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miércoles, 10 de enero de 2024

Dehesas de Brunete

¡Hola de nuevo!

Primera ruta del 2024 y nos estrenábamos en el bosque mediterráneo. Un paseo por las Dehesas de encinas de Brunete. A pesar del frío y del día gris que salió, pudimos disfrutar e un agradable paseo por el campo con  tranquilidad y calma, ya que prácticamente estuvimos solos. Además pudimos disfrutar de casi una treintena de especies e incluso hicimos alguna identificación de huellas de mamíferos. En definitiva, ha sido una mañana estupenda en un rincón maravilloso.

La excursión se desarrolló en este precioso escenario

martes, 9 de enero de 2018

La vida en la dehesa

¡¡Hola de nuevo!!

En esta ocasión os muestro algunas de las aves que vimos en una excursión por las dehesas de Sevilla la Nueva un municipio situado al oeste madrileño y adornado con estupendos paisajes adehesados.

A pesar de que disfrutamos muchísimo mostrando e identificando las especies más representativas de las dehesas, podríamos haber visto muchas más de no ser por la madrugadora niebla que impidió la observación durante las primeras horas de la mañana. Para aquellos de nosotros que nos gusta ver el amanecer en la naturaleza y ver a las aves cantando con los primeros rayos de luz, fue una pena encontrarse con una niebla tan espesa.

Las dehesas normalmente están llenas de vida, las especies que se muestran a continuación solo representan una pequeña parte de las muchas que se pueden llegar a ver entre las jaras, los pinos, los fresnos y las encinas del monte adehesado.

Aspecto de la dehesa de Sevilla la Nueva. Horas después de la espesa niebla que acompaño al amanecer, pudimos ver al completo este paisaje único.
Aspecto de la dehesa de Sevilla la Nueva.
Horas después de la espesa niebla que acompaño al amanecer, pudimos ver al completo este paisaje único.

martes, 17 de octubre de 2017

Santillana y Pedrezuela, embalses para ver aves

La semana pasada después de mucho tiempo sin pasarnos por el Parque Regional de la Cuenca Alta de Manzanares, decidimos acercarnos a pasar el día en el entorno de dos embalses únicos, Santillana y Pedrezuela. Para nuestra sorpresa y a pesar de las altas temperaturas de estos días, a primera hora de la mañana pasamos bastante frío.

La naturaleza en este entorno vive a otro ritmo. Mientras algunos árboles empiezan a amarillear sus trajes otoñales, otros dejan caer delicadamente sus hojas que, hace meses, daban otro aspecto al bosque. Los rosales, los majuelos, los saúcos y otras especies vegetales comienzan a adornarse de frutos rojos, anaranjados e incluso morados que atraerán a unos hambrientos viajeros venidos del viejo continente, las aves migratorias.

Nuestra primera parada, el Embalse de Pedrezuela, también llamado de Guadalix pues represa a dicho río o El Vellón, aunque se desconoce la procedencia de este último.

Puntos de observación de aves en el Embalse de Pedrezuela.
Puntos de observación de aves en el Embalse de Pedrezuela.

La carretera que lleva hasta él tiene un buen apartadero (1) donde poder dejar el coche para o bien caminar siguiendo el camino que bordea al embalse o bien plantar el trípode, sacar los prismáticos y comenzar a disfrutar de su belleza otoñal e invernal. Desde este punto son muchas las acuáticas que se pueden divisar. Por estas fechas se ve alguna cerceta común (Anas crecca) aunque llegarán muchas más, acompañando se puede ver focha común (Fulica atra), ánade azulón (Anas platyrhynchos) y ánade friso (Anas strepera).

Ánade friso (Anas strepera), machos izquierda, hembra derecha.
Ánade friso (Anas strepera), machos izquierda, hembra derecha.

Con suerte y si se mantiene el silencio, a pesar de la cercanía de la carretera, se puede escuchar el psit del petirrojo europeo (Erithacus rubecula), recién llegado del norte de Europa, el tsi-tsi-tsi de el herrerillo común (Cyanistes caeruleus), el carbonero común (Parus major) con su mítico chi chi-pan o el verderón común (Chloris chloris) con su difícilmente reconocible tit-it-it-it.

Carbonero común (Parus major) sobre una zarza frente al embalse.
Carbonero común (Parus major) sobre una zarza frente al embalse.
El psit del petirrojo europeo (Erithacus rubecula) se escucha mejor ahora que han llegado muchos de Europa.
El psit del petirrojo europeo (Erithacus rubecula) se escucha mejor ahora que han llegado muchos de Europa.
Verderón común (Chloris chloris) descansando a primera hora sobre una zarza.
Verderón común (Chloris chloris) descansando a primera hora sobre una zarza.

Una vez hubimos explotado todo el tesoro que tenía que ofrecernos este pequeño rincón del embalse, partimos al siguiente punto de observación, la Ermita de Guadalix de la Sierra (2). Desde allí sale una pequeña pista de tierra (3) donde a un lado podemos continuar destapando la riqueza del embalse con bandos de gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus), alguna agachadiza común (Gallinago gallinago) picoteando la orilla o grupitos de somormujo lavanco (Podiceps cristatus). Al otro lado del camino el mosquitero común (Phylloscopus collybita), la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), el mirlo común (Turdus merula), algún zorzal común (Turdus philomelos) o la curruca capirotada (Sylvia atricapilla) puede salir a nuestro paso haciendo más agradable un camino que con la salida del sol comienza a hacernos sudar.

Tres agachadizas comunes (Gallinago gallinago) picotean en la orilla de embalse para aliementarse.
Tres agachadizas comunes (Gallinago gallinago) picotean en la orilla de embalse para aliementarse.
El inquieto mosquitero común (Phylloscopus collybita) captura insectos en los árboles que rodean al embalse.
El inquieto mosquitero común (Phylloscopus collybita) captura insectos en los árboles que rodean al embalse.
Curruca capirotada (Sylvia atricapilla) entre escaramujos, el fruto del rosal silvestre.
Curruca capirotada (Sylvia atricapilla) entre escaramujos, el fruto del rosal silvestre.

El consejo: al final de la pista, antes de una valla que corta el paso, la anchura del río comienza a estrecharse, normalmente hay bandos de cormorán grande (Phalacrocorax carbo) pero si sigues un poco más y estás atento al pasillo de agua, tendrás la oportunidad de ver bien al martín pescador común (Alcedo atthis).

Puntos de observación de aves en el Embalse de Santillana.
Puntos de observación de aves en el Embalse de Santillana.
Puntos de observación de aves en el Embalse de Santillana.
Puntos de observación de aves en el Embalse de Santillana.

Después de ver hasta 40 especies diferentes en apenas unas horas, nos fuimos hasta el Embalse de Santillana, junto a Manzanares El Real. Aquí existen varios puntos de observación recomendados. En el Desacansadero del Espinarejo (1), donde se puede dejar el coche, existe un pequeño puente que atraviesa el río. Si el embalse está con agua, los cormoranes y las anátidas de Pedrezuela también se podrán observar en Santillana, la gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) también, aunque ahora una compañera algo más grande se puede diferenciar entre la multitud, la gaviota sombría (Larus fuscus). Todos estos personajes te entenderán durante unos minutos. Si por el contrario el nivel del agua es relativamente bajo, comenzarán a aparecer extensas praderas, en ocasiones verdes,  que suele aprovechar el ganado para pastar.

Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) con su plumaje invernal abunda en Santillana.
Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) con su plumaje invernal abunda en Santillana.
Gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) y sombrías (Larus fuscus) las más grandes son las sombrías.
Gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) y sombrías (Larus fuscus) las más grandes son las sombrías.

En dichas praderas y moviéndose ágilmente entre las fuertes patas del ganado se puede ver lavandera blanca (Motacilla alba), estorninos negro (Sturnus unicolor) y pinto (Sturnus vulgaris) e incluso bisbita alpino (Anthus spinoletta), todos ellos persiguen insistentemente a las vacas y los bueyes que van levantando según avanzan por el pasto, los insectos y otros invertebrados que se comen estas aves.

Lavandera blanca (Motacilla flava) suele caminar por el borde del embalse o junto al ganado.
Lavandera blanca (Motacilla flava) suele caminar por el borde del embalse o junto al ganado.

Cuando pensamos que este puente no podía dar más de si, avanzamos por la pista que sale del parking (2), desde allí pudimos ver mejor la zona del embalse y el encinar que colinda con la orilla donde bandos de rabilargo ibérico (Cyanopica cooki) salen a lucir su azulado plumaje tras una ruidosa entrada en escena.

Rabilargo ibérico (Cyanopica cooki) con el color azul de las plumas de la cola y las alas.
Rabilargo ibérico (Cyanopica cooki) con el color azul de las plumas de la cola y las alas.

El consejo: Para finalizar la jornada nos acercamos hasta el lado opuesto del embalse (3). Allí los bajos niveles de agua, dejan ver un pequeño camino asfaltado que suele ser el cazadero de cigüeña blanca (Ciconia ciconia), garza real (Ardea cinerea) y garceta común (Egretta garzetta).

Garza real (Ardea cinerea) en vuelo por encima del embalse de Santillana.
Garza real (Ardea cinerea) en vuelo por encima del embalse de Santillana.

Te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales. Si te gustan las aves no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. No te los pierdas y echa un vistazo aquí: Blue Nature web
También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta a la carta.

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita la Comunidad de Madrid. Unas 240 especies de aves distintas encuentran los recursos necesarios a lo largo de todo el año en nuestra región gracias a que aproximadamente el 40% de su superficie se encuentra protegida por su gran diversidad de ecosistemas y hábitats. Algunas tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

martes, 10 de octubre de 2017

Aves comunes de parques y jardines para empezar

El sitio perfecto para empezar a ver aves son los parques urbanos. Allí las especies que podemos ver son, sobre todo, aves comunes, las mejores para la iniciación a la ornitología. La identificación puede ser muy complicada cuando estamos empezando, hay muchos nombres y algunas especies no son tan diferentes. En Blue Nature hemos querido darte algunos trucos y algunos nombres para que empieces a fijarte en las aves mientras paseas por tu parque favorito.

Aves comunes de los parques urbanos
Aves comunes y la exótica cotorra argentina de los parques urbanos

Los gorriones
Seguro que todos alguna vez has visto algún gorrión común (Passer domesticus) por la calle, en un parque, jardín, urbanización o incluso picoteando las migas que han caído al suelo de la terraza en la que disfrutas de tu bebida favorita.

Gorrión común macho (Passer domesticus) píleo gris, colores marrones rojizos y pico corto pero robusto.
Gorrión común macho (Passer domesticus) píleo gris, colores marrones rojizos y pico corto pero robusto.

Se trata de un ave de pequeño tamaño de colores y tonalidades marrones. Su pico es de tipo granívoro, es decir corto y robusto. Su cola es cuadrada y proporcionada con su cuerpo. Su plumaje puede variar según el sexo. Los machos son de colores marrones rojizos con un pequeño babero negro justo en la garganta. En la parte superior de su cabeza (píleo) una mancha color gris lo diferencia del resto de especies de gorriones. Las hembras son de tonalidades marrones amarillentas, más ocres y apagadas que los machos.

La forma y tamaño de su pico nos delata su dieta, principalmente semillas, aunque en las ciudades ha encontrado otros muchos recursos.

A pesar de ser una de las aves más comunes en nuestros parques y jardines urbanos, está pasando por una mala racha, sus poblaciones, en España y en Europa están en claro declive e incluso en capitales como Londres han llegado a desaparecer.

Carbonero o herrerillo
Ambas son especies forestales, les gusta mucho moverse de forma inquieta entre las ramas ocultando sus vistosos colores. Con un poco de paciencia podremos ver los colores azulados del herrerillo común (Cyanistes caeruleus) y la banda negra en el vientre del carbonero común (Parus major).

Se trata de aves muy frecuentes en parques pero sobre todo en zonas verdes de pequeñas urbanizaciones donde tienen acceso a los comederos que muchos amantes de las aves colocan en sus jardines. Sin tiempo para verlos detenidamente pueden parecernos similares, sin embargo son completamente diferentes. 

El carbonero es un ave un poco más grande y robusta con mejillas blancas, una cabeza, nuca y collar negro que se extiende por el vientre en forma de corbata. Esta mancha negra alargada que atraviesa un vientre de color amarillo limón, en machos es mucho más gruesa y larga, llegando incluso a alcanzar la zona de la cloaca. De pico corto pero fuerte y cola cuadrada y proporcionada respecto al y tamaño del cuerpo.

Carbonero común (Parus major) picoteando los insectos de esta zarza.
Carbonero común (Parus major) picoteando los insectos de esta zarza.
Los colores negros y blancos de su cara son claves para diferenciarlo del herrerillo.

Por otro lado el herrerillo tiene colores mucho más azulados, tanto en hembras como en machos, esta especie carece de dimorfismo sexual. Su píleo y sus alas son de un azul vivo en la mayoría de los casos. Su vientre también es de color amarillo, pero carece de esa corbata negra del carbonero. En tamaño el herrerillo es mucho más pequeño, con el pico del mismo estilo, corto pero fuerte que le sirve tanto para atrapar orugas como para abrir la dura cáscara de los cacahuetes que gentilmente han colocado en el comedero que adorna el jardín.

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus) colgando de un comedero de cacahuetes casero.
Herrerillo común (Cyanistes caeruleus) colgando de un comedero de cacahuetes casero.
Los colores azules brillantes lo diferencian del carbonero.

Pájaros carpinteros
Aunque son algo menos habituales que los anteriores, en nuestros parques urbanos también podemos encontrar dos especies de pájaros carpinteros o pícidos, el pito real (Picus viridis) y el pico picapinos (Dendrocopos major). De hábitos distintos pero costumbres parecidas destacan por tener picos fuertes y el comportamiento típico de esta familia, trepar por el tronco de los árboles.

Pico picapinos (Dendrocopos major) la nuca de color rojo nos delata que se trata de un macho.
Pico picapinos (Dendrocopos major) la nuca de color rojo nos delata que se trata de un macho.

De arriba para abajo trepa el pico picapinos haciendo toc toc en la madera hasta encontrar el hueco en el que está escondida la larva de la que se alimenta, en ese momento extiende su larga lengua y se hace con el festín. Este pájaro carpintero de tamaño medio tiene un fuerte pico adornado con un plumaje de color negro y pintas blancas rematado por una nuca de color rojo en machos y completamente negra en hembras. Los juveniles presentan toda la parte superior de la cabeza o píleo de color rojo. Su cola es muy corta respecto a su cuerpo aunque les es muy útil para apoyarse mientras suben el tronco o las ramas de los árboles.

Pito real (Picus viridis), la mancha negra en la mejilla nos dice que se trata de una hembra
Pito real (Picus viridis), la mancha negra en la mejilla nos dice que se trata de una hembra.
Si la bigotera en vez de negra fuera de color rojo se trataría de un macho.

El pito real, aunque también trepa por los árboles, pasa parte de su tiempo paseando por el suelo, ya que tiene la misma costumbre que el oso hormiguero. Su larga lengua le permite alcanzar las hormigas que se esconden bajo tierra, pero también hace toc toc para encontrar larvas en la madera de los viejos chopos de un parque urbano. Sus colores son completamente diferentes a los de su primo el pico picapinos, el plumaje es completamente verde salvo el píleo. Una pequeña mancha o bigotera junto al pico sirve para diferenciar machos, mancha de color rojo, de hembras cuya mancha es negra.

Palomas y tórtolas
Pueden parecernos idénticas pero en el fondo hay unas pequeñas pautas que nos permiten identificar las tres especies de palomas y tórtolas más comunes de espacios verdes. Para empezar hay que saber que la paloma que conocemos, la de las ciudades es la versión doméstica de la paloma bravía (Columba livia) que solía vivir en cortados y paredes rocosas y que fue usada como paloma mensajera. Recientemente una pariente mucho más forestal se ha vuelto confiada y ha entrado en las ciudades, se tarta de la paloma torcaz (Columba palumbus) de tamaño mucho mayor.

Paloma bravía (Columba livia) variante doméstica. Muy frecuente en los parques urbanos.
Paloma bravía (Columba livia) variante doméstica. Muy frecuente en los parques urbanos.
Paloma torcaz (Columba palumbus) bebiendo agua en la fuente de un parque urbano
Paloma torcaz (Columba palumbus) bebiendo agua en la fuente de un parque urbano.

A diferencia de su prima, la torcaz presenta unas marcas blancas clave para identificarla correctamente. Una de esas manchas blancas se encuentra en el cuello, la otra se trata de dos bandas alares una en cada ala de color blanca que solo son visibles durante su vuelo.

Tórtola turca (Streptopelia decaocto) más rosada que las palomas anteriores.
Tórtola turca (Streptopelia decaocto) más rosada que las palomas anteriores.

Otra vecina que vive junto a palomas bravías y torcaces pero que no tiene nada de paloma es la tótola turca (Streptopelia decaocto) mucho más elegante y delgada. El pico es algo más fino de color negro, cola y cuerpo mantienen proporciones adecuadas y es imposible diferenciar machos de hembras, aunque normalmente en época de cría los machos se vuelven muy pesados tratando de hacerse con una conquista. A diferencia de los plumajes grisáceos de las anteriores bravías y torcaces, la tórtola turca presenta un plumaje ocre adornado con un pequeño y disimulado collar negro que en cierto tiempo le dio el nombre de tórtola de collar.

Estorninos o mirlos
Existe un grupo de aves que corretean por las verdes praderas del parque más cercano. Pueden parecer ser de la misma especie sin embargo son dos aves completamente distintas. Estamos hablando de unos pájaros negros conocidos como mirlo común (Turdus merula) y estornino negro (Sturnus unicolor). Similares por no tener ninguna marca o mancha llamativa pueden ser confundidos, sobre todo cuando solapan las poblaciones en un mismo lugar.

El mirlo tiene dimorfismo sexual aunque poco marcado. El macho es de color negro puro, oscuro con un anillo en el ojo de color naranja que acompaña al pico del mismo color. Las hembras, algo más modestas, presentan un plumaje oscuro negro, pero de tonalidades marrones y tanto pico como el anillo del ojo presentan colores anaranjados muy apagados. Su cola es bastante larga y sus hábitos suelen ser solitarios, rara vez se ve dos, tres machos juntos, en todo caso dos si son pareja.

Macho de mirlo común (Turdus merula) comiendo lo que más le gusta, lombrices.
Macho de mirlo común (Turdus merula) comiendo lo que más le gusta, lombrices.
El anillo ocular, el pico y el color negro puro nos ayuda a diferenciarlo de la hembra.

Por otro lado, el estornino es una especie muy gregaria, sociable y le encanta protegerse formando bandos enormes, de cientos e incluso miles de individuos aunque en los parques urbanos se ven pequeñas asociaciones de varios ejemplares. Respecto al tamaño es parecido al mirlo, la diferencia reside en el tamaño de la cola y el color del anillo del ojo que en el estornino es negro, su pico puede ser naranja pero también nego. Su cola es bastante corta respecto a su cuerpo y suele andar erguido, su vuelo además, es bastante torpe.

Estornino negro (Sturnus unicolor) paseando tranquilo por uno de los parques urbanos en los que abunda.
Estornino negro (Sturnus unicolor) paseando tranquilo por uno de los parques urbanos en los que abunda.

Otras aves comunes
Hay muchas aves que viven más cerca de lo que pensamos, si quieres empezar puedes salir a los parques y tratar de diferenciar estas aves, de apuntar sus diferencias, dibujar comparativas o anotar comportamientos que los diferencian.

Estas no son las únicas especies que viven en nuestros parques, existen muchas más, pero son las más comunes. Otras aves como la urraca común (Pica pica), el petirrojo europeo (Erithacus rubecula), el ánade azulón (Anas platyrhynchos), la goondrina común (Hirundo rustica), el serín verdecillo (Serinus serinus) o el agateador europeo (Certhia brachydactyla) son frecuentes en los espacios verdes de las ciudades.

Serín verdecillo (Serinus serinus) otra de las especies habituales en los parques urbanos.
Serín verdecillo (Serinus serinus) otra de las especies habituales en los parques urbanos.

Golondrina común (Hirundo rustica).
Golondrina común (Hirundo rustica).

Urraca común (Pica pica) en uno de los espacios verdes de la ciudad.
Urraca común (Pica pica) en uno de los espacios verdes de la ciudad.

Petirrojo europeo (Erithacus rubecula) habitual sobre todo en invierno cuando escapa del frío de sus áreas de cría.
Petirrojo europeo (Erithacus rubecula) habitual sobre todo en invierno cuando escapa del frío de sus áreas de cría.

Desde Blue Nature te animamos para que empieces a salir a identificar especies en el parque más cercano a tu domicilio, que empieces a diferenciar carboneros de herrerillos, mirlos de estorninos o que sepas identificar bien las palomas y tórtolas. Pronto descubrirás que hay otras sorpresas esperando detrás de un matorral, en la copa de un árbol, en una pradera o incluso en una pequeña charca. Una vez que lo controles estarás listo para salir por ahí buscando especies nuevas por parques naturales, reservas o incluso ZEPAS. 

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita la Comunidad de Madrid.

Unas 240 especies de aves distintas encuentran los recursos necesarios a lo largo de todo el año en nuestra región gracias a que aproximadamente el 40% de su superficie se encuentra protegida por su gran diversidad de ecosistemas y hábitats. Algunas tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

Te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales. Si te gustan las aves no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. No te los pierdas y echa un vistazo aquí: Blue Nature web
También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta a la carta.

martes, 23 de mayo de 2017

Una visita a la Albufera de Mallorca

¡¡Hola a todos!!

Hoy quiero presentaros a nuestros compañeros de Nattule que nos van a guiar por uno de los más bellos rincones de la isla de Mallorca, La Albufera.

Cuando se habla de turismo ornitológico hay lugares que siempre se nombran. Buen ejemplo de ello es Doñana, probablemente el destino más reconocido para observar aves en Andalucía. Pero no hay que olvidar que por toda España hay maravillosos parajes donde los ornitólogos pueden ponerse las botas. No solo en la península; las Islas Baleares son un destino que, poco a poco, se va posicionando en este aspecto y el Parque Natural de la Albufera de Mallorca es una de sus grandes apuestas.

Localizado entre los municipios de Muro y La Pobla, al noroeste de la isla, es la zona húmeda más importante de las Islas Baleares, además del paraje con más diversidad de flora y fauna de Mallorca. Destaca especialmente el grupo de las aves, con más de 270 especies contabilizadas. Por ello, la Albufera también está reconocida como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

Atardecer en el Parque Natural de la Albufera de Mallorca.
La entrada al Parque se encuentra tras pasar el Puente de los Ingleses. El acceso está totalmente restringido a vehículos de motor, por lo que deberás dejar el coche en el aparcamiento habilitado a tal fin. Lo primero que debes hacer una vez dentro es dirigirte al Centro de Recepción de Sa Roca, donde se tramitan los permisos gratuitos para el visitante.

Puente de los ingleses.
Por el camino, ya empezarás a ver a algunas de las aves menos tímidas, como los ánades reales, en los canales que te rodean a uno y otro lado.

Ánade real (Anas platyrrhynchos)
Antes de comenzar la visita, también puedes entrar al Centro de Visitantes de Can Bateman, que te permitirá introducirte en la historia del Parque Natural de la Albufera y hacerte una breve idea de las características del mismo.

Después puedes elegir entre cuatro senderos para recorrer a pie o en bicicleta. Los tres más cortos llevan hasta los observatorios de las lagunas de Es Cibollar, Es Colombars y Sa Roca. Se recorren en apenas 30 o 45 minutos, pero puedes combinar varios para hacer una visita más completa. El más largo, Camí d'Enmig - Ses Puntes, rodea prácticamente todo el parque y se recorre en unas 4 horas.

Cartel informativo de los senderos del Parque Natural.
Según la época en que la visites, podrás ver en la albufera una gran variedad de aves residentes, estivales e invernantes. Para que te hagas una idea, aquí tienes las distintas zonas de la Albufera con las especies más significativas que puedes encontrar en cada una.

Dunas litorales

Es la franja de arena que separa la marisma del mar. Está compuesta por un conjunto o “cordón” de dunas que han sido movidas por el viento hasta quedar fijadas por la vegetación, fundamentalmente pinares, carrasqueras y lentiscos. Entre estas plantas encuentran refugio durante el invierno petirrojos y mosquiteros.

Petirrojo europeo (Erithacus rubecula)
La curruca balear, por otra parte, se encuentra durante todo el año, aunque su carácter tímido la hace más difícil de observar. 

Curruca balear (Sylvia balearica)
Es Cibollar y Es Colombars

En esas zonas, la vegetación está dominada por el carrizo y los juncos, que sirven de cobijo y alimento a muchas aves. Si prestas atención, escucharás el sonoro canto del ruiseñor bastardo. También es posible que veas al escribano palustre, especialmente abundante en invierno. 

Ruiseñor bastardo (Cettia cetti)
Desde finales del otoño podrás ser testigo de la llegada de las elegantes garzas reales, que huyen del frío en busca del clima más benévolo del Mediterráneo.

Garza real (Ardea cinerea)
Una de las imágenes más sobrecogedoras la forman las bandadas de cientos, e incluso miles, de estorninos que sobrevuelan los carrizales al atardecer. 

Bando de estorninos
También hay rapaces en la Albufera; la más común es el aguilucho lagunero. Lo distinguirás por la forma que adopta en el vuelo, con las alas un poco levantadas, formando una uve.

Macho de aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus)
Además, entre los carrizales se encuentran las lagunas salobres, hogar también de un buen número de aves. Los chorlitejos son muy abundantes en esta zona. También la cigüeñuela, a la que podrás ver durante la primavera construyendo su nido u ocupándose de sus crías. 

Cigüeñuela común (Himantopus himantopus)

Cigüeñuela común (Himantopus himantopus)
Aunque entre las limícolas, la más abundante es el avefría, que suele reunirse en bandadas.

Avefría europea (Vanellus vanellus)
Canales

La Albufera se encuentra atravesada de lado a lado por multitud de canales construidos por el hombre donde abunda la vida. Encontrarás aves tanto residentes como invernantes. Entre las primeras destaca la focha moruna, que se reintrodujo en Mallorca en 2004.

Focha moruna (Fulica cristata)
Focha moruna (Fulica cristata)
Junto con el ánade real y la polla de agua son tres de las especies más buscadas del parque. 

Gallineta común (Gallinula chloropus)
De las segundas se pueden ver al cormorán, el ánade silbón y el precioso martín pescador. 

Martín pescador común (Altedo atthis)
Son Bosc

El observatorio de esta zona se encuentra al final del camino de Ses Puntes. Se trata de una antigua finca de cultivo repleta de plantas aromáticas, como el tomillo y las siemprevivas. Es un lugar ideal si quieres fotografiar a los coloridos abejarucos; pues, en verano, estas preciosas aves crían aquí, alimentándose de las avispas que existen en la zona.

Abejaruco europea (Merops apiaster)
Las salinas

Al sur de la Albufera, tras las dunas litorales, se encuentran los estanques de unas antiguas salinas que estuvieron en funcionamiento hasta 1979. Es una zona repleta de vida, donde abundan las aves limícolas, especialmente en épocas de paso. El correlimos común o el archibebe claro son algunas de las especies que verás.

Archibebe claro (Tringa nebularia)

Además, por supuesto, de los llamativos flamencos.

Flamenco común (Phoenicopterus roseus)
 Espero que hayas disfrutado de este paseo por la Albufera de Mallorca y, que a partir de ahora, lo tengas presente en tu lista de humedales que visitar.

Firma: Viajera, publicista y escritora. Amante del tiro con arco. Julia es una de esas personas que prefiere descubrir las semejanzas entre lugares en directo, también sus diferencias. ¡Sigue sus aventuras en Nattule!



Blue Nature ofrece excursiones y salidas guiadas para visitar los mejores enclaves ornitológicos y conocer toda su diversidad avifaunística. Las rutas han sido diseñadas teniendo en cuenta los mejores lugares y épocas del año para avistar las especies emblemáticas tanto de la Comunidad de Madrid como de otros muchos destinos. Puedes elegir entre una de nuestras rutas de temporada o los destinos habituales que tenemos. No te los pierdas, echa un vistazo aquí: www.bluenature.es