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sábado, 21 de octubre de 2023

Submeseta sur toledana

Hola de nuevo.

Una semana más continuamos con nuestras excursiones por la geografía española. En esta ocasión viajamos a la parte norte de la provincia de Toledo, la submeseta sur toledana. Allí recorrimos estepas y lagunas, descubriendo la riqueza de este paraje y viviendo una naturaleza muy salvaje, con fantásticos encuentros y aves únicas. Disfrutamos de la ventana de buen tiempo que nos dejaron los temporales y vimos llenarse de agua zonas que hacía años que no tenían tanta agua. Os cuento más detalles en la crónica del viaje. ¡Vamos allá!

Grupo de flamenco común (Phoenicurus roseus) al fondo. En primer término observatorio de la laguna.

martes, 12 de septiembre de 2017

La migración en el interior y sus inesperados visitantes.

Hola de nuevo.

Esta vez os muestro algunas de las aves que vimos en una excursión al sureste madrileño para ver aves migratorias. La suerte nos acompañó y pudimos ver algunas especies poco habituales de la Comunidad de Madrid, como el archibebe claro (Tringa nebularia) es lo curioso del paso migratorio, que nunca sabes qué te puedes encontrar.

Una mañana un poco ventosa pero con altas temperaturas.

Se trata de un humedal, por lo que encontramos especies típicas de este hábitat, principalmente acuáticas, aunque dado la elevada densidad de mosquitos y moscas, se puede ver una variedad de aves insectívoras muy interesante.

Humedal en la Comunidad de Madrid. Blue Nature
Aspecto del humedal.
Zampullín común (Tachybaptus ruficollis) Blue Nature
Zampullín común (Tachybaptus ruficollis). Había muchos buceando por el humedal.
Tres moritos (Plegadis falcinellus) se dejaron ver en Madrid algo poco habitual. Blue Nature
Tres moritos (Plegadis falcinellus) se dejaron ver en Madrid algo poco habitual.
Es una de las recompensas de la migración y la dispersión de algunos ejemplares.
Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) y garcilla bueyera (Bubulcus ibis). Blue Nature
Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) a la izquierda y garcilla bueyera (Bubulcus ibis) a la derecha.
La diferencia es evidente, tanto por tamaño como por color de plumaje y pico.
La población de la cangrejera principalmente se encuentra en el Delta del Ebro, la Albufera y las marismas.
Poder verla en la Comunidad de Madrid es todo un privilegio.
Juvenil de garza imperial (Ardea purpurea). Blue Nature
Juvenil de garza imperial (Ardea purpurea).
Su plumaje más rojizo y ocre le diferencia de los adultos.
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus). Blue Nature
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus).
Aunque es una especie habitual en Madrid, no lo es tanto en esta parte de la comunidad.
Chorlitejo chico (Charadrius dubius). Blue Nature
Chorlitejo chico (Charadrius dubius).
En las orillas del humedal pudimos encontrar hasta 3 juntos buscando alimento entre el barro.
Avefría europea (Vanellus vanellus).Blue Nature
Avefría europea (Vanellus vanellus).
La llegada de las avefrías se asocia con el cambio de estación, pues pasan el invierno aquí.
Pudimos ver varios bandos de unas 20 sobrevolando el humedal.
Combatiente (Philomachus pugnax). Blue Nature
Combatiente (Philomachus pugnax).
El mejor momento para poder encontrar a esta limícola es el paso y la invernada.
La sorpresa de la mañana fue este archibebe claro (Tringa nebularia). Blue Nature
La sorpresa de la mañana fue este archibebe claro (Tringa nebularia) que encontramos entre las avefrías.
Su llegada es muy poco habitual, puesto que suele frecuentar humedales costeros al llegar el invierno.
Esto demuestra la importancia de algunos enclaves que funcionan de lugares de descanso para las aves en migración.
Andarríos grande (Tringa ochropus). Blue Nature
Andarríos grande (Tringa ochropus).
Fijarse en el anillo ocular claro y las pintas muy poco marcadas. El color de las patas puede ayudar.
Andarríos bastardo (Tringa glareola). Blue Nature
Andarríos bastardo (Tringa glareola).
En cambio el bastardo se diferencia por una ceja clara, unas motas muy evidentes en el plumaje y el color de las patas.
Carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus).Blue Nature
Carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus).
Es frecuente en migración, pero solo durante esta época, por lo que es todo un privilegio poder observarla de cerca.
Lavandera boyera (Motacilla flava). Blue Nature
Lavandera boyera (Motacilla flava).
Pudimos ver hasta 40 lavanderas entre la vegetación de humedal.
Esta densidad no es habitual y únicamente se debe al evento de la migración.

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita la Comunidad de Madrid.

Unas 240 especies de aves distintas encuentran los recursos necesarios a lo largo de todo el año en nuestra región gracias a que aproximadamente el 40% de su superficie se encuentra protegida por su gran diversidad de ecosistemas y hábitats. Algunas tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

Te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales. Si te gustan las aves no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. No te los pierdas y echa un vistazo aquí: Blue Nature web
También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta a la carta. 

martes, 25 de abril de 2017

Un paraíso para las aves

Hola a todos de nuevo.

En esta entrada os enseñamos las aves que pudimos ver hace unas semanas en una pequeña excursión al este Madrileño. 

Aunque las primeras horas del día no daban lluvia, si que nos lloviznó durante al menos 15-20 minutos, nada más llegar. Una vez todos pusimos nuestras protecciones anti lluvia a los materiales, pudimos observar de primera mañana algún zorro, conejos y las inquietas y escandalosas perdices rojas que salieron a darnos los buenos días.

Dos perdices rojas se cruzan en nuestro camino
Aunque el día estuvo bastante grisáceo después de aquel pequeño chaparrón, mereció la pena no suspender la excursión. Continuamos con nuestras ganas de ver las cigüeñuelas que ya oíamos de lejos. 

Entre tanto revuelo y tras la lluvia las aves tomaron un comportamiento totalmente diferente y nos dejaron boquiabiertos. Los milanos reales, los aguiluchos laguneros y una veraneante espátula empezaron a darle peso a nuestro listado de aves.

Milano real en vuelo
Espátula común - debió parar a causa de la lluvia pero siguió su camino.


La lluvia había terminado, empezaba a aumentar la temperatura y se abrían claros en el cielo. Entonces llegó el mensaje, y pudimos mostrar el origen de la laguna, la degradación antrópica. En este caso algo afortunada porque ha convertido a esta pequeña despensa de áridos y grava en un nuevo paraíso para las aves en las que los chorlitejos se van persiguiendo, las gallinetas se dan buenos baños para tomar el sol a continuación o los pájaros moscones salen de sus escondites

Persecuciones entre varios chorlitejos chicos.
Gallinetas comunes bañándose en la orilla.
Pájaro moscón.

Aunque estuvimos entretenidos escuchando los alcaravanes que viven entorno a la laguna, en seguida reanudamos la marcha. 

El paterío estaba servido. Azulones, frisos, cucharas y porrones europeos nadan a sus anchas con toda confianza por nuestro lado. Algún tímido zampullín también se deja ver al fondo. Una preciosidad ver la alguna así con algunos brotes verdes que le dan un aspecto completamente diferente a la laguna.

Macho de ánade azulón

Pareja de cuchara común

Macho de ánade friso en lo alrededores

Zampullín común 
Fue estupendo lo que aprendimos todos sobre las limícolas. Conseguimos ver a las cigüeñuelas y otras especies que aprovechaban la poca profundidad de la alguna en algunos tramos. Vimos andarrío, chico, grande y bastardo, por supuesto cigüeñuela, agachadiza y mucho chorlitejo chico muy activos, incluso pudimos ver una hembra haciendo el cuenco del nido y una cópula, qué ganas de ver a los pollos correteando por las orillas.

Andarríos chico

Hembra de chorlitejo chico haciendo el cuenco del nido con el pecho

Cópula de chorlitejo chico

Agachadiza común

Andarríos bastardo en la orilla de la laguna.
Cigüeñuela común viendo posibilidades para un futuro nido.

Cigüeñuela común

Pareja de cigüeñuela común

Cigueñuela común anillada con PVC con el código UCH.
Tras consultar los datos hemos sabido que tiene 5 años (fue anillada en 2012 como pollo).
También supimos que fue anillada en el mismo sitio que la encontramos, lo que nos indica una fuerte fidelidad al territorio.
Nos lo pasamos en grande viendo a las cigüeñuelas volar de un lado para otro, escuchando a los chorlitejos gritar y perseguirse y viendo como muchas otras aves han llegado a la Península tras sus largos viajes desde el continente vecino. Abejarucos europeos volando y posados nos dejaron disfrutar de sus colores y sonidos, tarabillas norteñas, aviones zapadores y comunes, golondrinas, currucas carrasqueñas y los hipnotizadores vencejos.

Vencejo común
Abejaruco europeo

Abejaruco europeo

Hembra de tarabilla norteña

Macho de curruca carrasqueña
Blue Nature ofrece excursiones y salidas guiadas para visitar los mejores enclaves ornitológicos de la Comunidad de Madrid y conocer toda su diversidad avifaunística. Las rutas han sido diseñadas teniendo en cuenta los mejores lugares y épocas del año para avistar las especies emblemáticas de la Comunidad de Madrid. Puedes elegir entre una de nuestras rutas de temporada o los destinos habituales que tenemos. No te los pierdas, echa un vistazo aquí.

martes, 14 de junio de 2016

Un paraje natural de arena y plumas

En el término municipal de Tarifa, entre turistas y parapentes, se extiende un pequeño lugar incluido dentro del Parque Natural del Estrecho. Se trata del Paraje Natural de la playa de los Lances, un lugar importante a lo largo de todo el año, ya que durante el invierno se llena de limícolas que aprovechan al máximo los recursos que aportan las mareas y la propia arena. Al llegar la migración, este enclave sirve de sala de espera antes de cruzar el Estrecho, las limícolas aguardan a que llegue el momento oportuno en el que cruzar al continente vecino. Y finalmente si hablamos de la época reproductora, todas aquellas aves que prefirieron nuestra tierra a involucrarse en un largo y peligroso viaje, encuentran en los Lances una oportunidad para criar a las futuras generaciones. Así es el Paraje Natural de la playa de los Lances un lugar de arena y plumas.


Con más de 7 kilómetros de longitud, mi compañero y amigo Alfonso Carmona y yo, pudimos comprobar que esta playa deja suficiente espacio para que bañistas, turistas y aves compartan equitativamente la playa. Estas últimas se limitan a ocupar la zona de desembocadura del río Jara, que divide la playa en dos. En este rincón encuentran suficientes recursos, arrastrados por el río o la marea, como para que muchas decidan no migrar. 

Las aves aquí son principalmente acuáticas o marinas y las hay de una gran variedad de tonos y tamaños. Quizás una de las más grandes que se puede ver es el experto buceador, un ave de interior y también de la costa, el cormorán grande. Su tonalidad oscura cambia en la época de cría, cuando aparecen una serie de detalles en el plumaje de los individuos reproductores.

Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) posado en un tocón arrastrado por el río.
Las disimuladas puntas blancas de las plumas de la cara son propias de individuos reproductores.
Su plumaje y la forma de sus patas están preparados para la pesca submarina, con el pico a modo de arpón.

De color blanco y con muchísima más elegancia que nuestro anterior compañero, la garceta común, se acicala el plumaje después del ejercicio que supone salir a pescar. A diferencia que el cormorán, nuestra ardeida, trata de capturar a sus presas desde la superficie, utilizando sus largas y delgadas patas para pasar desapercibida y su fuerte pico a modo de lanza para hacerse con los peces que quedan atrapados en las charcas cuando sube y baja la marea.

Garceta común (Egretta garzetta) durante la persecución, esta vez sin éxito.
A pesar de su constancia, el éxito de capturas es relativamente bajo, no es tan fácil como parece.
Garceta común (Egretta garzetta) persiguiendo los pequeños bancos de peces.
La perseverancia tiene su recompensa, y la garceta común pudo disfrutar de la suya.
Nosotros nos conformamos con admirar su plumaje y su elegancia en imágenes como esta.

No podían faltar en lugares como este aves completamente marinas como el charrán patinegro o las gaviotas, sobre todo reidoras y cabecinegras. Ambos comparten orilla a lo largo de la playa eviatndo molestarse mucho, aunque cuando se les ve juntos, crean una hermosa escena. Es curioso que el charrán patinegro, una especie principalmente de la costa, donde pasa gran parte del tiempo realizando espectaculares picados hacia el agua y capturando peces de superficie, sin embargo, ahora que están en la playa se les ve muy tranquilos. No parece que estos pilotos de vuelo acrobáticos tuvieran tiempo para relajarse.

Bando de charranes patinegros (Sterna sandvicensis) descansando tras un duro día de pesca.
Como ya hemos visto en otras salidas, esta especie es peculiar por su punta del pico amarilla.
Hermosa escena compuesta por varias especies compartiendo lugar en la playa.
Charranes patinegros (Sterna sandvicensis) y gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus).

Ahora llega el turno de las limícolas y una de las más grandes de los Lances es el chorlito gris, una especie con dimorfismo estacional, lo que quiere decir que presenta dos morfos o plumajes en función de la estación. En verano le salen las plumas nupciales, las que le servirán para cortejar a la hembra.  Obviamente están son muchísimo más espectaculares que las que presenta durante el invierno. A pesar de ello, es una especie fácil de distinguir, porque sea la época que sea, siempre presenta una mancha negra en cada axila, lo que la diferencia de otras especies.

Chorlito gris (Pluvialis squatarola) con plumaje invernal en la playa de los Lances.
En invierno es bastante más gregario y se junta en bandos que al volar enseñan sus manchas negras.

Aunque ya los conocéis muy bien gracias a la entrada del mes pasado "Los tres chorlitejos" estas pequeñas limícolas caminan y corretean por las arenas de los Lances. Es de los pocos lugares donde se puede ver al chorlitejo patinegro, al chorlitejo grande y al chorlitejo chico juntas en la misma playa. Es una buena forma de aprender sus diferencias que ya vimos el mes pasado.

Chorlitejo chico (Charadrius dubius) en la playa de los Lances.
Para saber más sobre esta especie haz clic aquí.
Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula) en la playa de los Lances.
Para saber más sobre esta especie haz clic aquí.
Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus) en la playa de los Lances.
Para saber más sobre esta especie haz clic aquí.

Las siguientes limícolas, aunque son un poco más pequeñas, no pasan desapercibidas. De hecho es curioso la cantidad de correlimos tridáctilos que hay en la playa. Van poco a poco andando en pequeños grupitos mientras picotean el suelo. Es muy fácil reconocer su rastro, ya que las huellas dejadas van siempre acompañadas de miles de agujeritos que son sus picoteos en la arena. 

Tres correlimos tridáctios (Calidris alba) en una de las charcas que quedan tras bajar la marea.
Su nombre científico hace referencia a su aspecto pálido y claro, el que más de todos los correlimos.

Si uno espera hasta el atardecer, puede ver imágenes tan bonitas como esta en la que la luz del sol de poniente da un color cálido a las plumas de vuelo de nuestros correlimos.

Correlimos tridáctilos (Calidris alba) en vuelo en la orilla de la playa de los Lances.

Finalmente, una de las limícolas que puede pasar más desapercibida es el andarríos chico, que se pasea por la desembocadura del río, junto con algunas lavanderas boyeras, chorlitejos patinegros y correlimos tridáctilos que pueden llegar a llamar más nuestra atención. Este pequeño, es mucho más oscuro que las anteriores limícolas y muy habitual no solo en la costa sino también en el interior, en las orillas de ríos, embalses y lagunas.

Andarríos chico (Actitis hypoleucos) junto a la desembocadura del río Jara.
Su largo pico le permite llegar a capturar a los invertebrados enterrados en la arena.

En esta playa, donde aparentemente parece que todo marcha bien, existe un gran problema como en muchas otras playas de la costa española. El exceso de turistas y el descontrol de sus actividades llevan en ocasiones a degradar el hábitat de todas estas especies. El entorno está muy deteriorado, sobre todo la zona dunar, donde crían las aves. Las causas de este mal estado es el continuo paso de gente y el uso de estas dunas a modo de aparcamiento. A este problema se le suma el avance de las urbanizaciones y el vertido residuos asociado, así como las infraestructuras que impiden el buen desarrollo del sistema dunar, un ecosistema único de alto valor ecológico y esencial para la reproducción de aves como el chorlitejo patinegro entre otras. ¿Es este el aspecto que debería tener un espacio protegido bajo la categoría de Parque Natural o Paraje Natural?

Atardecer en el Paraje Natural de la playa de los Lances, en el Parque Natural del Estrecho.