los pollos, seguirán a su madre y se podrán ver familias enteras de perdices
Faisán vulgar (Phasianus colchicus)
Macho de faisán vulgar (Phasianus colchicus) cerca de la hembra, de color pardo.
Esta especie no es propia de nuestro territorio, fue introducida en la época romana.
Actualmente se trata de una especie introducida naturalizada en nuestro país.
Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)
Garcilla bueyera (Bubulcus ibis) en uno de los pastos de la Janda.
Aunque se la ve junto al ganado, también está asociada a ecosistemas húmedos.
De hecho en la Janda se pueden ver garndes bandos descansar en la orilla de los canales de riego.

Si se repara un poco en ese pequeño movimiento que hay entre la hierba, se puede descubrir, que cerca de donde pasean los anteriores enamorados, se ven uno o dos bisbitas pratenses propios de estas llanuras cultivadas, aunque también son habituales de entornos húmedos.

Bisbita pratense (Anthus pratensis)

Y es que poco a poco nos vamos acercando a los cultivos inundados, a los canales de riego, donde una gran cantidad de aves encuentran recursos suficientes como para alimentarse o anidar. Es una clara muestra de que el agua es sinónimo de vida y de diversidad. 

La vegetación palustre que crece alrededor de los canales de riego, sirve de cazadero para tres especies de ardeidas, la garza real, bien distribuida por todo el territorio, la garza imperial, algo más escasa y la garceta común, bastante común y mucho más pequeña que las dos anteriores. 

Garza real (Ardea cinerea)
Garza real (Ardea cinerea) entre la vegetación.
Su hermoso plumaje, decorado con los plumas en la nuca, la hacen parecer muy elegante.
Estas se llaman plumas ornamentales y son propias de individuos reproductores.
Garza imperial (Ardea purpurea)
Garza imperial (Ardea purpurea) algo más pequeña que su prima la real.
Sus colores y dibujos del cuerpo la hacen casi invisible cuando está entre la vegetación.
Esto la permite acercarse mucho a sus presas y acertar casi siempre.
Garceta común (Egretta garzetta)
Garceta común  (Egretta gazetta) en uno de los canales de riego.
Se alimenta de presas más pequeñas, se diferencia del resto de ardeidas por sus pies amarillos.

Para ellas, andar entre la vegetación es sencillo, gracias a sus largas patas que llegan hasta el fondo. Una vez han recorrido buena parte del terreno, y han detectado a una presa, la acechan para seguidamente estirar rápidamente su cuello y capturarla con ese pico en forma de daga. Es una técnica particular de estas especies. Otras aves siguen prácticas de alimentación totalmente opuestas, como es el caso del calamón común. Este tosco animal, posee unos dedos en las patas extremadamente largos, lo que le evita que se hunda cuando anda por encima de la vegetación. Además los utiliza para sujetar los tallos de los que se alimenta.

Calamón común (Porphyrio porphyrio)
Calamón común (Porphyrio porphyrio) andando sobre la vegetación.
No posee unas patas largas que le permitan llegar al fondo.
Sin embargo, sus largos dedos evitan que el calamón se hunda en el agua.

Otro pequeño conjunto de aves, evita zonas de corriente, como pueden ser los canales de riego y explotan otro ecosistema de la Janda, los cultivos inundados de aguas más tranquilas. El origen de esta comarca favorece la inundación, pues antes se trataba de una gran laguna. Aquí limícolas como la cigüeñuela común o aves más grandes como moritos hacen uso de sus largos picos para acabar con los invertebrados acuáticos que se mueven por el fondo o aquellos que viven semienterrados en el limo.

Cigüeñuela común (Himantopus himantopus)
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus) en uno de los cultivos inundados de la Janda.
Junto a otras aves las cigüeñuelas, avanzan haciendo uso de sus largas patas y si largo pico.
Estas características le facilitan el acceso al alimento.
Morito común (Plegadis falcinellus)
Bando de moritos comunes (Plegadis falcinellus) en una de las láminas de agua.
Su alimentación se basa en invertebrados más grandes, como caracoles o cangrejos.
Son muy eficaces en algunos sitios par aluchar contra especies invasoras como el cangrejo americano.

Las anátidas también prefieren estos lugares, donde las algas (macrófitos acuáticos), su principal alimento, son más abundantes y crecen más accesibles. Grupos de cucharas comunes o de ánades azulones se juntan allí donde encuentran una pequeña lámina de agua. Justo con ellas un pequeño de grupo de espátulas comunes llega desde lo lejos. En vuelo son inconfundibles con ese pico tan característico, pero cuando están lejos pueden parecer, por le color blanco, garcetas.

Pareja de ánade azulón (Anas platyrynchos)
Pareja de ánade azulón (Anas platyrhynchos) nadando tranquilos.
Esta anátida tiene una amplia distribución a lo largo del territorio, le basta con una pequeña charca.
Espátula común (Platalea leucorodia)
Espátula común en vuelo (Platalea leucorodia) con su inconfundible pico.
Cuando se alimentan utilizan la forma de su pico a modo de trampa para ratones.
Lo mueven semiabierto de lado a lado, esperando cualquier contacto para cerrarlo con fuerza.

De las rapaces que dominan los cielos de la Janda solo hay una que está estrictamente asociada con los ecosistemas acuáticos, es el aguilucho lagunero occidental que por abril metía palos a un nido cerca de los cultivos.Otras como el cernícalo vulgar son expertos en controlar el viento, cerniéndose cuando es necesario campear para encontrar alimento. Los especialistas en corrientes térmicas, los buitres leonados, encuentran de vez en cuando, en la Janda, animales que han muerto y que son un festín para estas aves necrófagas. Los milanos reales, que también intentan hacerse con algún pedazo, huyen de la escena cuando son expulsados por los buitres.

Cernícalo vulgar hembra (Falco tinnunculus)
Hembra de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) en uno de los tendidos de la Janda.
Desde atalayas como esta, la hembra espera cualquier movimiento para abalanzarse.
Los tendidos eléctricos juegan muchas veces en contra de las rapaces, provocando electrocuciones.
Buitres leonados comiendo (Gyps fulvus)
Buitres leonado (Gyps fulvus) alimentándose de un animal muerto.
Justo unos segundo antes de que llegara otro de los buitres, un milano compartía festín. con ellos.
El pico de los buitres es suficientemente fuerte como para abrir un gran animal, pocas aves lo conseguirían

Poniendo ya rumbo de vuelta y volviendo la vista los pequeños pajarillos que adornan los campos y los cielos en la Janda, podemos ver que los jilgueros y los mosquiteros están haciéndose con las semillas de algunas plantas que ya han florecido, los verderones buscan también la oportunidad de hacerse con alguna semilla que quede en algún cardo. Mientras tanto, la lavandera boyera, espera en una ramita cerca del camino para hacerse con las mariposas y otros insectos voladores que quedan más expuestos.

Jilguero europeo (Carduelis carduelis)
Jilguero europeo (Carduelis carduelis) con un par de semillas sobre la rama de un árbol.
Los jilgueros son, sin lugar a duda, los reyes de hacerse con cualquier semilla.
En cardos y otras flores se les puede ver hurgando. 
Mosquitero común (Phylloscopus collybita)
Mosquitero común (Phylloscopus collybita) poniéndose las botas.
En esta postura tan poco habitual se hace con las semillas que crecen en la base.
Verderón común (Chloris chloris)
Verderón común (Chloris chloris) sobre un cardo seco, en busca de alimento.
Los bandos de jilgueros, de pardillos y de verderones son habituales entre este tipo de vegetación.
De entre estos el verderón es algo más grande y se detecta mejor.
Labandeta boyera (Motacilla flava)
lavandera boyera (Motacilla flava).
Desde ahí tiene mejor vista del camino, para poder detectar a sus pequeñas presas.

La diversidad de la Janda, a pesar de haber sufrido un duro golpe tras la desaparición de la laguna que le dio el nombre, ha sabido ser resiliente y se abre paso en un lugar que con la llegada del calor se hace bastante más duro. A pesar de ello hay esperanza entre los rincones de esta comarca gaditana en los que se puede encontrar vida latente a la espera de luchar por su supervivencia.

Ranita meridional (Hyla meridionalis)
Ranita meridional (Hyla meridionalis) en un taray cerca de una pequeña charca.

martes, 31 de marzo de 2015

Visita exprés a Doñana

Para disfrutar de este maravilloso paisaje hay que dedicar como mínimo una semana. Para todos aquellos que nunca hayáis estado y tengáis a Doñana entre vuestras próximas visitas, os recomiendo pasar bastante tiempo. La diversidad de ecosistemas y de oportunidades de descubrir los beneficios de la naturaleza conlleva cierto tiempo.

Mi compañero Pablo y yo a penas pasamos una mañana. Lo suficiente como para encontrar 26 especies de aves diferentes y ser partícipes de escenas típicas de documental de la TV. Para empezar fuimos sobre seguro. Tras una lectura a determinadas opiniones sobre donde ver aves en Doñana, el centro de visitantes La Dehesa de Abajo fue el destino seleccionado.

Una vez allí la calma es tangible, casi se podía oír a las cigüeñas, que aquí son abundantes, pasar cortando el viento por encima de nuestras cabezas. Allí forman los nidos en encinas de diversas alturas, formando una colonia interesante que los propios técnicos del centro te invitan a visitar. 

El centro cuenta con una gran laguna en la que varias especies encuentran su alimento, principalmente el flamenco (Phoenicopterus roseus) que dada el elevado nivel del agua se ve obligado a sumergirse casi por completo para alcanzar el sustrato en el que se encuentra los crustáceos que forma principalmente su dieta. Esta especie se mueve por toda la laguna junto con otra familia de aves, las rálidas (familia Rallidae), formadas principalmente por las dos especies de focha presentes en nuestro páis:
  • Focha común (Fulica atra): negra completamente con el pico y el escudete blancos
  • Focha moruna (Fulica cristata): únicamente se distingue de la focha común por tener unos "cuernos" de color rojo. Esta es mucho más escurridiza y difícil de observar.
Dos ejemplares de focha común (Fulica atra) en la Dehesa de Abajo
Ejemplar de focha moruna (Fulica crsitata) en la Dehesa de Abajo. ¿Consigues ver la diferencia?

Además de estas dos representantes  también pudimos encontrar a la gallineta común (Gallinula chloropus) junto la que en mi opinión es una de las especies más bonitas de este familia, el calamón común (Porphyrio porphyrio) ya que su color azulado y el rojo vivo de su pico y su escudete lo hacen único. Se comporta en estos ambientes como una "segadora" acabando con mucha de la vegetación palustre. En algunas partes de nuestro país supone una gran amenaza para las plantaciones de arroz.

Calamón común (Porphyrio porphyrio) en la Dehesa de Abajo

Estas aves desde lejos pueden parecer, en muchas ocasiones, anátidas, pero no lo son. Sin embargo se mueven por la laguna de la Dehesa de Abajo junto al porrón europeo (Aythya ferina) que si es una anátida. Esta diferencia hay que tenerla clara para no confundir especies. A ver si en la siguiente imagen podéis identificar las dos especies.

Porrón europeo (Aythya ferina) junto con varias fochas comunes en la Dehesa de Abajo.

La variedad de aves acuáticas en este lugar es grande y alberga a otras familias com especies como el somormujo lavanco (Podiceps cristatus) y el zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis). El primero, como ya adelanté en la entrada Cambios de plumaje. Época reproductora del 10 de marzo, posee un singular método de cortejo y por aquel entonces pudimos observar algunas persecuciones y ensayos de los famosos "bailes". Además de esta maravilla también fuimos capaces de corroborar la voracidad del zampullín, que aunque pequeño, nos mostró la facilidad con la que se puede desmontar a un cangrejo de río.

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) con plumaje nupcial en la Dehesa de Abajo.
Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) con la susodicha presa en la Dehesa de Abajo

Tras nuestro paseo por la Dehesa de Abajo, pusimos rumbo a la Marisma de El Rocío, un lugar donde cultura y naturaleza se encuentran separadas por una pequeña cerca de metal. Allí volvimos a encontrarnos con gran cantidad de flamencos (Phoenicopterus roseus) pero también con dos iconos de las marismas: la espátula común (Platalea leucorodia) y el morito común (Plegadis falcinellus) primos entre ellos al pertenecer a la misma familia, la difícilmente nombrable Threskiornithidae. Ambos tienen unos picos característicos que los hacen fáciles de distinguir, vamos a ver cómo son:

Espátula común (Platalea leucorodia) en la Marisma de El Rocío
Morito común (Plegadis falcinellus) en la Marisma de El Rocío

Como habréis visto los picos son bastante característicos de cada una de las especies, aunque para picos raros el de esta anátida, la cuchara común (Anas clypeata) cuyo pico es excesivamente ancho y largo, al menos para una anátida porque no puede competir con el de aves como las que acabamos de ver. Aún así, el nombre de esta ave hace bastante alusión a la forma de su pico en forma de "cuchara"

Macho (derecha) y hembra (izquierda) de cuchara común (Anas clypeata) en la Marisma de El Rocío

Estas y otras muchas especies nos acompañaron durante nuestra fugaz visita al Parque Nacional por excelencia de nuestro país, Doñana. Aquí os dejo una lista con otras especies a parte de las descritas anteriormente que pudimos ver por la región: 
  • Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)
  • Chorlitejo chico (Charadrius dubius)
  • Cigüeñuela común (Himantopus himantopus)
  • Correlimos común (Calidris alpina)
  • Garceta común (Egretta garzetta)
  • Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)
  • Golondrina común (Hirundo rustica)
  • Gorrión común (Passer domesticus)
  • Grajilla occidental (Corvus monedula)
  • Jilguero europeo (Carduelis carduelis)
  • Mirlo común (Turdus merula)
  • Ánade azulón (Anas platyrhynchos)
  • Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Cetia ruiseñor (Cettia cetti) solo oído
  • Cerceta común (Anas crecca)
La verdad es que la variedad de especies que se pueden observar en este lugar es bastante elevada una muestra de que cultura e historia juegan un papel importante en un juego en el que la naturaleza nos esta aportando unos servicios que debemos apreciar.





martes, 17 de marzo de 2015

El Morito anillado de Doñana

Hoy os escribo para contaros mi paseo por las marismas de Doñana el 27 de febrero. Aquello es enorme y fue imposible que Pablo Fernández y yo lo visitásemos todo en solo un día. Sin embargo un total de 26 aves diferentes se nos pusieron a tiro de prismáticos en tan solo una mañana. Esto puede daros una idea de la complejidad de los ecosistemas que hay en el Parque Nacional de Doñana.
Allí, y concretamente junto al Rocío, donde naturaleza y cultura están prácticamente juntas, pudimos observar al morito común (Plegadis falcinellus), un miembro de una de las familia con el nombre mas extraño que conozco: "Threskiornithidae"donde también se engloba a espátulas e ibis. Es una especie principalmente de los humedales, en aquellos en los que abunda carrizo y los árboles cerca del agua, ya que en ambos lugares se juntan para anidar en colonias, en ocasiones junto a otras especies como las garzas. No es una especie muy común en la Península Ibérica, únicamente habita en este lugar del sur y en determinados humedales del mediterráneo.  Además es más probable verla durante la época de cría, debido a que muchas de las aves de la región migran de vuelta a África cuando llega el invierno.

Morito común (Plegadis falcinellus) En las Marismas de El Rocío (Huelva)

Sin embargo nosotros nos encontramos con un ejemplar que no lo suele hacer, se queda todo el invierno en las marismas de Doñana. Y os preguntaréis, ¿cómo sabes que no migra? Fácil. Se trata de un ejemplar anillado.

Anilla de PVC en la pata izquierda (código) y anilla metálica en la derecha (datos)

Las aves como esta que cuentan con una anilla y un código, normalmente se sabe más o menos los desplazamientos que llevan a cabo. ¿Cómo? Sencillo, por ejemplo, nosotros nos encontramos con este ejemplar en las Marismas de El Rocío, en Huelva, pero antes que nosotros, otras personas se lo han encontrado en El Salgar, en el Brazo del Este, etc. Y por tanto gracias al código de su anilla sabemos que siempre se trata del mismo ejemplar, y podemos así conocer sus movimientos.
Según los datos de la Estación Biológica de Doñana, este ejemplar fue anillado por primera vez el 04/07/2003, y durante 13 años estos han sido sus movimientos:

Destinos del morito común (Plegadis falcinellus) anillado 

Como verás hay tres lugares claves no solo para el morito, sino para otras muchas especies, y estos sitios se encuentran muy separados, de ahí la importancia de respetar y cuidar todos y cada uno de nuestros ecosistemas, estén o no bajo figuras de protección, porque todo aquello que hagamos en un lugar puede tener repercusiones muy importantes a kilómetros de distancia.