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domingo, 4 de febrero de 2024

Comarcas conquenses

¡Hola de nuevo!

Esta semana hemos visitado tres enclaves de la provincia de Cuenca. Visitamos sus embalses, sus hoces y sus lagunas salinas. Una verdadera maravilla. Se tarta de una provincia con unos rincones únicos y una naturaleza muy salvaje. Lo pasamos genial y nos llevamos un montón de sorpresas, con especies que no esperábamos: algunas con plumas y otras con pelo ¿Te vienes?

Pareja de grulla común (Grus grus)

martes, 20 de marzo de 2018

Mar de Ontígola y esteparias

¡¡Hola de nuevo!!

En esta ocasión os muestro algunas de las aves que vimos en una de nuestras excursiones ornitológicas a la comarca de las Vegas en las que visitamos el Mar de Ontígola y los entornos esteparios del sur de la Comunidad de Madrid y norte de Toledo.

Aspecto del Mar de Ontígola, Aranjuez (Madrid), uno de los mejores destinos de la comunidad para observar a los aguiluchos laguneros durante su actividad nupcial.

martes, 11 de abril de 2017

De vuelta a la Laguna de San Juan

¡¡Hola a todos!!

Después de más de dos años y gracias a la petición de una familia muy agradable que quiso visitar este refugio de fauna, vuelvo a escribir una entrada sobre la Laguna de San Juan. La última vez que lo hice fue el 01 de diciembre de 2014, ¡¡ya nadie se acuerda de aquello!!

La Laguna de San Juan se encuentra en el término municipal de Chinchón, al sur de Madrid. Estos meses de primavera son los mejores para visitarla. El buen tiempo y la llegada de los primeros visitantes estivales como abejarucos o carriceros cambian por completo la apariencia de este magnífico humedal.

Para empezar la banda sonora es completamente diferente que en invierno. Los carriceros, las buscarlas, los abejarucos, las golondrinas y los cantos de otras aves más comunes como el verdecillo o el pardillo alegran el amanecer que comienza a colorear de colores cálidos el carrizal.

Pardillo común - Carduelis cannabina

Verdecillo común - Serinus serinus
La verdad es que hemos tenido que hacer mucho oído, porque la densidad del carrizo, como es habitual, nos impidió ver lo que sucede en el interior de la laguna, aunque si que se escuchan los chapoteos de alguna anátida, los quejidos de las gallinetas comunes o el tan complicado de ver y esquivo rascón, más oído que visto. Sin embargo, tuvimos la suerte de verlo hasta en tres ocasiones, pero sus colores, agilidad y su costumbre de moverse entre las zonas densas solo nos dejó sacarle esta tímida fotografía.

Ánade friso - Anas strepera

Rascón europeo - Rallus aquaticus
La laguna es un buen sitio para este tipo de aves llamadas rálidas y aquí pudimos encontrar varias especies. El rascón es una de ellas, quizás la más tímida de todas las que se pueden ver en la laguna. Otras fueron la focha común y la gallineta común, que fueron las más abundantes, aunque de vez en cuando pudimos ver entre el carrizo al calamón, dando de comer a tres rechonchos pollos de color negro.

Calamón común con pollo- Porphyrio porphyrio

Calamón común - Porphyrio porphyrio
Mientras unos ya estaban al cuidado de los pollos, otras aves todavía estaban construyendo su nido o incubando los huevos. Este es el caso de la garza imperial, que tiene una pequeña colonia en la laguna y a la que pudimos ver ir y venir constantemente de la laguna, un lujo poder ver de nuevo a esta hermosa garza.

Garza imperial - Ardea purpurea

A pesar de toda esta diversidad, los protagonistas del día fueron, sin lugar a duda, los aguiluchos laguneros. Sus picados, sus choques de garras y sus continuas llamadas nupciales daban vida al humedal. Continuamente sobrevolaban la laguna una decena de laguneros, entre machos, hembras y algún inmaduro dejándonos escenas únicas. Toda una experiencia que pudimos disfrutar y que gustó a todos.

Aguilucho lagunero occidental - Circus aeruginosus

Aguilucho lagunero occidental - Circus aeruginosus

Aguilucho lagunero occidental - Circus aeruginosus

Aguilucho lagunero occidental - Circus aeruginosus

Aguilucho lagunero occidental - Circus aeruginosus
Blue Nature ofrece excursiones y salidas guiadas para visitar los mejores enclaves ornitológicos de la Comunidad de Madrid y conocer toda su diversidad avifaunística. Las rutas han sido diseñadas teniendo en cuenta los mejores lugares y épocas del año para avistar las especies emblemáticas de la Comunidad de Madrid. Puedes elegir entre una de nuestras rutas de temporada o los destinos habituales que tenemos. No te los pierdas, echa un vistazo aquí.


martes, 4 de abril de 2017

Ver aves al sur de Madrid

En una de nuestras salidas de pajareo por Madrid, nos acercamos al sur de la Comunidad para ver el cambio que se está produciendo ahora en los campos de cultivo que adornan el paisaje. Los canales ya llevan agua y comienzan a encharcar algunos terrenos para la temporada, lo que atrae a muchas aves, entre las que se encuentran las garcillas bueyeras que fueron la principal atracción que nos tuvo embobados.

Al llegar muchas de estas garcillas ya estaban por los alrededores, vestidas de blanco destacan mucho más que las abundantes urracas que no pararon de salir a saludarnos durante todo el itinerario. Quizás estaban inquietas por la presencia de una pareja de milano real que estuvo durante un buen tiempo merodeando por la zona, algo interesante habría que disputarse con las urracas y los cuervos.

Pareja de milano real (Milvus milvus)
Durante el trayecto, no fueron pocas las cigüeñas que pudimos ver, por aquí, por el sur de la comunidad abundan las colonias que saben que el alimento abunda en estos terrenos que pronto se inundarán, aunque también les encanta acercarse al río a buscar alimento.

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)
En la vera del camino nos acompañaron continuamente bandos muy numerosos de gorriones molineros que de vez en cuando levantaban algún grupito tímido de bengalí rojo, una especie asiática introducida por el hombre a causa de escapes y que cría desde hace años en el sur de Madrid.

Gorrión molinero (Passer montanus)

Gorrión molinero (Passer montanus)
Aunque las golondrinas y los aviones ya estaban por allí, todavía faltaban muchas por llegar a este paraíso en medio de cultivos. En algunas praderas se podían ver pasar como cazas en miniatura, las golondrinas comunes acompañadas tímidamente de algún avión roquero que comparte vecindario con el cuervo en los roquedos yesíferos que caracterizan el sureste madrileño.

Aunque los más bonitos ahora mismo son los machos de pardillo que ya gozan de ese pecho de color rojo tinto claro que tanto les gusta a las hembras de su especie, eso si, serán los más bonitos hasta que lleguen en unos días los primeros abejarucos.

Pardillo común (Carduelis cannabina)

Pardillo común (Carduelis cannabina)
Lo que normalmente estaría inundado (zona de carrizo y alguna otra zona profunda) ahora se encuentra seco por la falta de lluvias abundantes. Sin embargo, los agricultores ya han abierto los canales para dejar paso al agua y a que las lavanderas, los estorninos, las palomas e incluso las urracas se acerquen a darse un buen baño.

Aunque entre tanto vimos dos parejas de chorlitejo chico que es una limícola muy abundante en esta época en las zonas pegadas a los ríos con áreas pedregosas y encharcadas. También pudimos dar con un andarríos grande en uno de los campos, que se estaba poniendo las botas, no hacía más que desenterrar gusanos y larvas .

Andarríos grande (Tringa ochropus)
En la zona más pegada al río ya pudimos observar alguna anátida como azulones, o machos de friso como este, aunque lo que más abundaban eran los galápagos leprosos tomando el sol junto con fochas, zampullínes y gallinetas.

Ánade friso (Anas strepera)
Por último, al sobrarnos algo de tiempo, pudimos centrarnos en sacar unas buenas fotos a las garcillas bueyeras que tanto abundaban. Aprovechamos este momento que tienen un plumaje nupcial y unos colores más cálidos y rojizos que los habituales amarillos. Pronto estarán montando su colonia sobre los árboles de los humedales madrileños.

Garcilla bueyera (Bulbucus ibis)

Garcilla bueyera (Bulbucus ibis)

Garcilla bueyera (Bulbucus ibis)

Garcilla bueyera (Bulbucus ibis)

Garcilla bueyera (Bulbucus ibis)

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martes, 17 de mayo de 2016

Las últimas nieves de Peñalara

A lo largo de la subida a las lagunas que rodean la base de tan famoso pico, es habitual ver que la naturaleza todavía se resiste al cambio de estación. Un manto de nieve cubre, todavía, parte de los bosques y laderas de un paisaje que es el escenario de la vida. Las flores crecen y adornan las pocas praderas que no están tapadas todavía por la nieve. Mientras se puede ver a las aves trayendo material a los nidos, cantando desde sus elevadas ramas o cortejándose unas a otras.

Nieves de Peñalara
Las últimas nieves de Peñalara.
Narciso de roca (Narcissus rupestris)
Un precioso narciso de roca (Narcissus rupestris) empieza a crecer con la primavera.

Desde el parking de Valdesquí, situado un poco más abajo del centro de visitantes, se escuchan los voceríos de varias cornejas negras. Las vocalizaciones, como esta, son muy importantes en la comunicación entre córvidos. Sus gritos se escuchan a kilómetros y acaban despertando al resto de la ladera.

Con mi papel y mi boli para apuntar todas las especies, comienzo a subir la asfaltada cuesta que pasa justo por delante del centro de visitantes del parque. Las praderas que rodean el entorno están llenas de vida y parecen dar una calurosa bienvenida a cada nueva persona que viene a conocer Peñalara. Una juguetona pareja de herrerillos capuchinos, un macho de colirrojo tizón en el tejado de la caseta y un cuervo grande empeñado en conseguir algo de alimento. Sin duda una preciosa manera de comenzar la mañana.

Cuervo grande (Corvus corax)
Cuervo grande (Corvus corax) en una de las praderas.
Esta especie es la más grande de los 9 córvidos de nuestra fauna.
Su población es mucho más numerosa en esta zona de la Comunidad de Madrid.
Macho de colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) en el muro del centro de visitantes.
Al colirrojo se le puede ver siempre entre las rocas de los muros y las casetas.
Para saber más sobre esta especie haz clic aquí.

Entre tanto, no pierdo detalle de un pequeño carbonero garrapinos que se encuentra muy cerca, cantando entre las ramas de un rosal. Es curioso ver la facilidad que tiene para moverse entre las afiladas garras de esta planta. Sin previo aviso, el carbonero sale volando y se mete en una pequeña grieta en uno de los muros. Y es que a pesar de ser bastante forestal, el garrapinos también anida en lugares como este, aunque es mucho menos habitual, claro.

Carbonero garrapinos (Pariparus ater) 1
Carbonero garrapinos (Periparus ater) nuevo vecino del colirrojo tizón.
En esta rama, seguro que está a salvo de depredadores, y puede vigilar sin miedo su hogar

Con la nieve derritiéndose a causa del aumento natural de las temperaturas y de las horas de sol, los ríos llegan llenos de agua y los arroyos corren por la superficie, creando pequeños charcos a lo largo del camino que se adentra en un frondoso pinar. En él puedo comenzar a escuchar el canto del petirrojo europeo, que enseguida se deja ver para convertirse en el nuevo motivo de mi sesión fotográfica. También los pequeños grupos de piquituertos entretienen a cualquiera. Asombra ver cómo sus picos están preparados para hacerse con las semillas  de dentro de las piñas

Petirrojo europeo (Erithacus rubicola) sobre una madera.
Los colores de su pequera contrastan mucho con sus grises y pardos de su parte dorsal.
Hembra de piquituerto (Loxia curvirostra) sobre la copa de un pino.
Las hembras son de este color verde amarillento, mientras lo machos se chulean del colorido de su plumaje.
Joven de piquituerto común (Loxia curvirostra) picotenado las yemas.
Los juveniles tienen estas bandas tan oscuras en la parte ventral y lateral.

Si tuviera que destacar algo de Peñalara, que no fuera su paisaje y su riqueza, elegiría la asombrosa abundancia de un ave habitual de estos ecosistemas montanos, el acentor común. Daba igual dónde mirases, encima de una retama, en el suelo, en la rama de un árbol, sobre la poca nieve que queda, etc. Allí estaba, esperándote.

Acentor común (Prunella modularis) sobre la poca nieve que queda en la subida.
Aunque hayamos entrado ya en la primavera tardía, la nieve y el frío singuen siendo terribles enemigos de las aves.
Por eso encontrar una fuente de alimento como esta piña abierta es un lujo que solo unos pocos se pueden permitir.
Acentor común (Prunella modularis)

Llegando ya a una zona más abierta que sube hasta la Laguna de Peñalara, el ambiente cambia por completo. La nieve aun está presente, pero se derrite, poco a poco, encharcando casi todas las praderas que rodean la pasarela de madera que comunica el camino con la laguna. Entre ellas se deja ver, con algo de vergüenza una collalba gris. Su famosa cola con colores que forman una T invertida delata  su presencia.

Deshielo en Peñalara.
Collaba gris (Oenanthe oenanthe) sobre una de las rocas de la pradera.
Esta preciosa ave de marcados contrastes en cu plumaje, se alimenta de invertebrados.

Ya casi en la laguna, alguna que otra pareja de pardillos comunes revolotea de un lado a otro haciendo el característico ruido de los pardillos comunes. En un momento uno de los machos se posa en un poste de madera y es el momento de inmortalizar la escena. No pierden de vista mis moviemientos, un pequeño grupito de dos o tres aviones roqueros, que bajan de vez en cuando al suelo a beber del agua del deshielo.

Macho de pardillo común (Carduelis canabina) sobre uno de los postes que van junto a la pasarela.
En los machos, recordad, que lo que predomina son los colores rojizos.

Tras pasar una buena mañana en la laguna y disfrutar de su belleza, toca poner rumbo a casa y ver qué aguarda la vuelta. Además de ver algún que otro agateador europeo, también sigo los movimientos de una pareja de escribano montesino que parece tener el nido cerca del camino pues veo que no paran quietos, que vuela de aquí para allá pasando de vez en cuando con unas ramitas para el nido.

Escribano montesino (Emberiza cia) sobre una roca.
El dibujo de la cara de esta especie es único. Solo el escribano soteño tiene un dibujo parecido.
Sin embargo, los colores del montesino son azulados mientras que los de su primo el soteño son amarillos. 

Finalmente toca despedirse, pero no sin antes cerrar los ojos una vez más para disfrutar del sonido de la sierra, de las laderas que recogen el agua del deshielo. Carboneros garrapinos y acentores, abundantes por los bosques de la sierra, son la melodía de subida a las lagunas. Pero sin duda queda grabado en la mente el griterío del trepador azul, que posado en una pequeña rama que os dejo más abajo en una grabación.

Acentor común (Prunella moddularis) cantando.
Carbonero garrapinos (Periparus ater) cantando.
Trepador azul (Sitta europea) cantando


Lista completa de las aves vistas y/u oídas (*):

2 Cuco común*
1 Abejaruco europeo*
7 Arrendajo euroasiático
4 Corneja negra
3 Cuervo común
3 Avión roquero
17 Carbonero garrapinos
3 Herrerillo capuchino
1 Trepador azul
1 Agateador europeo
1 Reyezuelo sencillo
5 Petirrojo europeo
2 Colirrojo tizón
1 Collalba gris
1 Mirlo común
1 Zorzal charlo
31 Acentor común
7 Escribano montesino
5 Pinzón vulgar
9 Piquituerto común
2 Pardillo común
1 Verderón serrano

martes, 10 de mayo de 2016

Laguna de Zóñar y El Rincón

Se trata de dos lagunas interiores al sur de la Península. Situadas en la provincia de Córdoba, son dos de los mejores sitios para observar las pequeñas poblaciones salvajes  de malvasía cariblanca, si se va con el objetivo de verlas desde cerca. Mi buen amigo Alfonso Carmona y yo, nos acercamos hasta allí, en coche, a pesar de que las pistas que llegan a la laguna están un poco deterioradas, sobretodo si hay barro, pero se puede dejar bastante aproximado el coche a la laguna, tanto en la de Zóñar como en la de El Rincón.

Laguna Zoñar humedal interior Córdoba
Laguna de Zóñar, en Córdoba.

La Laguna de Zóñar
Mucho más grande que su compañera. Las pistas que la recorren pasan muy cerca de una orilla adornada con tarays y otra vegetación de ribera. Esto condiciona en ocasiones una correcta observación e identificación de las aves, obligándonos a poner toda nuestra atención para disfrutar de la jornada. Además hay un par de observatorios que, al menos cuando estuve se encontraban cerrados, una pena.

A primera hora de la mañana y paseando junto a la orilla de la laguna, se puede pareciar el ajetreo que se traen los verdecillos, con sus cantos y reclamos que recuerdan a un huevo frito. Por debajo de las copas de los árboles, donde está ese cantarín macho de verdecillo, se mueven varios zorros, vuelven a sus zorreras para descansar después de haber estado buscado comida.

Serín verdecillo una de las aves de la laguna
Serín verdecillo (Serinus serinus) posado sobre una rama seca para poder cantar y ser visto.
Sus llamativos colores y su reconocible canto permiten encontrar fácilmente a este pequeñín.

En el cielo, tres grandes rapaces han sombra, persiguiéndote como si lleváses comida para ellos. Oteando y divisando presas desde el cielo, el águila calzada, el milano negro y el más habitual aguilucho lagunero occidental brindan la oportunidad de ver sus vuelos y maniobras aéreas, para hacer que nuestra visita a la laguna sea inolvidable.

Aguilucho laguneto occidental sobrevolando la laguna
Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus). Un macho sobrevuela la laguna al amanecer.
Desde arriba pueden ver roedores, conejos o  aves acuáticas potenciales presas de esta rapaz asociada a estos humedales.
Con las puntas negras y un color claro en las plumas del ala, este ejemplar sólo puede ser un macho.
Milano negro planeando en el entorno de la laguna
Milano negro (Milvus migrans). Una vez llegados desde África, se van haciendo cada vez más habituales.
El sutil antifaz que oscurece su rostro puede confundirlo con una hembra de lagunero.
Sin embargo, las primarias salen mucho más en el milano negro, como dedos de una mano.
Águila calzada una de las rapaces del entorno de la laguna
Águila calzada (Aquila pennata) fase clara.
La línea de plumas de vuelo negras frente a las infracoberteras claras, es el rasgo más característico en vuelo.
Con alas más cortas y primarias bastante más marcados, se diferencia fácilmente de las dos anteriores.

Otro pajarillo que no pasa desapercibido es el pardillo. Sus disimulados sonidos a veces se suman al sonido del viento, pasando completamente desapercibidos. Sus colores son bastante llamativos, aunque no lo son tanto como los del verdecillo. Hembras y machos empiezan durante esta época a emparejarse y a ir, casi siempre, de dos en dos. Entre las hierbas y los cardos, recolectando semillas y haciéndose con las mejores ramitas para sus nidos, van de aquí a allí haciendo algún parón para aprovechar a cantar.

Pardillo común hembra en el entorno de Zóñar
Hembra de pardillo común (Carduelis cannabina).
Apoyada en este taray, picotea la base de las hojas para hacerse con las yemas de las que están todavía saliendo.
Los machos presentan una pechera roja, lo que descarta que este ejemplar lo sea. 

Además de una ristra de aves acuáticas, como son la gallineta común, el cormorán grande y la focha común, o los tres madrugadores calamones observados nada más llegar junto a anátidas tales como porrón europeo, cuchara o pato colorado, las garzas también tienen su hueco reservado en esta laguna. Finalmente, y entre toda esta fauna pudimos ver, aunque desde lejos, tanto machos como hembras de malvasía cabeciblanca.

Garza real volando por encima del humedal
Una garza real (Ardea cinerea) pasa volando por encima de la laguna.
Utilizando unos prismáticos, se puede ver a esta ardeida en la orilla de la laguna, descansar tranquila.
Hacen plataformas de carrizo y las usan de nido. Allí se criarán las nuevas generaciones de esta zancuda.
Cormorán grande descansando en un árbol
Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) descansando en un árbol.
Es una de las aves acuáticas más reconocibles, sobretodo por su vuelo torpe y ruidoso.

El Rincón
Tras un par de horas visitando esta laguna, se puede dejar atrás para acercarse a la siguiente. En esta las instalaciones, desde mi punto de vista, permiten mucho mejor la observación de aves. También hay que decir que al ser más pequeña las aves se encuentran mucho más cerca y no es necesario recorrerla para obtener una vista completa.

Un solo observatorio, muy bien situado, y oculto tras el cañizo, hace muy fácil disfrutar de la presencia de varias malvasías cariblancas, que como buceadoras que son, se sumergen y afloran a la superficie constantemente, alimentándose de las plantas que viven en el sustrato de esta laguna, mucho menos profunda.

Malvasía cabeciblanca, en Córdoba, en la laguna de El Rincón
Macho de malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala).
Esta anátida de pico azul pasa por un momento crítico, han perdido gran cantidad de población.
Es por ello por lo que existen hoy en día diversas actuaciones para conservar y proteger a esta especie.

Hay que reconocer que El Rincón estaba mucho más llena de aves que Zóñar. Decenas de fochas comunes inmersas en sus tareas de acicalamiento o en la búsqueda de comida ocupaban la superficie de la laguna, sin dejar de lado algunas regañinas o persecuciones que salpicaban al resto de los habitantes del humedal. Este comportamiento es habitual esta ´poca del año cuando las hormonas de los machos les hacen tener disputas territoriales. Sin embargo, se puede seguir viendo ejemplares más relajados alimentándose tranquilamente.

Focha común en la laguna de El Rincón
Individuo solitario de focha común (Fulica atra).
La placa de queratina de la frente de esta especie se llama escudete y no tiene una función clara.
Algunas teorías afirman una utilidad de cortejo y de protección de la cara durante su paso por la vegetación palustre
Fochas comunes buscando alimento en la laguna
Grupo de fochas comunes (Fulica atra) en la laguna de El Rincón.

Quitando un rato la vista de la laguna y atendiendo a los charcos producidos por los anteriores días lluviosos, es fácil encontrar una imagen muy entrañable: las golondrinas posándose en el suelo para coger barro de la orilla. Es solo para este principal objetivo para el que las golondrinas se posan en el suelo, pues cuando no están volando, se posan en sus nidos o en los cables y vallas de los entornos rurales.

Golondrina común (Hirundo rustica) posada junto a uno de los charcos de donde recoge el barro.
Lo lleva en el pico hasta su nido, hecho con este material tan artesano.

Además de la malvasía, hasta tres especies más de anátidas pueden entrar en escena durante la estancia en los observatorios de esta pequeña segunda laguna. Un colorido macho de cuchara, una pareja de porrón europeo o un impresionante e imponente macho de pato colorado. Todos ellos presentando unos plumajes perfectos y una territorialidad característica de esta época del año.

Pato colorado, macho con colores llamativos
Macho de pato colorado (Netta rufina) en la laguna de El rincón.
Es bastante escasa esta anátida y complicada de ver, aunque parece que este no es el caso.
Porrón europea hembra con colores apagados
Hembra de porrón europeo (Aythya ferina).
De colores pardos pero con la característica mancha blanca en el pico.
Macho de porrón europeo (Aythya ferina). Sus rojizos son más llamativos.
Hay de fijarse en el negro y blanco del resto de plumaje para no confundirlo con otros porrones.
Cuchara común macho en la laguna
Macho de cuchara común (Anas clypeata) en la laguna cordobesa de El Rincón.
Llamativo iris amarillo sobre una cabeza oscura con reflejos verdes y azulados, su pico es único.

Por último no hay que olvidar la familia de los somormujos y los zampullines. Con un nombre un poco complicado de recordar, los podicipediformes también abundan en este paraíso de las acuáticas. hasta tres especies diferentes se pueden ver deleitándonos con sus colores y movimientos sincronizados. Somormujos lavancos, zampullines comunes y cuellinegros, los tres juntos en un mismo ecosistema.

Somormujo lavanco con su plumaje nupcial
Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)
Preparado para un baile en mitad de la laguna con su pareja.
Zampullín común con plumaje nupcial en la laguna
Zampullín común (Tachybaptus ruficollis) parece diminuto junto a la focha.
Durante el plumaje nupcial destaca mucho más la llamativa mancha amarilla de su pico.
Zampullín cuellinegro  plumaje nupcial en la laguna
Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) parecido al común.
Sus penachos de plumas en sus ojos a modo de antifaz son únicos y lo diferencian del resto de estpecies.
El listado completo de las aves identificadas en la comarca Cordobesa es el siguiente:
  • Águila calzada
  • Aguilucho lagunero occidental
  • Ánade azulón
  • Avión común
  • Avoceta común
  • Calamon común
  • Cernícalo vulgar
  • Cetia ruiseñor
  • Chorlitejo chico
  • Chova piquirroja
  • Cigüeñuela común
  • Cormoran grande
  • Corneja negra
  • Cuchara común
  • Curruca cabecinegra
  • Curruca capirotada
  • Flamenco común
  • Focha común
  • Gallineta común
  • Garcilla bueyera
  • Garza real
  • Golondrina común
  • Jilguero europeo
  • Malvasía cabecinegra
  • Milano negro
  • Mirlo común
  • Mosquitero común
  • Paloma torcaz
  • Pardillo común
  • Pato colorado
  • Pinzón vulgar
  • Porron europeo
  • Serin verdecillo
  • Somormujo lavanco
  • Zampullin común
  • Zampullin cuellinegro
  • Zorzal común