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lunes, 23 de octubre de 2023

Navaseca y Campo de Calatrava

Hola de nuevo

Un año más volvimos a visitar dos magníficos  enclaves de la provincia de Ciudad Real, mezclando dos ambientes, las zonas húmedas y los llanos esteparios. Más de 75 especies de aves entre la Laguna de Navaseca, la zona volcánica del Campo de Calatrava y alguna paradilla estratégica que hicimos por el camino. En resumen fue una escapada excepcional en la que, afortunadamente, pudimos esquivar el mal tiempo y disfrutar de la riqueza de estos lugares. ¡Os cuento más detalles abajo!

Escena de una de las pardas con varias especies.

martes, 14 de junio de 2016

Un paraje natural de arena y plumas

En el término municipal de Tarifa, entre turistas y parapentes, se extiende un pequeño lugar incluido dentro del Parque Natural del Estrecho. Se trata del Paraje Natural de la playa de los Lances, un lugar importante a lo largo de todo el año, ya que durante el invierno se llena de limícolas que aprovechan al máximo los recursos que aportan las mareas y la propia arena. Al llegar la migración, este enclave sirve de sala de espera antes de cruzar el Estrecho, las limícolas aguardan a que llegue el momento oportuno en el que cruzar al continente vecino. Y finalmente si hablamos de la época reproductora, todas aquellas aves que prefirieron nuestra tierra a involucrarse en un largo y peligroso viaje, encuentran en los Lances una oportunidad para criar a las futuras generaciones. Así es el Paraje Natural de la playa de los Lances un lugar de arena y plumas.


Con más de 7 kilómetros de longitud, mi compañero y amigo Alfonso Carmona y yo, pudimos comprobar que esta playa deja suficiente espacio para que bañistas, turistas y aves compartan equitativamente la playa. Estas últimas se limitan a ocupar la zona de desembocadura del río Jara, que divide la playa en dos. En este rincón encuentran suficientes recursos, arrastrados por el río o la marea, como para que muchas decidan no migrar. 

Las aves aquí son principalmente acuáticas o marinas y las hay de una gran variedad de tonos y tamaños. Quizás una de las más grandes que se puede ver es el experto buceador, un ave de interior y también de la costa, el cormorán grande. Su tonalidad oscura cambia en la época de cría, cuando aparecen una serie de detalles en el plumaje de los individuos reproductores.

Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) posado en un tocón arrastrado por el río.
Las disimuladas puntas blancas de las plumas de la cara son propias de individuos reproductores.
Su plumaje y la forma de sus patas están preparados para la pesca submarina, con el pico a modo de arpón.

De color blanco y con muchísima más elegancia que nuestro anterior compañero, la garceta común, se acicala el plumaje después del ejercicio que supone salir a pescar. A diferencia que el cormorán, nuestra ardeida, trata de capturar a sus presas desde la superficie, utilizando sus largas y delgadas patas para pasar desapercibida y su fuerte pico a modo de lanza para hacerse con los peces que quedan atrapados en las charcas cuando sube y baja la marea.

Garceta común (Egretta garzetta) durante la persecución, esta vez sin éxito.
A pesar de su constancia, el éxito de capturas es relativamente bajo, no es tan fácil como parece.
Garceta común (Egretta garzetta) persiguiendo los pequeños bancos de peces.
La perseverancia tiene su recompensa, y la garceta común pudo disfrutar de la suya.
Nosotros nos conformamos con admirar su plumaje y su elegancia en imágenes como esta.

No podían faltar en lugares como este aves completamente marinas como el charrán patinegro o las gaviotas, sobre todo reidoras y cabecinegras. Ambos comparten orilla a lo largo de la playa eviatndo molestarse mucho, aunque cuando se les ve juntos, crean una hermosa escena. Es curioso que el charrán patinegro, una especie principalmente de la costa, donde pasa gran parte del tiempo realizando espectaculares picados hacia el agua y capturando peces de superficie, sin embargo, ahora que están en la playa se les ve muy tranquilos. No parece que estos pilotos de vuelo acrobáticos tuvieran tiempo para relajarse.

Bando de charranes patinegros (Sterna sandvicensis) descansando tras un duro día de pesca.
Como ya hemos visto en otras salidas, esta especie es peculiar por su punta del pico amarilla.
Hermosa escena compuesta por varias especies compartiendo lugar en la playa.
Charranes patinegros (Sterna sandvicensis) y gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus).

Ahora llega el turno de las limícolas y una de las más grandes de los Lances es el chorlito gris, una especie con dimorfismo estacional, lo que quiere decir que presenta dos morfos o plumajes en función de la estación. En verano le salen las plumas nupciales, las que le servirán para cortejar a la hembra.  Obviamente están son muchísimo más espectaculares que las que presenta durante el invierno. A pesar de ello, es una especie fácil de distinguir, porque sea la época que sea, siempre presenta una mancha negra en cada axila, lo que la diferencia de otras especies.

Chorlito gris (Pluvialis squatarola) con plumaje invernal en la playa de los Lances.
En invierno es bastante más gregario y se junta en bandos que al volar enseñan sus manchas negras.

Aunque ya los conocéis muy bien gracias a la entrada del mes pasado "Los tres chorlitejos" estas pequeñas limícolas caminan y corretean por las arenas de los Lances. Es de los pocos lugares donde se puede ver al chorlitejo patinegro, al chorlitejo grande y al chorlitejo chico juntas en la misma playa. Es una buena forma de aprender sus diferencias que ya vimos el mes pasado.

Chorlitejo chico (Charadrius dubius) en la playa de los Lances.
Para saber más sobre esta especie haz clic aquí.
Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula) en la playa de los Lances.
Para saber más sobre esta especie haz clic aquí.
Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus) en la playa de los Lances.
Para saber más sobre esta especie haz clic aquí.

Las siguientes limícolas, aunque son un poco más pequeñas, no pasan desapercibidas. De hecho es curioso la cantidad de correlimos tridáctilos que hay en la playa. Van poco a poco andando en pequeños grupitos mientras picotean el suelo. Es muy fácil reconocer su rastro, ya que las huellas dejadas van siempre acompañadas de miles de agujeritos que son sus picoteos en la arena. 

Tres correlimos tridáctios (Calidris alba) en una de las charcas que quedan tras bajar la marea.
Su nombre científico hace referencia a su aspecto pálido y claro, el que más de todos los correlimos.

Si uno espera hasta el atardecer, puede ver imágenes tan bonitas como esta en la que la luz del sol de poniente da un color cálido a las plumas de vuelo de nuestros correlimos.

Correlimos tridáctilos (Calidris alba) en vuelo en la orilla de la playa de los Lances.

Finalmente, una de las limícolas que puede pasar más desapercibida es el andarríos chico, que se pasea por la desembocadura del río, junto con algunas lavanderas boyeras, chorlitejos patinegros y correlimos tridáctilos que pueden llegar a llamar más nuestra atención. Este pequeño, es mucho más oscuro que las anteriores limícolas y muy habitual no solo en la costa sino también en el interior, en las orillas de ríos, embalses y lagunas.

Andarríos chico (Actitis hypoleucos) junto a la desembocadura del río Jara.
Su largo pico le permite llegar a capturar a los invertebrados enterrados en la arena.

En esta playa, donde aparentemente parece que todo marcha bien, existe un gran problema como en muchas otras playas de la costa española. El exceso de turistas y el descontrol de sus actividades llevan en ocasiones a degradar el hábitat de todas estas especies. El entorno está muy deteriorado, sobre todo la zona dunar, donde crían las aves. Las causas de este mal estado es el continuo paso de gente y el uso de estas dunas a modo de aparcamiento. A este problema se le suma el avance de las urbanizaciones y el vertido residuos asociado, así como las infraestructuras que impiden el buen desarrollo del sistema dunar, un ecosistema único de alto valor ecológico y esencial para la reproducción de aves como el chorlitejo patinegro entre otras. ¿Es este el aspecto que debería tener un espacio protegido bajo la categoría de Parque Natural o Paraje Natural?

Atardecer en el Paraje Natural de la playa de los Lances, en el Parque Natural del Estrecho.

martes, 3 de mayo de 2016

Los tres chorlitejos

Entre la fauna española, y en concreto en la avifauna, existen tres especies de aves limícolas muy parecidas. Poseen una forma, tamaño, colores y costumbres muy parecidos e incluso es posible encontrarlas juntas en un mismo lugar, lo que en ocasiones se traduce en una mayor dificultad para diferenciarlos. Estos son de los chorlitejos. Sus tres especies presentes en la Península, Baleares y Canarias son:
  • Chorlitejo chico: Charadrius dubius
  • Chorlitejo grande: Charadrius hiaticula
  • Chorlitejo patinegro: Charadrius alexandrinus
Es muy fácil confundirlos, por lo que aquí se destacarán una serie de marcas diagnósticas, costumbres, distribuciones y fenología, una serie de pautas para comenzar a divertirse intentando identificar a nivel de especie este grupito dentro de las limícolas. Los tres son rechonchos y corretean en las playas de arena aunque también se les puede observar en humedales del interior, pero vamos a conocer mejor a los chorlitejos españoles.


Chorlitejo chico
Chorlitejo chico (Charadrius dubius). Imagen digital.
Pico oscuro. Dibujo de la cabeza negro con una banda pectoral estrecha.
Llamativo anillo ocular de color amarillo. Las patas son algo más largas y de un rosa mate.
Chorlitejo grande (Chradrius hiaticula). Imagen digital.
Picos oscuro con base anaranjada. Dibujo de la cabeza negro con una ancha banda negra en el pecho.
Patas algo más cortas y anchas de color naranja.
Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus). Imagen digital.
Más rechoncho, pico oscuro. Dibujo de la cara menos grueso con frente blanca.
La lista negra del pecho no llega a juntarse nunca por delante. Patas de un color oscuro


Estado de conservación

Los tres están incluidos en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, y las amenazas que les llevan a estar allí son evidentes, por ejemplo la pérdida del hábitat como consecuencia de la construcción de presas, infraestructuras o urbanizaciones. Las molestias provocadas por el ser humano y otras de sus  intervenciones también son amenazas para los chorlitejos. El patinegro es el que peores problemas de conservación presenta, derivados de sus hábitos reproductores en las playas donde deposita sus huevos que a menudo son pisoteados por usuarios de las playas o depredados por perros sueltos, por no mencionar el paso de las máquinas de limpieza.

Familia

Orden Charadriiformes; familia Charadriidae

Hábitat


Los tres están estrechamente relacionados con los humedales y el agua. Principalmente asociados al ambiente costero, sobretodo por parte del chorlitejo patinegro, que se reproduce siempre en la arena de la playa, siendo este uno de sus principales hábitats. A parte del costero, los humedales interiores también suponen una oportunidad para el chorlitejo chico, así como graveras, arenales u orillas de los ríos, charcas y lagunas.

Galería de fotos


Chorlitejo chico (Charadrius dubius).
Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula).
Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus)

Comportamiento alimenticio

Los tres comen en el suelo, inclinados hacia delante, picoteando la arena mientras caminan y avanzan por la playa mediante cortas carreras, muy típicas de estas especies.

Dieta

Está basada en pequeños invertebrados costeros y marinos que se encuentran por el sustrato o entre los materiales depositados por la marea y el oleaje, como son las algas. Se podría decir que dependen únicamente de este aporte alimenticio, por lo tanto las algas y la riqueza de invertebrados de las playas es muy importante para su conservación.

Nidificación

El establecimiento del nido es completamente dependiente del hábitat en el que viven. El chorlitejo chico hace un hueco en el suelo desnudo, ya sea en la arena de la playa o en el sustrato del río, la gravera, etc. El grande no se reproduce en España, pero allí donde lo hace, utiliza pequeñas depresiones del terreno para depositar los huevos. Por último, el patinegro lo que hace es dejar semienterrados los huevos, de tal forma que pasan desapercibidos. Las tres especies poseen huevos moteados que se confunden con la arena, pero en ocasiones contribuyen a ocultarlos con guijarros, conchas o vegetación.

Migración

La única de las tres especies que no realiza movimientos migratorios es el chorlitejo patinegro. El chico tiene hábitos estivales, mientras que el chorlitejo grande llega aquí durante la invernada. Esto no implica que resulte imposible observar a las tres especies en un mismo lugar en cualquier época del año. Cuando se habla de migración se hace referencia a la tendencia general, sin embargo hay ejemplares que prefieren no desplazarse.

Mapa de distribución


Mapa de distribución del chorlitejo chico (Charadrius dubius)
Naranja claro: área de reproducción
Naranja: área de invernada
Naranja oscuro: área con la especie presente
Mapa de distribución del chorlitejo grande (Charadrius hiaticula).
Naranja claro: área de reproducción.
Naranja. área de invernada
Naranja oscuro: área con la especie presente
Mapa de distribución del chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus).
Naranja claro: área de reproducción.
Naranja: área de invernada.
Naranja oscuro: área con la especie presente.

Sonidos y llamadas


Fuertes silbidos del chorlitejo grande tuu-ip, musicaly vivo, en posado y en vuelo. El chico hace un pií-u corto y brusco, su canto en un crri-crrii-crii vibrante. Por último el patinegro, algo más silencioso, hace diversos sonidos a modo de silbido: pit, uit, pirr, etc.

Aves similares

Entre ellas se parecen mucho, pero ya hemos visto que se pueden encontrar formas de diferenciarlos, ya sea morfológicamente, por distribución, hábitos o sonidos. En vuelo recuerdan mucho a los correlimos y a los andarríos, por lo que hay que fijarse detenidamente.