martes, 14 de abril de 2015

Un visitante no deseado

Seguro que cada vez más estas viendo este pequeño lorito en parques y jardines del litoral Mediterráneo y zonas del interior como la Comunidad de Madrid. Obviamente en España no sería posible ver representantes de la familia Psittacidae, que incluye a loros y papagayos, de no ser por la popularidad de la especie como mascota y sus continuos escapes. Su lugar de origen es Sudamérica.

Ejemplar de cotorra argentina (Myiopsitta monachus) en un parque de Madrid.

Pero ¿por qué hay tantas? Principalmente se debe al crecimiento poblacional tan importante que está sufriendo la especie dentro de su distribución en España. Se trata de una especie de una enorme adaptabilidad, capaz de construir su nido en múltiples lugares, desde todo tipo de especies de árboles (palmeras y perennifolios) hasta tendidos eléctricos. Esto evita que cuando llega la época de hacer el nido no encuentre dificultades o competencia por territorios y pueda desarrollar su actividad reproductora con facilidad.

Nido de cotorra argentina (Myiopsitta monachus) en un parque de Madrid.
La amplitud de su dieta es una ventaja añadida ya que puede comer casi cualquier cosa, además la ciudad provee suficientes alimentos en forma de residuos (pan, desperdicios, fruta...). Otra característica de esta especie que ha contribuido a su crecimiento actual, es su capacidad para formar colonias, facilitando la búsqueda de comida y la defensa de los nidos.

Varios ejemplares de una colonia de cotorra argentina (Myiopsitta monachus) en un parque de Madrid.
Si a todos estos factores añadimos el elevado éxito reproductor de la especie, su tasa de crecimiento se dispara de tal forma que un gran número de nuevos pollos, de hasta dos puestas que pueden tener, salen adelante. La falta de depredadores naturales favorece este hecho, únicamente los halcones peregrinos (Falco peregrinus) que se encuentran en las ciudades acaban con las cotorras, pero presentan un porcentaje muy pequeño de su dieta.

Cotorra argentina (Myiopsitta monachus) tranquilo por la falta de depredadores en un parque de Madrid.
La presencia de las cotorras argentinas en España ocasiona una serie de problemas de diferentes magnitudes que la catalogan como exótica invasora, además de por no ser autóctona o nativa:
  • es un claro vector de enfermedades,
  • sus nidos son tan pesados que pueden llegar a caerse y ocasionar daños,
  • se trata de una especie muy ruidosa que se junta en colonias que son tremendamente gritonas y molestas,
  • en zonas cercanas a campos de cultivo suponen una amenaza para la cosecha, pues se alimentan fácilmente de frutas y hortalizas,
  • además de las desconocidas consecuencias que puede tener sobre los ecosistemas de la Península
Por todos estos motivos en España era necesario un seguimiento poblacional y SEO/BirdLife abordó el problema durante marzo de este año con el primer censo nacional de cotorra argentina.El objetivo es conocer exactamente la distribución y el tamaño que alcanza su población española por medio de una red de voluntarios que se encargan de pasear por los parques y jardines de núcleos urbanos identificando los nidos y la coordenada exacta de su posición. Una tarea fácil y desinteresada que invita a pasear por los parques de las ciudades y que nos saca de nuestras rápidas y ajetreadas vidas  de urbanitas. Os dejo el enlace de la página de SEO/BirdLife para que los interesados os podáis apuntar:


Una pareja de cotorra argentina (Myiopsitta monachus) en un parque de Madrid.
¡¡Anímate a participar en el censo del año que viene!!

martes, 7 de abril de 2015

Colirrojos

De entre todas las especies de aves que existen en la Península Ibérica hay un género que únicamente tiene dos miembros presentes en nuestro territorio, es el género Phoenicurus. El significado etimológico de este grupo de aves habla del color de su cola, ya que en griego, phoenic (del griego: phoenix) hace referencia al color rojo, mientras que urus (del griego: oura) se refiere a la cola. Por lo tanto se trata de los colirrojos, aves insectívoras.

En la totalidad del territorio español tenemos la suerte de poder observar dos de las 14 especies de colirrojos que existen en el mundo:
  • Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus)
El primero se puede observar en la Península durante todo el año, pues se trata de una especie residente que durante el invierno ve sus poblaciones aumentadas por la llegada de ejemplares norteños. El colirrojo real sin embargo es una especie transahariana que ahora está empezando a llegar desde África a sus lugares de cría más o menos, desde que termina marzo, hasta aproximadamente el comienzo de mayo, aunque las aves ya sabéis que no tienen calendarios, por lo tanto siempre pueden adelantarse o atrasarse. 

A parte de la distribución espacial y temporal, en apariencia ambas especies son muy diferentes, aunque hay que saber diferenciarlos, por ese motivo quiero dedicar esta entrada a las dos especies, aquí vamos a aprender a distinguirlos. Para hacerlo más fácil he preparado unos dibujo que harán más fácil la identificación, pues remarcan las diferencias de ambos claramente:

Macho de colirrojo tizón (izquierda)              Macho de colirrojo real (derecha)
Entre los machos las diferencias durante la época estival, son claras. El colirrojo tizón (izquierda), es completamente negro, con la cara concretamente mucho más oscura que hace destacar los llamativos paneles blancos (ausentes en los machos de primer verano). Para no variar la cola es de color rojizo anaranjado. El colirrojo real (derecha) también tiene la cara negra, pero solo hasta por encima del ojo, donde el plumaje se hace gris. Ambos colores están separados por una línea blanca en la frente (ausente en los machos de primer verano) y esta vez el rojizo de su cola se extiende hasta casi la garganta. 

Hembra de colirrojo tizón (izquierda)    Hembra de colirrojo real (derecha)
Entre las hembras las diferencias son un poco menos apreciables. En el colirrojo tizón (izquierda), la hembra es completamente parda con la cola rojiza en contraste, mientras que en el colirrojo real (derecha) la hembra también es parda pero su pecho y su garganta son más claros con tonos rojizos.

El uso de insecticidas y fitosanitarios en la agricultura junto con la destrucción de árboles y bosques viejos que son el hábitat de esta especie, están mermando la población de colirrojo real que en España ya era reducida. Por esta serie de amenazas y por la población tan reducida que hay en la Península Ibérica a la especie se califica como VU (vulnerable) según el Libro Rojo de las aves.
Realmente no hay mejor insecticida que una buena población de aves insectívoras como estas.

Finalmente y para saber si se os ha quedado, os propongo un pequeño juego:
  • ¿Cuál de las siguientes fotografías corresponde a cada una de las especies?¿Sabes ya diferenciarlas?



¡¡¡Escribe un comentario con tu respuesta a ver si has aprendido a diferenciarlas bien!!!

viernes, 3 de abril de 2015

Mundos a descubrir: Guadalix de la Sierra

Impulsado por el rumor de que dos rarezas de nuestra fauna se están moviendo por el embalse de Pedrezuela la mañana del 26 de marzo me dispongo con mi cámara y mi telescopio a intentar sacar una buena foto de ambas especies. Para variar en las numerosas horas que estuve paseando en busca de los misteriosos ejemplares, no logré encontrarlos.

Muchos pensaréis: "pues vaya, madrugar para nada". En parte cierto, pero no para nada, ya que he podido descubrir un lugar sin figuras de protección pero con una variedad de especies muy especial. Casi 40 especie diferentes difícilmente mejorables. La lista es larga, pero aquí os dejo una foto de las especies que más me ha gustado encontrarme por los alrededores del embalse:

Garza real en el Embalse de Pedrezuela
Escribano triguero cantando como es típico en esta especie. Embalse de Pedrezuela
Macho de colirrojo tizón con sus característicos paneles blancos. Embalse de Pedrezuela
Golondrina común y sus acrobáticos vuelos a ras de la superficie del agua. Embalse de Pedrezuela
Macho de curruca carrasqueña con su característica bigotera blanca. Embalse de Pedrezuela


Y un macho de corzo (Capreolus capreolus) que estaba cerca ya de terminar la característica muda de la cuerna tras el invierno, lo que le servirá para estar más preparado en la "guerra" por cortejar a las hembras. Este cérvido se distingue de su pariente, el ciervo, por la diferencia de tamaño y la forma de la cuerna. Es agradable que en tu paseo a ver aves algunos artiodáctilos como este te acompañen en la visita.

Macho de corzo (Capreolus capreolus) con el embalase de Pedrezuela de fondo.

Otras de las especies que he podido ver:




  • Garza real (Ardea cinerea)
  • Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)
  • Golondrina común (Hirundo rustica)
  • Avión común (Delichon urbicum)
  • Avión roquero (Ptyonoprogne rupestris)
  • Avión zapador (Riparia riparia)
  • Ánade azulón (Anas platyrhynchos)
  • Cuchara común (Anas clypeata)
  • Cerceta común (Anas crecca)
  • Porrón europeo (Aythya ferina)
  • Ánade friso (Anas strepera)
  • Cormorán grande (Phalacrocorax carbo)
  • Focha común (Fulica atra)
  • Petirrojo europeo (Erithacus rubecula)
  • Curruca carrasqueña (Sylvia cantillans)
  • Escribano triguero (Emberiza calandra)
  • Carbonero común (Parus major)
  • Agateador euroasiático (Certhia familiaris)
  • Mirlo común (Turdus merula)
  • Lavandera blanca (Motacilla alba)
  • Curruca capirotada (Puffinus gravis)
  • Milano negro (Milvus migrans)
  • Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus)
  • Cuervo grande (Corvus corax)
  • Grajilla occidental (Corvus monedula)
  • Urraca común (Pica pica)
  • Mito común (Aegithalos caudatus)
  • Pinzón vulgar (Fringilla coelebs)
  • Mosquitero común (Plegadis falcinellus)
  • Gaviota sombría (Larus fuscus)
  • Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus)
  • Milano real (Milvus milvus)
  • Estornino negro (Sturnus unicolor)
  • Archibebe común (Tringa totanus)
  • Chorlitejo chico (Charadrius dubius)
  • Paloma torcaz (Columba palumbus)
  • Gorrión común (Passer domesticus)

  • La gran diversidad que existe en este lugar independientemente de estar bajo la protección de la normativa da que pensar e incita a reflexionar qué puede estar mal planteado para que, en determinadas áreas protegidas, la diversidad y los problemas ambientales sean mayores que en zonas donde no hay ningún tipo de figura de protección.


    martes, 31 de marzo de 2015

    Visita exprés a Doñana

    Para disfrutar de este maravilloso paisaje hay que dedicar como mínimo una semana. Para todos aquellos que nunca hayáis estado y tengáis a Doñana entre vuestras próximas visitas, os recomiendo pasar bastante tiempo. La diversidad de ecosistemas y de oportunidades de descubrir los beneficios de la naturaleza conlleva cierto tiempo.

    Mi compañero Pablo y yo a penas pasamos una mañana. Lo suficiente como para encontrar 26 especies de aves diferentes y ser partícipes de escenas típicas de documental de la TV. Para empezar fuimos sobre seguro. Tras una lectura a determinadas opiniones sobre donde ver aves en Doñana, el centro de visitantes La Dehesa de Abajo fue el destino seleccionado.

    Una vez allí la calma es tangible, casi se podía oír a las cigüeñas, que aquí son abundantes, pasar cortando el viento por encima de nuestras cabezas. Allí forman los nidos en encinas de diversas alturas, formando una colonia interesante que los propios técnicos del centro te invitan a visitar. 

    El centro cuenta con una gran laguna en la que varias especies encuentran su alimento, principalmente el flamenco (Phoenicopterus roseus) que dada el elevado nivel del agua se ve obligado a sumergirse casi por completo para alcanzar el sustrato en el que se encuentra los crustáceos que forma principalmente su dieta. Esta especie se mueve por toda la laguna junto con otra familia de aves, las rálidas (familia Rallidae), formadas principalmente por las dos especies de focha presentes en nuestro páis:
    • Focha común (Fulica atra): negra completamente con el pico y el escudete blancos
    • Focha moruna (Fulica cristata): únicamente se distingue de la focha común por tener unos "cuernos" de color rojo. Esta es mucho más escurridiza y difícil de observar.
    Dos ejemplares de focha común (Fulica atra) en la Dehesa de Abajo
    Ejemplar de focha moruna (Fulica crsitata) en la Dehesa de Abajo. ¿Consigues ver la diferencia?

    Además de estas dos representantes  también pudimos encontrar a la gallineta común (Gallinula chloropus) junto la que en mi opinión es una de las especies más bonitas de este familia, el calamón común (Porphyrio porphyrio) ya que su color azulado y el rojo vivo de su pico y su escudete lo hacen único. Se comporta en estos ambientes como una "segadora" acabando con mucha de la vegetación palustre. En algunas partes de nuestro país supone una gran amenaza para las plantaciones de arroz.

    Calamón común (Porphyrio porphyrio) en la Dehesa de Abajo

    Estas aves desde lejos pueden parecer, en muchas ocasiones, anátidas, pero no lo son. Sin embargo se mueven por la laguna de la Dehesa de Abajo junto al porrón europeo (Aythya ferina) que si es una anátida. Esta diferencia hay que tenerla clara para no confundir especies. A ver si en la siguiente imagen podéis identificar las dos especies.

    Porrón europeo (Aythya ferina) junto con varias fochas comunes en la Dehesa de Abajo.

    La variedad de aves acuáticas en este lugar es grande y alberga a otras familias com especies como el somormujo lavanco (Podiceps cristatus) y el zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis). El primero, como ya adelanté en la entrada Cambios de plumaje. Época reproductora del 10 de marzo, posee un singular método de cortejo y por aquel entonces pudimos observar algunas persecuciones y ensayos de los famosos "bailes". Además de esta maravilla también fuimos capaces de corroborar la voracidad del zampullín, que aunque pequeño, nos mostró la facilidad con la que se puede desmontar a un cangrejo de río.

    Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) con plumaje nupcial en la Dehesa de Abajo.
    Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) con la susodicha presa en la Dehesa de Abajo

    Tras nuestro paseo por la Dehesa de Abajo, pusimos rumbo a la Marisma de El Rocío, un lugar donde cultura y naturaleza se encuentran separadas por una pequeña cerca de metal. Allí volvimos a encontrarnos con gran cantidad de flamencos (Phoenicopterus roseus) pero también con dos iconos de las marismas: la espátula común (Platalea leucorodia) y el morito común (Plegadis falcinellus) primos entre ellos al pertenecer a la misma familia, la difícilmente nombrable Threskiornithidae. Ambos tienen unos picos característicos que los hacen fáciles de distinguir, vamos a ver cómo son:

    Espátula común (Platalea leucorodia) en la Marisma de El Rocío
    Morito común (Plegadis falcinellus) en la Marisma de El Rocío

    Como habréis visto los picos son bastante característicos de cada una de las especies, aunque para picos raros el de esta anátida, la cuchara común (Anas clypeata) cuyo pico es excesivamente ancho y largo, al menos para una anátida porque no puede competir con el de aves como las que acabamos de ver. Aún así, el nombre de esta ave hace bastante alusión a la forma de su pico en forma de "cuchara"

    Macho (derecha) y hembra (izquierda) de cuchara común (Anas clypeata) en la Marisma de El Rocío

    Estas y otras muchas especies nos acompañaron durante nuestra fugaz visita al Parque Nacional por excelencia de nuestro país, Doñana. Aquí os dejo una lista con otras especies a parte de las descritas anteriormente que pudimos ver por la región: 
    • Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)
    • Chorlitejo chico (Charadrius dubius)
    • Cigüeñuela común (Himantopus himantopus)
    • Correlimos común (Calidris alpina)
    • Garceta común (Egretta garzetta)
    • Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)
    • Golondrina común (Hirundo rustica)
    • Gorrión común (Passer domesticus)
    • Grajilla occidental (Corvus monedula)
    • Jilguero europeo (Carduelis carduelis)
    • Mirlo común (Turdus merula)
    • Ánade azulón (Anas platyrhynchos)
    • Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)
    • Cetia ruiseñor (Cettia cetti) solo oído
    • Cerceta común (Anas crecca)
    La verdad es que la variedad de especies que se pueden observar en este lugar es bastante elevada una muestra de que cultura e historia juegan un papel importante en un juego en el que la naturaleza nos esta aportando unos servicios que debemos apreciar.





    martes, 24 de marzo de 2015

    Primeras cópulas de alimoche

    El Parque Natural de las Bardenas Reales es un lugar semidesértico que alberga, en sus 40.000 ha, buenas poblaciones reproductoras tanto de buitre leonado, alimoche, águila real y búho real en paredes, cortados y cañones modificados por la erosión del agua y del viento. Se dan unas condiciones idóneas que favorecen el establecimiento de los nidos de estas especies, de hecho el parque es famoso por su significativa población nidificadora de alimoche.  Es por eso por lo que sorprende que cada vez menos parejas de esta especie se reproduzcan en el parque.

    Bardenas Reales, paredes con las condiciones idóneas para el establecimiento de los nidos.

    Probablemente algunas de las causas del declive se deban al aumento considerable y registrado del número de visitantes y las actividades, a menudo poco adecuadas para un Parque Natural, que estos realizan. Como consecuencia, el parque toma medidas ahora que se acerca la época de cría y empieza a colocar letreros como el de la foto para alertar a sus visitantes de las posibles molestias a las aves.

    Señal temporal para evitar molestias a las aves. En las Bardenas Reales.

    A un día del equinoccio de primavera las noticias sobre la significativa población de alimoche común que nidifica en el Parque Natural de las Bardenas Reales no eran buenas. Los seguimientos hasta el momento no habían conseguido encontrar ninguna pareja de alimoche dispuesta a nidificar, y las observaciones se limitaban a un único ejemplar. "Probablemente sea demasiado pronto" pensamos mis compañeros y yo, ya que los alimoches llegan a la Península entre marzo y mayo, sin embargo había motivos para pensar que quizás no fuera tan pronto. 

    Cuando llevábamos ya casi 2 horas dando vueltas con nuestros prismáticos en la mano conseguimos divisar una pareja de alimoches ¡Por fín! Parecía que el futuro de la población reproductora de alimoche de las Bardenas tenía una pareja ya, a 20 de marzo. Esto no fue del todo seguro ya que quizás no se trataba de una pareja reproductora. Pero la paciencia dio su fruto, y aunque fuera desde muy lejos, conseguimos ver la cópula. Gran momento y muy buenas noticias para este necrófago.

    Aunque muy lejos, se puede ver ambos alimoches en las Bardenas Reales.

    Con un poco de suerte en unas semanas tendremos a la progenitora incubando el huevo para sacar adelante a su polluelo. Esperemos que el aumento de visitantes previsto durante la Semana Santa (aprox. 700 vis./día) no moleste mucho a la pareja y podamos ver en un futuro a un nuevo alimoche juvenil surcando los cielos de Navarra.


    martes, 17 de marzo de 2015

    El Morito anillado de Doñana

    Hoy os escribo para contaros mi paseo por las marismas de Doñana el 27 de febrero. Aquello es enorme y fue imposible que Pablo Fernández y yo lo visitásemos todo en solo un día. Sin embargo un total de 26 aves diferentes se nos pusieron a tiro de prismáticos en tan solo una mañana. Esto puede daros una idea de la complejidad de los ecosistemas que hay en el Parque Nacional de Doñana.
    Allí, y concretamente junto al Rocío, donde naturaleza y cultura están prácticamente juntas, pudimos observar al morito común (Plegadis falcinellus), un miembro de una de las familia con el nombre mas extraño que conozco: "Threskiornithidae"donde también se engloba a espátulas e ibis. Es una especie principalmente de los humedales, en aquellos en los que abunda carrizo y los árboles cerca del agua, ya que en ambos lugares se juntan para anidar en colonias, en ocasiones junto a otras especies como las garzas. No es una especie muy común en la Península Ibérica, únicamente habita en este lugar del sur y en determinados humedales del mediterráneo.  Además es más probable verla durante la época de cría, debido a que muchas de las aves de la región migran de vuelta a África cuando llega el invierno.

    Morito común (Plegadis falcinellus) En las Marismas de El Rocío (Huelva)

    Sin embargo nosotros nos encontramos con un ejemplar que no lo suele hacer, se queda todo el invierno en las marismas de Doñana. Y os preguntaréis, ¿cómo sabes que no migra? Fácil. Se trata de un ejemplar anillado.

    Anilla de PVC en la pata izquierda (código) y anilla metálica en la derecha (datos)

    Las aves como esta que cuentan con una anilla y un código, normalmente se sabe más o menos los desplazamientos que llevan a cabo. ¿Cómo? Sencillo, por ejemplo, nosotros nos encontramos con este ejemplar en las Marismas de El Rocío, en Huelva, pero antes que nosotros, otras personas se lo han encontrado en El Salgar, en el Brazo del Este, etc. Y por tanto gracias al código de su anilla sabemos que siempre se trata del mismo ejemplar, y podemos así conocer sus movimientos.
    Según los datos de la Estación Biológica de Doñana, este ejemplar fue anillado por primera vez el 04/07/2003, y durante 13 años estos han sido sus movimientos:

    Destinos del morito común (Plegadis falcinellus) anillado 

    Como verás hay tres lugares claves no solo para el morito, sino para otras muchas especies, y estos sitios se encuentran muy separados, de ahí la importancia de respetar y cuidar todos y cada uno de nuestros ecosistemas, estén o no bajo figuras de protección, porque todo aquello que hagamos en un lugar puede tener repercusiones muy importantes a kilómetros de distancia.

    martes, 10 de marzo de 2015

    Cambios de plumaje. Época reproductora

    Las aves están continuamente aseándose el plumaje, con arena para desparasitarse o con agua para lavarlo. También pasan horas y horas en colocárselo debidamente y en el caso de las aves acuáticas en impermeabilizárselo. el plumaje por tanto es importante para las aves y tiene una función vital (lógico sino no lo tendrían todas).

    El plumaje tiene varias funciones:

    • el primero es de protección frente a las bajas temperaturas, al igual que los mamíferos tienen pelo para mantener su temperatura corporal, las aves en su lugar poseen plumas que además las protegen del viento, la lluvia e incluso del sol;
    • actúa de "venda" protectora frente a posibles heridas al ser blandas y amortiguadoras;
    • además juegan un importante papel en el vuelo, lógicamente, no solo les da un extra de impulso, sino que su forma aerodinámica les permite reducir la resistencia en vuelo;
    • los colores y las formas son también imprescindibles, tanto en temas de reproducción y exhibición, como en temas de defensa, camuflándose o aumentando su tamaño para parecer más grandes.


    Una de las características más típicas de las aves en relación con su plumaje es la muda. Seguro que habréis encontrado alguna vez una pluma de paloma o de urraca por el suelo, eso es porque va perdiendo las más estropeadas, sobre todo las implicadas en el vuelo o las de la cola, que hacen de timón. Este tipo de muda se llama parcial.

    También está la muda que sufren los polluelos al madurar, que pasan de su plumaje juvenil a su plumaje adulto. En algunas especies, sobre todo las grandes rapaces, alcanzar el plumaje adulto les puede llevar varios años. Hacerse mayor es cuestión de tiempo.

    Otro tipo de muda se encuentra a la vuelta de la esquina y muchos ejemplares ya están en el proceso o acabándolo, se trata de la muda principal. Ocurre antes de la estación de cría para asegurarse un vuelo correcto y tener éxito reproductor, es decir, ser capaz de volar en busca de comida para alimentar muchos polluelos y estar guapo para las chicas, deben ser todo un partidazo para ellas.

    Pues esto es lo que les ha ocurrido a muchas aves en nuestro país, están cambiando sus plumas de invierno, por las de la época de cría, se están vistiendo con sus mejores galas. Este es el caso de un habitante de nuestras marismas, lagunas, tablas... el somormujo lavanco. 

    En invierno el somormujo tiene pecho, garganta y cara hasta la altura de los ojos de color blanco, el resto del cuerpo es más oscuro, la parte superior de la cabeza (el píleo) es oscuro, tan oscuro colo el color de sus ojos.

    Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) con plumaje invernal. Diciembre
    Sin embargo el somormujo lavanco es todo un ligón y cuando llega la época de cría, macho y hembra mudan su plumaje de tal forma que les crecen unas plumas en la cabeza a modo de cresta y otras a modo de grandes orejas. Esta apariencia les servirá en las paradas de cortejo, donde macho y hembra "bailan" para conquistarse mutuamente. Estar guapo en ese momento es imprescindible.

    Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) con plumaje nupcial. Marzo
    Todas las plumas de su cuerpo son mudadas, pero las de su cabeza toman una forma muy característica que juega un papel en la reproducción. El éxito reproductor de un individuo dependerá de que este haya realizado correctamente la muda. Aunque no sea algo voluntario, sí conlleva un cuidado.

    viernes, 6 de marzo de 2015

    El "quiz" de las rapaces.

    Como ya es viernes la entrada de hoy será, entre otras cosas, un poco más dinámica. Vamos a intentar aprender a diferenciar determinadas rapaces que son muy comunes y fácilmente observables durante nuestras salidas al campo.
    En primer lugar vamos a empezar hablando de la función que tienen en el ecosistema, lo que nos ayudará a entender futuras actuaciones de protección. Las rapaces son los depredadores por excelencia del mundo de las aves y juegan un importante papel:
    • manteniendo a raya determinadas poblaciones de otros animales que se convertirían en plagas sin este control poblacional natural, por ello se convierten en amigos de los agricultores y son unos erradicadores de enfermedades estupendos, ya que tienden a cazar mayormente individuos enfermos o débiles;
    • aportando materia orgánica (heces) en los roquedos donde sitúan sus nidos, lugares donde no abundan los nutrientes necesarios para que determinadas plantas se desarrollen. 
    Existen más de 30 especies de rapaces que llevan a cabo estas tareas importantes para el desarrollo adecuado del ecosistema. ¿Crees que las conoces a todas? Para ponerte a prueba voy a plantearte un pequeño "quiz" en el que te mostraré 3 imágenes de 3 especies, pero no te diré sus nombres, deberás ser tú quien asocie la imagen (letra) con el nombre (número). ¿Estás preparado?
    (Cuidado, las respuestas están al final)

    1.- Milano real (Milvus milvus)
    2.- Busardo ratonero (Buteo buteo)
    3.- Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)
    A
    B
    C
    ¿Tienes preparada tu respuesta ya? Si estás seguro escribe un comentario con tus respuestas ¡¡Suerte!!


    • Tal y como os prometí, hoy martes día 10 de marzo sabréis las respuestas
      • C, A, B
        • A = Busardo ratonero (Buteo buteo); 
        • B = Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus); 
        • C = Milano real (Milvus milvus)

    • Gracias a todos los que habéis participado y enhorabuena "Lolo" por haber acertado, los demás habéis estado muy cerca


    lunes, 2 de marzo de 2015

    Ecología urbana. Avifauna

    Lo primero antes de continuar con más aventuras pajareras disculparme por la ausencia de nuevas publicaciones el martes y el viernes de la semana pasada. He estado ocupando dando los últimos retoques de mi Trabajo Fin de Grado (anteriormente conocido como Proyecto Fin de Carrera) sobre ecología urbana. Me gustaría utilizar esta nueva entrada para realizar una breve descripción del trabajo que he realizado, ya que la ecología urbana es el futuro de la conservación de las especies y sus ecosistemas.

    La rápida expansión de los medios urbanos en el planeta y el impacto que las ciudades tienen sobre la biodiversidad es bastante negativo. Pero ciertas especies de fauna (especialmente las aves) concentran su actividad en estos medios. Todos hemos sido capaces de diferenciar a los gorriones, a las palomas o en algunos casos a las urracas gracias a su presencia abundante en los entornos urbanos. Las especies seleccionadas como objeto de estudio son:

    Gorrión común
    Tórtola turca
    Estornino negro y pinto
    Urraca común
    Lavandera blanca
    Paloma torcaz
    Garcilla bueyera
    Grajilla occidental

    Gorrión común (Passer domesticus) Especie urbana objeto de estudio
    Tórtola turca (Sterptopelia decaocto) Especie urbana objeto de estudio
    Grupo de estornino negros (Sturnus unicolor) Especie objeto de estudio
    Urraca común (Pica pica) Especie objeto de estudio.
    Lo que hemos realizado es un estudio del proceso de urbanización que está sufriendo la fauna y como se ve influido por la estructura urbana. En el proyecto analizamos:
    1. Los principales sectores urbanísticos de la ciudad y su desarrollo histórico reciente.
    2. La preferencia de las aves por los distintos sectores urbanísticos y por la distinta antigüedad de los mismos. 
    3. Las diferencias de preferencia entre las distintas especies. 
    Utilizando la ciudad de Alcalá de Henares como modelo:
    1. Estudiamos los sectores urbanísticos presentes en la ciudad y su expansión desde mediados del siglo XX. 
    2. Localizamos y censamos los dormideros invernales de aves existentes en la ciudad durante los inviernos de 2011 a 2014. 

    La ciudad experimentó un notable desarrollo urbanístico desde mediados del siglo XX y actualmente presenta una elevada heterogeneidad espacial, donde el sector industrial (32% de la superficie), residencial (26%) y servicios y equipamientos (20%) son dominantes. A pesar de ello el mayor número de dormideros y de especies de aves se concentra en los espacios verdes y el casco histórico de la ciudad, los cuales tienen una superficie muy reducida dentro del municipio.

    Las aves utilizan además árboles de más de 20 años. Cada una de las especies analizadas muestran importantes diferencias en sus preferencias por los distintos sectores. Lo más importante es que las características estructurales y de antigüedad de los sectores urbanísticos condicionan la localización de los dormideros pero la respuesta varia dependiendo de si se analiza el número de dormideros, el número de individuos que lo utilizan o la especie de ave.

    Es por eso que la ecología urbana es el futuro de la conservación donde debe haber estrategias futuras de gestión de los dormideros de aves urbanas que tengan en cuenta la importancia de las ciudades para la avifauna.

    miércoles, 4 de febrero de 2015

    En busca de la avutarda común

    Los que seguís el blog sabréis que mi última salida a observar aves fue a la Reserva Natural zamorana de Las Lagunas de Villafáfila. Recordaréis que estuve visitando los humedales y las lagunas artificiales de la Casa del Parque.

    Si leísteis la entrada de "Las lagunas de Villafáfila" os sonará la historia de aquella avutarda que vimos en el horizonte y que perdimos en cuestión de segundos. Bueno, pues ahí no acabó la historia, la cual, como veréis a continuación, mejora por momentos.

    Tras seguir con los prismáticos el vuelo de lo que fue nuestra primera avutarda, apuntamos, con mayor o menor exactitud, la dirección de huida. Con las suficientes notas al pié de página en nuestro cuaderno de campo, Pablo Fernández y yo pusimos rumbo a aquel lugar.

    Es lógico pensar que cuando llegásemos la avutarda se habría marchado, y así ocurrió. Por tanto decidimos aparcar, bajarnos del coche y disfrutar de un buen bocata de embutido con el buenísimo pan de allí y una buena cuña de queso. Aprovechamos que el frío nos dio un respiro y nos apresuramos a quitarnos, al menos, los guantes y el gorro.

    Una vez terminado nuestro descanso y con las pilas recargadas gracias a los entonces efímeros rayos de sol, decidimos andar unos 500 metros más, antes de marchar, solo por diversión. Así somos. Mientras caminábamos fueron apareciendo en el suelo claros indicios de que íbamos por buen camino, así que decidimos quedarnos por allí.

    Senda de avutarda

    Huella de avutarda

    Evidentemente, como muestran las fotos, no se trataba ni más ni menos que de huellas y sendas de nuestras amigas aladas. Con la cantidad de barro que había y el peso de estas grandes aves cuyos machos pueden superar los 15 kg, era fácil encontrarnos con este tipo de señales de su paso por el lugar. No muy lejos de aquella zona y tras andar durante un par de minutos, nos topamos con más evidencias sobre su habitual presencia en el área en la que estábamos:

    Semiplumas de avutarda, probablemente del dorso.

    Unas semiplumas de avutarda, que probablemente pertenecieron a la parte dorsal de algún ejemplar maduro. Es una hipótesis propuesta en base dos observaciones:

    1. a la cantidad de plumón de color blanco presente, el cual mantiene la temperatura corporal, pues este tipo de plumas están muy pegadas al cuerpo, 
    2. y a que el dorso de estas aves tiene esos colores claros y oscuros en tonos pardos.

    Tras seguir caminando por los embarrados caminos de los campos de cultivo que adornan el paisaje a varios kilómetros de Villafáfila, nos dispusimos a alcanzar un cambio de rasante. Y para nuestro asombro, cuando pudimos ver el horizonte, nos dimos cuenta de que varias avutardas estaban paseando ajenas a nuestra cara de sorpresa. Con sigilo y precaución nos fuimos acercando hasta una distancia prudente para poder disfrutar de estas magníficas aves. Nos quedamos aproximadamente una hora viendo pasar grupos más o menos numerosos.

    Avutarda común (Otis tarda) Villafáfila
    Avutarda común (Otis tarda) Villafáfila
    Grupo grande de avutarda común (Otis tarda) Villafáfila
    Avutarda común (Otis tarda) Villafáfila 

    Aprovechamos todo el tiempo que pudimos para ver al ave voladora más pesada del mundo. Por tanto recomiendo a todo aquel que nunca haya visto una avutarda y tenga intención de hacerlo, que aproveche un momento de buen tiempo para viajar hasta las afueras de Villafáfila, en Zamora, donde si vas con intención de verlas, es difícil perderse a esta robusta habitante de las estepas naturales y las zonas agrarias.

    Os dejo una última foto para que disfrutéis de un grupo de avutardas volando a contra luz.

    Grupo de avutarda común (Otis tarda) Villafáfila

    martes, 3 de febrero de 2015

    ¿Aves y deporte? 28 rutas para disfrutar.

    La vida en la capital es más ajetreada de lo que en muchas ocasiones podemos soportar. Afortunadamente, Madrid se encuentra en una posición privilegiada, pues sus habitantes tienen al alcance de la mano una gran cantidad de parajes naturales de los que disfrutar para relajar su vida metropolitana. En muchos casos realizamos visitas esporádicas a la naturaleza con diferentes fines que suelen ser aquellos relacionados con actividades turísticas o deportes.

    Desde hace más de dos años existe una aplicación móvil para todos los dispositivos que recoge 28 rutas en las que disfrutar de las aves y de la naturaleza madrileña. Esta aplicación se llama ORNIVÍAS y está disponible para iOS y Android. En su página web (www.viaspecuariasdemadrid.org) también es posible descargar y disfrutar de sus opciones.

    Pantalla de inicio
    Las rutas son antiguas vías pecuarias de Madrid restauradas que discurren por cantidad de lugares de toda la comunidad. La aplicación va destacando los aspectos más característicos de cada lugar y las posibles aves observables. Cada ruta tiene una serie de características que vienen muy bien definidas, por ejemplo, la longitud de la ruta y la estimación del tiempo empleado, la época del año más recomendable para realizarlas, el nivel de dificultad... Además en la mayoría de las rutas existen varios documentos informativos así como mapas que hacen más sencillo su localización. En algunos casos también suelen ir acompañados de fichas descriptivas sobre aves o sobre elementos históricos o culturales destacables.

    Pantalla de inicio de rutas.                            Pantalla de ruta
    Os recomiendo que si os gusta salir al campo, ya sea para andar, para correr o para montar en bici, aprovechéis y seleccionéis una de estas rutas para realizarla y así disfrutar de la naturaleza en compañía de las aves. Para los que os gusta más salir a observar aves, la aplicación cuenta con un apartado llamado "Cuaderno de Campo" con una guía de las aves y la opción de anotar y consultar avistamientos. Para acceder a esta opción es necesario que iniciéis sesión con vuestro usuario.

    Pantalla del cuaderno de campo