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martes, 5 de mayo de 2020

Aves desde mi ventana

¡Hola de nuevo!
A raíz del confinamiento que estamos sufriendo estos días, hemos dejado de salir a disfrutar de la naturaleza. Nos hemos alejado de sus olores, de los susurros de sus habitantes y la belleza de sus paisajes. En cambio, el paso de las horas, los días y las semanas encerrados en casa nos ha llevado a descubrir esas experiencias desde la ventana de nuestros hogares.

Por ello, ahora que parece que se acerca el final, queremos resumir en una pequeña entrada las aves que hemos observado desde la ventana de Blue Nature. Lo cierto es que hemos tenido "la suerte" de coincidir con una época de paso migratorio: el prenupcial y hemos podido observar 31 sps entre estivales, invernantes y residentes.

Cuando se decretó el estado de alarma, al margen de la situación, había miles, millones de aves llevando a cabo el viaje de sus vidas. Muchas de ellas nacieron la primavera pasada aquí y vienen con el objetivo de criar en la tierra en la que crecieron. Los recursos y el clima son la motivación de muchas de ellas.

Otras muchas comenzaron su viaje de vuelta al norte, de donde verdaderamente son, pues estaban pasando únicamente el invierno en la Península. Y por último queda otro grupo de aves, residentes, comunes pero que en estos días nos parecen más especiales que nunca. Son las aves que vemos todos los días y a las que no solemos hacer mucho caso. Justo ahora comenzaban a reclamar territorios y sus cantos entran por nuestra ventana recordándonos viejos paseos por el campo.

Después de esta "breve" introducción os dejamos a continuación las aves que hemos podido identificar desde el día 14 de marzo desde nuestra pequeña ventana en el centro de la capital. Esperamos que os guste y os traigan buenos recuerdos. Les hemos dado un aspecto nuevo para que sea más divertido.

Este es el total de aves observadas durante el confinamiento. Un total de 31 sps
Este es el total de aves que hemos observado durante el confinamiento, un total de 31 sps.

martes, 26 de diciembre de 2017

Cuenca del Guadarrama, especies de Valmayor

Después de una temporada sin salir a ver aves por la infinita variedad de ecosistemas y rincones de la Comunidad de Madrid, la semana pasada tuvimos la oportunidad de visitar la cuenca del Guadarrama, concretamente al Embalse de Valmayor que a primera hora de la mañana presentaba un aspecto lunar.

Embalse de Valmayor

martes, 10 de octubre de 2017

Aves comunes de parques y jardines para empezar

El sitio perfecto para empezar a ver aves son los parques urbanos. Allí las especies que podemos ver son, sobre todo, aves comunes, las mejores para la iniciación a la ornitología. La identificación puede ser muy complicada cuando estamos empezando, hay muchos nombres y algunas especies no son tan diferentes. En Blue Nature hemos querido darte algunos trucos y algunos nombres para que empieces a fijarte en las aves mientras paseas por tu parque favorito.

Aves comunes de los parques urbanos
Aves comunes y la exótica cotorra argentina de los parques urbanos

Los gorriones
Seguro que todos alguna vez has visto algún gorrión común (Passer domesticus) por la calle, en un parque, jardín, urbanización o incluso picoteando las migas que han caído al suelo de la terraza en la que disfrutas de tu bebida favorita.

Gorrión común macho (Passer domesticus) píleo gris, colores marrones rojizos y pico corto pero robusto.
Gorrión común macho (Passer domesticus) píleo gris, colores marrones rojizos y pico corto pero robusto.

Se trata de un ave de pequeño tamaño de colores y tonalidades marrones. Su pico es de tipo granívoro, es decir corto y robusto. Su cola es cuadrada y proporcionada con su cuerpo. Su plumaje puede variar según el sexo. Los machos son de colores marrones rojizos con un pequeño babero negro justo en la garganta. En la parte superior de su cabeza (píleo) una mancha color gris lo diferencia del resto de especies de gorriones. Las hembras son de tonalidades marrones amarillentas, más ocres y apagadas que los machos.

La forma y tamaño de su pico nos delata su dieta, principalmente semillas, aunque en las ciudades ha encontrado otros muchos recursos.

A pesar de ser una de las aves más comunes en nuestros parques y jardines urbanos, está pasando por una mala racha, sus poblaciones, en España y en Europa están en claro declive e incluso en capitales como Londres han llegado a desaparecer.

Carbonero o herrerillo
Ambas son especies forestales, les gusta mucho moverse de forma inquieta entre las ramas ocultando sus vistosos colores. Con un poco de paciencia podremos ver los colores azulados del herrerillo común (Cyanistes caeruleus) y la banda negra en el vientre del carbonero común (Parus major).

Se trata de aves muy frecuentes en parques pero sobre todo en zonas verdes de pequeñas urbanizaciones donde tienen acceso a los comederos que muchos amantes de las aves colocan en sus jardines. Sin tiempo para verlos detenidamente pueden parecernos similares, sin embargo son completamente diferentes. 

El carbonero es un ave un poco más grande y robusta con mejillas blancas, una cabeza, nuca y collar negro que se extiende por el vientre en forma de corbata. Esta mancha negra alargada que atraviesa un vientre de color amarillo limón, en machos es mucho más gruesa y larga, llegando incluso a alcanzar la zona de la cloaca. De pico corto pero fuerte y cola cuadrada y proporcionada respecto al y tamaño del cuerpo.

Carbonero común (Parus major) picoteando los insectos de esta zarza.
Carbonero común (Parus major) picoteando los insectos de esta zarza.
Los colores negros y blancos de su cara son claves para diferenciarlo del herrerillo.

Por otro lado el herrerillo tiene colores mucho más azulados, tanto en hembras como en machos, esta especie carece de dimorfismo sexual. Su píleo y sus alas son de un azul vivo en la mayoría de los casos. Su vientre también es de color amarillo, pero carece de esa corbata negra del carbonero. En tamaño el herrerillo es mucho más pequeño, con el pico del mismo estilo, corto pero fuerte que le sirve tanto para atrapar orugas como para abrir la dura cáscara de los cacahuetes que gentilmente han colocado en el comedero que adorna el jardín.

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus) colgando de un comedero de cacahuetes casero.
Herrerillo común (Cyanistes caeruleus) colgando de un comedero de cacahuetes casero.
Los colores azules brillantes lo diferencian del carbonero.

Pájaros carpinteros
Aunque son algo menos habituales que los anteriores, en nuestros parques urbanos también podemos encontrar dos especies de pájaros carpinteros o pícidos, el pito real (Picus viridis) y el pico picapinos (Dendrocopos major). De hábitos distintos pero costumbres parecidas destacan por tener picos fuertes y el comportamiento típico de esta familia, trepar por el tronco de los árboles.

Pico picapinos (Dendrocopos major) la nuca de color rojo nos delata que se trata de un macho.
Pico picapinos (Dendrocopos major) la nuca de color rojo nos delata que se trata de un macho.

De arriba para abajo trepa el pico picapinos haciendo toc toc en la madera hasta encontrar el hueco en el que está escondida la larva de la que se alimenta, en ese momento extiende su larga lengua y se hace con el festín. Este pájaro carpintero de tamaño medio tiene un fuerte pico adornado con un plumaje de color negro y pintas blancas rematado por una nuca de color rojo en machos y completamente negra en hembras. Los juveniles presentan toda la parte superior de la cabeza o píleo de color rojo. Su cola es muy corta respecto a su cuerpo aunque les es muy útil para apoyarse mientras suben el tronco o las ramas de los árboles.

Pito real (Picus viridis), la mancha negra en la mejilla nos dice que se trata de una hembra
Pito real (Picus viridis), la mancha negra en la mejilla nos dice que se trata de una hembra.
Si la bigotera en vez de negra fuera de color rojo se trataría de un macho.

El pito real, aunque también trepa por los árboles, pasa parte de su tiempo paseando por el suelo, ya que tiene la misma costumbre que el oso hormiguero. Su larga lengua le permite alcanzar las hormigas que se esconden bajo tierra, pero también hace toc toc para encontrar larvas en la madera de los viejos chopos de un parque urbano. Sus colores son completamente diferentes a los de su primo el pico picapinos, el plumaje es completamente verde salvo el píleo. Una pequeña mancha o bigotera junto al pico sirve para diferenciar machos, mancha de color rojo, de hembras cuya mancha es negra.

Palomas y tórtolas
Pueden parecernos idénticas pero en el fondo hay unas pequeñas pautas que nos permiten identificar las tres especies de palomas y tórtolas más comunes de espacios verdes. Para empezar hay que saber que la paloma que conocemos, la de las ciudades es la versión doméstica de la paloma bravía (Columba livia) que solía vivir en cortados y paredes rocosas y que fue usada como paloma mensajera. Recientemente una pariente mucho más forestal se ha vuelto confiada y ha entrado en las ciudades, se tarta de la paloma torcaz (Columba palumbus) de tamaño mucho mayor.

Paloma bravía (Columba livia) variante doméstica. Muy frecuente en los parques urbanos.
Paloma bravía (Columba livia) variante doméstica. Muy frecuente en los parques urbanos.
Paloma torcaz (Columba palumbus) bebiendo agua en la fuente de un parque urbano
Paloma torcaz (Columba palumbus) bebiendo agua en la fuente de un parque urbano.

A diferencia de su prima, la torcaz presenta unas marcas blancas clave para identificarla correctamente. Una de esas manchas blancas se encuentra en el cuello, la otra se trata de dos bandas alares una en cada ala de color blanca que solo son visibles durante su vuelo.

Tórtola turca (Streptopelia decaocto) más rosada que las palomas anteriores.
Tórtola turca (Streptopelia decaocto) más rosada que las palomas anteriores.

Otra vecina que vive junto a palomas bravías y torcaces pero que no tiene nada de paloma es la tótola turca (Streptopelia decaocto) mucho más elegante y delgada. El pico es algo más fino de color negro, cola y cuerpo mantienen proporciones adecuadas y es imposible diferenciar machos de hembras, aunque normalmente en época de cría los machos se vuelven muy pesados tratando de hacerse con una conquista. A diferencia de los plumajes grisáceos de las anteriores bravías y torcaces, la tórtola turca presenta un plumaje ocre adornado con un pequeño y disimulado collar negro que en cierto tiempo le dio el nombre de tórtola de collar.

Estorninos o mirlos
Existe un grupo de aves que corretean por las verdes praderas del parque más cercano. Pueden parecer ser de la misma especie sin embargo son dos aves completamente distintas. Estamos hablando de unos pájaros negros conocidos como mirlo común (Turdus merula) y estornino negro (Sturnus unicolor). Similares por no tener ninguna marca o mancha llamativa pueden ser confundidos, sobre todo cuando solapan las poblaciones en un mismo lugar.

El mirlo tiene dimorfismo sexual aunque poco marcado. El macho es de color negro puro, oscuro con un anillo en el ojo de color naranja que acompaña al pico del mismo color. Las hembras, algo más modestas, presentan un plumaje oscuro negro, pero de tonalidades marrones y tanto pico como el anillo del ojo presentan colores anaranjados muy apagados. Su cola es bastante larga y sus hábitos suelen ser solitarios, rara vez se ve dos, tres machos juntos, en todo caso dos si son pareja.

Macho de mirlo común (Turdus merula) comiendo lo que más le gusta, lombrices.
Macho de mirlo común (Turdus merula) comiendo lo que más le gusta, lombrices.
El anillo ocular, el pico y el color negro puro nos ayuda a diferenciarlo de la hembra.

Por otro lado, el estornino es una especie muy gregaria, sociable y le encanta protegerse formando bandos enormes, de cientos e incluso miles de individuos aunque en los parques urbanos se ven pequeñas asociaciones de varios ejemplares. Respecto al tamaño es parecido al mirlo, la diferencia reside en el tamaño de la cola y el color del anillo del ojo que en el estornino es negro, su pico puede ser naranja pero también nego. Su cola es bastante corta respecto a su cuerpo y suele andar erguido, su vuelo además, es bastante torpe.

Estornino negro (Sturnus unicolor) paseando tranquilo por uno de los parques urbanos en los que abunda.
Estornino negro (Sturnus unicolor) paseando tranquilo por uno de los parques urbanos en los que abunda.

Otras aves comunes
Hay muchas aves que viven más cerca de lo que pensamos, si quieres empezar puedes salir a los parques y tratar de diferenciar estas aves, de apuntar sus diferencias, dibujar comparativas o anotar comportamientos que los diferencian.

Estas no son las únicas especies que viven en nuestros parques, existen muchas más, pero son las más comunes. Otras aves como la urraca común (Pica pica), el petirrojo europeo (Erithacus rubecula), el ánade azulón (Anas platyrhynchos), la goondrina común (Hirundo rustica), el serín verdecillo (Serinus serinus) o el agateador europeo (Certhia brachydactyla) son frecuentes en los espacios verdes de las ciudades.

Serín verdecillo (Serinus serinus) otra de las especies habituales en los parques urbanos.
Serín verdecillo (Serinus serinus) otra de las especies habituales en los parques urbanos.

Golondrina común (Hirundo rustica).
Golondrina común (Hirundo rustica).

Urraca común (Pica pica) en uno de los espacios verdes de la ciudad.
Urraca común (Pica pica) en uno de los espacios verdes de la ciudad.

Petirrojo europeo (Erithacus rubecula) habitual sobre todo en invierno cuando escapa del frío de sus áreas de cría.
Petirrojo europeo (Erithacus rubecula) habitual sobre todo en invierno cuando escapa del frío de sus áreas de cría.

Desde Blue Nature te animamos para que empieces a salir a identificar especies en el parque más cercano a tu domicilio, que empieces a diferenciar carboneros de herrerillos, mirlos de estorninos o que sepas identificar bien las palomas y tórtolas. Pronto descubrirás que hay otras sorpresas esperando detrás de un matorral, en la copa de un árbol, en una pradera o incluso en una pequeña charca. Una vez que lo controles estarás listo para salir por ahí buscando especies nuevas por parques naturales, reservas o incluso ZEPAS. 

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita la Comunidad de Madrid.

Unas 240 especies de aves distintas encuentran los recursos necesarios a lo largo de todo el año en nuestra región gracias a que aproximadamente el 40% de su superficie se encuentra protegida por su gran diversidad de ecosistemas y hábitats. Algunas tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

Te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales. Si te gustan las aves no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. No te los pierdas y echa un vistazo aquí: Blue Nature web
También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta a la carta.

martes, 15 de septiembre de 2015

Lagunas de Villafáfila II

¿Os acordáis de mi visita a Las Lagunas de Villafáfila?
Probablemente no, seguramente porque ya hace mucho tiempo desde que escribí aquel relato, concretamente ocho meses, por entonces era invierno. Para retomar nuestra aventura vamos a recordar dónde lo dejamos, aquí tenéis unos recordatorios que os ayudarán:
  • Nos encontramos en la provincia de Zamora con la friolera de 6 grados bajo cero.
  • Es temporada de ánsares comunes y otras anátidas que vienen a pasar aquí el invierno.
  • La lista de especies iba por:
    • Ánsar común (Anser anser)
    • Focha común (Fulica atra)
    • Ánade azulón (Anas platyrhynchos)
    • Silbón europeo (Anas penelope)
    • Porrón europeo (Aythya ferina)
    • Porrón moñudo (Aythya fuligula)
    • Zampullín chico (Tachybaptus ruficollis)
    • Abubilla (Upupa epops)
Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila, en la provincia de Zamora.
¿Os vais situando? Si lo que necesitas es leer otra vez el relato de Las lagunas de Villafáfila I esta es tu oportunidad.

Como recordáis mi compañero Pablo Fernández y yo madrugamos para coger el coche dirección a la Reserva Natural. Cuando uno tiene estos hábitos es capaz de ver a las aves salir de sus dormideros nocturnos en grandes bandos camino al lugar en el que se alimentan normalmente campos y barbechos cercanos. Y es así como nos topamos con dos especies que siguen ese comportamiento el estornino negro y  la grajilla occidental, cunado llega el ocaso se juntan en árboles o antiguas edificaciones para pasar la noche, pero en grupo uno se siente más protegido, obvio. Cuando ya está amaneciendo estos dormideros dejan escapar grandes bandos de aves y en ese momento entramos en escena Pablo, yo y nuestra Canon para captar esos momentos.

Bando de estornino negro (Sturnus unicolor) en las Lagunas de Villafáfila.
Se pueden dar concentraciones de miles de ejemplares de estornino en un solo dormidero.
Bando de grajilla occidental (Corvus monedula) en las Lagunas de Villafáfila.
Saliendo del dormidero al amanecer.
El ruido que montan estos grupos de aves llaman la atención tanto de los tíos con botas y prismáticos como de los depredadores de alrededor. Y es que no habían pasado ni treinta minutos cuando ya sobrevolaba la superficie del agua uno de los depredadores de la Reserva Natural, el aguilucho lagunero occidental. Una hembra adulta en busca de alguna víctima descuidada.
Un poco menos madrugador pero también atento a cualquier movimiento en falso de sus presas, el milano real, que con su silueta fácilmente reconocible decoraba nuestro cielo de amanecer.

Hembra de aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus) en las Lagunas de Villafáfila.
Uno de los depredadores de la Reserva Natural.
Milano real (Milvus milvus) en las Lagunas de Villafáfila.
Su cola ahorquillada y sus manchas en las alas hacen reconocible a esta rapaz.
Estas dos especies, con unas cuantas más forman la parte alta de la cadena trófica de las Lagunas de Villafáfila. Detrás de estas dos esbeltas aves llegan algunos oportunistas y carroñeros, hablo de los córvidos, que tantos mitos y fábulas han protagonizado. Durante nuestra visita localizamos dos de las nueve especies que abundan en la Península ibérica: el cuervo grande y la urraca común. Dos especies bastante frecuentes, sobre todo esta última que ha llegado a colonizar nuestras ciudades.

Cuervo grande (Corvus corax) en las Lagunas de Villafáfila.
Su color negro y sus hábitos necrófagos lo ha convertido en un ave de mitos y leyendas.
Pareja de urraca común (Pica pica) en las Lagunas de Villafáfila.
Esta especie la podemos encontrar también en zonas urbanas gracias a su carácter oportunista.
De madrugada todo el mundo se pone las pilas para buscar el alimento suficiente para sobrevivir un día más en la Reserva Natural. Los que salen de los dormideros, los que planean en el cielo, los oportunistas, etc. Y es que en Villafáfila hasta a nosotros nos entra hambre al encontramos con una garza real en plena faena. Se pasea por los alrededores de las lagunas en busca de pequeños vertebrados, su técnica es propia de una ardeida, avanzando despacio, sin dar un paso de más ni uno de menos, con cautela y atenta a cualquier movimiento para extender su cuello y hacerse con la presa. Puro espectáculo.

Garza real (Ardea cinerea) en las Lagunas de Villafáfila.
Nuestra protagonista en este caso está un poco escondida, ¿consigues verla?
Compañera de la garza, también pasea por las orillas en pequeños grupos o en solitario, el avefría europea. Esta preciosa ave conjunta una serie de blancos y reflejos de colores que me traen buenos recuerdos. Se trata de una especie principalmente escasa durante la época reproductora, pero en invierno cantidad de ejemplares europeos vienen a pasar el invierno a lugares como este.

Avefría europea (Vanellus vanellus) en las Lagunas de Villafáfila.
Los dibujos que forman sus blancos y oscuros, junto con los reflejos verdes y rojos la hacen muy atractiva.
Grupo de avefría europea (Vanellus vanellus) en las Lagunas de Villafáfila.
En invierno se juntan ejemplares que se reproducen en España con otros individuos migradores
Estás y otras muchas aves, como la lavandera blanca o los pequeños y juguetones gorriones, nos acompañaron durante nuestra visita  las lagunas de Villafáfila, incluso al final conseguimos ver a las avutardas en las extensas llanuras de la Reserva. Pero eso seguro que ya lo sabéis gracias a la entrada del mes de febrero En busca de la Avutarda común.

Lavandera blanca (Motacilla alba) en las Lagunas de Villafáfila.
Se trata de una especie muy asociada a ecosistemas húmedos como este.
Gorriones comunes (Passer domesticus) en las Lagunas de Villafáfila.
Como es invierno su oscuro babero negro no se marca tanto en los machos.
Tres avutardas (Otis tarda) pasean por el horizonte en las Lagunas de Villafáfila.
Más sobre esta ave aquí.
En definitiva una jornada productiva que suma a nuestra lista inicial de ocho especies otras muchas más para hacer un total de 26. Aquí las tenéis todas:
  • Ánsar común (Anser anser)
  • Focha común (Fulica atra)
  • Ánade azulón (Anas platyrhynchos)
  • Silbón europeo (Anas penelope)
  • Porrón europeo (Aythya ferina)
  • Porrón moñudo (Aythya fuligula)
  • Zampullín común (Tachybaptus ruficollis)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Estornino negro (Sturnus unicolor)
  • Grajilla occidental (Corvus monedula)
  • Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus)
  • Milano real (Milvus milvus)
  • Cuervo grande (Corvus corax)
  • Urraca común (Pica pica)
  • Garza real (Ardea cinerea)
  • Avefría europea (Vanellus vanellus)
  • Lavandera blanca (Motacilla alba)
  • Gorrión común (Passer domesticus)
  • Avutarda común (Otis tarda)
  • Tarro blanco (Tadorna tadorna)
  • Cuchara común (Anas clypeata)
  • Cerceta común (Anas crecca)
  • Paloma bravía (Columba livia)
  • Cernícalo primilla (Falco naumanni)
  • Mosquitero común (Phylloscopus collybita)
  • Petirrojo europeo (Erithacus rubecula)
Espero que os haya gustado esta segunda parte de nuestra visita a las Lagunas de Villafáfila durante la temporada invernal. Os animo a que ahora que se acerca de nuevo esta época del año os organicéis con tiempo para poder visitarlas y observar a los ánsares comunes en esta Reserva Natural única, tal y como lo hicimos nosotros.

Ánsares comunes (Anser anser) en las Lagunas de Villafáfila.
Os dejo esta última foto para animaros a visitar la Reserva Natural.

viernes, 1 de mayo de 2015

Nuestros desconocidos vecinos alados

Pocas veces encontramos un hueco en nuestra ajetreada vida como para sentarnos en el banco de un parque o darnos un corto paseo con una cámaro de fotos o unos prismáticos, que nos permita descubrir la variedad de vecinos alados que no conocemos.

Por tanto una buena herramienta es acercarse a tu parque más cercano, ya sea con una cámara o unos prismáticos y ver qué aves acompañan las mañanas urbanas. En mi caso, el Parque de la Fuente del Berro es el que me queda más cerca y por tanto el lugar al que me tiré de cabeza con mi cámara de fotos. La salida se produjo más o menos a mediados de marzo, por lo que muchas especies que ahora sobrevuelan la jungla de asfalto, como vencejos y en menor cantidad golondrinas, estaban todavía de camino a la península, lo que quiere decir que en función del momento en el que salgamos podremos ver unas u otras especies.

En vuestras salidas quizás veréis especies muy comunes y que están acostumbradas casi por completo a la cercanía a los humanos, aprovechan muchos recursos y el número de individuos es tremendamente elevado:

Paloma bravía (Columba livia), la más común de todas las especies urbanas:



Gorrión común (Passer domesticus), con poblaciones en declive moderado en España y un declive muy fuerte en las ciudades Europeas donde ha llegado incluso a desaparecer:



Urraca, bastante generalista, ya que se ha adaptado bien a la vida en la ciudad depredando claramente sobre otras especies y defendiendo su territorio:



Tórtola turca (Streptopelia decaocto), especie exótica pero naturalizada desde hace tiempo y que está actualmente sufriendo un incremento importante de sus efectivos en su población española:



Mirlo común (Turdus merula), alimentándose siempre por el suelo, encuentra lombrices y gusanos levantando hojas caídas y buscando en zonas de césped:



Ánade azulón (Anas platyrhynchos), muchas veces introducido de forma doméstica para decorar estanques de agua en los parques y jardines:



Cada uno explota un nicho alimenticio diferente, plantas acuáticas, frutos, insectos y otros invertebrados que abundan en jardines tanto los que acuden a polinizar como los responsables de la aireación del sustrato, frutos de los arbustos ornamentales, semillas de los árboles, piñas y piñones de los pinos, bayas producidas por las especies vegetales que han crecido en el parque o que se utilizan como decoración (ornamentales), etc.

Además de estas especies más comunes, estoy seguro de que, como me pasó ea mí en la salida al Parque de la Fuente del Berro, podréis ver, otras especies que son ahora colonizadoras y están aumentando sus efectivos urbanos:

Paloma torcaz (Columba palumbus) mucho más común que hace años y más grande que la bravía:



Curruca capirotada (Sylvia atricapilla) que se está volviendo urbana con el paso del tiempo cuyo reclamo se puede escuchar ya en los parques y jardines :



Carbonero común (Parus major) que ha encontrado en parques y jardines un nicho que explotar:



Serín verdecillo (Serinus serinus)cantando ahora que llega la primavera en las ramas que todavía están desnudas, por desgracia se ha convertido en presa de otras especies como la urraca:



Agateador euroasiático (Certhia familiaris) que en menor medida se ha establecido en varios parques urbanos y que sorprende cuando lo vemos subiendo por los troncos en los parques:



Todas ellas están empezando a tener un elevado éxito reproductor debido a la abundancia de alimento y territorios de nidificación disponibles, nunca hasta ahora explotados, de ahí que cada vez sea más común oír a carbonero, al verdecillo o a la curruca capirotada.

También se está quedando a vivir en nuestros parques y jardines el protagonista de una de las entradas de abril:

Cotorra argentina (Myiopsitta monachus), que como vimos en la entrada "Un visitante no deseado" de mediados del mes de abril, se trata de una especie exótica invasora que está causando graves problemas allí donde se asienta y que ya comentamos más profundamente en la entrada dedicada a esta psitácida:



Finalmente, en el itinerario realizado por el parque pude ver nuevas especies que no esperaba para nada encontrar. Seguro que los que os atreváis a pasear acompañados de una cámara o unos prismáticos por el parque más cercano a vuestra casa también las encontraréis también estas especies:

Picogordo común (Coccothraustes coccothraustes) bastante forestal que se habitúa en ocasiones a pequeños parques urbanos:



Carbonero garrapinos (Periparus ater) también una especie propia de los bosques normalmente en altitud, pero en ocasiones se atreve entrando en parques y jardines de los núcleos urbanos:



Mosquitero común (Phylloscopus collybita) un poco más difícil verlo por los parques metropolitanos, sobre todo por su actual declive, pero no imposible, ya que se ve atraído por masas forestales o matorralizadas, un ambiente que se recrea en la disposición de los jardines y los parques.



Mito común (Aegithalos caudatus) complicado de ver en parques y jardines aunque se está extendiendo gracias a la similitud de este ambiente con su hábitat natural, el bosque.



Por tanto las zonas ajardinadas y espacios verdes como este actúan como imitadores del hábitat natural de muchas especies, recreando condiciones idóneas de disponibilidad de alimento, agua y lugares de nidificación para que las aves críen y se desarrollen sin problemas en paralelo con una comunidad que muchas veces pasa desapercibida, la de los invertebrados, que contribuyen a mantener todo el dosel vegetal y una importante comunidad de avifauna urbana.

Parques como este, ofrecen multitud de servicios, y no me refiero a columpios, fuentes de agua, etc. Estoy ablando de servicios de los ecosistemas, como por ejemplo la capacidad de la masa arbórea de capturar carbono de la contaminada atmósfera urbana.

Concretamente este parque tiene dos claros servicios ofrecidos por su situación y su composición:
  • ser refugio de fauna, la diversidad de orla vegetal y la variedad de sustratos (arbóreo, arbustivo, zonas abiertas...)
  • forma alargada ofrece otro servicio más, su forma alargada y su situación (junto a la M-30 una de las autopistas de entrada a la capital) lo convierten en un a barrera natural contra la contaminación acústica.
Espero que os animéis a fotografiar las aves de vuestros parques y jardines más cercanos y a aprender más sobre todas las comunidades animales y vegetales que estos albergan. La avifauna urbana no deja de agrupar a nuestros vecinos alados, muchas veces desconocidos.

viernes, 24 de abril de 2015

Menú del día para urracas urbanas: ¿vencejos?

Actualmente y como comentamos en la anterior entrada sobre Ecología urbana. Avifauna, la rápida expansión de los medios urbanos en el planeta y el impacto que las ciudades tienen sobre la biodiversidad es bastante negativo. Pero ciertas especies de fauna (especialmente las aves) concentran su actividad en estos medios. Una de estas especies es la urraca común (Pica pica) bastante común y con una tendencia poblacional estable. Otra de esas especies de aves asociadas a medios urbanos es el vencejo común (Apus apus) que sin embargo su tendencia poblacional se encuentra en declive moderado.

Ambas especies se encontraron ayer miércoles 23 en un parque de Madrid, por donde suelo pasear para observar lo sorprendentemente diversos que pueden llegar a ser algunos de ellos en plena capital española. El encuentro fue mucho más estresante para el pobre vencejo que para la urraca, ya que iba volando tan tranquilo intentando capturar los insectos que sobrevuelan la ciudad, haciéndonos un favor como insecticida, hasta que se dio cuenta de que un enorme "pájarraco" negro y blanco le estaba persiguiendo con todas las intenciones de alcanzarle. Durante un largo y agonizante minuto para el vencejo, la urraca puso todo su esfuerzo en alcanzar a este pequeño migrador, mientras este trataba con sus rápidos movimientos de alas deshacerse del insistente depredador. Como respuesta a ese ataque el vencejo perseguido se puso a volar en círculos, tratando de despistar así a la urraca, que a su vez también acabó haciendo esos círculos para intentar capturar al asustado vencejo.

Notas del cuaderno de campo (propio) explicando la escena ocurrida en un parque Madrileño
Finalmente la persecución acabó bien para el vencejo cuando el córvido abandonó la escena. Esta situación se puede interpretar de dos maneras. La primera puede ser que ocurra como en la historia del Vecinos intolerantes que contamos en diciembre del año pasado donde una urraca hostigaba a un cernícalo vulgar al compartir territorio e incluso recursos alimenticios. Esta opción yo la descarto porque la urraca y el vencejo no explotan el mismo recurso alimenticio ni el mismo territorio de nidificación. Por eso creo que la opción más clara es que la urraca intentara depredar sobre el vencejo. Hay estudios que afirman que el 93,1% de las veces las urracas suelen atacar en solitario (Fernández-Juricic et al., 2004) y que en muchas ocasiones suelen hacerlo sobre aves, como en el estudio realizado en Madrid que mostró que las principales presas son: gorrión común (Passer domesticus), verderón común (Chloris chloris), paloma bravía (Columba livia), Paloma torcaz (Columba palumbus) (Martínez, 2011). Incluso se de citas de urracas que depredan sobre murciélagos urbanos.

Sin embargo, en ningún lugar de la bibliografía revisada se habla de depredación de urracas sobre vencejos, quizás porque estos saben como zafarse de este córvido voraz. Lo que sí queda claro es que la urraca no descarta ni una presa que se encuentre con posibilidades de estar a su alcance. Podríamos reflexionar y pensar si esa es una de las consecuencias de que las pequeñas aves de medios urbanos (gorriones, aviones, verderones...) estén empezando a sufrir un declive moderado.


lunes, 2 de marzo de 2015

Ecología urbana. Avifauna

Lo primero antes de continuar con más aventuras pajareras disculparme por la ausencia de nuevas publicaciones el martes y el viernes de la semana pasada. He estado ocupando dando los últimos retoques de mi Trabajo Fin de Grado (anteriormente conocido como Proyecto Fin de Carrera) sobre ecología urbana. Me gustaría utilizar esta nueva entrada para realizar una breve descripción del trabajo que he realizado, ya que la ecología urbana es el futuro de la conservación de las especies y sus ecosistemas.

La rápida expansión de los medios urbanos en el planeta y el impacto que las ciudades tienen sobre la biodiversidad es bastante negativo. Pero ciertas especies de fauna (especialmente las aves) concentran su actividad en estos medios. Todos hemos sido capaces de diferenciar a los gorriones, a las palomas o en algunos casos a las urracas gracias a su presencia abundante en los entornos urbanos. Las especies seleccionadas como objeto de estudio son:

Gorrión común
Tórtola turca
Estornino negro y pinto
Urraca común
Lavandera blanca
Paloma torcaz
Garcilla bueyera
Grajilla occidental

Gorrión común (Passer domesticus) Especie urbana objeto de estudio
Tórtola turca (Sterptopelia decaocto) Especie urbana objeto de estudio
Grupo de estornino negros (Sturnus unicolor) Especie objeto de estudio
Urraca común (Pica pica) Especie objeto de estudio.
Lo que hemos realizado es un estudio del proceso de urbanización que está sufriendo la fauna y como se ve influido por la estructura urbana. En el proyecto analizamos:
  1. Los principales sectores urbanísticos de la ciudad y su desarrollo histórico reciente.
  2. La preferencia de las aves por los distintos sectores urbanísticos y por la distinta antigüedad de los mismos. 
  3. Las diferencias de preferencia entre las distintas especies. 
Utilizando la ciudad de Alcalá de Henares como modelo:
  1. Estudiamos los sectores urbanísticos presentes en la ciudad y su expansión desde mediados del siglo XX. 
  2. Localizamos y censamos los dormideros invernales de aves existentes en la ciudad durante los inviernos de 2011 a 2014. 

La ciudad experimentó un notable desarrollo urbanístico desde mediados del siglo XX y actualmente presenta una elevada heterogeneidad espacial, donde el sector industrial (32% de la superficie), residencial (26%) y servicios y equipamientos (20%) son dominantes. A pesar de ello el mayor número de dormideros y de especies de aves se concentra en los espacios verdes y el casco histórico de la ciudad, los cuales tienen una superficie muy reducida dentro del municipio.

Las aves utilizan además árboles de más de 20 años. Cada una de las especies analizadas muestran importantes diferencias en sus preferencias por los distintos sectores. Lo más importante es que las características estructurales y de antigüedad de los sectores urbanísticos condicionan la localización de los dormideros pero la respuesta varia dependiendo de si se analiza el número de dormideros, el número de individuos que lo utilizan o la especie de ave.

Es por eso que la ecología urbana es el futuro de la conservación donde debe haber estrategias futuras de gestión de los dormideros de aves urbanas que tengan en cuenta la importancia de las ciudades para la avifauna.