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miércoles, 7 de febrero de 2024

Bosques de Braojos

¡Hola de nuevo!

Esta semana hemos hecho una escapada el miércoles a los bosques de la Sierra Norte, concretamente a los de Braojos que estaban tranquilos y sin gente. Queríamos ver el final del invierno y vaya que si lo vimos, aves cantando a pleno pulmón, cortejándose, peleándose y bosques con yemas y brotes avanzados. El lugar estaba espectacular, las vacas, las ovejas y la luz le daban un aspecto mágico a este rincón tan especial. Fue una salida fantástica.

Macho de escribano soteño (Emberica cirlus)

miércoles, 18 de octubre de 2023

Mirlo capiblanco, de vuelta en Madrid


Hola a todos.
Con la furgoneta todavía llena de polvo de Los Monegros, esta semana hemos realizado otra excursión de nuestro calendario: la ya tradicional visita a la Sierra de Guadarrama en busca de los primeros mirlos capiblancos. Fue un día estupendo, en un momento de malas previsiones meteorológicas que, finalmente, resultó ser agradable y tranquilo, aunque sí tuvimos algo de viento. Os cuento más sobre nuestra visita y sobre los mirlos capiblancos. Antes agradecer a Ireneo Calvo la cesión de las fotos. ¡Allá vamos! ¡Dentro crónica!

Hembra de mirlo capiblanco (Turdus torquatus). Foto de Ireneo Calvo

martes, 17 de mayo de 2016

Las últimas nieves de Peñalara

A lo largo de la subida a las lagunas que rodean la base de tan famoso pico, es habitual ver que la naturaleza todavía se resiste al cambio de estación. Un manto de nieve cubre, todavía, parte de los bosques y laderas de un paisaje que es el escenario de la vida. Las flores crecen y adornan las pocas praderas que no están tapadas todavía por la nieve. Mientras se puede ver a las aves trayendo material a los nidos, cantando desde sus elevadas ramas o cortejándose unas a otras.

Nieves de Peñalara
Las últimas nieves de Peñalara.
Narciso de roca (Narcissus rupestris)
Un precioso narciso de roca (Narcissus rupestris) empieza a crecer con la primavera.

Desde el parking de Valdesquí, situado un poco más abajo del centro de visitantes, se escuchan los voceríos de varias cornejas negras. Las vocalizaciones, como esta, son muy importantes en la comunicación entre córvidos. Sus gritos se escuchan a kilómetros y acaban despertando al resto de la ladera.

Con mi papel y mi boli para apuntar todas las especies, comienzo a subir la asfaltada cuesta que pasa justo por delante del centro de visitantes del parque. Las praderas que rodean el entorno están llenas de vida y parecen dar una calurosa bienvenida a cada nueva persona que viene a conocer Peñalara. Una juguetona pareja de herrerillos capuchinos, un macho de colirrojo tizón en el tejado de la caseta y un cuervo grande empeñado en conseguir algo de alimento. Sin duda una preciosa manera de comenzar la mañana.

Cuervo grande (Corvus corax)
Cuervo grande (Corvus corax) en una de las praderas.
Esta especie es la más grande de los 9 córvidos de nuestra fauna.
Su población es mucho más numerosa en esta zona de la Comunidad de Madrid.
Macho de colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) en el muro del centro de visitantes.
Al colirrojo se le puede ver siempre entre las rocas de los muros y las casetas.
Para saber más sobre esta especie haz clic aquí.

Entre tanto, no pierdo detalle de un pequeño carbonero garrapinos que se encuentra muy cerca, cantando entre las ramas de un rosal. Es curioso ver la facilidad que tiene para moverse entre las afiladas garras de esta planta. Sin previo aviso, el carbonero sale volando y se mete en una pequeña grieta en uno de los muros. Y es que a pesar de ser bastante forestal, el garrapinos también anida en lugares como este, aunque es mucho menos habitual, claro.

Carbonero garrapinos (Pariparus ater) 1
Carbonero garrapinos (Periparus ater) nuevo vecino del colirrojo tizón.
En esta rama, seguro que está a salvo de depredadores, y puede vigilar sin miedo su hogar

Con la nieve derritiéndose a causa del aumento natural de las temperaturas y de las horas de sol, los ríos llegan llenos de agua y los arroyos corren por la superficie, creando pequeños charcos a lo largo del camino que se adentra en un frondoso pinar. En él puedo comenzar a escuchar el canto del petirrojo europeo, que enseguida se deja ver para convertirse en el nuevo motivo de mi sesión fotográfica. También los pequeños grupos de piquituertos entretienen a cualquiera. Asombra ver cómo sus picos están preparados para hacerse con las semillas  de dentro de las piñas

Petirrojo europeo (Erithacus rubicola) sobre una madera.
Los colores de su pequera contrastan mucho con sus grises y pardos de su parte dorsal.
Hembra de piquituerto (Loxia curvirostra) sobre la copa de un pino.
Las hembras son de este color verde amarillento, mientras lo machos se chulean del colorido de su plumaje.
Joven de piquituerto común (Loxia curvirostra) picotenado las yemas.
Los juveniles tienen estas bandas tan oscuras en la parte ventral y lateral.

Si tuviera que destacar algo de Peñalara, que no fuera su paisaje y su riqueza, elegiría la asombrosa abundancia de un ave habitual de estos ecosistemas montanos, el acentor común. Daba igual dónde mirases, encima de una retama, en el suelo, en la rama de un árbol, sobre la poca nieve que queda, etc. Allí estaba, esperándote.

Acentor común (Prunella modularis) sobre la poca nieve que queda en la subida.
Aunque hayamos entrado ya en la primavera tardía, la nieve y el frío singuen siendo terribles enemigos de las aves.
Por eso encontrar una fuente de alimento como esta piña abierta es un lujo que solo unos pocos se pueden permitir.
Acentor común (Prunella modularis)

Llegando ya a una zona más abierta que sube hasta la Laguna de Peñalara, el ambiente cambia por completo. La nieve aun está presente, pero se derrite, poco a poco, encharcando casi todas las praderas que rodean la pasarela de madera que comunica el camino con la laguna. Entre ellas se deja ver, con algo de vergüenza una collalba gris. Su famosa cola con colores que forman una T invertida delata  su presencia.

Deshielo en Peñalara.
Collaba gris (Oenanthe oenanthe) sobre una de las rocas de la pradera.
Esta preciosa ave de marcados contrastes en cu plumaje, se alimenta de invertebrados.

Ya casi en la laguna, alguna que otra pareja de pardillos comunes revolotea de un lado a otro haciendo el característico ruido de los pardillos comunes. En un momento uno de los machos se posa en un poste de madera y es el momento de inmortalizar la escena. No pierden de vista mis moviemientos, un pequeño grupito de dos o tres aviones roqueros, que bajan de vez en cuando al suelo a beber del agua del deshielo.

Macho de pardillo común (Carduelis canabina) sobre uno de los postes que van junto a la pasarela.
En los machos, recordad, que lo que predomina son los colores rojizos.

Tras pasar una buena mañana en la laguna y disfrutar de su belleza, toca poner rumbo a casa y ver qué aguarda la vuelta. Además de ver algún que otro agateador europeo, también sigo los movimientos de una pareja de escribano montesino que parece tener el nido cerca del camino pues veo que no paran quietos, que vuela de aquí para allá pasando de vez en cuando con unas ramitas para el nido.

Escribano montesino (Emberiza cia) sobre una roca.
El dibujo de la cara de esta especie es único. Solo el escribano soteño tiene un dibujo parecido.
Sin embargo, los colores del montesino son azulados mientras que los de su primo el soteño son amarillos. 

Finalmente toca despedirse, pero no sin antes cerrar los ojos una vez más para disfrutar del sonido de la sierra, de las laderas que recogen el agua del deshielo. Carboneros garrapinos y acentores, abundantes por los bosques de la sierra, son la melodía de subida a las lagunas. Pero sin duda queda grabado en la mente el griterío del trepador azul, que posado en una pequeña rama que os dejo más abajo en una grabación.

Acentor común (Prunella moddularis) cantando.
Carbonero garrapinos (Periparus ater) cantando.
Trepador azul (Sitta europea) cantando


Lista completa de las aves vistas y/u oídas (*):

2 Cuco común*
1 Abejaruco europeo*
7 Arrendajo euroasiático
4 Corneja negra
3 Cuervo común
3 Avión roquero
17 Carbonero garrapinos
3 Herrerillo capuchino
1 Trepador azul
1 Agateador europeo
1 Reyezuelo sencillo
5 Petirrojo europeo
2 Colirrojo tizón
1 Collalba gris
1 Mirlo común
1 Zorzal charlo
31 Acentor común
7 Escribano montesino
5 Pinzón vulgar
9 Piquituerto común
2 Pardillo común
1 Verderón serrano

domingo, 7 de diciembre de 2014

Aves y amanecer en el Embalse de Santillana

Después de un gran madrugón conseguí encontrar un buen sitio donde colocarme para contemplar las aves y el amanecer en el Embalse de Santillana, cerca de Manzanares el Real. Las aves no entienden de horas asique mucho antes de que saliera el sol ya estaban formando grandes bandadas para ir al vertedero.

Bandos de gaviotas antes del amanecer en el Embalse de Santillana
En efecto, el vertedero, este lugar es un "dulce" para las gaviotas reidora y sombría. Estas aves se juntan en miles a pasar la noche en el embalse, lo que se conoce como dormidero, pero cuando llega la hora de alimentarse, acuden al lugar que han creado las grandes ciudades para amontonar sus residuos y que se ha transformado en un recurso explotable para estos vertebrados.

Amanecer en el Embalse de Santillana
El Embalse de Santillana es uno de los dormideros de gaviota reidora y sombría más importante del interior peninsular y tuve la oportunidad de verlas continuamente en grupos numerosos, aunque fue la reidora la que más se dejó ver por el embalse. El plumaje invernal que hora viste, consiste en la cabeza blanca, sin la característica "capucha" negra, y con la mancha oscura en la oreja.

Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus). Adulto. Plumaje invernal. Embalse de Santillana
Durante mi larga vigilancia del embalse gocé de la compañía de un valiente somormujo lavanco que no se acabó de dar cuenta de que le observaba. No dudaba en acercarse a la orilla en la que yo tenía mi puesto y me permitió apreciar su nuevo plumaje invernal y su pico rosado, pues este es el aspecto que tienen ahora los adultos. La verdad que es mucho menos atractivo que sus collares de la época reproductora. A pesar de ello siempre es una gozada disfrutar de las pequeñas inmersiones en busca de pececillos que realizan estas aves.

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus). Adulto. Plumaje invernal. Embalse de Santillana.
Otros pajarillos que no se percataron de mi presencia en los alrededores del embalse fueron las lavanderas blancas, la verdad es que son tremendamente activas, volaban de un lado para otro, de una rama a la otra y de aquí para allá. En un momento de tranquilidad cuando todos los revoloteos, las idas y venidas acabaron, una de ellas encontró un momento para contemplar el amanecer.

Lavandera blanca (Motacilla alba). Embalse de Santillana
Tras localizar más y más lavanderas decidí darme una vuelta por la vía pecuaria, adornada de matorrales y encinas, que va paralela al embalse. En ese paseo pude observar que no solo las orillas y el agua estaban activas, varias especies salían a mi encuentro a lo largo del camino, petirrojos europeos, trabillas europeas, urracas, escribanos montesinos, papamoscas grises y más lavanderas.

Petirrojo europeo (Erithacus rubecula). Alrededores del Embalse de Santillana
Tarabilla europea (Saxicola rubicola). Alrededores del Embalse de Santillana
Papamoscas gris (Muscicapa striata). Alrededores del Embalse de Santillana
Finalmente, ya de vuelta, y tras cuatro horas y media deambulando y disfrutando de las aves encontré un rincón, muy apartado del embalse en el que se reunieron más de 200 aves, concretamente gaviotas reidora y sombría sobre todo, pero también varias grajillas.

Bandada de gaviota sombría y reidora levantando el vuelo. Embalse de Santillana
Con tanta gaviota fue difícil percatarse de que dentro de la inmensa congregación de aves, se habían colado unos cuantos intrusos. Estos no eran mas que varios ejemplares de otras especies, tarro canelo, garza real y ánsar común. En un principio no me percaté de que estaban ahí, hasta que con un poco de tiempo logré percibirlas. Algunas cuesta verlas, ya que existe una valla que no permite el paso y da lugar a imágenes hechas desde bastante lejos.

Garza real (Ardea cinerea) entre varias gaviotas reidoras y sombrías. Embalse de Santillana
Tarro canelo (Tadorna ferruginea) entre varias gaviotas reidoras y sombrías. Embalse de Santillana
Ánsar común (Anser anser) entre varias gaviotas reidoras y sombrías. Embalse de Santillana