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jueves, 7 de marzo de 2024

Vegas de Aranjuez

¡Hola de nuevo! 

En esta ocasión nos hemos ido al sur de Madrid, al paso del tajo por Aranjuez. Una zona fantástica de sotos ribereños que se despide del invierno y va dando paso a la primavera. El paisaje esta espectacular. Aunque muchos árboles no tenían hojas hemos podido ver gorriones comunes y molineros, palomas zuritas y torcaces y mucho estornino imitando algunas aves estivales. Se traían mucho ajetreo y algunos incluso llevaban ceba al nido.

Blanquita de la col (Pieris rapae)

domingo, 3 de marzo de 2024

Paramos alcarreños

¡Hola de nuevo!

Después de que la tarde del día anterior cayera una buena nevada, los prometidos paisajes primaverales de la alcarria quedaron cubiertos por un extenso manto blanco de nieve que cubría todo cuanto se veía. Los olivos, los almendros y los sembrados se llenaron de nieve. Fue una salida muy especial, llena de paisajes con nieve y muchas especies, aunque el frío se notó en la presencia de algunas aves, sin embargo disfrutamos de una jornada fantástica de campo con nieve, milanos, picogordos y mucha lavandera blanca sobre la nieve.

Conejo europeo (Oryctolagus cuniculus)

lunes, 27 de noviembre de 2023

Invernada en Sierra Norte

 ¡Hola pechiazules!

Este fin de semana hemos estado al sur de Somosierra, en las laderas que forman parte del Plan de Ordenación de la Sierra de Guadarrama. Se trata de un territorio que, además de estar considerado LIC/ZEC por hábitats como pastizales, acebedas o matorrales de alta y media montaña, también acoge una importante invernada de paseriformes. La ruta discurre principalmente por el piso supramediterráneo mediterráneo, con vegetación potencial de melojar, pero lo verdaderamente interesante es la abundancia de frutos de acebo y mostajo. Su maduración tardía (nov-dic) atrae a muchas aves invernantes hasta sus atractivos frutos rojos. ¿Queréis saber qué especies? ¡¡Pues vamos con la crónica!!

Zorzal real (Turdus pilaris)

lunes, 20 de febrero de 2023

Humedales vascos

 ¡Hola de nuevo!

En esta ocasión os cuento nuestra visita a los humedales vascos, una excursión que tuvo lugar el pasado fin de semana de febrero. Fueron tres días magníficos de aves escasas, concentraciones de aves invernantes y paisajes únicos y singulares. Sin duda fue un viaje maravilloso en un escenario muy especial y rodeados de gente auténtica.

Águila pescadora con presa.

viernes, 1 de mayo de 2015

Nuestros desconocidos vecinos alados

Pocas veces encontramos un hueco en nuestra ajetreada vida como para sentarnos en el banco de un parque o darnos un corto paseo con una cámaro de fotos o unos prismáticos, que nos permita descubrir la variedad de vecinos alados que no conocemos.

Por tanto una buena herramienta es acercarse a tu parque más cercano, ya sea con una cámara o unos prismáticos y ver qué aves acompañan las mañanas urbanas. En mi caso, el Parque de la Fuente del Berro es el que me queda más cerca y por tanto el lugar al que me tiré de cabeza con mi cámara de fotos. La salida se produjo más o menos a mediados de marzo, por lo que muchas especies que ahora sobrevuelan la jungla de asfalto, como vencejos y en menor cantidad golondrinas, estaban todavía de camino a la península, lo que quiere decir que en función del momento en el que salgamos podremos ver unas u otras especies.

En vuestras salidas quizás veréis especies muy comunes y que están acostumbradas casi por completo a la cercanía a los humanos, aprovechan muchos recursos y el número de individuos es tremendamente elevado:

Paloma bravía (Columba livia), la más común de todas las especies urbanas:



Gorrión común (Passer domesticus), con poblaciones en declive moderado en España y un declive muy fuerte en las ciudades Europeas donde ha llegado incluso a desaparecer:



Urraca, bastante generalista, ya que se ha adaptado bien a la vida en la ciudad depredando claramente sobre otras especies y defendiendo su territorio:



Tórtola turca (Streptopelia decaocto), especie exótica pero naturalizada desde hace tiempo y que está actualmente sufriendo un incremento importante de sus efectivos en su población española:



Mirlo común (Turdus merula), alimentándose siempre por el suelo, encuentra lombrices y gusanos levantando hojas caídas y buscando en zonas de césped:



Ánade azulón (Anas platyrhynchos), muchas veces introducido de forma doméstica para decorar estanques de agua en los parques y jardines:



Cada uno explota un nicho alimenticio diferente, plantas acuáticas, frutos, insectos y otros invertebrados que abundan en jardines tanto los que acuden a polinizar como los responsables de la aireación del sustrato, frutos de los arbustos ornamentales, semillas de los árboles, piñas y piñones de los pinos, bayas producidas por las especies vegetales que han crecido en el parque o que se utilizan como decoración (ornamentales), etc.

Además de estas especies más comunes, estoy seguro de que, como me pasó ea mí en la salida al Parque de la Fuente del Berro, podréis ver, otras especies que son ahora colonizadoras y están aumentando sus efectivos urbanos:

Paloma torcaz (Columba palumbus) mucho más común que hace años y más grande que la bravía:



Curruca capirotada (Sylvia atricapilla) que se está volviendo urbana con el paso del tiempo cuyo reclamo se puede escuchar ya en los parques y jardines :



Carbonero común (Parus major) que ha encontrado en parques y jardines un nicho que explotar:



Serín verdecillo (Serinus serinus)cantando ahora que llega la primavera en las ramas que todavía están desnudas, por desgracia se ha convertido en presa de otras especies como la urraca:



Agateador euroasiático (Certhia familiaris) que en menor medida se ha establecido en varios parques urbanos y que sorprende cuando lo vemos subiendo por los troncos en los parques:



Todas ellas están empezando a tener un elevado éxito reproductor debido a la abundancia de alimento y territorios de nidificación disponibles, nunca hasta ahora explotados, de ahí que cada vez sea más común oír a carbonero, al verdecillo o a la curruca capirotada.

También se está quedando a vivir en nuestros parques y jardines el protagonista de una de las entradas de abril:

Cotorra argentina (Myiopsitta monachus), que como vimos en la entrada "Un visitante no deseado" de mediados del mes de abril, se trata de una especie exótica invasora que está causando graves problemas allí donde se asienta y que ya comentamos más profundamente en la entrada dedicada a esta psitácida:



Finalmente, en el itinerario realizado por el parque pude ver nuevas especies que no esperaba para nada encontrar. Seguro que los que os atreváis a pasear acompañados de una cámara o unos prismáticos por el parque más cercano a vuestra casa también las encontraréis también estas especies:

Picogordo común (Coccothraustes coccothraustes) bastante forestal que se habitúa en ocasiones a pequeños parques urbanos:



Carbonero garrapinos (Periparus ater) también una especie propia de los bosques normalmente en altitud, pero en ocasiones se atreve entrando en parques y jardines de los núcleos urbanos:



Mosquitero común (Phylloscopus collybita) un poco más difícil verlo por los parques metropolitanos, sobre todo por su actual declive, pero no imposible, ya que se ve atraído por masas forestales o matorralizadas, un ambiente que se recrea en la disposición de los jardines y los parques.



Mito común (Aegithalos caudatus) complicado de ver en parques y jardines aunque se está extendiendo gracias a la similitud de este ambiente con su hábitat natural, el bosque.



Por tanto las zonas ajardinadas y espacios verdes como este actúan como imitadores del hábitat natural de muchas especies, recreando condiciones idóneas de disponibilidad de alimento, agua y lugares de nidificación para que las aves críen y se desarrollen sin problemas en paralelo con una comunidad que muchas veces pasa desapercibida, la de los invertebrados, que contribuyen a mantener todo el dosel vegetal y una importante comunidad de avifauna urbana.

Parques como este, ofrecen multitud de servicios, y no me refiero a columpios, fuentes de agua, etc. Estoy ablando de servicios de los ecosistemas, como por ejemplo la capacidad de la masa arbórea de capturar carbono de la contaminada atmósfera urbana.

Concretamente este parque tiene dos claros servicios ofrecidos por su situación y su composición:
  • ser refugio de fauna, la diversidad de orla vegetal y la variedad de sustratos (arbóreo, arbustivo, zonas abiertas...)
  • forma alargada ofrece otro servicio más, su forma alargada y su situación (junto a la M-30 una de las autopistas de entrada a la capital) lo convierten en un a barrera natural contra la contaminación acústica.
Espero que os animéis a fotografiar las aves de vuestros parques y jardines más cercanos y a aprender más sobre todas las comunidades animales y vegetales que estos albergan. La avifauna urbana no deja de agrupar a nuestros vecinos alados, muchas veces desconocidos.

martes, 28 de abril de 2015

¿Es posible ver aves en el Monasterio de Piedra?

El mes pasado, estuve en el Monasterio de Piedra, fundado en el siglo XII por un grupo de monjes. El lugar goza de una elevada popularidad en parte gracias a sus espectaculares cascadas, caídas de agua, cuevas y otras morfologías generadas por el paso del agua en las rocas a lo largo del tiempo. Se trata de un escondite maravilloso, sin duda un buen paisaje por el que pasear.

Una de las casadas del parque del Monasterio de Piedra
El lago del espejo en el parque del Monasterio de Piedra
Los recorridos que ofrece el parque son bastante extensos y pasan por diferentes ambientes, unos más forestales, otros de cuevas, alguno más abierto con remansos de agua y sobre todo cascadas. Las aves han encontrado su lugar en este paraíso y puede verse una alta variedad de especies a lo largo del paseo. Además los responsables del monasterio han colocado cajas nido por todo el parque para facilitar la reproducción de pequeños paseriformes como este herrerillo común (Cyanistes caeruleus) buscando alimento al lado del pinzón vulgar (Fringilla coelebs):

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus) y macho de pinzón vulgar (Fringilla coelebs) en el Monasterio de Piedra
Debido a la abundancia de ambientes acuáticos o húmedos es posible que en zonas menos forestales y un poco más abiertas, salga a nuestro paso la "hermana" de la orilla del río, la lavandera blanca (Motacilla alba). Característica de los arroyos y pequeñas masas de agua, cercana en muchas ocasiones a reducidos núcleos de población y moviendo de arriba a abajo su larga cola. Siempre es un privilegio ver sus contrastados colores blanco y negro que se asemejan a lo hábitos de una religiosa, una comparación muy apropiada para nuestro caso del Monasterio de Piedra.

Lavandera blanca (Motacilla alba) en el Monasterio de Piedra
Pero esto no es todo, otras muchas especies se pasean o sobrevuelan tranquilamente los jardines del monasterio, golondrinas (Hirundo rustica),  avión común (Delichon urbicum), mirlo común (Turdus merula), abubilla (Upupa epops), cernícalo vulgar (Falco tinnunculus).

Mosquitero ibérico (Phylloscopus ibericus) en Monasterio de Piedra
Picogordo común (Coccothraustes coccothraustes) en el Monasterio de Piedra
Entonces la respuesta a nuestra pregunta está muy clara, "sí es posible ver aves en el Monasterio de Piedra", pero, ¿por qué se conserva todo tan bien sin que se declare como un área natural protegida?

La clave está en la historia del Monasterio. Se trata de un lugar que ha albergado durante siglos a comunidades de monjes que encontraban en estos jardines momentos de reflexión y de interiorización de la espiritualidad. Pero únicamente estos monjes tenían acceso a los jardines, al monte entero que estos ocupan, evitando actividades extractivas o dañinas que si se desarrollaron en otros lugares de España. El hecho de ser una propiedad privada de la que no se quiere sacar más provecho que la espiritualidad del lugar la ha protegido de ser urbanizado, de ser convertido en tierras de cultivos o en pasto para ganado.

Esto no es exclusivo del lugar,ocurre en otras zonas no solo de España, sino del mundo. De hecho el primer Parque Nacional de España se declaró en 1918 y se trata de Covadonga, un caso parecido, pero en esta ocasión se trata de un santuario dedicado a la Virgen de Covadonga, conmemorativo de la Batalla de Covadonga, ejemplo de protección y conservación por sus valores espirituales.

Es por eso que a lo largo de la historia de la conservación los lugares asociados a valores culturales o espirituales han jugado un papel importante protegiendo determinadas zonas y manteniéndolas apartadas de las actividades que destruyen ecosistemas. Esto sirve para hacer un llamamiento y tener en cuenta los valores culturales y espirituales y la importancia de los mismos para evitar que se conviertan en ecosistemas manejados y degradados.

Después de esta reflexión solo me queda recomendaros este pequeño "escondite" natural donde el agua y los colores toman un importante protagonismo que hacen al lugar merecedor de un buen paseo, eso si, cámara en mano, para poder disfrutar de sus cascadas, sus bosquetes y los habitantes de los mismos. Además para los amantes de las rapaces os recomiendo la exhibición de cetrería que hacen en el monasterio que está incluida en el precio de la entrada al monasterio.

Milano real (Milvus milvus) en Monasterio de Piedra
¡¡Un saludo a todos y espero que os animéis a visitar el Monasterio de Piedra!!