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miércoles, 9 de septiembre de 2020

Estrecho de Gibraltar - Crónica

¡Hola de nuevo!

Después de mucho tiempo sin actualizar ni subir nada a este blog, hemos decidido retomar las crónicas de nuestro viajes y excursiones, las entradas de aves raras y la resolución de dudas para volver al maravilloso mundo de la divulgación de la fauna ibérica, pero sobre todo de las aves.

Y sin más vueltas queremos reavivar este blog con la última salida al campo. En esta ocasión os hablamos de la visita realizada al Estrecho de Gibraltar del 05 al 08 de septiembre dentro del programa de viajes y excursiones de SEO/BirdLife. Además de disfrutar del increíble paso de rapaces europeas hacia África desde los observatorios, visitamos las Marismas de Barbate, la Playa de los Lances, la Janda y tuvimos la suerte de hacer una salida en barco para la observación de aves pelágicas y cetáceos. 

Día 1. El atardecer de la migración

Después de un largo viaje de varias paradas de Madrid a Cádiz, llevamos a la Playa de los Lances, un lugar fantástico para observar aves limícolas y pequeños paseriformes en migración. Allí el viento de levante atrae a apasionados del surf, ya sea con vela o cometa, lo que supone una molestia para las aves en algunas partes de la playa. Mirando para el lado despejados de surferos, pudimos observar una gran cantidad de correlimos tridáctilos, chorlitejos grandes, y chorlitejos patinegros. Además garcetas y archibebes comunes andaban por las orillas mientras los águiles charranes patinegros, acumulados en la costa en una graciosa hilera, iban levantando el vuelo para buscar la cena mediante acrobáticos picados y zambullidas. Todo un espectáculo.

Alimoche (Neophron percnopterus) joven.

martes, 4 de septiembre de 2018

Guía de aves de pinares de montaña y piornales

Después de muchas visitas al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama y a sus ecosistemas más representativos, hemos decidido hacer una mini-guía online y accesible que describa las características más importantes de las especies más comunes de este tipo de hábitats. Hemos intentado incluir fotos de todas las especies fáciles de observar aunque seguro que hay muchas más que se nos han pasado.

Aún así esperamos que los que estáis empezando encontréis la ayuda necesaria para identificar y diferenciar estas aves tan especiales, y que los que ya sabéis tengáis un resumen accesible a las aves de pinares de montaña y piornal y con suerte encontréis algo nuevo que no sabíais.

¿Qué es un piso bioclimático?

Este término está asociado a la altitud y al cambio del espacio o hábitat correspondiente. Por tanto, a medida que aumentamos la altitud se suceden uno u otro espacio, dependiendo fundamentalmente de la temperatura.

En este caso nosotros vamos a pasar por el último de los pisos bioclimáticos del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, el Piso Alpino. Dentro de ese piso, la división o cliseride (modelo que representa la sucesión altitudinal de las distintas formaciones vegetales) iría desde el piso más bajo, con vegetación de baja montaña (4) y especies que necesitan temperaturas altas como las encinas; seguido de los bosques de media montaña (3), mucho más húmedos como robles, castaños o hayas, estas últimas sustituidas, en este caso, por los pinares, principalmente de pino silvestre; y finalmente el matorral de alta montaña (2), con enebros, sabinas y piornos y que preceden a las praderas de las cumbres (1).

A continuación y dentro de esta división vamos a ver las aves de los bosques de media montaña, principalmente de pino silvestre, el matorral de alta montaña, donde aparecen los piornos y algunas aves que aparecen en las praderas de las cumbres.

GUÍA DE AVES - PINARES DE MONTAÑA Y PIORNALES

Bosques de media montaña: pinares

Aproximadamente entre 1.300 y 1.900 metros. En este piso los veranos son templados y los inviernos son ligeramente fríos, con frecuentes heladas y nevadas.

Milano real
Milvus milvus
50-60 cm
Sedentario e invernante

De plumaje rojizo rayado, con la cabeza en tonos grises. Extendido de forma heterogénea por la Península, aunque no está presente en el mediterráneo ni la costa noroeste. Cría en zonas forestales de media montaña, aunque campea por otras zonas para encontrar alimento, ya que es principalmente carroñero.


lunes, 15 de mayo de 2017

Aves de los campos

¡¡Hola de nuevo!!

En esta ocasión os muestro algunas de las aves que vimos en una excursión por los campos de cultivo de Guadalajara y por las zonas agrarias colindantes.

A pesar de que disfrutamos muchísimo mostrando e identificando las especies más representativas de los campos, es una pena ser testigo del deterioro de estos ecosistemas y su pérdida de biodiversidad. Para aquellos de nosotros que nos gusta la naturaleza en general y las aves en particular, observar menos cogujadas, trigueros o codornices cantando en los cultivos supone una dura señal de que algo se está haciendo mal.

Queremos que los campos se vuelvan a llenar de vida y que las especies que hemos podido ver en nuestra excursión dejen de ser cada vez más escasas.

Buitres leonados
Campeando por el territorio en busca de carroña.

Milano negro.
Recién llegados de África, los milanos ya han empezado a criar en los alrededores.

Hembra de aguilucho lagunero occidental.
Campea casi a ras de suelo en busca de roedores y pequeñas aves.

Macho de aguilucho lagunero.
La temporada de cría ha empezado y se les puede escuchar reclamar su territorio.

Hembra de aguilucho lagunero occidental.
La presencia repetida de una hembra en un mismo punto nos delata la posición de su nido.

Busardo ratonero.
Otra de las rapaces que de forma espontánea sobrevuelan los campos.

Águila imperial ibérica.

Águila imperial ibérica.
Dos pajizos persiguiéndose mutuamente.

Águila imperial ibérica.
Adulto sobrevolando los campos mientras se escucha su "ouch ouch" nupcial.

Águila calzada.
Su tamaño y los hombros blancos delatan a esta especie de plumaje característico.

Culebrera europea.
En los campos aun quedan algunas de culebras y víboras, por lo que no podía faltar ella.

Perdiz roja.
A pesar de estar en su hábitat, vimos muy pocas perdices.

Grupo de avutardas.

Macho de avutarda haciendo la rueda.
Aunque es un poco tarde y ya muchas hembras están incubando.

Tórtola europea.
Pudimos ver los primeros bandos cerca de los campos.

Tórtola europea.

Cogujada común.
La población de aláudidos está disminuyendo, cada vez hay menos alimento.

Cogujada montesina.
Diferente en canto pero idéntica en aspecto a la cogujada común.

Calandria común en vuelo.

Terrera común.
Un ave que antes era mucho más común, nosotros solo pudimos ver una.

Golondrina común.
Sus vuelos pegados a los cultivos les sirven para capturar los pocos insectos que quedan.

Golondrina común.
Los insecticidas están provocando disminuciones en las poblaciones de este ave.

Lavandera boyera.
Concretamente la subespecie iberiae, mentón y ceja blanco puro.

Collalba rubia

Collalba gris.

Alcaudón común.
Su dieta a base de grandes invertebrados le hace estar vigilante en lo alto de esta señal.

Alcaudón común.
Los alcaudones están pasando por un mal momento. Se agotan sus fuentes de alimento.

Hembra de curruca tomillera.

Alcaudón real.
Parecido a su pariente común, aunque es de color gris y algo más "sucio" en los blancos.

Gorriones morunos.
Los campos son un banco de semillas para las aves granívoras.

Gorrión moruno.
Píleo marrón y un vientre barrado lo diferencian del común.

Escribano triguero.
La eterna banda sonora de los campos.

Escribano triguero.
Esperamos que no se apague su canto jamás.

Blue Nature ofrece excursiones y salidas guiadas para visitar los mejores enclaves ornitológicos y conocer toda su diversidad avifaunística. Las rutas han sido diseñadas teniendo en cuenta los mejores lugares y épocas del año para avistar las especies emblemáticas tanto de la Comunidad de Madrid como de otros muchos destinos. Puedes elegir entre una de nuestras rutas de temporada o los destinos habituales que tenemos. No te los pierdas, echa un vistazo aquí: www.bluenature.es

martes, 17 de mayo de 2016

Las últimas nieves de Peñalara

A lo largo de la subida a las lagunas que rodean la base de tan famoso pico, es habitual ver que la naturaleza todavía se resiste al cambio de estación. Un manto de nieve cubre, todavía, parte de los bosques y laderas de un paisaje que es el escenario de la vida. Las flores crecen y adornan las pocas praderas que no están tapadas todavía por la nieve. Mientras se puede ver a las aves trayendo material a los nidos, cantando desde sus elevadas ramas o cortejándose unas a otras.

Nieves de Peñalara
Las últimas nieves de Peñalara.
Narciso de roca (Narcissus rupestris)
Un precioso narciso de roca (Narcissus rupestris) empieza a crecer con la primavera.

Desde el parking de Valdesquí, situado un poco más abajo del centro de visitantes, se escuchan los voceríos de varias cornejas negras. Las vocalizaciones, como esta, son muy importantes en la comunicación entre córvidos. Sus gritos se escuchan a kilómetros y acaban despertando al resto de la ladera.

Con mi papel y mi boli para apuntar todas las especies, comienzo a subir la asfaltada cuesta que pasa justo por delante del centro de visitantes del parque. Las praderas que rodean el entorno están llenas de vida y parecen dar una calurosa bienvenida a cada nueva persona que viene a conocer Peñalara. Una juguetona pareja de herrerillos capuchinos, un macho de colirrojo tizón en el tejado de la caseta y un cuervo grande empeñado en conseguir algo de alimento. Sin duda una preciosa manera de comenzar la mañana.

Cuervo grande (Corvus corax)
Cuervo grande (Corvus corax) en una de las praderas.
Esta especie es la más grande de los 9 córvidos de nuestra fauna.
Su población es mucho más numerosa en esta zona de la Comunidad de Madrid.
Macho de colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) en el muro del centro de visitantes.
Al colirrojo se le puede ver siempre entre las rocas de los muros y las casetas.
Para saber más sobre esta especie haz clic aquí.

Entre tanto, no pierdo detalle de un pequeño carbonero garrapinos que se encuentra muy cerca, cantando entre las ramas de un rosal. Es curioso ver la facilidad que tiene para moverse entre las afiladas garras de esta planta. Sin previo aviso, el carbonero sale volando y se mete en una pequeña grieta en uno de los muros. Y es que a pesar de ser bastante forestal, el garrapinos también anida en lugares como este, aunque es mucho menos habitual, claro.

Carbonero garrapinos (Pariparus ater) 1
Carbonero garrapinos (Periparus ater) nuevo vecino del colirrojo tizón.
En esta rama, seguro que está a salvo de depredadores, y puede vigilar sin miedo su hogar

Con la nieve derritiéndose a causa del aumento natural de las temperaturas y de las horas de sol, los ríos llegan llenos de agua y los arroyos corren por la superficie, creando pequeños charcos a lo largo del camino que se adentra en un frondoso pinar. En él puedo comenzar a escuchar el canto del petirrojo europeo, que enseguida se deja ver para convertirse en el nuevo motivo de mi sesión fotográfica. También los pequeños grupos de piquituertos entretienen a cualquiera. Asombra ver cómo sus picos están preparados para hacerse con las semillas  de dentro de las piñas

Petirrojo europeo (Erithacus rubicola) sobre una madera.
Los colores de su pequera contrastan mucho con sus grises y pardos de su parte dorsal.
Hembra de piquituerto (Loxia curvirostra) sobre la copa de un pino.
Las hembras son de este color verde amarillento, mientras lo machos se chulean del colorido de su plumaje.
Joven de piquituerto común (Loxia curvirostra) picotenado las yemas.
Los juveniles tienen estas bandas tan oscuras en la parte ventral y lateral.

Si tuviera que destacar algo de Peñalara, que no fuera su paisaje y su riqueza, elegiría la asombrosa abundancia de un ave habitual de estos ecosistemas montanos, el acentor común. Daba igual dónde mirases, encima de una retama, en el suelo, en la rama de un árbol, sobre la poca nieve que queda, etc. Allí estaba, esperándote.

Acentor común (Prunella modularis) sobre la poca nieve que queda en la subida.
Aunque hayamos entrado ya en la primavera tardía, la nieve y el frío singuen siendo terribles enemigos de las aves.
Por eso encontrar una fuente de alimento como esta piña abierta es un lujo que solo unos pocos se pueden permitir.
Acentor común (Prunella modularis)

Llegando ya a una zona más abierta que sube hasta la Laguna de Peñalara, el ambiente cambia por completo. La nieve aun está presente, pero se derrite, poco a poco, encharcando casi todas las praderas que rodean la pasarela de madera que comunica el camino con la laguna. Entre ellas se deja ver, con algo de vergüenza una collalba gris. Su famosa cola con colores que forman una T invertida delata  su presencia.

Deshielo en Peñalara.
Collaba gris (Oenanthe oenanthe) sobre una de las rocas de la pradera.
Esta preciosa ave de marcados contrastes en cu plumaje, se alimenta de invertebrados.

Ya casi en la laguna, alguna que otra pareja de pardillos comunes revolotea de un lado a otro haciendo el característico ruido de los pardillos comunes. En un momento uno de los machos se posa en un poste de madera y es el momento de inmortalizar la escena. No pierden de vista mis moviemientos, un pequeño grupito de dos o tres aviones roqueros, que bajan de vez en cuando al suelo a beber del agua del deshielo.

Macho de pardillo común (Carduelis canabina) sobre uno de los postes que van junto a la pasarela.
En los machos, recordad, que lo que predomina son los colores rojizos.

Tras pasar una buena mañana en la laguna y disfrutar de su belleza, toca poner rumbo a casa y ver qué aguarda la vuelta. Además de ver algún que otro agateador europeo, también sigo los movimientos de una pareja de escribano montesino que parece tener el nido cerca del camino pues veo que no paran quietos, que vuela de aquí para allá pasando de vez en cuando con unas ramitas para el nido.

Escribano montesino (Emberiza cia) sobre una roca.
El dibujo de la cara de esta especie es único. Solo el escribano soteño tiene un dibujo parecido.
Sin embargo, los colores del montesino son azulados mientras que los de su primo el soteño son amarillos. 

Finalmente toca despedirse, pero no sin antes cerrar los ojos una vez más para disfrutar del sonido de la sierra, de las laderas que recogen el agua del deshielo. Carboneros garrapinos y acentores, abundantes por los bosques de la sierra, son la melodía de subida a las lagunas. Pero sin duda queda grabado en la mente el griterío del trepador azul, que posado en una pequeña rama que os dejo más abajo en una grabación.

Acentor común (Prunella moddularis) cantando.
Carbonero garrapinos (Periparus ater) cantando.
Trepador azul (Sitta europea) cantando


Lista completa de las aves vistas y/u oídas (*):

2 Cuco común*
1 Abejaruco europeo*
7 Arrendajo euroasiático
4 Corneja negra
3 Cuervo común
3 Avión roquero
17 Carbonero garrapinos
3 Herrerillo capuchino
1 Trepador azul
1 Agateador europeo
1 Reyezuelo sencillo
5 Petirrojo europeo
2 Colirrojo tizón
1 Collalba gris
1 Mirlo común
1 Zorzal charlo
31 Acentor común
7 Escribano montesino
5 Pinzón vulgar
9 Piquituerto común
2 Pardillo común
1 Verderón serrano