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jueves, 7 de marzo de 2024

Vegas de Aranjuez

¡Hola de nuevo! 

En esta ocasión nos hemos ido al sur de Madrid, al paso del tajo por Aranjuez. Una zona fantástica de sotos ribereños que se despide del invierno y va dando paso a la primavera. El paisaje esta espectacular. Aunque muchos árboles no tenían hojas hemos podido ver gorriones comunes y molineros, palomas zuritas y torcaces y mucho estornino imitando algunas aves estivales. Se traían mucho ajetreo y algunos incluso llevaban ceba al nido.

Blanquita de la col (Pieris rapae)

martes, 17 de octubre de 2017

Santillana y Pedrezuela, embalses para ver aves

La semana pasada después de mucho tiempo sin pasarnos por el Parque Regional de la Cuenca Alta de Manzanares, decidimos acercarnos a pasar el día en el entorno de dos embalses únicos, Santillana y Pedrezuela. Para nuestra sorpresa y a pesar de las altas temperaturas de estos días, a primera hora de la mañana pasamos bastante frío.

La naturaleza en este entorno vive a otro ritmo. Mientras algunos árboles empiezan a amarillear sus trajes otoñales, otros dejan caer delicadamente sus hojas que, hace meses, daban otro aspecto al bosque. Los rosales, los majuelos, los saúcos y otras especies vegetales comienzan a adornarse de frutos rojos, anaranjados e incluso morados que atraerán a unos hambrientos viajeros venidos del viejo continente, las aves migratorias.

Nuestra primera parada, el Embalse de Pedrezuela, también llamado de Guadalix pues represa a dicho río o El Vellón, aunque se desconoce la procedencia de este último.

Puntos de observación de aves en el Embalse de Pedrezuela.
Puntos de observación de aves en el Embalse de Pedrezuela.

La carretera que lleva hasta él tiene un buen apartadero (1) donde poder dejar el coche para o bien caminar siguiendo el camino que bordea al embalse o bien plantar el trípode, sacar los prismáticos y comenzar a disfrutar de su belleza otoñal e invernal. Desde este punto son muchas las acuáticas que se pueden divisar. Por estas fechas se ve alguna cerceta común (Anas crecca) aunque llegarán muchas más, acompañando se puede ver focha común (Fulica atra), ánade azulón (Anas platyrhynchos) y ánade friso (Anas strepera).

Ánade friso (Anas strepera), machos izquierda, hembra derecha.
Ánade friso (Anas strepera), machos izquierda, hembra derecha.

Con suerte y si se mantiene el silencio, a pesar de la cercanía de la carretera, se puede escuchar el psit del petirrojo europeo (Erithacus rubecula), recién llegado del norte de Europa, el tsi-tsi-tsi de el herrerillo común (Cyanistes caeruleus), el carbonero común (Parus major) con su mítico chi chi-pan o el verderón común (Chloris chloris) con su difícilmente reconocible tit-it-it-it.

Carbonero común (Parus major) sobre una zarza frente al embalse.
Carbonero común (Parus major) sobre una zarza frente al embalse.
El psit del petirrojo europeo (Erithacus rubecula) se escucha mejor ahora que han llegado muchos de Europa.
El psit del petirrojo europeo (Erithacus rubecula) se escucha mejor ahora que han llegado muchos de Europa.
Verderón común (Chloris chloris) descansando a primera hora sobre una zarza.
Verderón común (Chloris chloris) descansando a primera hora sobre una zarza.

Una vez hubimos explotado todo el tesoro que tenía que ofrecernos este pequeño rincón del embalse, partimos al siguiente punto de observación, la Ermita de Guadalix de la Sierra (2). Desde allí sale una pequeña pista de tierra (3) donde a un lado podemos continuar destapando la riqueza del embalse con bandos de gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus), alguna agachadiza común (Gallinago gallinago) picoteando la orilla o grupitos de somormujo lavanco (Podiceps cristatus). Al otro lado del camino el mosquitero común (Phylloscopus collybita), la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), el mirlo común (Turdus merula), algún zorzal común (Turdus philomelos) o la curruca capirotada (Sylvia atricapilla) puede salir a nuestro paso haciendo más agradable un camino que con la salida del sol comienza a hacernos sudar.

Tres agachadizas comunes (Gallinago gallinago) picotean en la orilla de embalse para aliementarse.
Tres agachadizas comunes (Gallinago gallinago) picotean en la orilla de embalse para aliementarse.
El inquieto mosquitero común (Phylloscopus collybita) captura insectos en los árboles que rodean al embalse.
El inquieto mosquitero común (Phylloscopus collybita) captura insectos en los árboles que rodean al embalse.
Curruca capirotada (Sylvia atricapilla) entre escaramujos, el fruto del rosal silvestre.
Curruca capirotada (Sylvia atricapilla) entre escaramujos, el fruto del rosal silvestre.

El consejo: al final de la pista, antes de una valla que corta el paso, la anchura del río comienza a estrecharse, normalmente hay bandos de cormorán grande (Phalacrocorax carbo) pero si sigues un poco más y estás atento al pasillo de agua, tendrás la oportunidad de ver bien al martín pescador común (Alcedo atthis).

Puntos de observación de aves en el Embalse de Santillana.
Puntos de observación de aves en el Embalse de Santillana.
Puntos de observación de aves en el Embalse de Santillana.
Puntos de observación de aves en el Embalse de Santillana.

Después de ver hasta 40 especies diferentes en apenas unas horas, nos fuimos hasta el Embalse de Santillana, junto a Manzanares El Real. Aquí existen varios puntos de observación recomendados. En el Desacansadero del Espinarejo (1), donde se puede dejar el coche, existe un pequeño puente que atraviesa el río. Si el embalse está con agua, los cormoranes y las anátidas de Pedrezuela también se podrán observar en Santillana, la gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) también, aunque ahora una compañera algo más grande se puede diferenciar entre la multitud, la gaviota sombría (Larus fuscus). Todos estos personajes te entenderán durante unos minutos. Si por el contrario el nivel del agua es relativamente bajo, comenzarán a aparecer extensas praderas, en ocasiones verdes,  que suele aprovechar el ganado para pastar.

Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) con su plumaje invernal abunda en Santillana.
Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) con su plumaje invernal abunda en Santillana.
Gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) y sombrías (Larus fuscus) las más grandes son las sombrías.
Gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) y sombrías (Larus fuscus) las más grandes son las sombrías.

En dichas praderas y moviéndose ágilmente entre las fuertes patas del ganado se puede ver lavandera blanca (Motacilla alba), estorninos negro (Sturnus unicolor) y pinto (Sturnus vulgaris) e incluso bisbita alpino (Anthus spinoletta), todos ellos persiguen insistentemente a las vacas y los bueyes que van levantando según avanzan por el pasto, los insectos y otros invertebrados que se comen estas aves.

Lavandera blanca (Motacilla flava) suele caminar por el borde del embalse o junto al ganado.
Lavandera blanca (Motacilla flava) suele caminar por el borde del embalse o junto al ganado.

Cuando pensamos que este puente no podía dar más de si, avanzamos por la pista que sale del parking (2), desde allí pudimos ver mejor la zona del embalse y el encinar que colinda con la orilla donde bandos de rabilargo ibérico (Cyanopica cooki) salen a lucir su azulado plumaje tras una ruidosa entrada en escena.

Rabilargo ibérico (Cyanopica cooki) con el color azul de las plumas de la cola y las alas.
Rabilargo ibérico (Cyanopica cooki) con el color azul de las plumas de la cola y las alas.

El consejo: Para finalizar la jornada nos acercamos hasta el lado opuesto del embalse (3). Allí los bajos niveles de agua, dejan ver un pequeño camino asfaltado que suele ser el cazadero de cigüeña blanca (Ciconia ciconia), garza real (Ardea cinerea) y garceta común (Egretta garzetta).

Garza real (Ardea cinerea) en vuelo por encima del embalse de Santillana.
Garza real (Ardea cinerea) en vuelo por encima del embalse de Santillana.

Te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales. Si te gustan las aves no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. No te los pierdas y echa un vistazo aquí: Blue Nature web
También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta a la carta.

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita la Comunidad de Madrid. Unas 240 especies de aves distintas encuentran los recursos necesarios a lo largo de todo el año en nuestra región gracias a que aproximadamente el 40% de su superficie se encuentra protegida por su gran diversidad de ecosistemas y hábitats. Algunas tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

viernes, 1 de mayo de 2015

Nuestros desconocidos vecinos alados

Pocas veces encontramos un hueco en nuestra ajetreada vida como para sentarnos en el banco de un parque o darnos un corto paseo con una cámaro de fotos o unos prismáticos, que nos permita descubrir la variedad de vecinos alados que no conocemos.

Por tanto una buena herramienta es acercarse a tu parque más cercano, ya sea con una cámara o unos prismáticos y ver qué aves acompañan las mañanas urbanas. En mi caso, el Parque de la Fuente del Berro es el que me queda más cerca y por tanto el lugar al que me tiré de cabeza con mi cámara de fotos. La salida se produjo más o menos a mediados de marzo, por lo que muchas especies que ahora sobrevuelan la jungla de asfalto, como vencejos y en menor cantidad golondrinas, estaban todavía de camino a la península, lo que quiere decir que en función del momento en el que salgamos podremos ver unas u otras especies.

En vuestras salidas quizás veréis especies muy comunes y que están acostumbradas casi por completo a la cercanía a los humanos, aprovechan muchos recursos y el número de individuos es tremendamente elevado:

Paloma bravía (Columba livia), la más común de todas las especies urbanas:



Gorrión común (Passer domesticus), con poblaciones en declive moderado en España y un declive muy fuerte en las ciudades Europeas donde ha llegado incluso a desaparecer:



Urraca, bastante generalista, ya que se ha adaptado bien a la vida en la ciudad depredando claramente sobre otras especies y defendiendo su territorio:



Tórtola turca (Streptopelia decaocto), especie exótica pero naturalizada desde hace tiempo y que está actualmente sufriendo un incremento importante de sus efectivos en su población española:



Mirlo común (Turdus merula), alimentándose siempre por el suelo, encuentra lombrices y gusanos levantando hojas caídas y buscando en zonas de césped:



Ánade azulón (Anas platyrhynchos), muchas veces introducido de forma doméstica para decorar estanques de agua en los parques y jardines:



Cada uno explota un nicho alimenticio diferente, plantas acuáticas, frutos, insectos y otros invertebrados que abundan en jardines tanto los que acuden a polinizar como los responsables de la aireación del sustrato, frutos de los arbustos ornamentales, semillas de los árboles, piñas y piñones de los pinos, bayas producidas por las especies vegetales que han crecido en el parque o que se utilizan como decoración (ornamentales), etc.

Además de estas especies más comunes, estoy seguro de que, como me pasó ea mí en la salida al Parque de la Fuente del Berro, podréis ver, otras especies que son ahora colonizadoras y están aumentando sus efectivos urbanos:

Paloma torcaz (Columba palumbus) mucho más común que hace años y más grande que la bravía:



Curruca capirotada (Sylvia atricapilla) que se está volviendo urbana con el paso del tiempo cuyo reclamo se puede escuchar ya en los parques y jardines :



Carbonero común (Parus major) que ha encontrado en parques y jardines un nicho que explotar:



Serín verdecillo (Serinus serinus)cantando ahora que llega la primavera en las ramas que todavía están desnudas, por desgracia se ha convertido en presa de otras especies como la urraca:



Agateador euroasiático (Certhia familiaris) que en menor medida se ha establecido en varios parques urbanos y que sorprende cuando lo vemos subiendo por los troncos en los parques:



Todas ellas están empezando a tener un elevado éxito reproductor debido a la abundancia de alimento y territorios de nidificación disponibles, nunca hasta ahora explotados, de ahí que cada vez sea más común oír a carbonero, al verdecillo o a la curruca capirotada.

También se está quedando a vivir en nuestros parques y jardines el protagonista de una de las entradas de abril:

Cotorra argentina (Myiopsitta monachus), que como vimos en la entrada "Un visitante no deseado" de mediados del mes de abril, se trata de una especie exótica invasora que está causando graves problemas allí donde se asienta y que ya comentamos más profundamente en la entrada dedicada a esta psitácida:



Finalmente, en el itinerario realizado por el parque pude ver nuevas especies que no esperaba para nada encontrar. Seguro que los que os atreváis a pasear acompañados de una cámara o unos prismáticos por el parque más cercano a vuestra casa también las encontraréis también estas especies:

Picogordo común (Coccothraustes coccothraustes) bastante forestal que se habitúa en ocasiones a pequeños parques urbanos:



Carbonero garrapinos (Periparus ater) también una especie propia de los bosques normalmente en altitud, pero en ocasiones se atreve entrando en parques y jardines de los núcleos urbanos:



Mosquitero común (Phylloscopus collybita) un poco más difícil verlo por los parques metropolitanos, sobre todo por su actual declive, pero no imposible, ya que se ve atraído por masas forestales o matorralizadas, un ambiente que se recrea en la disposición de los jardines y los parques.



Mito común (Aegithalos caudatus) complicado de ver en parques y jardines aunque se está extendiendo gracias a la similitud de este ambiente con su hábitat natural, el bosque.



Por tanto las zonas ajardinadas y espacios verdes como este actúan como imitadores del hábitat natural de muchas especies, recreando condiciones idóneas de disponibilidad de alimento, agua y lugares de nidificación para que las aves críen y se desarrollen sin problemas en paralelo con una comunidad que muchas veces pasa desapercibida, la de los invertebrados, que contribuyen a mantener todo el dosel vegetal y una importante comunidad de avifauna urbana.

Parques como este, ofrecen multitud de servicios, y no me refiero a columpios, fuentes de agua, etc. Estoy ablando de servicios de los ecosistemas, como por ejemplo la capacidad de la masa arbórea de capturar carbono de la contaminada atmósfera urbana.

Concretamente este parque tiene dos claros servicios ofrecidos por su situación y su composición:
  • ser refugio de fauna, la diversidad de orla vegetal y la variedad de sustratos (arbóreo, arbustivo, zonas abiertas...)
  • forma alargada ofrece otro servicio más, su forma alargada y su situación (junto a la M-30 una de las autopistas de entrada a la capital) lo convierten en un a barrera natural contra la contaminación acústica.
Espero que os animéis a fotografiar las aves de vuestros parques y jardines más cercanos y a aprender más sobre todas las comunidades animales y vegetales que estos albergan. La avifauna urbana no deja de agrupar a nuestros vecinos alados, muchas veces desconocidos.