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domingo, 3 de marzo de 2024

Humedales de La Mancha

¡Hola de nuevo! 

Este fin de semana hemos aprovechado que en breve se acabará el invierno para despedirnos de las grandes concentraciones de anátidas, de los inmensos grupos de gaviotas y de los abundantes bandos de grullas que se ven en La Mancha Húmeda, una inmensa superficie protegida dentro de la provincia de Toledo. Hemos flipado con esta salida, os recomiendo que leáis la crónica porque no tiene desperdicio. ¡Vamos allá!

Grupo de flamenco común (Phoenucopterus roseus)

lunes, 23 de octubre de 2023

Navaseca y Campo de Calatrava

Hola de nuevo

Un año más volvimos a visitar dos magníficos  enclaves de la provincia de Ciudad Real, mezclando dos ambientes, las zonas húmedas y los llanos esteparios. Más de 75 especies de aves entre la Laguna de Navaseca, la zona volcánica del Campo de Calatrava y alguna paradilla estratégica que hicimos por el camino. En resumen fue una escapada excepcional en la que, afortunadamente, pudimos esquivar el mal tiempo y disfrutar de la riqueza de estos lugares. ¡Os cuento más detalles abajo!

Escena de una de las pardas con varias especies.

martes, 8 de noviembre de 2016

Marismas del Odiel

Hoy nos vamos hasta la provincia de Huelva, y nos acercamos a unos humedales mareales aledaños a Huelva capital, donde encontramos una de las mejores colonias reproductoras de espátula en España, la de las Marismas del Odiel, que además cuentan con una impresionante riqueza ornitológica.

Las Marismas del Odiel están protegidas, actualmente, por un Paraje Natural de más de 7.000 ha. pero que además cuentan con triple protección internacional, siendo Reserva de la Biosfera, Sitio Ramsar y ZEPA. Todo esto se debe al interés ornitológico del lugar, pues además de las espátulas también se crían cigüeñuelas y chorlitejos patinegros. El paraje es también lugar de concentración de muchas otras especies como flamencos y garzas.

Marismas del Odiel

Para visitar este hermoso lugar, hay que coger la única carretera que permite el acceso libre al Paraje Natural que va al faro y que pasa por el centro de visitantes, principal punto de referencia que solo abre de miércoles a domingo. Desde allí tienen un aparcamiento desde el que se ve el río Odiel y desde dónde se pueden ver volando gaviotas y cormoranes.

La visita a las Marismas no puede empezar de otro modo que en unos observatorios que han construido recientemente un poco antes de llegar al centro, a la izquierda y desde los cuales se puede empezar a ver varias limícolas, gaviotas o anátidas.

Aguja colinegra - Limosa limosa
Aguja colinegra (Limosa limosa) mostrando su plumaje postnupcial.
Tras la época de reproducción, muchas agujas llegan al oeste de Andalucía para pasar el invierno

Cigüeñuela común - Himantopus himantopus
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus) con sus largas delgadas patas.
En las Marismas hay una buena población residente con muchos individuos son estivales.
Avanza con su largas patas y utiliza su pico para hacerse con los invertebrados enterrados.
Gallineta común - Gallinula chloropus
Dos gallinetas comunes (Gallinula chloropus) contemplan su reflejo en el agua.
Aunque no son muy habituales de las marismas, existe una pequeña población residente.
Cogujada común - Galerida cristata
Una pequeña cogujada común (Galerida cristata) se acerca a la orilla a beber agua.
Las zonas llanas con cierto matorral y sin a penas agua son los lugares que frecuenta la especie.
Esta especie es propia de las campiñas, por lo que se habrá acercado únicamente a saciar su sed.
Gaviota reidora - Larus ridibundus
AL amanecer se ven muy bien las gaviotas reidoras (Larus ridibundus) esta vez con plumaje invernal.
Las marismas albergan pequeñas colonias reproductoras, auqnue también llagan invernantes.
Pasan la noche en estos lugares, aunque por toda la marisma se pueden ver pequeñas colonias.
Andarríos chico - Actitis hypoleucos
Una pareja de andarríos común (Actitis hypoleucos) el blanco le asciende por encima del ala.
En las marismas, se encuentran en zonas limosas y orillas, aunque las poblaciones son invernantes.
Corretean y pasean por los bordes de lodo y barro que se ven desde los observatorios
Ánade friso - Anas strepera
Una hembra de ánade friso (Anas strepera) también madruga para acercarse a beber.
Las anátidas no presentan grandes poblaciones, y la mayoría son invernantes.
La disponibilidad de alimento (plantas subacuáticas) es baja en zonas con niveles bajos de agua.
Cuchara común - Anas clypeata
Un macho de cuchara común (Anas clypeata) mostrando su plumaje de eclipse.
Su pequeña población reprod. recibe en invierno la llegada de aves del norte de Europa.
Las zonas de aguas más profundas y menos salinas como esta, albergan algunos individuos.

Una cosa a tener en cuenta es que los observatorios tienen orientación este, por lo que el mejor momento para poder fotografiar es la tarde, con el sol a la espalda, aunque por la mañana suele haber mayor número de especies.

Al otro lado de la carretera, justo detrás de los observatorios encontramos unas salinas normalmente inundadas en las que suelen verse buenas concentraciones de flamencos, que se alimentan en estas aguas.

Flamenco común - Phenicopterus roseus
Los flamencos comunes (Phoenicopterus roseus) son uno de los atractivos de las marismas.
En este Paraje Natural se dan grandes concentraciones gracias a la disponibilidad de alimento.
Las balsas de las salinas son el lugar idóneo para poder verlos desde cerca.

Si se continua recto por la misma carretera se llega a un puente del que sale a la derecha un camino de tierra. Aquí no se permite la circulación de vehículos, por lo que se puede dejar el coche y continuar andando. Este camino atraviesa las balsas de las salinas y sus pasillos de tierra en los que se puede ver sobre todo limícolas en las orillas y en ocasiones al fugaz martín pescador.

Vuelvepiedras común - Arenaria interpres
Aunque despeinado y con su plumaje invernal, este es el vuelvepiedras común (Arenaria interpres).
En Odiel, como en el resto de España, no hay poblaciones reproductoras, solo llegan invernates.
Las barreras de arena que separan las blasas son un lugar perfecto para acicalarse.

Correlimos común - Calidris alpina
La tranquilidad del agua refleja la silueta de este correlimos común (Calidris alpina) tan atento.
Aunque todavía le quedan restos del plumaje estival es en invierno cuando comienzan a verse más.
Las aguas y limos intermareales son los lugares preferidos de estas pequeñas limñicolas.
Correlimos común - Calidris alpina
El agua en las balsas hace de espejo para este grupo de correlimos común (Calidris alpina).
Durante el otoño y en mayor medida en invierno, se juntan en pequeños grupos por toda la marisma.
 Se suelen agrupar en los pasillos de arena que separan las balsas de las salinas.
Correlimos zarapitín - Calidris ferruginea
Abajo, en primer término y en la orilla una pareja de correlimos zarapitín (Calidris ferruginea).
Las Marismas del Odiel son uno de los pocos lugares en España en los que invernan estas aves.
En estas zonas encharcadas descansan tranquilamente o se arreglan el plumaje de madrugada.
Correlimos zarapitín - Calidris ferruginea
Con resto de plumaje reproductor, este correlimos zarapitín (Calidris ferriginea) busca alimento.
Aunque también es muy habitual verlo durante los pasos, aquí en Odiel tiene una buena población invernate.
Salinas como esta es un lugar en el que puede encontrar los invertebrados de los que se alimenta.
Chorlitejo patinegro - Charadrius alexandrinus
Chorlitejo patinegro (Charadius alexandrinus), medio dormido todavía por la mañana.
En esta Reserva de la Biosfera es de las pocas limícolas que pasan todo el año en sus orillas.
Una vez más encontramos más limícolas en las barreras de arena de las salinas.
Chorlitejo grande - Charadrius hiaticula
Gran grupito de chorlitejos grandes (Charadrius hiaticula) con sus collares oscuros visibles.
Las agrupaciones invernales como esta, son mucho más abundantes aquí en el suroeste de la península.
Para encontrar a esta especie hay que buscar en las orillas de charcas y bajas mareas.
Cigüeñuela común - Himantopus himantopus
El plumaje negro y blanco de esta preciosa cigüeñuela (Himantopus himantopus) se refleja en el agua.
La salud de las poblaciones del Odiel, hacen común a esta limícola.
Alimentándose junto a flamencos y limícolas gracias a sus largas patas.

De vuelta a la carretera, pasamos el puente y a la izquierda vuelven a aparecer las balsas, en este caso se trata de  las Salinas de Bacuta, un conjunto de salinas tradicionales, acondicionadas para poder visitarlas y desde las que se pueden ver garzas, flamencos o incluso las famosas espátulas. 

Espátula común - Platalea leucorodia
Aunque desde lejos, se pueden ver a estas dos espátulas comunes (Platalea leucorodia) con su inconfundible pico.
En las Marismas del Odiel se pueden encontrar más de 400 parejas reproductoras.
La mayoría de ellas se encuentran en la Isla de Enmedio, pero se ven también en las Salinas de Bacuta.

Justo al otro lado de la carretera y algo más delante aparecen dos salidas anchas con caminos de tierra que se acercan algo más a la Isla de En medio y que deja muchas zonas de limos y arenales en las que se pueden ver archibebes claros y comunes, zarapitos y grandes concentraciones de chorlito gris entre otras.

Chorlito gris - Pluvialis squatarola
El chorlito gris (Pluvialis squatarola) con su pecho y cara negros y el dorso moteado.
La mayoría de las aves de nuestro país pasan el invierno en las Marismas del Odiel.
Curioso y gregario, se pueden ver grandes bandos en zonas poco inundadas como esta.
Garceta común - Egretta garzetta
Garceta común (Egretta garzetta) en una de las balsas.
Aunque comunes, son menos abundantes en el Odiel que otras aves, aunque son residentes.
Cuando las mareas están altas son el mejor momento para que estas ardeidas salgan de pesca.

A lo largo de la carretera encontraremos caminos y apartaderos como los anteriores, desde los que podremos echar un vistazo en busca de más especies de limícolas o gaviotas.

Si seguimos toda la carretera hasta llegar al siguiente puente, también sale un pequeño parking de tierra en el que se puede dejar el coche para buscar en la orilla más limícolas que cuando baja la marea aprovechan para alimentarse. Desde aquí se pueden ver pasar algunos barcos que no parecen alterar la tranquilidad de los correlimos comunes o las agujas que se alimentan en la orilla.

Archibebe común - Tringa totanus
De patas y base del pico naranja, así se diferencia al archibebe común (Tringa totanus) del resto.
Aunque es invernante, en estas marismas crían unas pocas parejas.
Aprovechando que baja la marea, estas limícolas se acercan a las orillas.
Archibebe claro - Tringa nebularia
Con patas verdosas, el archibebe claro (Tringa nebularia) es más pálido que el común.
Se puede tratar de ejemplares en paso, pero en Odiel hay poblaciones invernantes.
Como otras aves limícolas sigue las bajada de las mareas para alimentarse en los limos.
Chorlitejo grande - Charadrius hiaticula
Con plumaje invernal y grandes ojos, este chorlitejo grande (Chradrius hiaticula) es bastante confiado.
En las marismas, las poblaciones que viven, solo lo hacen durante el invierno.
Desde el aparcamiento de antes del puente se ven muchos rebuscando entre la arena.
Zarapito real - Numenius arquata
La limícola más grande de nuestro territorio, el zarapito real (Numenius arquata).
El Odiel es conocido, entre otras cosas por la invernada de zarapito real.
Las probabilidades de encontrarnos con esta especie aumentan con las bajas mareas.
Correlimos tridáctilo - Calidris alba
Más claro que su primo el común, el corrleimos tridáctilo (Calidris alba) es de color blanco puro.
El Paraje Natural de las Marismas del Odiel es uno de los mejores cuarteles de invernada del sur.
En pequeños grupos o por separado, corretea paralelo a la orilla picotenado la arena.

Si seguimos la carretera hasta el final, nos encontramos con una señal que nos indica que no se puede avanzar por seguridad, sin embargo merece la pena llegar hasta dicha señal, porque durante el camino podemos seguir disfrutando del entorno, de grandes bandos de charranes y gaviotas que descansan por todas las marismas o quién sabe de qué nueva sorpresa.

Ostrero euroasiático - Haemantopus ostralegus
Este ostrero euroasiático (Haemantopus ostralegus) ya presenta plumaje invernal.
Esta parte de la costa es uno de los cuarteles de invernada de su escas población.
En bandos, aunque en los pasos se pueden ver aves solitarias como esta.
Charrán paatinegro - Sterna sandvicensis
Charrán patinegro (Sterna sandvicensis) sobrevolando las marismas.
Aunque es una especie muy costera, es una de las aves que pasan el invierno en Odiel.
Grandes bandos posados en zonas sin inundar, como isletas, aunque también patrulla la orilla.

martes, 8 de diciembre de 2015

Laguna de Pitillas, Navarra

¡¡Hola a todos de nuevo!!
Durante mi viaje por Navarra la suerte me condujo hasta este humedal interior donde abundan las aves acuáticas. Lo cierto es que realmente fui a parar allí por fortuna después de que el amigo de un amigo mío nos llevara hasta allí a modo de paseo. Para mi fue algo más que un simple paseo, fue increíble llegar allí y ver tal densidad de aves acuáticas, era casi imposible ponerse a contar individuos o a diferenciar especies.

Laguna de Pitillas, es el mayor humedal natural navarro con 200 ha.
Desde mi punto de vista, es complicado ver al completo y detenidamente todo el humedal en poco tiempo. La variedad de especies que presenta y su extensión se merecen una dedicación importante. Por eso si algún día tienes pensado visitarla, aprovecha un par de días para recorrerla completa y detenidamente. Yo comencé desde el parking, donde dejé el coche. Desde allí se ve un panel informativo sobre el humedal, el centro de información a la derecha y la laguna al fondo. Yo comencé a recorrer la laguna en sentido a las agujas del reloj tomando el camino de la izquierda.

Vista de la laguna a la que se accede por la NA-5330 en dirección a Santacara.
A pesar de que hay dos observatorios, se puede pasear por los alrededores y plantar el trípode con el telescopio apuntando hacia la laguna en muchos lugares. Eso es lo que hicimos nosotros a pesar del frío que hacía y nos salió estupendamente. Pudimos ver una gran cantidad de aves que pasan el invierno en este humedal.

Es curioso ver la gran invernada de fochas comunes que se produce en la laguna. Podía haber cientos y cientos de ejemplares a lo largo de toda la laguna. A pesar de que se trata de una especie muy abundante durante la época reproductora, ahora en invierno aumenta sus efectivos con visitantes del centro y norte de Europa de ahí que se produzca esta agrupación tan numerosa. Es prácticamente imposible perderse los gritos de metálicos y explosivos de esta especie.

Cuatro de las más de 300 fochas (Fulica atra) que pasarán el invierno en la Laguna de Pitillas, que sirve de refugio durante estos días. Es muy fácil reconocerla, su plumaje es entero de un negro apagado y su pico blanco puro adornado con un escudete blanco. 
La cantidad de fochas que hay, hace casi imposible encontrar a otras aves acuáticas, es como jugar al "Where is Wally?". Para ver a otras especies como la cerceta común, que no tiene unos colores llamativos, hay que fijarse en las orillas. Allí hay que ir buscando una anátida cuyo espejuelo sea de color verde esmeralda. ¿Qué es el espejuelo? Son unas plumas preciosas de colores metalizados que tienen las anátidas en el ala. Como en cada especie es diferente, para poder encontrar a la cerceta común rápidamente nos fijamos en dichas plumas, y ¡¡eureka!! varios ejemplares alimentándose junto a la vegetación palustre.

Ejemplar de cerceta común (Anas crecca). El espejuelo se puede ver perfectamente de un color verde intenso.
Macho de cerceta común (Anas crecca) con el plumaje reproductor.
El dimorfismo sexual en las cercetas, como en el resto de anátidas es muy marcado.
En este caso el macho presenta un antifaz verde con borde amarillo sobre una cabeza de color granate.
Varios ejemplare de cerceta común (Anas crecca)se alimentan cerca de la orilla entre la vegetación palustre.
La mancha amarilla en forma de triángulo que presenta el macho del fondo también sirve para identificar a la especie.
La cerceta común, tiene un área de reproducción muy pequeña, pero sin embargo ocupa casi todos los humedales interiores y costeros durante el invierno. Si lo que quieres es ver a la cerceta deberás ir a partir de octubre, pues solo llega a la laguna de las Pitillas a partir de este mes.

Sin movernos todavía del camino que sale a la izquierda de la laguna, la cuchara común también entró en escena. La veíamos descender desde lo alto, dejándose caer, sin mover las alas para acabar junto a otras cucharas. Lo cierto es que en vuelo se puede ver muy bien el porqué del nombre vernáculo que tiene, su pico es único y las comparaciones con ese cubierto sopero son indiscutibles. Durante todo el año las cucharas nadan por nuestros humedales, pero es ahora durante la invernada cuando el número de ejemplares aumenta a causa de la llegada de individuos de Europa.

Cuchara común (Anas clypeata). Se trata de un macho en plumaje de eclipse llegando a la laguna.
El mismo macho de cuchara común (Anas clypeata) con el espejuelo visible de color verde oscuro.
Las manchas blancas que están por encima también contribuyen a reconocer a la especie.
Llegada junto a otros ejemplares de cuchara común (Anas clypeata).
Al frente se puede ver otro macho, pero con plumaje reproductor, donde el blanco contrasta con la cabeza oscrua y las manchas marrones de los flancos y el vientre.
Ese mismo macho junto a dos hembras de cuchara común (Anas clypeata).
El dimorfismo sexual es claro, las diferencias son claras.
La de la derecha nos deja ver la verdadera forma de su pico al girar la cabeza.
Tras un rato viendo a las cucharas inspeccionar la superficie para comerse algunas de las algas (macrófitos) que hay en la laguna y descansar en zonas menos profundas, nos damos cuenta que hay un intruso entre ellas, se trata del ánade friso. En este caso está solo, pero un poco más al fondo, tapados por la vegetación, se puede ver un nutrido grupo en el que destacan los espejuelos blancos de la especie.

Ánade friso (Anas strepera). Un macho descansa junto a un grupo de cucharas comunes.
Abajo el grupo mencionado de ánades frisos (Anas strepera) con el espejuelo blanco.
Dos especies muy comunes en otros humedales interiores también se pueden observar en la laguna. Hablo del ánade azulón y el porrón europeo, dos anátidas bien extendidas por todo el territorio español durante todo el año en el primero y más durante el invierno en el segundo.

Ánade azulón (Anas platyrhynchos) macho con plumaje de eclipse.
Porrón europeo (Aythya ferina) macho con plumaje reproductor.
Entre otras especies de aves acuáticas nos encontramos con otra familia diferente, la de los zampullines (podicipediformes). Estos pequeños buceadores pasan casi desapercibidos entre tanta anátida grande. En la misma laguna se pueden observar tanto ejemplares de zampullín común, como de zampullín cuellinegro. ambos muy diferentes entre sí pero que pueden confundirse entre el caos que puebla la laguna.

El pequeño zampullín común (Tachybaptus ruficollis) con un color más tostado, parece diminuto entre otras aves acuáticas.
Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) con un marcado contraste claro oscuro.
Enseguida estuvimos un rato quietos en el mismo sitios empezaros a salir de entre los arbustos y los pequeños árboles que adornan el camino que rodea la laguna, una gran variedad de pequeños pajarillos (paseriformes). Los ruidosos estorninos negros, volando en bandos numerosos de lado a lado de la laguna e incluso pasando por encima de nuestras cabezas. En invierno esta especie se junta en los carrizales a pasar la noche y sale por las mañana en dirección a los cultivos aledaños donde se alimenta. También podemos ver un individuo joven de jilguero europeo en la copa de uno de los árboles sin la famosa mancha roja que adquirirá más adelante y escuchar el canto del pinzón vulgar, inconfundible. El inquieto y juguetón mosquitero común es otra de las especies que nos entretienen y consiguen quitarnos la atención que le estábamos prestando a la laguna, pera mirar ahora hacia los árboles, de donde sale el misterioso pájaro-moscón europeo. Precioso con su antifaz negro, una especie poco común, aunque en esta zona cercana al valle del Ebro es más frecuente. Se trata de una especie muy característica de este ecosistema, ya que se mueve entre el carrizo y la vegetación palustre.

Grupo de 33 estorninos negros (Sturnus unicolor), pasan volando por encima de nuestras cabezas.
Esta especie es muy gregaria, sobre todo durante el invierno, donde puede juntarse en bandos de cientos de ejemplares.
Individuo joven de jilguero común (Carduelis carduelis).
Su cabeza es pardo grisácea sin el dibujo rojo, blanco y negro típico de los adultos
Pinzón vulgar (Fringilla coelebs) cantando desde la rama seca de un árbol.
Mosquitero común (Phylloscopus collybita)
Es fácil localizar a este pajarillo entre las ramas de los árboles, lo que es más difícil es determinar la especie, ya que en el género Phylloscopus, los rasgos son muy similares.
Pájaro-moscón europeo (Remiz pendulinus) con su antifaz negro, frecuenta este tipo de ecosistemas.
Todos estos avistamientos fueron realizados desde el oeste de la laguna, siguiendo el camino que sale desde el aparcamiento a la izquierda y que recorre la laguna en el sentido de las aguas del reloj. En nuestro caso no pudimos seguir avanzando a causa del barro, y el aumento del nivel del agua que cortó el camino. Pero es posible dar la vuelta por completo a la laguna.

Zona de los avistamientos de las aves mencionados anteriormente.
La siguiente parada puede ser el observatorio principal, que se encuentra hacia la derecha saliendo desde el aparcamiento, aunque puede estar cerrado. Otra alternativa es ir a un observatorio un poco lejano, abierto y más tradicional que el principal, que hace también de centro de información.

Zona de los avistamientos que se van a mencionar a continuación.
Desde el observatorio de madera se observa bien la parte sur de la laguna donde abundan zonas limosas, superficies de carrizos, eneas y espadañas y rincones escondidos con pequeñas isletas.
En esas zonas de orillas limosas se puede ver entre otras limícolas a la aguja colinegra, paseando con sus largas patas y su pico finísimo por los bordes de la laguna, volando de aquí para allá en busca de un lugar tranquilo en el que poder campear.

Pareja de aguja colinegra (Limosa limosa) volando de lado a lado por la laguna de Pitillas.
La forma de su pico, sus alas y las marcadas manchas blancas de las alas pueden ayudar a identificarla en vuelo.
Uno de los motivos de la alteración de nuestras agujas es la continua presencia de una de las rapaces más asociadas a estos ecosistemas, el aguilucho lagunero occidental. Que en esta parte del valle del Ebro posee una elevada densidad de individuos campeando para intentar hacerse con alguna presa despistada.

Hembra de aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus) campeando en busca de alimento.
La cabeza blanca en contraste con un oscuro plumaje en el resto del cuerpo son diagnósticos.
Estas características diferencian machos y hembras.
Hembra de aguilucho lagunero occidental (Circus aruginosus) en un giro por encima del carrizo.
Se puede observar la elegancia de esta rapaz y el perfecto estado de su plumaje.
Otra de las rapaces que pasaron junto a nosotros pero que no tienen nada que ver con la laguna es el buitre leonado, que en grupos dispersos avanzan lentamente cual ejército del aire mirando hacia abajo en busca de algún animal desafortunado.

La silueta de planeo del buitre leonado (Gyps fulvus) es bien conocida y casi inconfundible.
Pero volvamos a la laguna, donde el frío nos obliga a guardar de vez en cuando las manos en los bolsillos. Mientras se observa la laguna, tal y como estábamos haciendo nosotros, aunque un poco entumecidos, puede sorprender ver algún grupo de ánsares comunes. Nosotros nos encontramos con uno de seis ejemplares, seguramente recién llegados de la migración o en paso con dirección al sur. Ya que esta especie, con excepciones, nunca se reproduce en la península ibérica, sino que es un ave migradora. Viven en el norte de Europa y escapan del invierno del norte llegando hasta nuestro territorio. El mismo proceso que sigue la grulla común, otra de las especies migratorias que durante su viaje hace parada en la Laguna de Pitillas.

Bando de 6 individuos de ánsar común (Anser anser) saliendo de la laguna, para nuestra sorpresa.
Bando de 19 grullas (Grus grus) en migración
Dirección sureste, probablemente hacia la laguna de Gallocanta en Zaragoza.
(Haz clic aquí para conocer más sobre Gallocanta)
Otras aves que se pueden ver con certeza en la laguna y de las que pudimos disfrutar durante nuestra estancia son:

  • Colirrojo tizón (Phoenicurus ochuros)
  • Pato colorado (Netta rufina)
  • Tarabilla europea (Saxicola rubicola)
  • Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)
  • Escribano triguero (Emberiza calandra)

Se trata de un humedal muy importante con interés ornitológico elevado, ya que se pueden ver especies tan esquivas como el avetorillo o el avetoro. Este último consigue reproducirse en esta laguna al igual que lo hace el bigotudo. Ambas especies poseen una reducida distribución con poblaciones aisladas lo que les ah llevado a ser incluidos en la Lista Roja de Aves Reproductoras con categorías CR (En peligro crítico) para el avetoro y NT (Casi amenazado) para el bigotudo. La correcta gestión del humedal y las medidas de conservación de ambas especies, así como el trabajo de investigación jugarán un papel importante en el futuro de ambas especies.