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lunes, 10 de septiembre de 2018

Reserva Los Albardales, 08 septiembre 2018

Por las fechas, tocaba hacer una visita  a la Reserva Ornitológica de Los Albardales, al sureste de Madrid, en pleno Parque Regional. Esta reserva ornitológica destaca por su lámina de agua estacional que ofrece durante unos meses, refugio a cientos de aves y que aprovechan a parar en plena migración. Como en otras ocasiones, esta salida ornitológica no sería posible gracias a la enorme colaboración y el apoyo de Óptica Roma.

Comenzamos el día con un agradable amanecer en el aparcamiento de la reserva, prestando ya atención a la primera parte de la lámina de agua. Con temperaturas cercanas a los 20ºC y el cielo algo nublado, disfrutamos de la mañana fresca que cubría el ambiente, aunque no dejando de prestar atención a las previsiones, que amenazaban con lluvia.

Vista de la Reserva Onitológica de los Albardales

martes, 4 de abril de 2017

Ver aves al sur de Madrid

En una de nuestras salidas de pajareo por Madrid, nos acercamos al sur de la Comunidad para ver el cambio que se está produciendo ahora en los campos de cultivo que adornan el paisaje. Los canales ya llevan agua y comienzan a encharcar algunos terrenos para la temporada, lo que atrae a muchas aves, entre las que se encuentran las garcillas bueyeras que fueron la principal atracción que nos tuvo embobados.

Al llegar muchas de estas garcillas ya estaban por los alrededores, vestidas de blanco destacan mucho más que las abundantes urracas que no pararon de salir a saludarnos durante todo el itinerario. Quizás estaban inquietas por la presencia de una pareja de milano real que estuvo durante un buen tiempo merodeando por la zona, algo interesante habría que disputarse con las urracas y los cuervos.

Pareja de milano real (Milvus milvus)
Durante el trayecto, no fueron pocas las cigüeñas que pudimos ver, por aquí, por el sur de la comunidad abundan las colonias que saben que el alimento abunda en estos terrenos que pronto se inundarán, aunque también les encanta acercarse al río a buscar alimento.

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)

Cigüeña blanca (Ciconia ciconia)
En la vera del camino nos acompañaron continuamente bandos muy numerosos de gorriones molineros que de vez en cuando levantaban algún grupito tímido de bengalí rojo, una especie asiática introducida por el hombre a causa de escapes y que cría desde hace años en el sur de Madrid.

Gorrión molinero (Passer montanus)

Gorrión molinero (Passer montanus)
Aunque las golondrinas y los aviones ya estaban por allí, todavía faltaban muchas por llegar a este paraíso en medio de cultivos. En algunas praderas se podían ver pasar como cazas en miniatura, las golondrinas comunes acompañadas tímidamente de algún avión roquero que comparte vecindario con el cuervo en los roquedos yesíferos que caracterizan el sureste madrileño.

Aunque los más bonitos ahora mismo son los machos de pardillo que ya gozan de ese pecho de color rojo tinto claro que tanto les gusta a las hembras de su especie, eso si, serán los más bonitos hasta que lleguen en unos días los primeros abejarucos.

Pardillo común (Carduelis cannabina)

Pardillo común (Carduelis cannabina)
Lo que normalmente estaría inundado (zona de carrizo y alguna otra zona profunda) ahora se encuentra seco por la falta de lluvias abundantes. Sin embargo, los agricultores ya han abierto los canales para dejar paso al agua y a que las lavanderas, los estorninos, las palomas e incluso las urracas se acerquen a darse un buen baño.

Aunque entre tanto vimos dos parejas de chorlitejo chico que es una limícola muy abundante en esta época en las zonas pegadas a los ríos con áreas pedregosas y encharcadas. También pudimos dar con un andarríos grande en uno de los campos, que se estaba poniendo las botas, no hacía más que desenterrar gusanos y larvas .

Andarríos grande (Tringa ochropus)
En la zona más pegada al río ya pudimos observar alguna anátida como azulones, o machos de friso como este, aunque lo que más abundaban eran los galápagos leprosos tomando el sol junto con fochas, zampullínes y gallinetas.

Ánade friso (Anas strepera)
Por último, al sobrarnos algo de tiempo, pudimos centrarnos en sacar unas buenas fotos a las garcillas bueyeras que tanto abundaban. Aprovechamos este momento que tienen un plumaje nupcial y unos colores más cálidos y rojizos que los habituales amarillos. Pronto estarán montando su colonia sobre los árboles de los humedales madrileños.

Garcilla bueyera (Bulbucus ibis)

Garcilla bueyera (Bulbucus ibis)

Garcilla bueyera (Bulbucus ibis)

Garcilla bueyera (Bulbucus ibis)

Garcilla bueyera (Bulbucus ibis)

Blue Nature ofrece excursiones y salidas guiadas para visitar los mejores enclaves ornitológicos de la Comunidad de Madrid y conocer toda su diversidad avifaunística. Las rutas han sido diseñadas teniendo en cuenta los mejores lugares y épocas del año para avistar las especies emblemáticas de la Comunidad de Madrid. Puedes elegir entre una de nuestras rutas de temporada o los destinos habituales que tenemos. No te los pierdas, echa un vistazo aquí.

martes, 26 de mayo de 2015

El humedal por excelencia

Con sus 3030 ha, el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel sigue siendo el mayor humedal interior del territorio español. A pesar de los problemas que la sobreexplotación agrícola provocó, su estado actual es bastante bueno aun habiendo pasado por momentos muy críticos ya que la mayoría de las grandes extensiones de cultivos de regadío que rodean el Parque Nacional han utilizado, durante años, el agua de pozos, dañando así el acuífero y el sistema hídrico general.

Aún así la importancia de este hábitat le ha concedido otras figuras de protección a parte de la de Parque Nacional. El humedal contiene una ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) de la Red Natura 2000 dado su interés ornitológico, está protegido por el Convenio Ramsar a causa de su importancia internacional como hábitat de aves acuáticas. A su vez, las Tablas de Daimiel son Reserva de la Biosfera con la zonificación estricta que demanda la Unesco.

Las características del ecosistema lo hacen merecedor de dichas protecciones, y es que las Tablas reúnen las características para atraer grandes grupos de fauna, sobre todo aves y en concreto varias familias muy asociadas al humedal: Podicipedidae, Ardeidae, Anatidae y Rallidae. Esto se debe a la continua lámina de agua que inunda gran parte del Parque Nacional.

Imagen típica de las Tablas de Daimiel, Ciudad Real.
1.- Lámina de agua constante; 2.- Anátida.
Focha común (Fulica atra) en las Tablas de Daimiel.
Típica especie, de la familia Rallidae, favorecida por la continua lámina de agua. 
Macho arriba, hembra abajo de pato colorado (Netta rufina) en las Tablas de Daimiel.
Otra especie beneficiaria de la lámina de agua constante, esta vez se trata de una anátida.
Macho arriba, hembra abajo de porrón europeo (Aythya ferina) en las Tablas de Daimiel.
Otra anátida que saca provecho del constante encharcamiento.
Anteriormente la lámina de agua se mantenía gracias al acuífero, pero tras varias épocas de sequía a causa de la sobreexplotación mencionada se tuvo que recurrir a medidas desesperadas y el agua que hoy inunda las Tablas pertenece al trasvase Tajo-Segura y así se asegura un mínimo encharcamiento.
De la lámina de agua también depende la vegetación palustre que a su vez sirve de refugio para aves, ya que aguiluchos laguneros y otras rapaces depredan sobre las anátidas y otras acuáticas. Esta vegetación, dispuesta en zonas de orillas y pequeñas islas, confiere seguridad a muchas aves. Además el carrizo sirve a muchas aves para situar sus nidos ya que así son mucho menos accesibles a ratas, zorros o jabalíes, aportando seguridad y un buen material de construcción. Las aves no son las únicas que se ven beneficiadas por los "bosques" e "islas" de carrizo, los anfibios se desarrollan mejor y tienen lugares seguros en los que establecer sus puestas.

Paisaje primaveral de las Tablas de Daimiel, Ciudad Real.
1.- Islas de carrizo donde crían algunas aves.
2.- Vegetación palustre densa actuando de hábitat para anfibios y refugio para aves.
Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) en las Tablas de Daimiel.
Una de las especies que forma nidos entre la vegetación palustre.
Macho de aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) en las Tablas de Daimiel.
Una de las rapaces depredadoras en las Tablas y que anida en los carrizos.
Águila real (Aquila chrysaetos) a la derecha tras ser hostigada por un aguilucho lagunero en las Tablas de Daimiel.
También la reina de las rapaces puede capturar alguna anátida de las Tablas.
Carricero común (Acrocephalus scirpaceus) en las Tablas de Daimiel.
Este pequeño paseriforme no solo nidifica, sino que también se refugia entre el carrizo.
De esta costumbre proviene su nombre común. A veces es difícil verlo por sus colores.
La superficie inundada y cubierta de vegetación es también una fuente de alimento y el hábitat perfecto para los animales que componen la dieta de muchas aves y anfibios. Por ejemplo, producen alimento para las anátidas que se comen plantas acuáticas, también, como la mayoría de los ecosistemas acuáticos, generan una gran cantidad de mosquitos (Dípteros) y otros invertebrados como las libélulas (Odonatos) alimento de anfibios y aves insectívoras.

Escena típica de las Tablas de Daimiel, Ciudad Real.
1.-Ejemplo de anátida que se alimenta de plantas acuáticas.
2.- Plantas acuáticas cuyos tallos verdes se aprovechan.
Macho de ánade azulón (Anas platyrhynchos) a la derecha en las Tablas de Daimiel.
Una de las especies de la familia Anatidae que se aprovecha de los tallos de las plantas acuáticas.
Abundan los mosquitos (Dípteros) en los ecosistemas húmedos como las Tablas de Daimiel.
Fundamentales en la dieta de algunos paseriformes insectívoros.
Golondrina común (Hirundo rustica) en las Tablas de Daimiel.
Este pequeño paseriforme se alimenta de los Dípteros como los mosquitos de las zonas húmedas.
Pareja de libélulas (Odonatos) poniendo los huevos en el agua de las Tablas de Daimiel.
Este y otro tipo de invertebrados son los favoritos de los anfibios de las Tablas.
Los alrededores de las orillas están llenos de tarayares, formados por la especie Tamarix sp. típica de las zonas con agua subterránea. Estos árboles cuando se secan pierden todas sus hojas y queda solo el tronco y las ramas en pié. Si se da la circunstancia de que además el agua acaba cubriendo los viejos árboles estos son aprovechados por otra familia de aves, las ardeidas que crean grandes colonias donde sitúan sus nidos o sus dormideros concentrando en ambos casos elevados números de individuos y varias especies diferentes.

Colonia de ardeidas en las Tablas de Daimiel.
En este caso sobre todo se trata de garcillas bueyeras y de algún martinete.
Para terminar este corto y poco exhaustivo viaje por las Tablas de Daimiel, vamos adentrarnos en sus alrededores, en los pastizales, herbazales y pueblos aledaños, pues juegan un papel también importante. En especial los pueblos mantienen otro tipo de avifauna diferente que suele acudir a las tablas para alimentarse, beber agua o buscar material con el que construir sus nidos. Los pocos herbazales cercanos, sin embargo, a penas concentran especies de aves.

Varias garcillas bueyeras (Bubulcus ibis) alimentándose en las Tablas de Daimiel.
Este comportamiento es muy típico y en ocasiones se la ve junto al ganado vacuno.
De esta costumbre proviene su nombre.
Jilguero europeo (Carduelis carduelis) en los pueblos cercanos a las Tablas de Daimiel.
Este pequeño paseriforme se alimenta de las semillas de plantas y árboles como este pino.
Nido de avión común (Delichon urbicum) en los pueblos cercanos a las Tablas de Daimiel.
Uno de los primos cercanos de la golondrina, construye nidos parecidos a su pariente.
Tras este rápido vistazo a un ecosistema como el de las Tablas podemos concluir que la protección de todos y cada uno de sus componentes depende de nosotros. Vegetación palustre, libélulas, recursos hídricos, herbazales, árboles viejos, zonas rurales, y más elementos que no hemos comentado aquí hacen posible que todo siga funcionando. Sin alguno de estos pilares disfrutar de los colores del jilguero, los vuelos de la golondrina o de la diversidad de aves acuáticas no sería posible. Por tanto hay que evitar actividades o actuaciones que pongan en peligro alguno de estos componentes, evitando episodios parecidos al de la sobreexplotación del acuífero, solo así podremos conservar a las aves, o a otras especies. Protegiendo y conservando el conjunto.

lunes, 2 de marzo de 2015

Ecología urbana. Avifauna

Lo primero antes de continuar con más aventuras pajareras disculparme por la ausencia de nuevas publicaciones el martes y el viernes de la semana pasada. He estado ocupando dando los últimos retoques de mi Trabajo Fin de Grado (anteriormente conocido como Proyecto Fin de Carrera) sobre ecología urbana. Me gustaría utilizar esta nueva entrada para realizar una breve descripción del trabajo que he realizado, ya que la ecología urbana es el futuro de la conservación de las especies y sus ecosistemas.

La rápida expansión de los medios urbanos en el planeta y el impacto que las ciudades tienen sobre la biodiversidad es bastante negativo. Pero ciertas especies de fauna (especialmente las aves) concentran su actividad en estos medios. Todos hemos sido capaces de diferenciar a los gorriones, a las palomas o en algunos casos a las urracas gracias a su presencia abundante en los entornos urbanos. Las especies seleccionadas como objeto de estudio son:

Gorrión común
Tórtola turca
Estornino negro y pinto
Urraca común
Lavandera blanca
Paloma torcaz
Garcilla bueyera
Grajilla occidental

Gorrión común (Passer domesticus) Especie urbana objeto de estudio
Tórtola turca (Sterptopelia decaocto) Especie urbana objeto de estudio
Grupo de estornino negros (Sturnus unicolor) Especie objeto de estudio
Urraca común (Pica pica) Especie objeto de estudio.
Lo que hemos realizado es un estudio del proceso de urbanización que está sufriendo la fauna y como se ve influido por la estructura urbana. En el proyecto analizamos:
  1. Los principales sectores urbanísticos de la ciudad y su desarrollo histórico reciente.
  2. La preferencia de las aves por los distintos sectores urbanísticos y por la distinta antigüedad de los mismos. 
  3. Las diferencias de preferencia entre las distintas especies. 
Utilizando la ciudad de Alcalá de Henares como modelo:
  1. Estudiamos los sectores urbanísticos presentes en la ciudad y su expansión desde mediados del siglo XX. 
  2. Localizamos y censamos los dormideros invernales de aves existentes en la ciudad durante los inviernos de 2011 a 2014. 

La ciudad experimentó un notable desarrollo urbanístico desde mediados del siglo XX y actualmente presenta una elevada heterogeneidad espacial, donde el sector industrial (32% de la superficie), residencial (26%) y servicios y equipamientos (20%) son dominantes. A pesar de ello el mayor número de dormideros y de especies de aves se concentra en los espacios verdes y el casco histórico de la ciudad, los cuales tienen una superficie muy reducida dentro del municipio.

Las aves utilizan además árboles de más de 20 años. Cada una de las especies analizadas muestran importantes diferencias en sus preferencias por los distintos sectores. Lo más importante es que las características estructurales y de antigüedad de los sectores urbanísticos condicionan la localización de los dormideros pero la respuesta varia dependiendo de si se analiza el número de dormideros, el número de individuos que lo utilizan o la especie de ave.

Es por eso que la ecología urbana es el futuro de la conservación donde debe haber estrategias futuras de gestión de los dormideros de aves urbanas que tengan en cuenta la importancia de las ciudades para la avifauna.