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martes, 7 de mayo de 2019

Aiguamolls y Pre-Pirineo Catalán

¡¡Hola de nuevo!!

Este pasado puente de mayo tuvimos la suerte de guiar una excursión por la Cataluña, concretamente en el Parque Natural de las Marismas del Ampurdán y el Pre-Pirineo Catalán en busca de aves tan interesantes como el quebrantahuesos, los mirlos capiblancos o los cernícalos patirrojos con SEO/BirdLife en compañía de Juancho Calleja. Tras cinco días de birdwatching con el grupo observamos y/o escuchamos 168 aves y además nutria, corzo, ciervo, varias especies de lagartijas, anfibios, mariposas, etc.


martes, 12 de septiembre de 2017

La migración en el interior y sus inesperados visitantes.

Hola de nuevo.

Esta vez os muestro algunas de las aves que vimos en una excursión al sureste madrileño para ver aves migratorias. La suerte nos acompañó y pudimos ver algunas especies poco habituales de la Comunidad de Madrid, como el archibebe claro (Tringa nebularia) es lo curioso del paso migratorio, que nunca sabes qué te puedes encontrar.

Una mañana un poco ventosa pero con altas temperaturas.

Se trata de un humedal, por lo que encontramos especies típicas de este hábitat, principalmente acuáticas, aunque dado la elevada densidad de mosquitos y moscas, se puede ver una variedad de aves insectívoras muy interesante.

Humedal en la Comunidad de Madrid. Blue Nature
Aspecto del humedal.
Zampullín común (Tachybaptus ruficollis) Blue Nature
Zampullín común (Tachybaptus ruficollis). Había muchos buceando por el humedal.
Tres moritos (Plegadis falcinellus) se dejaron ver en Madrid algo poco habitual. Blue Nature
Tres moritos (Plegadis falcinellus) se dejaron ver en Madrid algo poco habitual.
Es una de las recompensas de la migración y la dispersión de algunos ejemplares.
Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) y garcilla bueyera (Bubulcus ibis). Blue Nature
Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) a la izquierda y garcilla bueyera (Bubulcus ibis) a la derecha.
La diferencia es evidente, tanto por tamaño como por color de plumaje y pico.
La población de la cangrejera principalmente se encuentra en el Delta del Ebro, la Albufera y las marismas.
Poder verla en la Comunidad de Madrid es todo un privilegio.
Juvenil de garza imperial (Ardea purpurea). Blue Nature
Juvenil de garza imperial (Ardea purpurea).
Su plumaje más rojizo y ocre le diferencia de los adultos.
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus). Blue Nature
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus).
Aunque es una especie habitual en Madrid, no lo es tanto en esta parte de la comunidad.
Chorlitejo chico (Charadrius dubius). Blue Nature
Chorlitejo chico (Charadrius dubius).
En las orillas del humedal pudimos encontrar hasta 3 juntos buscando alimento entre el barro.
Avefría europea (Vanellus vanellus).Blue Nature
Avefría europea (Vanellus vanellus).
La llegada de las avefrías se asocia con el cambio de estación, pues pasan el invierno aquí.
Pudimos ver varios bandos de unas 20 sobrevolando el humedal.
Combatiente (Philomachus pugnax). Blue Nature
Combatiente (Philomachus pugnax).
El mejor momento para poder encontrar a esta limícola es el paso y la invernada.
La sorpresa de la mañana fue este archibebe claro (Tringa nebularia). Blue Nature
La sorpresa de la mañana fue este archibebe claro (Tringa nebularia) que encontramos entre las avefrías.
Su llegada es muy poco habitual, puesto que suele frecuentar humedales costeros al llegar el invierno.
Esto demuestra la importancia de algunos enclaves que funcionan de lugares de descanso para las aves en migración.
Andarríos grande (Tringa ochropus). Blue Nature
Andarríos grande (Tringa ochropus).
Fijarse en el anillo ocular claro y las pintas muy poco marcadas. El color de las patas puede ayudar.
Andarríos bastardo (Tringa glareola). Blue Nature
Andarríos bastardo (Tringa glareola).
En cambio el bastardo se diferencia por una ceja clara, unas motas muy evidentes en el plumaje y el color de las patas.
Carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus).Blue Nature
Carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus).
Es frecuente en migración, pero solo durante esta época, por lo que es todo un privilegio poder observarla de cerca.
Lavandera boyera (Motacilla flava). Blue Nature
Lavandera boyera (Motacilla flava).
Pudimos ver hasta 40 lavanderas entre la vegetación de humedal.
Esta densidad no es habitual y únicamente se debe al evento de la migración.

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita la Comunidad de Madrid.

Unas 240 especies de aves distintas encuentran los recursos necesarios a lo largo de todo el año en nuestra región gracias a que aproximadamente el 40% de su superficie se encuentra protegida por su gran diversidad de ecosistemas y hábitats. Algunas tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

Te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales. Si te gustan las aves no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. No te los pierdas y echa un vistazo aquí: Blue Nature web
También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta a la carta

martes, 13 de diciembre de 2016

Visitar Doñana

Doñana es el Parque Nacional más conocido de los 15 que tenemos en España. Posiblemente se deba a la presencia del emblemático lince ibérico o a sus extensos terrenos en los que vive el águila imperial ibérica. Sin embargo, la elevada diversidad de flora y fauna de este enclave y su riqueza son en realidad el motivo de tan conocida reputación.


La visita a Doñana es obligada para cualquier amante de la naturaleza. Recorrer estos parajes observando la vida que en ellos se desarrolla es un evento que no hay que perderse. En mi caso se trata de la segunda vez que acudo a este santuario de la naturaleza y la vida salvaje y no creo que sea la última. Durante esta breve estancia, recorrí algunos de los lugares más conocidos de Doñana, que se expondrán con fotos y texto a lo largo de esta entrada. De esta forma, aquellos que quieran hacer una visita a este Parque Nacional, sabrán por donde empezar.

En Doñana no todo es visitable, hay muchas zonas a las que uno solo puede entrar si va acompañado de un guía. En este caso los recorridos se hacen desde un bus-todoterreno del que no pueden bajarse. Sin embargo, entran en el corazón de Doñana donde más salvaje es la naturaleza. Este paseo fotográfico por el Parque Nacional incluye las visitas al Rocío, la Playa de Doñana, el Palacio del Acebrón, el Brazo del Este y la Dehesa de Abajo, todos lugares indispensables y fácilmente visitables con una gran variedad avifaunística.

La Dehesa de Abajo

Uno de los mejores rincones para empezar a conocer parte de Doñana. Allí el visitante puede ver, dependiendo de la época, a las cigüeñas blancas. En este caso, al tratarse de los días previos a la migración otoñal, se vieron cientos y cientos descansando en las orillas o en el agua, esperando debidamente al momento oportuno para poner rumbo al sur. Las encinas y árboles de los alrededores de la Dehesa de Abajo, en la época de cría, albergan una muy saludable y numerosa colonia de estas zancudas.

Cigüeña blanca (Cicconia ciconia)
Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)
Desde lejos, pero con precisión, se pueden ver los enormes bandos de flamencos que recorren poco a poco el humedal con la cabeza sumergida para alimentarse de los diminutos crustáceos que son los responsables de sus colores rosados. Estas fechas otoñales son de las más recomendables, junto con el principio del verano para observar a estas aves de largos cuellos.

Vista general del lugar, con la lámina de agua y los encinares de alrededor.
Aquellos día de otoño parecía que hubiera "overbooking".
Flamenco  común (Phoenicopterus roseus) totalmente rosa.
Los carotenoides presentes en los diminutos crustáceos de su dieta, le dan este famoso color.
Además de todos estos flamencos, que ya parecían cubrir por completo la superficie de agua, otras aves, también habituales del lugar, se pueden observar disfrutando de un día espléndido de sol. Hay que estar atento si se quiere ver los pequeños y escasos bandos de moritos, las espátulas, o las garcillas cangrejeras jugando al escondite entre el carrizo. Desde luego lo que no hay que perderse son los preciosos vuelos de la garza real.

Morito común (Plegadis falcinellus)
Espátula común (Platalea leucorodia)
Garza real (Ardea cinerea)

Las grandes aves parece que reinan la Dehesa de Abajo, pero si hacemos un poco de zoom  hacia las orillas, podremos ver que los correlimos comunes, las avocetas, las canasteras, los combatientes o las garcillas bueyeras.

Avoceta común (Recurvirostra avosetta) y correlimos común (Calidris alpina)
Combatientes (Philomachus pugnax)
Garcilla bueyera (Bulbucus ibis)


El Rocío 

Los niveles de agua pueden variar en función de la época del año en la que se acuda a visitar este lugar cargado de cultura, historia y biodiversidad. Tras el verano, la principal charca, se seca, y en ella solo tienen lugar los choques entre machos de ciervo. Durante la primavera o tras la época de lluvias se vuelve a llenar de vida, como se puede ver en la Visita expres a Doñana.

Sin embargo, los alrededores del Rocío, pueden ser una alternativa. Los encinares y tarayares pueden esconder muchas sorpresas, sobre todo en época de migración, cunado algún viajero perdido puede dejarse caer por ahí.

Carbonero común (Parus major)
Juvenil de alcaudón común (Lanius senator)

Tarabilla europea (Saxicola torquata)

Escribano triguero (Emberiza calandra)
El Brazo del Este

Lugar algo alejado, pero sin duda rico en especies. Es uno de los lugares de Doñana que quizás no se incluyen en todas las guías pero que desde luego merece la pena visitar. Hay que recordar que cada lugar de Doñana, es completamente distinto en enero, en marzo o en junio. El final de verano no es mala época. Las aves están terminando de críar o incluso han acabado sus tareas de cuidado de la prole y por lo tanto no se causan las mismas molestias.

Los moritos (Plegadis flacinellus) no faltan en este lugar.
La presencia constante de agua de riego, atare un sin fin de alimento para muchas ardeidas, como son el caso de la garcilla cangrejera o los martinetes, muy comunes en los canales de riego, siempre atentos a cualquier movimiento.

Juvenil de martinete (Nycticorax nycticorax)

Martinete común (Nycticorax nycticorax)

Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)
Para recorrer el Brazo del Este, es indispensable el coche, pues este lugar es inmenso y no deja de estar lleno de rincones, caminos y canales de riego que te conducen hasta zonas inundadas como esta, donde los fumareles cariblancos han debido de crías durante el pasado mes a estos dos polluelos emplumados.

Balsa a modo de nido con dos pollos de fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)
Juvenil de fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)
Adulto de fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida)
La diversidad de este lugar es abrumadora, puede que en los primeros 500 metros ya hayan pasado ante nuestros ojos aves tan fantásticas como estas. Sin embargo, tristemente y a causa de sueltas e introducciones, las especies exóticas también han encontrado un hueco en este lugar.

Macho de tejedor de cabeza negra (Ploceus melanocephalus) tejiendo su nido
Los bandos de estrila (Estrilda astrid) son habituales.
Coincidiendo con los meses previos a la migración, las posibilidades se disparan, pues las probabilidades de ver aves en paso son mucho mayores. En las zonas de pastos que se encuentran encharcados es donde mayor concentración de limícolas se puede ver en esas fechas. Quizas se juntan en estos lugares para coger fuerzas antes de su largo viaje. Agachadizas, cigüeñuelas, chorlitejos, avefrías, archibebes, agujas o canasteras se juntan en pastizales inundados para mayor entretenimiento del visitante, que se esforzará hasta lograr identificar la última especie.

Combatiente (Philomachus pugnax) y dos cigüeñuelas (Himantopus himantopus)
Agachadizas (Gallinago gallinago), un archibebe claro (Tringa nebularia) y una cigüeñuela (Himantopus himantopus)
Avefría europea (Vanelus vanellus)
Bando de avefrías (Vanellus vanellus) llegando al lugar
Aguja colinegra (Limosa limosa) diferencia de tamaño.
Pareja de agachadizas (Gallinago gallinago)
Chorlitejo chico (Charadrius dubius)
Entre tanto, no hay que perder de vista el cielo y los alrededores. Muchas rapaces sobrevuelan estos lugares en busca de alguna especie distraída a la que poder atrapar. Es el caso de este halcón peregrino, que tras volar por encima de las zonas inundadas, desistió y se posó junto a nosotros, en este árbol que nos daba sombra.

Halcón peregrino (Falco peregrinus)
Otra de las aves que parece todavía mantener por estas fechas las labores de cuidado de sus crías es el calamón, que a pesar de su tamaño y su aspecto tosco y torpe, se le ve cuidar con mucho cariño de sus tres rechonchos y diminutos pollos. Es importante que siempre que encontremos de casualidad aves en sus labores de reproducción, mantengamos una distancia más que prudente y nunca acercarnos demasiado, para evitar cualquier molestia.

Calamón (Porphyrio porphyrio) con sus dos pollos de color negro.
Totalmente ajenos a nuestra presencia.
El que sí parece notar nuestra llegada es el avetorillo común, que en seguida emprende un vuelo fugaz hacia el otro lado del camino, cruzando la superficie encharcada y escondiéndose entre la vegetación palustre. Un ave totalmente misteriosa que nos descubre varias garcillas cangrejeras, que asoman su cabeza para ver que ocurre.

Avetorillo común (Ixobrychus minutus)
El Brazo del Este es un lugar de enorme extensión con muchos escondites en los que mirar. Si durante el trayecto se mantiene los ojos bien abiertos, siempre quedará la posibilidad de dar con más y más especies. La mayoría se puede encontrar al girar en una curva, al llegar a una nueva zona encharcada, en la orilla de un canal de riego o incluso caminando por mitad de un camino. Es por eso por lo que la atención en este luagr es tan importante. De esta forma se pude encontrar a los dos andarríos, al grande y al chico, disfrutando de este paraíso.

Andarríos grande (Tringa ochropus)
Andarríos chico (Actitis hypoleucos)
El Brazo del Este es sin lugar a duda, una de las principales paradas que se debe hacer si se quiere visitar Doñana.

Brazo del Este

La playa de Doñana

No es uno de los lugares con mayor concentración de aves de Doñana, ya que se trata de un lugar al que mucha gente acude con frecuencia. A pesar de ello, los atardeceres son muy bonitos y siempre existe la posibilidad de entretenerse contemplando cómo los charranes patinegros se lanzan una y otra vez en picado para pescar.

No hay que perder de vista las orillas, lugar preferido de especies limícolas, playeras como el correlimos tridáctilo, que se pasea correteando por la orilla.

Correlimos tridáctilo (Calidris alba)
Gaviota patiamarilla (Larus michahelis)
Aunque la diversidad en este rincón no sea la mejor, si conviene dedicarle las últimas horas de luz, para contemplar el maravilloso y relajante momento en el que el sol desaparece en el horizonte mientras bandos y bandos de gaviotas pasan con aparente decisión.

Palacio del Acebrón

Es el último de los lugares que quedaban por visitar y un rincón completamente diferente a los anteriores, pues ya no se trata de los campos de cultivo y canales de riego del Brazo del Este, ni de los encinares de la Dehesa de Abajo, ni tiene nada que ver con la playa de Doñana.

Se trata de un Palacio de los años 60 que sirvió de residencia y pabellón de caza pero que ahora se ha convertido en el centro de visitantes. Los alrededores del palacio y su charca artificial albergan un pequeño trozo de Doñana. Algún alcotán despistado, los papamoscas grises, abubillas o las garzas reales que llegan a dormir son algunas de las principales especies que se pueden observar.

Garza real (Ardea cinerea)
Papamoscas gris (Muscicapa striata)
Alcotán europeo (Falco subbuteo)
Aunque si se aguarda un poco hasta el anochecer, se pueden ver, en los caminos que llevan hasta el Palacio, una de las aves nocturnas más misteriosas, el chotacabras cuellirrojo, típica especie estival que vive en entornos como este.

Chotacabras cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis)
Y con esta especie me despido hasta la próxima vez que vuelva por Doñana. Espero que si no has ido, te animes a visitar este santuario de vida y que si ya has estado hayas encontrado en esta entrad un pedazo de tus recuerdos en tu visita a Doñana.

¡¡Hasta pronto!!