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lunes, 26 de febrero de 2024

Tablillas del Záncara y entorno

¡Hola de nuevo!

Este fin de semana teníamos programada una visita a la Junta de los ríos Cigüela y Záncara, en Ciudad Real, un humedal único y rico en el que pasamos una mañana estupenda. Fue un día bastante ventoso, pero los humedales de la Mancha están bastante bien de agua gracias a las lluvias de este otoño-invierno. Disfrutamos del lugar y de las observaciones de algunas aves. ¡Veamos qué especies observamos!

Flamencos en vuelo (Phoenicopterus roseus)

sábado, 13 de enero de 2024

Lagunas de Villafáfila

¡Hola de nuevo!

Ya es costumbre que cada enero hagamos una visita a la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila. Después de tantos años (aquí nuestra primera visita) ya es parte de nosotros. El sitio es una maravilla y la igual que el año pasado, la reserva está a tope de agua. Esto favoreció que la visita fuera todo un éxito. Esteparias, acuáticas y grullas no faltaron en nuestra visita. Pero sin duda lo mejor sucedió al final del día ¿Os lo cuento?

Bando de avefría europea (Vanellus vanellus) y chorlito dorado (Pluvialis apricaria)

sábado, 23 de diciembre de 2023

Laguna de El Oso y la Moraña

¡Hola! 

La última salida del 2023 tuvo lugar en un enclave único, un pequeño rincón de la provincia de Ávila con fama merecida, la Laguna de El Oso. A menos de 150km de Madrid este pequeño oasis en mitad de las campiñas sirve de refugio a cientos de aves de decenas de especies. Así fue como lo vivimos, viendo a las anátidas comiendo y descansando, a los ánsares pastando y a las grullas entusiasmadas gritando. Un espectáculo natural muy bucólico, perfecto para despedir las excursiones de 2023. ¡Vamos allá con la crónica!

Avifauna variada en la Laguna de El Oso

sábado, 9 de septiembre de 2023

Curso de identificación de rapaces

¡Hola de nuevo!

Nos hemos estrenado este septiembrer con el Curso de identificación de aves rapaces organizado por SEO/BirdLife dentro de su programa de cursos. Las rapaces diurnas son un grupo de aves bastante atractivo para la mayoría de los aficionados. Sin embargo su identificación no siempre es fácil y puede suponer en muchos casos un reto. En la parte teórica estuvo mi compañero Víctor Ortega, al que pude acompañar también en las 2 sesiones prácticas de campo.

Águila perdicera (Aquila fasxiata)

martes, 19 de septiembre de 2017

Migración en el Estrecho de Gibraltar

¡¡Hola desde el extremo de Europa!!

Esta vez os mostraremos, desde los observatorios de Tarifa destinados a la observación de la migración, algunas de las aves que empezaron el viaje hacia África, a sus cuarteles de invernada. Pero ¿por qué migran estas aves? Pues las dos razones principales son la disponibilidad de alimento y la climatología. ¿Y por qué por aquí? Se trata de la forma más corta de dar el salto de Europa a África, el Estrecho de Gibraltar son solo 14 kilómetros. Normalmente se van juntando en la costa esperando vientos favorables y tomando las corrientes de aire ascendentes necesarias para poder llegar al continente vecino.


Bando de cigüeña negra (Ciconia nigra) durante el paso migratorio.
Durante una excursión en colaboración con SEO/BirdLife a ver la migración visitamos los observatorios de Cazalla y de el Algarrobo, donde pudimos ver muchas de las rapaces que cruzan estos días de septiembre. 

Tuvimos suerte de que los días que estuvimos no hizo mucho viento, ni frío, ni lluvia, por lo que las condiciones de paso fueron perfectas para que las aves cruzaran y nosotros las pudiésemos ver. 

Cigüeña negra (Ciconia nigra) durante el paso migratorio postnupcial en el Estrecho. Blue Nature
Cigüeña negra (Ciconia nigra) durante el paso migratorio postnupcial en el Estrecho.
Esta especie migra en grupos tal y como hace su prima la cigüeña blanca.
Dos cigüeñas negras (Ciconia nigra) pasan por encima del observatorio del Algarrobo. Blue Nature
Dos cigüeñas negras (Ciconia nigra) pasan por encima del observatorio del Algarrobo.
El paso de esta especie comienza en agosto y acaba en octubre, por lo que el grueso pasa ahora en septiembre.
Águila pescadora (Pandion haliaetus) cerca de uno de los observatorios. Blue Nature
Águila pescadora (Pandion haliaetus) cerca de uno de los observatorios.
Su presencia aquí es habitual aunque no es fácil de observar.
Milano negro (Milvus migrans). Blue Nature
Milano negro (Milvus migrans).
Esta es otra de las especies que migra en grupos más o menos numerosos.
Alimoche común (Neophron percnopterus) de 2º año. Blue Nature
Alimoche común (Neophron percnopterus) de 2º año.
El buitre africano por excelencia de nuestra fauna vuelve a su lugar de origen.
También hay un grueso de buitre leonado (Gyps fulvus) que cruza a África. Blue Nature
También hay un grueso de buitre leonado (Gyps fulvus) que cruza a África.
En ocasiones entre los buitres viaja algún buitre moteado (Gyps rueppelli) o buitre de Rüppell.
Águila calzada (Hieraaetus pennatus) morfo claro. Blue Nature
Águila calzada (Hieraaetus pennatus) morfo claro.
El paso de estas aves es muy fuerte y fácilmente se pueden ver hasta 200 ejemplares a lo largo de una mañana.
Las calzadas cruzan el Estrecho de forma individual pero el flujo es constante.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) sobrevolando el observatorio. Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus) sobrevolando el observatorio.
Esta rapaz también tiene un fuerte paso por el estrecho pudiendo llegar a verse más de 100 en un día.
Culebrera europea (Circaetus gallicus). Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus).
Los jóvenes carecen de la capucha típica de esta especie.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) joven con la cabeza muy clara. Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus) joven con la cabeza muy clara.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) joven de morfo claro presenta un plumaje blanco. Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus) joven de morfo claro presenta un plumaje blanco.
El paso de adultos es alto, pero nos gustó ver estos ejemplares tan blancos.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) con la coloración habitual de adulto. Blue Nature
Culebrera europea (Circaetus gallicus) con la coloración habitual de adulto.
Dos abejeros europeos (Pernis apivorus) durante el paso postnupcial en el Estrecho. Blue Nature
Dos abejeros europeos (Pernis apivorus) durante el paso postnupcial en el Estrecho.
Esta especie es de las primeras en cruzar a África, ahora es menos habitual.
Abejero europeo (Pernis apivorus) adulto de color muy oscuro y vientre barrado. Blue Nature
Abejero europeo (Pernis apivorus) hembra adulta de color muy oscuro y vientre barrado.
Aunque no eran fechas pudimos ver un paso importante de abejeros de todas las edades.
Abejero europeo (Pernis apivorus) hembra adulta de color menos oscuro y barrado. Blue Nature
Abejero europeo (Pernis apivorus) hembra adulta de color menos oscuro y barrado.
Algunos llegaban al Estrecho con el plumaje totalmente destrozado como este caso.
Joven de abejero europeo (Pernis apivorus). Blue Nature
Joven de abejero europeo (Pernis apivorus).
El dibujo facial sin ojo amarillo y sin cabeza gris son típicos de joven.
También pudimos ver algún ejemplar de aguilucho cenizo (Circus pygargus) cruzando a África. Blue Nature
También pudimos ver algún ejemplar de aguilucho cenizo (Circus pygargus) cruzando a África.
Los cernícalos vulgares (Falco tinnunculus) nos pasaban muy cerca mientras cazaban en los alrededores. Blue Nature
Los cernícalos vulgares (Falco tinnunculus) nos pasaban muy cerca mientras cazaban en los alrededores.
Aunque su primo el cernícalo primilla (Falco naumanni) si es migrador, las poblaciones de vulgar son residentes.

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y encuentra con Blue Nature tu mejor destino.

Unas 360 especies de aves distintas encuentran los recursos necesarios a lo largo de todo el año en nuestra región gracias a la gran diversidad de ecosistemas y hábitats. Algunas tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

Te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales. Si te gustan las aves no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. No te los pierdas y echa un vistazo aquí: Blue Nature web
También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta a la carta.

martes, 7 de junio de 2016

Cielos de la Janda

De gran extensión y diversidad de habitats, los rincones de la Janda se extienden en una comarca situada en el centro de la provincia de Cádiz. Su nombre se lo debe a la antigua laguna de la Janda que ocupaba gran parte de lo que hoy son cultivos de regadío y canales de riego. 

A pesar de la transformación del paisaje y la pérdida de determinados hábitats, las aves han sabido salir adelante, han demostrado sus  capacidades de supervivencia. Claro está que la calidad de las poblaciones no es la misma y por supuesto se entiende que las especies menos resilientes, las más especialistas han abandonado este territorio. Sin embargo hay esperanza todavía en un territorio que sorprende al visitante, porque a pesar de que los cultivos predominen en la Janda, los cielos siguen siendo de ellas, de las aves.

Garcilla bueyera (Bubulcus ibis) portada

Gracias a una estupenda guía de campo sobre el lugar, supimos movernos por allí sin problema alguno. Os recomiendo llevar con vosotros este libro que tanto nos ayudó, si vais a visitar la Janda, el estrecho o Los alcornocales, lo llevéis con vosotros, es muy completo y está escrito también en inglés, "Guía de Aves del Estrecho de Gibraltar. Parque Natural Los Alcornocales y Comarca de la Janda" de David Barros Cardona y David Ríos Esteban de la editorial ornitour.

Guía para La Comarca de la Janda

Siguiendo las indicaciones de un ornitólogo aficionado de una localidad cercana al lugar, mi buen amigo Alfonso Carmona y yo nos dirigimos directos a la Janda. Este lugar empezó sorprendiéndonos desde el principio. Las largas vallas de alambre de espino que delimitan las parcelas nada mas entrar por la Venta del Retin, sirven de apoyo para varias especies, entre las que se encuentra el escribano triguero, bien situado para que su canto se oiga en todos lados, el cistícola buitrón que se deja ver bien después de su vuelo cantarín o la collalba rubia, que utiliza estos elementos a modo de atalaya para abalanzarse sobre los insectos de los que se alimenta. 

Escribano triguero (Emberiza calandra)
Escribano triguero (Emberiza calandra) cantando a pleno pulmón.
Estos territorios tan amplios y el ecosistema tan estepario son idóneos para el triguero.
Cistícola buitrón (Cisticola juncidis)
Cistícola buitrón (Cisticola juncidis) sobre la alambrada.
Este inquieto pajarillo realiza un reclamo seco mientras vuela.
Su pequeño tamaño le hace invisible en vuelo, pero por suerte su reclamo es inconfundible
Collalba rubia macho (Oenanthe hispanica)
Macho de collalba rubia (Oenanthe hispanica). Colores inconfundibles los del macho.
Además presenta, como el resto de collalbas, el famoso dibujo en forma de T en la cola.

Sin embargo si hay una especie que hace buen uso de estos alambres es el alcaudón común, que aprovecha esos pinchos para ensartar a sus presas y hacer más sencilla su ingestión. Esto le permite alimentarse de casi todo lo que se mueve, desde grandes escarabajos, hasta lagartijas y pequeños roedores.

Alcaudón común (Lanius senator)
Alcaudón común (Lanius senator) en la Comarca de la Janda.
Aunque su tamaño puede engañar, su instinto y su voracidad lo convierten un gran depredador.

Cuando levantas un poco la vista y alcanzas a ver los pastos para el ganado que se encuentran escoltados por estas alambradas, puedes dar con una fauna que se desplaza más tiempo a pié que volando, son especies como la perdiz roja o el faisán común. Ambas se las puede ver paseando en pareja, macho y hembra juntos entre los extensos herbazales. Junto a ellas y detrás del ganado se encuentra la garcilla bueyera, que se aprovecha del movimiento del ganado, que levanta insectos y artrópodos de los que se alimenta. Además si se hace con un pequeño vertebrado tampoco le hace ascos.

Perdiz roja (Alectoris rufa)
Perdiz roja (Alectoris rufa) entre la vegtación, y cerca de su pareja.
Cuando nazcan los pollos, seguirán a su madre y se podrán ver familias enteras de perdices
Faisán vulgar (Phasianus colchicus)
Macho de faisán vulgar (Phasianus colchicus) cerca de la hembra, de color pardo.
Esta especie no es propia de nuestro territorio, fue introducida en la época romana.
Actualmente se trata de una especie introducida naturalizada en nuestro país.
Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)
Garcilla bueyera (Bubulcus ibis) en uno de los pastos de la Janda.
Aunque se la ve junto al ganado, también está asociada a ecosistemas húmedos.
De hecho en la Janda se pueden ver garndes bandos descansar en la orilla de los canales de riego.

Si se repara un poco en ese pequeño movimiento que hay entre la hierba, se puede descubrir, que cerca de donde pasean los anteriores enamorados, se ven uno o dos bisbitas pratenses propios de estas llanuras cultivadas, aunque también son habituales de entornos húmedos.

Bisbita pratense (Anthus pratensis)

Y es que poco a poco nos vamos acercando a los cultivos inundados, a los canales de riego, donde una gran cantidad de aves encuentran recursos suficientes como para alimentarse o anidar. Es una clara muestra de que el agua es sinónimo de vida y de diversidad. 

La vegetación palustre que crece alrededor de los canales de riego, sirve de cazadero para tres especies de ardeidas, la garza real, bien distribuida por todo el territorio, la garza imperial, algo más escasa y la garceta común, bastante común y mucho más pequeña que las dos anteriores. 

Garza real (Ardea cinerea)
Garza real (Ardea cinerea) entre la vegetación.
Su hermoso plumaje, decorado con los plumas en la nuca, la hacen parecer muy elegante.
Estas se llaman plumas ornamentales y son propias de individuos reproductores.
Garza imperial (Ardea purpurea)
Garza imperial (Ardea purpurea) algo más pequeña que su prima la real.
Sus colores y dibujos del cuerpo la hacen casi invisible cuando está entre la vegetación.
Esto la permite acercarse mucho a sus presas y acertar casi siempre.
Garceta común (Egretta garzetta)
Garceta común  (Egretta gazetta) en uno de los canales de riego.
Se alimenta de presas más pequeñas, se diferencia del resto de ardeidas por sus pies amarillos.

Para ellas, andar entre la vegetación es sencillo, gracias a sus largas patas que llegan hasta el fondo. Una vez han recorrido buena parte del terreno, y han detectado a una presa, la acechan para seguidamente estirar rápidamente su cuello y capturarla con ese pico en forma de daga. Es una técnica particular de estas especies. Otras aves siguen prácticas de alimentación totalmente opuestas, como es el caso del calamón común. Este tosco animal, posee unos dedos en las patas extremadamente largos, lo que le evita que se hunda cuando anda por encima de la vegetación. Además los utiliza para sujetar los tallos de los que se alimenta.

Calamón común (Porphyrio porphyrio)
Calamón común (Porphyrio porphyrio) andando sobre la vegetación.
No posee unas patas largas que le permitan llegar al fondo.
Sin embargo, sus largos dedos evitan que el calamón se hunda en el agua.

Otro pequeño conjunto de aves, evita zonas de corriente, como pueden ser los canales de riego y explotan otro ecosistema de la Janda, los cultivos inundados de aguas más tranquilas. El origen de esta comarca favorece la inundación, pues antes se trataba de una gran laguna. Aquí limícolas como la cigüeñuela común o aves más grandes como moritos hacen uso de sus largos picos para acabar con los invertebrados acuáticos que se mueven por el fondo o aquellos que viven semienterrados en el limo.

Cigüeñuela común (Himantopus himantopus)
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus) en uno de los cultivos inundados de la Janda.
Junto a otras aves las cigüeñuelas, avanzan haciendo uso de sus largas patas y si largo pico.
Estas características le facilitan el acceso al alimento.
Morito común (Plegadis falcinellus)
Bando de moritos comunes (Plegadis falcinellus) en una de las láminas de agua.
Su alimentación se basa en invertebrados más grandes, como caracoles o cangrejos.
Son muy eficaces en algunos sitios par aluchar contra especies invasoras como el cangrejo americano.

Las anátidas también prefieren estos lugares, donde las algas (macrófitos acuáticos), su principal alimento, son más abundantes y crecen más accesibles. Grupos de cucharas comunes o de ánades azulones se juntan allí donde encuentran una pequeña lámina de agua. Justo con ellas un pequeño de grupo de espátulas comunes llega desde lo lejos. En vuelo son inconfundibles con ese pico tan característico, pero cuando están lejos pueden parecer, por le color blanco, garcetas.

Pareja de ánade azulón (Anas platyrynchos)
Pareja de ánade azulón (Anas platyrhynchos) nadando tranquilos.
Esta anátida tiene una amplia distribución a lo largo del territorio, le basta con una pequeña charca.
Espátula común (Platalea leucorodia)
Espátula común en vuelo (Platalea leucorodia) con su inconfundible pico.
Cuando se alimentan utilizan la forma de su pico a modo de trampa para ratones.
Lo mueven semiabierto de lado a lado, esperando cualquier contacto para cerrarlo con fuerza.

De las rapaces que dominan los cielos de la Janda solo hay una que está estrictamente asociada con los ecosistemas acuáticos, es el aguilucho lagunero occidental que por abril metía palos a un nido cerca de los cultivos.Otras como el cernícalo vulgar son expertos en controlar el viento, cerniéndose cuando es necesario campear para encontrar alimento. Los especialistas en corrientes térmicas, los buitres leonados, encuentran de vez en cuando, en la Janda, animales que han muerto y que son un festín para estas aves necrófagas. Los milanos reales, que también intentan hacerse con algún pedazo, huyen de la escena cuando son expulsados por los buitres.

Cernícalo vulgar hembra (Falco tinnunculus)
Hembra de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) en uno de los tendidos de la Janda.
Desde atalayas como esta, la hembra espera cualquier movimiento para abalanzarse.
Los tendidos eléctricos juegan muchas veces en contra de las rapaces, provocando electrocuciones.
Buitres leonados comiendo (Gyps fulvus)
Buitres leonado (Gyps fulvus) alimentándose de un animal muerto.
Justo unos segundo antes de que llegara otro de los buitres, un milano compartía festín. con ellos.
El pico de los buitres es suficientemente fuerte como para abrir un gran animal, pocas aves lo conseguirían

Poniendo ya rumbo de vuelta y volviendo la vista los pequeños pajarillos que adornan los campos y los cielos en la Janda, podemos ver que los jilgueros y los mosquiteros están haciéndose con las semillas de algunas plantas que ya han florecido, los verderones buscan también la oportunidad de hacerse con alguna semilla que quede en algún cardo. Mientras tanto, la lavandera boyera, espera en una ramita cerca del camino para hacerse con las mariposas y otros insectos voladores que quedan más expuestos.

Jilguero europeo (Carduelis carduelis)
Jilguero europeo (Carduelis carduelis) con un par de semillas sobre la rama de un árbol.
Los jilgueros son, sin lugar a duda, los reyes de hacerse con cualquier semilla.
En cardos y otras flores se les puede ver hurgando. 
Mosquitero común (Phylloscopus collybita)
Mosquitero común (Phylloscopus collybita) poniéndose las botas.
En esta postura tan poco habitual se hace con las semillas que crecen en la base.
Verderón común (Chloris chloris)
Verderón común (Chloris chloris) sobre un cardo seco, en busca de alimento.
Los bandos de jilgueros, de pardillos y de verderones son habituales entre este tipo de vegetación.
De entre estos el verderón es algo más grande y se detecta mejor.
Labandeta boyera (Motacilla flava)
lavandera boyera (Motacilla flava).
Desde ahí tiene mejor vista del camino, para poder detectar a sus pequeñas presas.

La diversidad de la Janda, a pesar de haber sufrido un duro golpe tras la desaparición de la laguna que le dio el nombre, ha sabido ser resiliente y se abre paso en un lugar que con la llegada del calor se hace bastante más duro. A pesar de ello hay esperanza entre los rincones de esta comarca gaditana en los que se puede encontrar vida latente a la espera de luchar por su supervivencia.

Ranita meridional (Hyla meridionalis)
Ranita meridional (Hyla meridionalis) en un taray cerca de una pequeña charca.

martes, 12 de abril de 2016

Migración en el Estrecho de Gibraltar

Aunque a día de hoy ya ha pasado de África a España y toda Europa la mayoría de las aves migradoras, todavía se puede ver pasar alguna especie en solitario. Durante el mes de marzo, abril y parte de mayo, las aves que una vez en otoño abandonaron el norte para pasar el invierno en el continente africano, regresan ahora en grandes o pequeños bandos o en solitario. El mejor momento, es el mes de marzo, aunque algunas especies pasan algo antes o algo después. 

Grupo de milanos negros (Milvus migrans) cruzando el estrecho con África de fondo.
En concreto los milanos son expertos planeadores que maniobran con soltura frente a los fuertes vientos.

En toda la parte española del Estrecho hay una red de observatorios y puntos clave para seguir la migración. Ninguno es mejor que otro, pues el paso de las aves por uno u otro depende de los vientos dominantes. De ser estos de poniente habrá que acudir a los observatorios de la parte este, mientras que si son de levante habrá que situarse en los de la costa oeste. Estas condiciones le dan un interés especial a esta zona del Estrecho.

Uno de los observatorios del Estrecho de Gibraltar.
Este en concreto es el de Punta de Guadalmesí.

En nuestro caso, mi buen amigo Alfonso Carmona y yo nos dirigimos hacia el Faro de Punta Carnero, más cerca de Algeciras que de Tarifa. El fuerte viento de poniente que hubo los días que allí estuvimos nos obligaron a situarnos en la parte este para poder ver el increíble paso de rapaces y otras aves.

Abubilla (Upupa epops) en un cable cerca del Faro Punta Carnero.
Gran parte de la población de esta especie iverna en África.
Sin embargo, en el sur de España se dan las condiciones idóneas para ciertas abubillas no tengan que migrar.
Charrán patinegro (Sterna sandvicensis) en el Faro Punta Carnero.
Si nos asomamos un poco a la costa hay posibilidad de ver aves marinas como esta.
Esta especie, realiza unos picados de vértigo para cazas pequeños peces que nadan pegados a la superficie.
Curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala) en la zona del Faro de Punta Carnero.
Los alrededores de la costa están muy matorralizados y pueden aparecer las currucas, que también están en paso.
Hay que destacar de esta especie el color de su iris y su anillo orbital, completamente rojo.
Curruca carrasqueña (Sylvia cantillans) en el Faro de Punta Carnero.
Los matorrales de la zona esconden estos pequeños duendes de sonidos carraspeados.
Para la carrasqueña hay que fijarse en las bigoteras de un blanco puro.
Hembra de tarabilla europea (Saxicola rubicola) en los alrededores del Faro de Punta Carnero.
A esta especie le encanta colocarse en la parte superior de los matorrales.
Los machos cantan desde ahí para atraer a las hembras. 

Lo cierto es que cuando llegamos allí pocas rapaces en migración pudimos observar, el viento era de poniente pero con una ligera dirección hacia el sur, lo que no beneficia a las aves que quieren pasar de Marruecos a España. Antes de que los vientos cambiaran nos movimos unos kilómetros hacia el oeste. Allí llegamos a una gran explanada donde había más personas esperando dar la primera bienvenida a las majestuosas rapaces que cruzan el estrecho.

Hembra de curruca capirotada (Sylvia atricapilla) cerca del punto de observación.
Macho y hembra poseen esa cabeza coloreada por encima del ojo.
En machos es negra mientras que en las hembras es de un pardo rojizo como el de la imagen.
Jilguero europeo (Carduelis carduelis) en los alrededores del punto de observación.
Es muy fácil de localizar, sus colores son muy llamativos, más aún cuando van en nutridos bandos.
Sus hábitos alimenticios le llevan a estos lugares donde abundan los cardos, de los que sacan las semillas.
Macho de pardillo común (Crduelis cannabina) subido a uno de los cardos de la explanada.
El macho presenta esa pechera roja tan característica, mientras que la hembra es mucho más parda.
Se trata de una especie gregaria en ocasiones, aunque ahora que se acerca la época de cría es más común ver parejas.
Hembra de pinzón vulgar (Fringillia coelebs) junto al punto de observación.
Las hembras son de este color parduzco tirando a verde amarillento, los machos son más rojos y grises.
En esta especie destacan las líneas blancas de las coberteras.
Alimoche común (Nephron percnopterus) en solitario pasando sobre nuestras cabezas.
Suele pasar en pequeños grupos junto a otros miembros de su especie.
Sin embargo, en este caso prefirió pasar el estrecho junto a un bando de milanos negros.
Cigüeñas negras (Ciconia nigra) dos ejemplares de un bando de cuatro.
Es una suerte poder ver a esta especie cruzando el estrecho.
A pesar de ello, en otras épocas forma grandísimos bandos para cruzar los 14 km del estrecho.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) una de las primeras rapaces que identificamos cruzando el estrecho.
Esta peculiar rapaz que presenta una capucha oscura que le llega hasta el cuello.
Las culebreras llevan a cabo su travesía en solitario, van llegando de una en una.
En apenas una o dos horas se pueden llegar a contar más de 100 culebreras.
Milano negro (Milvus migrans) una de las rapaces que cruza el estrecho en grandes bandos.
Su color oscuro, sus 6 plumas primarias en forma de dedos y su sutil antifaz, lo diferencian del resto.
A lo largo del día se pueden llega a ver miles de milanos negros cruzando el estrecho.
Bando de milanos negros (Milvus migrans) cruzando el estrecho.
Estas rapaces son expertas planeadoras.
Apenas tienen dificultades para luchar contra los fuertes vientos que les alejan de la costa.
Águila calzada (Aquila pennata) cruzando en solitario este obstáculo e agua.
Esta especie es sencilla de diferenciar en su morfo pálido.
Las plumas de vuelo son todas negras, mientras que las infracobertoras son blancas.

Tras pasar un buen rato allí pudimos contar cientos de águilas, miles de milanos, algún que otro aguilucho cenizo y varios gavilanes. Otro día nos esperaba en Punta Guadalmesí, un punto algo más al oeste, a mitad de camino entre Algeciras y Tarifa, con un observatorio destinado a la observación de aves. Desde allí, teníamos de cara el continente africano, nos hizo mejor día y favoreció el paso de aves.

Tres alimoches comunes (Neophron percnopterus) de un grupo mayor, esta vez juntos.
Estas aves necrófagas son típicos buitres africanos que crían en nuestro territorio.
El veneno es una de las principales amenazas que hacen disminuir a la población.
Culebrera europea (Circaetus gallicus) tratando de cruzar el estrecho.
El veneno no es la única amenaza, toda la costa del sur de España está llena de aerogeneradores.
Las colisiones contra las aspas son otra de las amenazas a las que se enfrentan las rapaces en nuestro territorio. 

Milano negro (Milvus migrans) llegando de frente hacia donde estábamos.
Algunas aves llegan muy exhaustas y les cuesta remontar el vuelo una vez en tierra.
Aunque son pocos los casos de milanos, pues tienen un perfecto control de vuelo.
Milano real (Milvus milvus) cruzando el estrecho.
Se ven las claras diferencias entre una y otra especie.
En el milano real se aprecian unas marcas más claras en la parte inferior de las alas y carece de antifaz.
Preciosa imagen de un águila calzada (Aquila pennata) tras cruzar el estrecho.
En este caso se trata de un águila calzada en morfo oscuro, que se puede identificar fácilmente.
Para ello hay que fijarse en las últimas plumas primarias, que suelen ser más claras.
En esta imagen el ejemplar se encuentra muy lejos como para que esta diferencia sea perceptible.
Águila pescadora (Pandion haliaetus) llevando un pez en las patas.
Seguramente se trate de un ejemplar de la pequeña población reproductora del sur de la Península.
Para capturar sus presas practica la caída libre, abalanzándose sobre el pez que nada junto a la superficie.
Se trata de una técnica parecida a la que usan los alcatraces.
Alcatráz atlántico (Morus bassana) el rey de los picados.
Como ya hemos mencionado, esta especie captura a sus presas realizando caídas libres hacia el agua.
Lo que le diferencia de otras especies que utilizan esta técnica, es su capacidad para bucear tras caer en picado.
Esto le permite capturar los peces en superficie y otros uno o dos metros más profundos.
Cigüeñuelas comunes (Hirnantopus hirnantopus) en la rocosa costa del sur de la Península.
Características sus patas rojas y sus colores blanco y negro.
Hembra de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) en la torre vigía de Punta Guadalmesí.
A esta especie les encanta anida en huecos y grietas de edificios antiguos como este.
La hembra carece de la cabeza gris que sí tiene el macho.
Macho de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) planeando con los fuertes vientos de Punta Guadalmesí.
Aunque algunos llegan de África, también hay una población importante que se queda en la Península.
A pesar de que no se aprecia en la imagen, el macho es mucho más moteado en el dorso que su primo el cernícalo primilla.
Cogujada común (Galerida cristata) uno de los pocos aláudidos que hemos podido ver.
En este momento, no está mostrando su estupenda cresta y recuerda más a una alondra.
Garcillas bueyeras (Bubulcus ibis) haciendo honor a su nombre cerca de Punta Guadalmesí.
Esta estrategia les sirve para capturar los invertebrados y otros animalillos que levanta el ganado al avanzar.
Gaviota patiamarilla (Larus michaellis) en la zona de la Punta Guadalmesí.
Dada la cercanía del observatorio a la costa es normal observar aves marinas en todo momento.
Tarabilla europea (Saxicola rubecula) sobre un cardo en Punta Guadalmesí.
Este es el macho, mucho más negro y con colores más llamativos que la hembra vista con anterioridad.
Pareja de vuelvepiedras común  (Arenaria interpres) en el borde de la costa.
Otra de las aves que se pueden ver pegados a la costa.
Las playas rocosas del sur atraen mucho a esta especie experta en levantar piedras para buscar alimento debajo.
De ahí le viene el nombre vernáculo de vulevepiedras.
Mochuelo europeo (Athene noctua) al caer la noche en Punta Guadalmesí.
Tras el ocaso, llega el turno de las rapaces nocturnas, que aprovechan cualquier percha como atalaya.
Desde ahí escucharán atentamente para intentar localizar a sus presas, en su mayoría invertebrados.

Lista de aves Faro punta Carnero y explanada:
  • Abubilla
  • Águila calzada
  • Aguilucho cenizo
  • Alimoche 
  • Cernícalo vulgar 
  • Charrán patinegro
  • Chochin
  • Cigüeña blanca
  • Cigüeña negra
  • Colirrojo tizón 
  • Cormoran grande
  • Culebrera europea 
  • Curruca cabecinegra
  • Curruca capirotada
  • Curruca carrasqueña
  • Gavilán común
  • Gaviota patiamarilla
  • Golondrina común 
  • Gorrión común 
  • Jilguero europeo
  • Milano negro
  • Pardillo común 
  • Petirrojo europeo
  • Tarabilla europea
  • Vencejo común 

Lista de aves Punta Gudalmesí:
  • Águila calzada
  • Águila pescadora 
  • Aguilucho cenizo
  • Alcatraz atlántico 
  • Alimoche común
  • Avión común 
  • Cernícalo vulgar
  • Charrán patinegro
  • Cigüeñuela común 
  • Cogujada común
  • Colirrojo tizón 
  • Cormorán grande 
  • Culebrera europea
  • Curruca cabecinegra
  • Curruca capirotada
  • Curruca carrasqueña
  • Gavilán común 
  • Gaviota patiamarilla
  • Golondrina dáurica
  • Jilguero europeo
  • Milano negro
  • Mochuelo europeo
  • Perdiz roja (Especie sólo oída)
  • Tarabilla europea
  • Vuelvepiedras común

Si lo que queréis es visitar la zona en la próxima migración os recomiendo un libro que os ayudará en vuestra estancia allí, se llama : "Guía de aves del Estrecho de Gibraltar. Parque Natural los Alcornocales y Comarca de la Janda". Tiene una buena introducción para facilitar el avistamiento y la parte de las especies viene con gráficas de paso por meses, así como los mapas de distribución de cada una. Si alguno está interesado aquí dejo el ISBN: 84-607-4545-7. Espero que os sirva.