martes, 31 de marzo de 2015

Visita exprés a Doñana

Para disfrutar de este maravilloso paisaje hay que dedicar como mínimo una semana. Para todos aquellos que nunca hayáis estado y tengáis a Doñana entre vuestras próximas visitas, os recomiendo pasar bastante tiempo. La diversidad de ecosistemas y de oportunidades de descubrir los beneficios de la naturaleza conlleva cierto tiempo.

Mi compañero Pablo y yo a penas pasamos una mañana. Lo suficiente como para encontrar 26 especies de aves diferentes y ser partícipes de escenas típicas de documental de la TV. Para empezar fuimos sobre seguro. Tras una lectura a determinadas opiniones sobre donde ver aves en Doñana, el centro de visitantes La Dehesa de Abajo fue el destino seleccionado.

Una vez allí la calma es tangible, casi se podía oír a las cigüeñas, que aquí son abundantes, pasar cortando el viento por encima de nuestras cabezas. Allí forman los nidos en encinas de diversas alturas, formando una colonia interesante que los propios técnicos del centro te invitan a visitar. 

El centro cuenta con una gran laguna en la que varias especies encuentran su alimento, principalmente el flamenco (Phoenicopterus roseus) que dada el elevado nivel del agua se ve obligado a sumergirse casi por completo para alcanzar el sustrato en el que se encuentra los crustáceos que forma principalmente su dieta. Esta especie se mueve por toda la laguna junto con otra familia de aves, las rálidas (familia Rallidae), formadas principalmente por las dos especies de focha presentes en nuestro páis:
  • Focha común (Fulica atra): negra completamente con el pico y el escudete blancos
  • Focha moruna (Fulica cristata): únicamente se distingue de la focha común por tener unos "cuernos" de color rojo. Esta es mucho más escurridiza y difícil de observar.
Dos ejemplares de focha común (Fulica atra) en la Dehesa de Abajo
Ejemplar de focha moruna (Fulica crsitata) en la Dehesa de Abajo. ¿Consigues ver la diferencia?

Además de estas dos representantes  también pudimos encontrar a la gallineta común (Gallinula chloropus) junto la que en mi opinión es una de las especies más bonitas de este familia, el calamón común (Porphyrio porphyrio) ya que su color azulado y el rojo vivo de su pico y su escudete lo hacen único. Se comporta en estos ambientes como una "segadora" acabando con mucha de la vegetación palustre. En algunas partes de nuestro país supone una gran amenaza para las plantaciones de arroz.

Calamón común (Porphyrio porphyrio) en la Dehesa de Abajo

Estas aves desde lejos pueden parecer, en muchas ocasiones, anátidas, pero no lo son. Sin embargo se mueven por la laguna de la Dehesa de Abajo junto al porrón europeo (Aythya ferina) que si es una anátida. Esta diferencia hay que tenerla clara para no confundir especies. A ver si en la siguiente imagen podéis identificar las dos especies.

Porrón europeo (Aythya ferina) junto con varias fochas comunes en la Dehesa de Abajo.

La variedad de aves acuáticas en este lugar es grande y alberga a otras familias com especies como el somormujo lavanco (Podiceps cristatus) y el zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis). El primero, como ya adelanté en la entrada Cambios de plumaje. Época reproductora del 10 de marzo, posee un singular método de cortejo y por aquel entonces pudimos observar algunas persecuciones y ensayos de los famosos "bailes". Además de esta maravilla también fuimos capaces de corroborar la voracidad del zampullín, que aunque pequeño, nos mostró la facilidad con la que se puede desmontar a un cangrejo de río.

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) con plumaje nupcial en la Dehesa de Abajo.
Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) con la susodicha presa en la Dehesa de Abajo

Tras nuestro paseo por la Dehesa de Abajo, pusimos rumbo a la Marisma de El Rocío, un lugar donde cultura y naturaleza se encuentran separadas por una pequeña cerca de metal. Allí volvimos a encontrarnos con gran cantidad de flamencos (Phoenicopterus roseus) pero también con dos iconos de las marismas: la espátula común (Platalea leucorodia) y el morito común (Plegadis falcinellus) primos entre ellos al pertenecer a la misma familia, la difícilmente nombrable Threskiornithidae. Ambos tienen unos picos característicos que los hacen fáciles de distinguir, vamos a ver cómo son:

Espátula común (Platalea leucorodia) en la Marisma de El Rocío
Morito común (Plegadis falcinellus) en la Marisma de El Rocío

Como habréis visto los picos son bastante característicos de cada una de las especies, aunque para picos raros el de esta anátida, la cuchara común (Anas clypeata) cuyo pico es excesivamente ancho y largo, al menos para una anátida porque no puede competir con el de aves como las que acabamos de ver. Aún así, el nombre de esta ave hace bastante alusión a la forma de su pico en forma de "cuchara"

Macho (derecha) y hembra (izquierda) de cuchara común (Anas clypeata) en la Marisma de El Rocío

Estas y otras muchas especies nos acompañaron durante nuestra fugaz visita al Parque Nacional por excelencia de nuestro país, Doñana. Aquí os dejo una lista con otras especies a parte de las descritas anteriormente que pudimos ver por la región: 
  • Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)
  • Chorlitejo chico (Charadrius dubius)
  • Cigüeñuela común (Himantopus himantopus)
  • Correlimos común (Calidris alpina)
  • Garceta común (Egretta garzetta)
  • Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)
  • Golondrina común (Hirundo rustica)
  • Gorrión común (Passer domesticus)
  • Grajilla occidental (Corvus monedula)
  • Jilguero europeo (Carduelis carduelis)
  • Mirlo común (Turdus merula)
  • Ánade azulón (Anas platyrhynchos)
  • Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Cetia ruiseñor (Cettia cetti) solo oído
  • Cerceta común (Anas crecca)
La verdad es que la variedad de especies que se pueden observar en este lugar es bastante elevada una muestra de que cultura e historia juegan un papel importante en un juego en el que la naturaleza nos esta aportando unos servicios que debemos apreciar.





martes, 24 de marzo de 2015

Primeras cópulas de alimoche

El Parque Natural de las Bardenas Reales es un lugar semidesértico que alberga, en sus 40.000 ha, buenas poblaciones reproductoras tanto de buitre leonado, alimoche, águila real y búho real en paredes, cortados y cañones modificados por la erosión del agua y del viento. Se dan unas condiciones idóneas que favorecen el establecimiento de los nidos de estas especies, de hecho el parque es famoso por su significativa población nidificadora de alimoche.  Es por eso por lo que sorprende que cada vez menos parejas de esta especie se reproduzcan en el parque.

Bardenas Reales, paredes con las condiciones idóneas para el establecimiento de los nidos.

Probablemente algunas de las causas del declive se deban al aumento considerable y registrado del número de visitantes y las actividades, a menudo poco adecuadas para un Parque Natural, que estos realizan. Como consecuencia, el parque toma medidas ahora que se acerca la época de cría y empieza a colocar letreros como el de la foto para alertar a sus visitantes de las posibles molestias a las aves.

Señal temporal para evitar molestias a las aves. En las Bardenas Reales.

A un día del equinoccio de primavera las noticias sobre la significativa población de alimoche común que nidifica en el Parque Natural de las Bardenas Reales no eran buenas. Los seguimientos hasta el momento no habían conseguido encontrar ninguna pareja de alimoche dispuesta a nidificar, y las observaciones se limitaban a un único ejemplar. "Probablemente sea demasiado pronto" pensamos mis compañeros y yo, ya que los alimoches llegan a la Península entre marzo y mayo, sin embargo había motivos para pensar que quizás no fuera tan pronto. 

Cuando llevábamos ya casi 2 horas dando vueltas con nuestros prismáticos en la mano conseguimos divisar una pareja de alimoches ¡Por fín! Parecía que el futuro de la población reproductora de alimoche de las Bardenas tenía una pareja ya, a 20 de marzo. Esto no fue del todo seguro ya que quizás no se trataba de una pareja reproductora. Pero la paciencia dio su fruto, y aunque fuera desde muy lejos, conseguimos ver la cópula. Gran momento y muy buenas noticias para este necrófago.

Aunque muy lejos, se puede ver ambos alimoches en las Bardenas Reales.

Con un poco de suerte en unas semanas tendremos a la progenitora incubando el huevo para sacar adelante a su polluelo. Esperemos que el aumento de visitantes previsto durante la Semana Santa (aprox. 700 vis./día) no moleste mucho a la pareja y podamos ver en un futuro a un nuevo alimoche juvenil surcando los cielos de Navarra.


martes, 17 de marzo de 2015

El Morito anillado de Doñana

Hoy os escribo para contaros mi paseo por las marismas de Doñana el 27 de febrero. Aquello es enorme y fue imposible que Pablo Fernández y yo lo visitásemos todo en solo un día. Sin embargo un total de 26 aves diferentes se nos pusieron a tiro de prismáticos en tan solo una mañana. Esto puede daros una idea de la complejidad de los ecosistemas que hay en el Parque Nacional de Doñana.
Allí, y concretamente junto al Rocío, donde naturaleza y cultura están prácticamente juntas, pudimos observar al morito común (Plegadis falcinellus), un miembro de una de las familia con el nombre mas extraño que conozco: "Threskiornithidae"donde también se engloba a espátulas e ibis. Es una especie principalmente de los humedales, en aquellos en los que abunda carrizo y los árboles cerca del agua, ya que en ambos lugares se juntan para anidar en colonias, en ocasiones junto a otras especies como las garzas. No es una especie muy común en la Península Ibérica, únicamente habita en este lugar del sur y en determinados humedales del mediterráneo.  Además es más probable verla durante la época de cría, debido a que muchas de las aves de la región migran de vuelta a África cuando llega el invierno.

Morito común (Plegadis falcinellus) En las Marismas de El Rocío (Huelva)

Sin embargo nosotros nos encontramos con un ejemplar que no lo suele hacer, se queda todo el invierno en las marismas de Doñana. Y os preguntaréis, ¿cómo sabes que no migra? Fácil. Se trata de un ejemplar anillado.

Anilla de PVC en la pata izquierda (código) y anilla metálica en la derecha (datos)

Las aves como esta que cuentan con una anilla y un código, normalmente se sabe más o menos los desplazamientos que llevan a cabo. ¿Cómo? Sencillo, por ejemplo, nosotros nos encontramos con este ejemplar en las Marismas de El Rocío, en Huelva, pero antes que nosotros, otras personas se lo han encontrado en El Salgar, en el Brazo del Este, etc. Y por tanto gracias al código de su anilla sabemos que siempre se trata del mismo ejemplar, y podemos así conocer sus movimientos.
Según los datos de la Estación Biológica de Doñana, este ejemplar fue anillado por primera vez el 04/07/2003, y durante 13 años estos han sido sus movimientos:

Destinos del morito común (Plegadis falcinellus) anillado 

Como verás hay tres lugares claves no solo para el morito, sino para otras muchas especies, y estos sitios se encuentran muy separados, de ahí la importancia de respetar y cuidar todos y cada uno de nuestros ecosistemas, estén o no bajo figuras de protección, porque todo aquello que hagamos en un lugar puede tener repercusiones muy importantes a kilómetros de distancia.

martes, 10 de marzo de 2015

Cambios de plumaje. Época reproductora

Las aves están continuamente aseándose el plumaje, con arena para desparasitarse o con agua para lavarlo. También pasan horas y horas en colocárselo debidamente y en el caso de las aves acuáticas en impermeabilizárselo. el plumaje por tanto es importante para las aves y tiene una función vital (lógico sino no lo tendrían todas).

El plumaje tiene varias funciones:

  • el primero es de protección frente a las bajas temperaturas, al igual que los mamíferos tienen pelo para mantener su temperatura corporal, las aves en su lugar poseen plumas que además las protegen del viento, la lluvia e incluso del sol;
  • actúa de "venda" protectora frente a posibles heridas al ser blandas y amortiguadoras;
  • además juegan un importante papel en el vuelo, lógicamente, no solo les da un extra de impulso, sino que su forma aerodinámica les permite reducir la resistencia en vuelo;
  • los colores y las formas son también imprescindibles, tanto en temas de reproducción y exhibición, como en temas de defensa, camuflándose o aumentando su tamaño para parecer más grandes.


Una de las características más típicas de las aves en relación con su plumaje es la muda. Seguro que habréis encontrado alguna vez una pluma de paloma o de urraca por el suelo, eso es porque va perdiendo las más estropeadas, sobre todo las implicadas en el vuelo o las de la cola, que hacen de timón. Este tipo de muda se llama parcial.

También está la muda que sufren los polluelos al madurar, que pasan de su plumaje juvenil a su plumaje adulto. En algunas especies, sobre todo las grandes rapaces, alcanzar el plumaje adulto les puede llevar varios años. Hacerse mayor es cuestión de tiempo.

Otro tipo de muda se encuentra a la vuelta de la esquina y muchos ejemplares ya están en el proceso o acabándolo, se trata de la muda principal. Ocurre antes de la estación de cría para asegurarse un vuelo correcto y tener éxito reproductor, es decir, ser capaz de volar en busca de comida para alimentar muchos polluelos y estar guapo para las chicas, deben ser todo un partidazo para ellas.

Pues esto es lo que les ha ocurrido a muchas aves en nuestro país, están cambiando sus plumas de invierno, por las de la época de cría, se están vistiendo con sus mejores galas. Este es el caso de un habitante de nuestras marismas, lagunas, tablas... el somormujo lavanco. 

En invierno el somormujo tiene pecho, garganta y cara hasta la altura de los ojos de color blanco, el resto del cuerpo es más oscuro, la parte superior de la cabeza (el píleo) es oscuro, tan oscuro colo el color de sus ojos.

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) con plumaje invernal. Diciembre
Sin embargo el somormujo lavanco es todo un ligón y cuando llega la época de cría, macho y hembra mudan su plumaje de tal forma que les crecen unas plumas en la cabeza a modo de cresta y otras a modo de grandes orejas. Esta apariencia les servirá en las paradas de cortejo, donde macho y hembra "bailan" para conquistarse mutuamente. Estar guapo en ese momento es imprescindible.

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) con plumaje nupcial. Marzo
Todas las plumas de su cuerpo son mudadas, pero las de su cabeza toman una forma muy característica que juega un papel en la reproducción. El éxito reproductor de un individuo dependerá de que este haya realizado correctamente la muda. Aunque no sea algo voluntario, sí conlleva un cuidado.

viernes, 6 de marzo de 2015

El "quiz" de las rapaces.

Como ya es viernes la entrada de hoy será, entre otras cosas, un poco más dinámica. Vamos a intentar aprender a diferenciar determinadas rapaces que son muy comunes y fácilmente observables durante nuestras salidas al campo.
En primer lugar vamos a empezar hablando de la función que tienen en el ecosistema, lo que nos ayudará a entender futuras actuaciones de protección. Las rapaces son los depredadores por excelencia del mundo de las aves y juegan un importante papel:
  • manteniendo a raya determinadas poblaciones de otros animales que se convertirían en plagas sin este control poblacional natural, por ello se convierten en amigos de los agricultores y son unos erradicadores de enfermedades estupendos, ya que tienden a cazar mayormente individuos enfermos o débiles;
  • aportando materia orgánica (heces) en los roquedos donde sitúan sus nidos, lugares donde no abundan los nutrientes necesarios para que determinadas plantas se desarrollen. 
Existen más de 30 especies de rapaces que llevan a cabo estas tareas importantes para el desarrollo adecuado del ecosistema. ¿Crees que las conoces a todas? Para ponerte a prueba voy a plantearte un pequeño "quiz" en el que te mostraré 3 imágenes de 3 especies, pero no te diré sus nombres, deberás ser tú quien asocie la imagen (letra) con el nombre (número). ¿Estás preparado?
(Cuidado, las respuestas están al final)

1.- Milano real (Milvus milvus)
2.- Busardo ratonero (Buteo buteo)
3.- Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)
A
B
C
¿Tienes preparada tu respuesta ya? Si estás seguro escribe un comentario con tus respuestas ¡¡Suerte!!


  • Tal y como os prometí, hoy martes día 10 de marzo sabréis las respuestas
    • C, A, B
      • A = Busardo ratonero (Buteo buteo); 
      • B = Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus); 
      • C = Milano real (Milvus milvus)

  • Gracias a todos los que habéis participado y enhorabuena "Lolo" por haber acertado, los demás habéis estado muy cerca


lunes, 2 de marzo de 2015

Ecología urbana. Avifauna

Lo primero antes de continuar con más aventuras pajareras disculparme por la ausencia de nuevas publicaciones el martes y el viernes de la semana pasada. He estado ocupando dando los últimos retoques de mi Trabajo Fin de Grado (anteriormente conocido como Proyecto Fin de Carrera) sobre ecología urbana. Me gustaría utilizar esta nueva entrada para realizar una breve descripción del trabajo que he realizado, ya que la ecología urbana es el futuro de la conservación de las especies y sus ecosistemas.

La rápida expansión de los medios urbanos en el planeta y el impacto que las ciudades tienen sobre la biodiversidad es bastante negativo. Pero ciertas especies de fauna (especialmente las aves) concentran su actividad en estos medios. Todos hemos sido capaces de diferenciar a los gorriones, a las palomas o en algunos casos a las urracas gracias a su presencia abundante en los entornos urbanos. Las especies seleccionadas como objeto de estudio son:

Gorrión común
Tórtola turca
Estornino negro y pinto
Urraca común
Lavandera blanca
Paloma torcaz
Garcilla bueyera
Grajilla occidental

Gorrión común (Passer domesticus) Especie urbana objeto de estudio
Tórtola turca (Sterptopelia decaocto) Especie urbana objeto de estudio
Grupo de estornino negros (Sturnus unicolor) Especie objeto de estudio
Urraca común (Pica pica) Especie objeto de estudio.
Lo que hemos realizado es un estudio del proceso de urbanización que está sufriendo la fauna y como se ve influido por la estructura urbana. En el proyecto analizamos:
  1. Los principales sectores urbanísticos de la ciudad y su desarrollo histórico reciente.
  2. La preferencia de las aves por los distintos sectores urbanísticos y por la distinta antigüedad de los mismos. 
  3. Las diferencias de preferencia entre las distintas especies. 
Utilizando la ciudad de Alcalá de Henares como modelo:
  1. Estudiamos los sectores urbanísticos presentes en la ciudad y su expansión desde mediados del siglo XX. 
  2. Localizamos y censamos los dormideros invernales de aves existentes en la ciudad durante los inviernos de 2011 a 2014. 

La ciudad experimentó un notable desarrollo urbanístico desde mediados del siglo XX y actualmente presenta una elevada heterogeneidad espacial, donde el sector industrial (32% de la superficie), residencial (26%) y servicios y equipamientos (20%) son dominantes. A pesar de ello el mayor número de dormideros y de especies de aves se concentra en los espacios verdes y el casco histórico de la ciudad, los cuales tienen una superficie muy reducida dentro del municipio.

Las aves utilizan además árboles de más de 20 años. Cada una de las especies analizadas muestran importantes diferencias en sus preferencias por los distintos sectores. Lo más importante es que las características estructurales y de antigüedad de los sectores urbanísticos condicionan la localización de los dormideros pero la respuesta varia dependiendo de si se analiza el número de dormideros, el número de individuos que lo utilizan o la especie de ave.

Es por eso que la ecología urbana es el futuro de la conservación donde debe haber estrategias futuras de gestión de los dormideros de aves urbanas que tengan en cuenta la importancia de las ciudades para la avifauna.

miércoles, 4 de febrero de 2015

En busca de la avutarda común

Los que seguís el blog sabréis que mi última salida a observar aves fue a la Reserva Natural zamorana de Las Lagunas de Villafáfila. Recordaréis que estuve visitando los humedales y las lagunas artificiales de la Casa del Parque.

Si leísteis la entrada de "Las lagunas de Villafáfila" os sonará la historia de aquella avutarda que vimos en el horizonte y que perdimos en cuestión de segundos. Bueno, pues ahí no acabó la historia, la cual, como veréis a continuación, mejora por momentos.

Tras seguir con los prismáticos el vuelo de lo que fue nuestra primera avutarda, apuntamos, con mayor o menor exactitud, la dirección de huida. Con las suficientes notas al pié de página en nuestro cuaderno de campo, Pablo Fernández y yo pusimos rumbo a aquel lugar.

Es lógico pensar que cuando llegásemos la avutarda se habría marchado, y así ocurrió. Por tanto decidimos aparcar, bajarnos del coche y disfrutar de un buen bocata de embutido con el buenísimo pan de allí y una buena cuña de queso. Aprovechamos que el frío nos dio un respiro y nos apresuramos a quitarnos, al menos, los guantes y el gorro.

Una vez terminado nuestro descanso y con las pilas recargadas gracias a los entonces efímeros rayos de sol, decidimos andar unos 500 metros más, antes de marchar, solo por diversión. Así somos. Mientras caminábamos fueron apareciendo en el suelo claros indicios de que íbamos por buen camino, así que decidimos quedarnos por allí.

Senda de avutarda

Huella de avutarda

Evidentemente, como muestran las fotos, no se trataba ni más ni menos que de huellas y sendas de nuestras amigas aladas. Con la cantidad de barro que había y el peso de estas grandes aves cuyos machos pueden superar los 15 kg, era fácil encontrarnos con este tipo de señales de su paso por el lugar. No muy lejos de aquella zona y tras andar durante un par de minutos, nos topamos con más evidencias sobre su habitual presencia en el área en la que estábamos:

Semiplumas de avutarda, probablemente del dorso.

Unas semiplumas de avutarda, que probablemente pertenecieron a la parte dorsal de algún ejemplar maduro. Es una hipótesis propuesta en base dos observaciones:

  1. a la cantidad de plumón de color blanco presente, el cual mantiene la temperatura corporal, pues este tipo de plumas están muy pegadas al cuerpo, 
  2. y a que el dorso de estas aves tiene esos colores claros y oscuros en tonos pardos.

Tras seguir caminando por los embarrados caminos de los campos de cultivo que adornan el paisaje a varios kilómetros de Villafáfila, nos dispusimos a alcanzar un cambio de rasante. Y para nuestro asombro, cuando pudimos ver el horizonte, nos dimos cuenta de que varias avutardas estaban paseando ajenas a nuestra cara de sorpresa. Con sigilo y precaución nos fuimos acercando hasta una distancia prudente para poder disfrutar de estas magníficas aves. Nos quedamos aproximadamente una hora viendo pasar grupos más o menos numerosos.

Avutarda común (Otis tarda) Villafáfila
Avutarda común (Otis tarda) Villafáfila
Grupo grande de avutarda común (Otis tarda) Villafáfila
Avutarda común (Otis tarda) Villafáfila 

Aprovechamos todo el tiempo que pudimos para ver al ave voladora más pesada del mundo. Por tanto recomiendo a todo aquel que nunca haya visto una avutarda y tenga intención de hacerlo, que aproveche un momento de buen tiempo para viajar hasta las afueras de Villafáfila, en Zamora, donde si vas con intención de verlas, es difícil perderse a esta robusta habitante de las estepas naturales y las zonas agrarias.

Os dejo una última foto para que disfrutéis de un grupo de avutardas volando a contra luz.

Grupo de avutarda común (Otis tarda) Villafáfila

martes, 3 de febrero de 2015

¿Aves y deporte? 28 rutas para disfrutar.

La vida en la capital es más ajetreada de lo que en muchas ocasiones podemos soportar. Afortunadamente, Madrid se encuentra en una posición privilegiada, pues sus habitantes tienen al alcance de la mano una gran cantidad de parajes naturales de los que disfrutar para relajar su vida metropolitana. En muchos casos realizamos visitas esporádicas a la naturaleza con diferentes fines que suelen ser aquellos relacionados con actividades turísticas o deportes.

Desde hace más de dos años existe una aplicación móvil para todos los dispositivos que recoge 28 rutas en las que disfrutar de las aves y de la naturaleza madrileña. Esta aplicación se llama ORNIVÍAS y está disponible para iOS y Android. En su página web (www.viaspecuariasdemadrid.org) también es posible descargar y disfrutar de sus opciones.

Pantalla de inicio
Las rutas son antiguas vías pecuarias de Madrid restauradas que discurren por cantidad de lugares de toda la comunidad. La aplicación va destacando los aspectos más característicos de cada lugar y las posibles aves observables. Cada ruta tiene una serie de características que vienen muy bien definidas, por ejemplo, la longitud de la ruta y la estimación del tiempo empleado, la época del año más recomendable para realizarlas, el nivel de dificultad... Además en la mayoría de las rutas existen varios documentos informativos así como mapas que hacen más sencillo su localización. En algunos casos también suelen ir acompañados de fichas descriptivas sobre aves o sobre elementos históricos o culturales destacables.

Pantalla de inicio de rutas.                            Pantalla de ruta
Os recomiendo que si os gusta salir al campo, ya sea para andar, para correr o para montar en bici, aprovechéis y seleccionéis una de estas rutas para realizarla y así disfrutar de la naturaleza en compañía de las aves. Para los que os gusta más salir a observar aves, la aplicación cuenta con un apartado llamado "Cuaderno de Campo" con una guía de las aves y la opción de anotar y consultar avistamientos. Para acceder a esta opción es necesario que iniciéis sesión con vuestro usuario.

Pantalla del cuaderno de campo

viernes, 30 de enero de 2015

Día Mundial de los Humedales

Como cada año, el 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales. La importancia de estos lugares moviliza millones de aves de diferentes especies que se juntan.
Desde aquí os quiero enseñar los humedales que he visitado últimamente, para ello he realizado un vídeo que recoge imágenes de la belleza de estos parajes.


Con motivo de esta fiesta sin igual varias asociaciones y organizaciones realizan actividades educativas, de información y de concienciación en los humedales más emblemáticos de la Península Ibérica. Os dejo el enlace con el documento que resume las actividades que se llevarán a cabo en cada una de las comunidades autónomas. Programa de actividades

¡¡Disfrutad del Día Mundial de los Humedales!!

martes, 27 de enero de 2015

Las Lagunas de Villafáfila I

¡¡Hola a todos de nuevo!!
Esta vez quería hablaros de mi último viaje a "pajarear".
Para empezar hay que situarse, ¿de acuerdo?
Bueno, pues no cerréis los ojos que no podréis leer. Imaginad que os encontráis en Zamora, en lo más interno de la provincia. Por si alguien nunca ha estado os cuento que el paisaje es tremendamente llano y extenso, da la sensación de que nunca acaba. Los campos de cultivo, junto con pequeños rebaños de ovejas, adornan esta llanura. Se trata de una tierra muy impermeable que con frecuencia se encharca o forma barro. Imaginaos cómo estaban los caminos.

Busardo ratonero (Buteo buteo) con un paisaje típico zamorano de fondo.

¿Os vais situando? Muy bien.
Bueno, ahora que ya tenemos en mente la apariencia del lugar, vamos a imaginarnos un pueblecito zamorano, muy bonito y muy bien cuidado, con sus tractores y sus señores mayores. Este pueblo es Villafáfila y como bien recordáis, la tierra aquí se encharca con frecuencia. Este fenómeno favorece que nuestra pequeña población cuente con un enorme humedal en sus inmediaciones. Imaginad, todo un pueblo de esos que gustan a casi todos, de los de olor a chimenea, con el valor añadido que aporta un humedal. Cuesta imaginarlo ¿verdad? Este humedal es la Reserva Natural de las lagunas de Villafáfila, en la que todos estabais pensando.

Lagunas de Villafáfila. 08:30 de la mañana.

¿A cuantos de vosotros os gusta madrugar? Supongo que a ninguno, como nos pasa a Pablo Fernández y a mí. Y madrugar cuesta aún más cuando la temperatura exterior llega a la friolera de -6ºC. La verdad es que el frío que hizo los días de nuestra visita fue singularmente extremo. A pesar de ello disfrutamos durante todo el día de un sol espléndido que nos dio algunos momentos de calor. Pensaréis que esto nos pasa por ir en invierno a Zamora. Pues sí, es cierto, pero las fechas de la visita son idóneas para poder encontrar ánsares en las lagunas, que fue uno de nuestros objetivos del viaje. Y así ocurrió, tras pocas vueltas fue difícil no toparse de cerca con un grupo numeroso de ánsares comunes. Según los datos que recoge Villafáfila en su web, por estas fechas es fácil que el número de ánsares ascienda hasta los 30000 ejemplares ¡Una barbaridad! Y a la vez una oportunidad para no perderse a esta ruidosa ave.

Ánsares comunes (Anser anser) con Villafáfila de fondo

Cuando estábamos a punto de terminar de pasear por los alrededores en busca de ánsares, nos pasó volando hasta posarse a unos 700 metros, una avutarda, el ave voladora más pesada del mundo. Eso sí que era una sorpresa, pues lograr ver a las avutardas en su hábitat natural fue otro de los objetivos que tuvimos durante la visita. Pero se fue. Tardó apenas unos minutos en desaparecer volando por el horizonte. ¡Vaya fiasco! Bueno, todavía quedaba mucha jornada por delante y nuestra próxima parada era prometedora, la "Casa del parque". Este lugar lo constituyen varias lagunas artificiales idóneas para las anátidas (ánsares y patos) y para otros grupos de aves, como lo son las rálidas (fochas) y los podicipediformes (zampullín). En este lugar, que también actúa como punto de información de la reserva natural, las aves se dejaron ver desde mucho más cerca gracias a los observatorios habilitados para la actividad. Las siguientes aves son las que que pudimos ver en la Casa del Parque:

Ánsar común (Anser anser)
Focha común (Fulica atra)
Ánade azulón (Anas platyrhynchos)
Silbón europeo (Anas penelope)
Porrón europeo (Aythya ferina)
Porrón moñudo (Aythya fuligula)
Zampullín chico (Tachybaptus ruficollis)
Abubilla (Upupa epops)

Ánsar común (Anser anser). Casa del Parque.
Focha común (Fulica atra). Casa del Parque.
Ánade azulón (Anas platyrhynchos). Casa del Parque.
Porrón europeo (Aythya ferina) en primer término. Casa del Parque.
Hembra izquierda, macho derecha de porrón moñudo (Aythya fuligula). Casa del Parque.
Zampullín chico (Tachybaptus ruficollis) plumaje invernal. Casa del Parque.

Sin duda mi favorita, por su forma, su silueta y su plumaje con colores contrastados, es el porrón moñudo (Aythya fuligula). Además de esta, también pudimos observar muchas más aves en la reserva, pero eso lo guardo para otra ocasión.
Gracias a todos.

Si alguna vez tenéis la oportunidad de viajar a las Lagunas de Villafáfila os aconsejo que os paséis por la Casa del Parque. La entrada cuesta 1,5 € los adultos, pero cuidado, abre solo de jueves a domingo, consultad los horarios. Merece la pena pagar esa pequeña cantidad por visitar unas lagunas artificiales que consiguen albergar una maravillosa fauna. Además una vez que adquieres los tiques puedes entrar a cualquier hora del día.

Es recomendable también, para los que vayáis, que hagáis un parón en el camino y os acerquéis al Restaurante El Palomar (Carretera, 6, 49136, Villafáfila, Zamora). Allí os atenderán gustosamente. Además también venden diversos productos gastronómicos de la tierra de exquisita calidad y otros productos artesanales para coleccionistas.

viernes, 23 de enero de 2015

Por Zamora de visita a las anátidas

Me encuentro hoy mismo en una de las reservas naturales más idóneas para ver ánsares y otros patos, las Lagunas de Villafáfila, en Zamora. En este paraje es posible ver una de las mayores concentraciones de estas aves en las lagunas y de avutardas en el entorno de la reserva.

Logo de la reserva 

Me acompaña mi buen amigo Pablo y unas temperaturas invernales muy lejos de las madrileñas.
Con frío pero con sol, estamos descubriendo este lugar tan singular. Desde el pueblo abandonado de Otero de Sariego a Villafáfila y Villarin de Campos.
Cantidad de ánsares nos acompañan descubriendo los paisajes zamoranos.
Os dejo una foto para que os hagáis una idea del buen día que tenemos.


martes, 13 de enero de 2015

Laguna Fuente de Piedra

El pasado 26 de diciembre marchamos unos 27 chavales de 17-18 años, mis compañeros monitores y yo a Málaga, cerca de Antequera, a un pueblo llamado Fuente de Piedra. Junto a este pueblo se encuentra la segunda laguna más grande de la Península Ibérica, tras Gallocanta. 

Laguna Fuente de Piedra
El nivel de agua no fue el idóneo, mucha superficie de la gran laguna no estaba cubierta por el agua, mientras que las pequeñas lagunas de los alrededores como el Laguneto, la Laguna de los Abejarucos y la Laguna de las Palomas si que tenían un nivel de agua bastante más adecuado.




Desde un principio no teníamos pensado acercarnos hasta allí, sin embargo empezó a surgir el interés entre los chavales de ver este lugar tan singular. Les encantó. Muchos no habían visto nunca un paraje como este. La laguna cuenta con la figura de protección de Reserva Natural, además de estar incluida dentro de los humedales protegidos por el Convenio Ramsar y se trata de una Zona de Protección Especial para las Aves (ZEPA).


Mural de la entrada al centro de visitantes José Antonio Valverde
Para ser una excursión sin objetivos ornitológicos, conseguí despertar en ellos la curiosidad con a penas unos prismáticos. Durante un rato y desde los miradores del Laguneto pudieron observar multitud de especies que no se ven muy a menudo. La mayoría se fijaba en los paneles informativos que hay dentro de los observatorios y empezaban a estar impacientes por ver todas esas especies allí plasmadas. Preguntas del estilo "¿Dónde está el zampullín común?" o "¿Cuál es esa ave negra que esta en la orilla?" no pararon de surgir entre unos y otros y mientras buscábamos avefrías europeas, otros explicaban a sus compañeros lo que habían aprendido escuchando mis explicaciones. 


Varios ejemplares de gaviota sombría (Larus fuscus) y gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus)
Entre unos y otros pudieron encontrar multitud de aves. Los que nos fijamos pudimos ver unas cuantas más, pero nadie se fue sin ver alguna de las siguientes especies:


Zampullín común (Tachybaptus ruficollis)
Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)
Flamenco común (Phoenicopterus roseus)
Cerceta común (Anas crecca)
Ánade azulón (Anas platyrhynchos)
Cuchara común (Anas clypeata)
Porrón europeo (Aythya ferina)
Gallineta común (Gallinula chloropus)
Focha común (Fulica atra)
Cigüeñela común (Himantopus himantopus)
Avefría europea (Vanellus vanellus)
Agachadiza común (Gallinago gallinago)
Gaviota reidora y sombría (Chroicocephalus ridibundus y Larus fuscus)
Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)
Martín pescador común (Alcedo atthis)
Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala)
Lavandera blanca (Motacilla alba)
Tarabilla europea (Saxicola rubicola)
Cogujada común (Galerida cristata)
Cetia ruiseñor (oído) (Cettia cetti)
Grajilla occidental (Corvus monedula)

Cuchara común (Anas clypeata) izquierda y focha común (Fulica atra) derecha en la Laguna de los abejarucos.
La verdad es que el resultado fue espléndido, de tal forma que nos quedamos hasta tarde, pudiendo disfrutar de un hermoso atardecer con el único ruido de las gaviotas y los flamencos que llegaban a dormir a la laguna.

Atardecer en la Laguna Fuente de Piedra. Grandes bandadas de gaviotas llegan para pasar la noche.