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jueves, 7 de marzo de 2024

Vegas de Aranjuez

¡Hola de nuevo! 

En esta ocasión nos hemos ido al sur de Madrid, al paso del tajo por Aranjuez. Una zona fantástica de sotos ribereños que se despide del invierno y va dando paso a la primavera. El paisaje esta espectacular. Aunque muchos árboles no tenían hojas hemos podido ver gorriones comunes y molineros, palomas zuritas y torcaces y mucho estornino imitando algunas aves estivales. Se traían mucho ajetreo y algunos incluso llevaban ceba al nido.

Blanquita de la col (Pieris rapae)

jueves, 14 de diciembre de 2023

Presa del Rey. Cortados del Manzanares

 ¡Hola pechiazules!

Hoy hemos hecho una visita a un rincón muy especial de la Comunidad de Madrid, los cortados del Manzanares junto a la Presa del Rey, en el corazón del gran Parque Regional del Sureste. Ha sido una maravilla de salida en la que hemos disfrutado del paisaje otoñal, de las aves, de su fabulosa riqueza, del tiempo y del paseo. Hemos caminado como no solemos hacerlo la mayoría de ornitólogos, pero ha merecido la pena, ya que al final han sido más de 50 especies de aves. ¿Quieres saber qué hemos visto? ¡Allá vamos!

Milano real (Milvus milvus) en vuelo tras salir del dormidero

martes, 19 de septiembre de 2017

Migración en el Estrecho de Gibraltar

¡¡Hola desde el extremo de Europa!!

Esta vez os mostraremos, desde los observatorios de Tarifa destinados a la observación de la migración, algunas de las aves que empezaron el viaje hacia África, a sus cuarteles de invernada. Pero ¿por qué migran estas aves? Pues las dos razones principales son la disponibilidad de alimento y la climatología. ¿Y por qué por aquí? Se trata de la forma más corta de dar el salto de Europa a África, el Estrecho de Gibraltar son solo 14 kilómetros. Normalmente se van juntando en la costa esperando vientos favorables y tomando las corrientes de aire ascendentes necesarias para poder llegar al continente vecino.


Bando de cigüeña negra (Ciconia nigra) durante el paso migratorio.
Durante una excursión en colaboración con SEO/BirdLife a ver la migración visitamos los observatorios de Cazalla y de el Algarrobo, donde pudimos ver muchas de las rapaces que cruzan estos días de septiembre. 

Tuvimos suerte de que los días que estuvimos no hizo mucho viento, ni frío, ni lluvia, por lo que las condiciones de paso fueron perfectas para que las aves cruzaran y nosotros las pudiésemos ver. 

Cigüeña negra (Ciconia nigra) durante el paso migratorio postnupcial en el Estrecho. Blue Nature
Cigüeña negra (Ciconia nigra) durante el paso migratorio postnupcial en el Estrecho.
Esta especie migra en grupos tal y como hace su prima la cigüeña blanca.
Dos cigüeñas negras (Ciconia nigra) pasan por encima del observatorio del Algarrobo. Blue Nature
Dos cigüeñas negras (Ciconia nigra) pasan por encima del observatorio del Algarrobo.
El paso de esta especie comienza en agosto y acaba en octubre, por lo que el grueso pasa ahora en septiembre.
Águila pescadora (Pandion haliaetus) cerca de uno de los observatorios. Blue Nature
Águila pescadora (Pandion haliaetus) cerca de uno de los observatorios.
Su presencia aquí es habitual aunque no es fácil de observar.
Milano negro (Milvus migrans). Blue Nature
Milano negro (Milvus migrans).
Esta es otra de las especies que migra en grupos más o menos numerosos.
Alimoche común (Neophron percnopterus) de 2º año. Blue Nature
Alimoche común (Neophron percnopterus) de 2º año.
El buitre africano por excelencia de nuestra fauna vuelve a su lugar de origen.
También hay un grueso de buitre leonado (Gyps fulvus) que cruza a África. Blue Nature
También hay un grueso de buitre leonado (Gyps fulvus) que cruza a África.
En ocasiones entre los buitres viaja algún buitre moteado (Gyps rueppelli) o buitre de Rüppell.
Águila calzada (Hieraaetus pennatus) morfo claro. Blue Nature
Águila calzada (Hieraaetus pennatus) morfo claro.
El paso de estas aves es muy fuerte y fácilmente se pueden ver hasta 200 ejemplares a lo largo de una mañana.
Las calzadas cruzan el Estrecho de forma individual pero el flujo es constante.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) sobrevolando el observatorio. Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus) sobrevolando el observatorio.
Esta rapaz también tiene un fuerte paso por el estrecho pudiendo llegar a verse más de 100 en un día.
Culebrera europea (Circaetus gallicus). Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus).
Los jóvenes carecen de la capucha típica de esta especie.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) joven con la cabeza muy clara. Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus) joven con la cabeza muy clara.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) joven de morfo claro presenta un plumaje blanco. Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus) joven de morfo claro presenta un plumaje blanco.
El paso de adultos es alto, pero nos gustó ver estos ejemplares tan blancos.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) con la coloración habitual de adulto. Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus) con la coloración habitual de adulto.
Dos abejeros europeos (Pernis apivorus) durante el paso postnupcial en el Estrecho. Blue Nature
Dos abejeros europeos (Pernis apivorus) durante el paso postnupcial en el Estrecho.
Esta especie es de las primeras en cruzar a África, ahora es menos habitual.
Abejero europeo (Pernis apivorus) adulto de color muy oscuro y vientre barrado. Blue Nature
Abejero europeo (Pernis apivorus) hembra adulta de color muy oscuro y vientre barrado.
Aunque no eran fechas pudimos ver un paso importante de abejeros de todas las edades.
Abejero europeo (Pernis apivorus) hembra adulta de color menos oscuro y barrado. Blue Nature
Abejero europeo (Pernis apivorus) hembra adulta de color menos oscuro y barrado.
Algunos llegaban al Estrecho con el plumaje totalmente destrozado como este caso.
Joven de abejero europeo (Pernis apivorus). Blue Nature
Joven de abejero europeo (Pernis apivorus).
El dibujo facial sin ojo amarillo y sin cabeza gris son típicos de joven.
También pudimos ver algún ejemplar de aguilucho cenizo (Circus pygargus) cruzando a África. Blue Nature
También pudimos ver algún ejemplar de aguilucho cenizo (Circus pygargus) cruzando a África.
Los cernícalos vulgares (Falco tinnunculus) nos pasaban muy cerca mientras cazaban en los alrededores. Blue Nature
Los cernícalos vulgares (Falco tinnunculus) nos pasaban muy cerca mientras cazaban en los alrededores.
Aunque su primo el cernícalo primilla (Falco naumanni) si es migrador, las poblaciones de vulgar son residentes.

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y encuentra con Blue Nature tu mejor destino.

Unas 360 especies de aves distintas encuentran los recursos necesarios a lo largo de todo el año en nuestra región gracias a la gran diversidad de ecosistemas y hábitats. Algunas tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

Te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales. Si te gustan las aves no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. No te los pierdas y echa un vistazo aquí: Blue Nature web
También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta a la carta.

martes, 13 de septiembre de 2016

La vega del Tajo

El río más largo de la Península Ibérica serpentea por todo su recorrido, desde que nace en Teruel hasta que desemboca en el Atlántico en la costa lisboeta. En su paso por nuestro territorio, hace un descanso en una pequeña región entre Toledo y Talavera de la Reina. Allí la flora y la fauna se abre paso entre extensos campos de cultivo de secano sin necesidad de una figura de protección.


Un simple paseo por las orillas de este río y es posible sentir colores, olores y sonidos que delatan la vida que se nutre de sus aguas. Miles de invertebrados, macrófitos y vegetación palustre, así como el bosque de galería, que aun reducido, sigue ofreciendo refugio a varias especies, entre ellas de aves.

De entre todas las que pueden observarse, destaca mucho la presencia de milano negro y milano real, sobretodo en la época primaveral y estival. Estos extensos campos entorno al río atraen a muchas de las presas de este tipo de rapaces, entre las que también se puede encontrar el aguilucho lagunero occidental.

Milano negro (Milvus migrans) adulto sobrevolando los campos.
Entre milanos la diferencia radica, entre otras en el dibujo de la cara y la forma de la cola.
Un ave que está continuamente en alerta para evitar depredadores tanto o más voraces que los anteriores es la perdiz roja. A parte de ser un ave cinegética, la perdiz forma parte de la dieta de algunos depredadores de nuestra fauna. Sin embargo, no podemos evitar sentirnos atraídos por sus movimientos elegantes y tímidos, aunque cuando llega el atardecer, se relajan mucho más y se las puede ver descansando en lugares como este, donde aprovechan el calor de que las tejas han acumulado durante las horas de sol.

Perdiz roja (Alectoris rufa) adulto descansando.
La disposición de su plumaje es tan conocida como su reclamo, fácil de escuchar por la vega del Tajo.
En la orilla del río, sobre los árboles más grandes que se pueden encontrar, construye su nido un ave migratoria que, al llegar septiembre, abandona estos terrenos regados por el Tajo para alcanzar el continente africano. Nos referimos a la cigüeña blanca, más típica de campanarios y edificios históricos. Una maravillosa especie fiel a sus nidos a los que cada año va añadiendo palos.

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia) adulto en el nido colocando material.
Estas grandes plataformas suelen ser bastante estables, aunque pesadas y vulnerables frente a los fuertes vientos.
Cigüeña blanca (Ciconia ciconia) adulto en vuelo.
Durante su viaje se pueden llegar a juntar más de 10.000 cigüeñas para migrar en bandos.
Es un lugar lleno de aláudidos, por su paisaje y características que hacen propicia la nidificación de estos paseriformes. Entre las especies más sencillas de identificar, se encuentra la cogujada común, aunque la que más me gusta escuchar es la alondra totovía con su "tlu-i, tlu-i, tlu-i..." descendente e inconfundible que se hace oír desde lejos.

Alondra totovía (Lullula arbórea) adulto en un cable.
Cuando no está cantando se ve su peculiar diseño, con unas cejas claras y oscuras.
Otro grupo de aves que abundan en la ribera son el grupo de las golondrinas y los aviones, conocidos como hirundíneos. De esta familia se ven muchas golondrinas comunes y golondrinas dáuricas, así como saludables colonias de avión común. Estas aves se alimentan en los campos y orillas que rodean al Tajo, donde abundan los insectos voladores de los que se alimentan y donde pueden encontrar el barro con el que construyen sus nidos. Aunque seguro que les cuesta dormir mucho más con este vecino de colores oscuros y cola rojiza que no para de cantar en todo el día, incluso alguna vez se les oye de madrugada.

Macho de colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) adulto cantando desde un tejado.
Aunque es un ave típica de medios rocosos, ha encontrado un hueco en pueblos y alrededores de las ciudades.
Avión común (Delichon umbricum) adulto asomando por la abertura del nido.
Se pueden ver pequeños grupos de aviones comunes recoger barro en los charcos de la vega del Tajo. 
Golondrina dáurica (Hirundo daurica) adulto descansando en un cable.
Con un obispillo claro y un diseño facial diferente al de sus parientes, la dáurica es única.
La influencia del río se puede presenciar desde que se comienza a pasear por sus alrededores. Continuamente pasan agradables bandos de abejarucos europeos para aprovechar el abundante número de abejas, abejorros y otros invertebrados que en primavera sobrevuelan los floridos campos que riega el Tajo. Además, los taludes de las orillas de este río son un lugar ideal para nuestros coloridos abejarucos, que escavan largos túneles donde criarán a sus futuros compañeros de viaje.

Abejaruco europeo (Merops apiaster) adulto descansando junto a la colonia.
Las perchas como esta son necesarias cerca de los nidos y suelen llenarse cuando la primavera avanza.
Entre los vecinos de los abejarucos se encuentra la lavandera boyera, que no pierde la oportunidad de salirse del curso del río, donde suele verse, para atrapar mariposas en los caminos por los que avanzo. Algo más colorida que su pariente la lavandera blanca, la boyera muestra unos colores amarillos y un singular dibujo en forma de antifaz con un borde claro por encima del ojo.

Lavandera boyera (Motacilla flava) adulto en un arbusto seco.
Se mueve mucho por los cultivos de regadío de la vega del Tajo en su paso por Toledo.
El pasillo de vegetación que se crea entre estos cultivos, o las fincas de labranza, se nutre del agua del Tajo y atrae a una enorme diversidad de aves propias de estas zonas con algo más de vegetación leñosa.

Entre los beneficiarios de la superficie arbolada se encuentra un grupo de aves famosas por su voracidad y su instinto depredador, los alcaudones. Para ser concretos, el alcaudón común y el alcaudón real son los que encuentran en esta vega la oportunidad alimenticia y los requisitos de nidificación para poder residir en el territorio.

Aún así han de estar pendientes, porque por los alrededores suele ser muy común encontrarse con astutos bandos de grajillas occidentales que no dejan pasar una oportunidad de robar alimento que tanto les a costado atrapar a sus vecinos.

Alcaudón común (Lanius senator) adulto posado en una rama.
Desde este tipo de posaderos, el alcaudón es capaz de detectar invertebrados y otras presas.
Alcaudón real (Lanius meridionalis) adulto  descansando en una rama.
Aunque de aspecto parecido, los colores del alcaudón real difieren bastante del común.
Grajilla occidental (Corvus monedula) adulto en la cercanía del nido.
De ojos claros y tonalidades grises en la nuca, esta oportunista es pariente de los cuervos.
Por último, no puedo olvidarme de los colores de los fringílidos, que hacen bastante agradable el paseo por esta pequeña comarca. Los cantos y colores del serín verdecillo desde cualquier rama alta en la copa de los árboles, los verdes y amarillos del verderón común, los rojos, negros y amarillos detalles del plumaje de los cardelinos o jilgueros europeos y los llamativos pechos de color rojo de los tímidos pardillos. Una variedad de tonalidades que mezcladas con las amapolas, las lavandas y las flores de los cardos, recuerdan la estación que le da vida al lugar.

Jilguero europeo (Carduelis carduelis) adulto comiendo los brotes tiernos de esta rama.
Los adultos y los jóvenes se diferencian muy bien, pues solo los primero tienen la cara de color rojo.
Serín verdecillo (Serinus serinus) adulto cantando desde la copa de un árbol.
El sonido del verdecillo "triliiit", en busca de pareja, resuena durante toda la primavera.
Macho de verderón común (Chloris chloris) adulto sobre una rama.
Aunque no es tan ruidoso como el verdecillo, también se le oye reclamar su territorio.
Y hablando de cantos... ¡Casi lo olvido! La especie por excelencia de los campos, el escribano triguero, cuyo canto se escucha desde lejos y del que muchos dicen que recuerda a una canica cayendo. 

Escribano triguero (Emberiza calandra) adulto tras llevar material al nido.
Durante el momento previo a la puesta, ambos sexos contribuyen en la construcción del nido.
Este ave no pertenece a la familia de los fringílidos, sino que es parte de otra familia diferente, lo que muestra que este sitio es un pequeño baúl donde se guardan tesoros como los que hemos visto y otros muchos más. Otras muchas aves como garzas, garcillas, vencejos, carboneros, herrerillos, gorriones, ánades, y así hasta llegar a las 48 especies, también han encontrado este paraje que ofrece tantas oportunidades gracias a su estrecha relación con el río, que tanto cuidado se merece.


 Ver lista completa

Pincha en la imagen para ver la lista 
completa de las 48 especies observadas 
en la vega del Tajo:


martes, 10 de mayo de 2016

Laguna de Zóñar y El Rincón

Se trata de dos lagunas interiores al sur de la Península. Situadas en la provincia de Córdoba, son dos de los mejores sitios para observar las pequeñas poblaciones salvajes  de malvasía cariblanca, si se va con el objetivo de verlas desde cerca. Mi buen amigo Alfonso Carmona y yo, nos acercamos hasta allí, en coche, a pesar de que las pistas que llegan a la laguna están un poco deterioradas, sobretodo si hay barro, pero se puede dejar bastante aproximado el coche a la laguna, tanto en la de Zóñar como en la de El Rincón.

Laguna Zoñar humedal interior Córdoba
Laguna de Zóñar, en Córdoba.

La Laguna de Zóñar
Mucho más grande que su compañera. Las pistas que la recorren pasan muy cerca de una orilla adornada con tarays y otra vegetación de ribera. Esto condiciona en ocasiones una correcta observación e identificación de las aves, obligándonos a poner toda nuestra atención para disfrutar de la jornada. Además hay un par de observatorios que, al menos cuando estuve se encontraban cerrados, una pena.

A primera hora de la mañana y paseando junto a la orilla de la laguna, se puede pareciar el ajetreo que se traen los verdecillos, con sus cantos y reclamos que recuerdan a un huevo frito. Por debajo de las copas de los árboles, donde está ese cantarín macho de verdecillo, se mueven varios zorros, vuelven a sus zorreras para descansar después de haber estado buscado comida.

Serín verdecillo una de las aves de la laguna
Serín verdecillo (Serinus serinus) posado sobre una rama seca para poder cantar y ser visto.
Sus llamativos colores y su reconocible canto permiten encontrar fácilmente a este pequeñín.

En el cielo, tres grandes rapaces han sombra, persiguiéndote como si lleváses comida para ellos. Oteando y divisando presas desde el cielo, el águila calzada, el milano negro y el más habitual aguilucho lagunero occidental brindan la oportunidad de ver sus vuelos y maniobras aéreas, para hacer que nuestra visita a la laguna sea inolvidable.

Aguilucho laguneto occidental sobrevolando la laguna
Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus). Un macho sobrevuela la laguna al amanecer.
Desde arriba pueden ver roedores, conejos o  aves acuáticas potenciales presas de esta rapaz asociada a estos humedales.
Con las puntas negras y un color claro en las plumas del ala, este ejemplar sólo puede ser un macho.
Milano negro planeando en el entorno de la laguna
Milano negro (Milvus migrans). Una vez llegados desde África, se van haciendo cada vez más habituales.
El sutil antifaz que oscurece su rostro puede confundirlo con una hembra de lagunero.
Sin embargo, las primarias salen mucho más en el milano negro, como dedos de una mano.
Águila calzada una de las rapaces del entorno de la laguna
Águila calzada (Aquila pennata) fase clara.
La línea de plumas de vuelo negras frente a las infracoberteras claras, es el rasgo más característico en vuelo.
Con alas más cortas y primarias bastante más marcados, se diferencia fácilmente de las dos anteriores.

Otro pajarillo que no pasa desapercibido es el pardillo. Sus disimulados sonidos a veces se suman al sonido del viento, pasando completamente desapercibidos. Sus colores son bastante llamativos, aunque no lo son tanto como los del verdecillo. Hembras y machos empiezan durante esta época a emparejarse y a ir, casi siempre, de dos en dos. Entre las hierbas y los cardos, recolectando semillas y haciéndose con las mejores ramitas para sus nidos, van de aquí a allí haciendo algún parón para aprovechar a cantar.

Pardillo común hembra en el entorno de Zóñar
Hembra de pardillo común (Carduelis cannabina).
Apoyada en este taray, picotea la base de las hojas para hacerse con las yemas de las que están todavía saliendo.
Los machos presentan una pechera roja, lo que descarta que este ejemplar lo sea. 

Además de una ristra de aves acuáticas, como son la gallineta común, el cormorán grande y la focha común, o los tres madrugadores calamones observados nada más llegar junto a anátidas tales como porrón europeo, cuchara o pato colorado, las garzas también tienen su hueco reservado en esta laguna. Finalmente, y entre toda esta fauna pudimos ver, aunque desde lejos, tanto machos como hembras de malvasía cabeciblanca.

Garza real volando por encima del humedal
Una garza real (Ardea cinerea) pasa volando por encima de la laguna.
Utilizando unos prismáticos, se puede ver a esta ardeida en la orilla de la laguna, descansar tranquila.
Hacen plataformas de carrizo y las usan de nido. Allí se criarán las nuevas generaciones de esta zancuda.
Cormorán grande descansando en un árbol
Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) descansando en un árbol.
Es una de las aves acuáticas más reconocibles, sobretodo por su vuelo torpe y ruidoso.

El Rincón
Tras un par de horas visitando esta laguna, se puede dejar atrás para acercarse a la siguiente. En esta las instalaciones, desde mi punto de vista, permiten mucho mejor la observación de aves. También hay que decir que al ser más pequeña las aves se encuentran mucho más cerca y no es necesario recorrerla para obtener una vista completa.

Un solo observatorio, muy bien situado, y oculto tras el cañizo, hace muy fácil disfrutar de la presencia de varias malvasías cariblancas, que como buceadoras que son, se sumergen y afloran a la superficie constantemente, alimentándose de las plantas que viven en el sustrato de esta laguna, mucho menos profunda.

Malvasía cabeciblanca, en Córdoba, en la laguna de El Rincón
Macho de malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala).
Esta anátida de pico azul pasa por un momento crítico, han perdido gran cantidad de población.
Es por ello por lo que existen hoy en día diversas actuaciones para conservar y proteger a esta especie.

Hay que reconocer que El Rincón estaba mucho más llena de aves que Zóñar. Decenas de fochas comunes inmersas en sus tareas de acicalamiento o en la búsqueda de comida ocupaban la superficie de la laguna, sin dejar de lado algunas regañinas o persecuciones que salpicaban al resto de los habitantes del humedal. Este comportamiento es habitual esta ´poca del año cuando las hormonas de los machos les hacen tener disputas territoriales. Sin embargo, se puede seguir viendo ejemplares más relajados alimentándose tranquilamente.

Focha común en la laguna de El Rincón
Individuo solitario de focha común (Fulica atra).
La placa de queratina de la frente de esta especie se llama escudete y no tiene una función clara.
Algunas teorías afirman una utilidad de cortejo y de protección de la cara durante su paso por la vegetación palustre
Fochas comunes buscando alimento en la laguna
Grupo de fochas comunes (Fulica atra) en la laguna de El Rincón.

Quitando un rato la vista de la laguna y atendiendo a los charcos producidos por los anteriores días lluviosos, es fácil encontrar una imagen muy entrañable: las golondrinas posándose en el suelo para coger barro de la orilla. Es solo para este principal objetivo para el que las golondrinas se posan en el suelo, pues cuando no están volando, se posan en sus nidos o en los cables y vallas de los entornos rurales.

Golondrina común (Hirundo rustica) posada junto a uno de los charcos de donde recoge el barro.
Lo lleva en el pico hasta su nido, hecho con este material tan artesano.

Además de la malvasía, hasta tres especies más de anátidas pueden entrar en escena durante la estancia en los observatorios de esta pequeña segunda laguna. Un colorido macho de cuchara, una pareja de porrón europeo o un impresionante e imponente macho de pato colorado. Todos ellos presentando unos plumajes perfectos y una territorialidad característica de esta época del año.

Pato colorado, macho con colores llamativos
Macho de pato colorado (Netta rufina) en la laguna de El rincón.
Es bastante escasa esta anátida y complicada de ver, aunque parece que este no es el caso.
Porrón europea hembra con colores apagados
Hembra de porrón europeo (Aythya ferina).
De colores pardos pero con la característica mancha blanca en el pico.
Macho de porrón europeo (Aythya ferina). Sus rojizos son más llamativos.
Hay de fijarse en el negro y blanco del resto de plumaje para no confundirlo con otros porrones.
Cuchara común macho en la laguna
Macho de cuchara común (Anas clypeata) en la laguna cordobesa de El Rincón.
Llamativo iris amarillo sobre una cabeza oscura con reflejos verdes y azulados, su pico es único.

Por último no hay que olvidar la familia de los somormujos y los zampullines. Con un nombre un poco complicado de recordar, los podicipediformes también abundan en este paraíso de las acuáticas. hasta tres especies diferentes se pueden ver deleitándonos con sus colores y movimientos sincronizados. Somormujos lavancos, zampullines comunes y cuellinegros, los tres juntos en un mismo ecosistema.

Somormujo lavanco con su plumaje nupcial
Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)
Preparado para un baile en mitad de la laguna con su pareja.
Zampullín común con plumaje nupcial en la laguna
Zampullín común (Tachybaptus ruficollis) parece diminuto junto a la focha.
Durante el plumaje nupcial destaca mucho más la llamativa mancha amarilla de su pico.
Zampullín cuellinegro  plumaje nupcial en la laguna
Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) parecido al común.
Sus penachos de plumas en sus ojos a modo de antifaz son únicos y lo diferencian del resto de estpecies.
El listado completo de las aves identificadas en la comarca Cordobesa es el siguiente:
  • Águila calzada
  • Aguilucho lagunero occidental
  • Ánade azulón
  • Avión común
  • Avoceta común
  • Calamon común
  • Cernícalo vulgar
  • Cetia ruiseñor
  • Chorlitejo chico
  • Chova piquirroja
  • Cigüeñuela común
  • Cormoran grande
  • Corneja negra
  • Cuchara común
  • Curruca cabecinegra
  • Curruca capirotada
  • Flamenco común
  • Focha común
  • Gallineta común
  • Garcilla bueyera
  • Garza real
  • Golondrina común
  • Jilguero europeo
  • Malvasía cabecinegra
  • Milano negro
  • Mirlo común
  • Mosquitero común
  • Paloma torcaz
  • Pardillo común
  • Pato colorado
  • Pinzón vulgar
  • Porron europeo
  • Serin verdecillo
  • Somormujo lavanco
  • Zampullin común
  • Zampullin cuellinegro
  • Zorzal común