martes, 7 de mayo de 2019

Aiguamolls y Pre-Pirineo Catalán

¡¡Hola de nuevo!!

Este pasado puente de mayo tuvimos la suerte de guiar una excursión por la Cataluña, concretamente en el Parque Natural de las Marismas del Ampurdán y el Pre-Pirineo Catalán en busca de aves tan interesantes como el quebrantahuesos, los mirlos capiblancos o los cernícalos patirrojos con SEO/BirdLife en compañía de Juancho Calleja. Tras cinco días de birdwatching con el grupo observamos y/o escuchamos 168 aves y además nutria, corzo, ciervo, varias especies de lagartijas, anfibios, mariposas, etc.


Salimos de Madrid con las expectativas muy altas y en nuestra primera parada alucinamos con la colonia de ardeidas que hay cerca de Vic. Garcetas comunes, garcillas bueyeras y martinetes estaban a tope con la construcción de nidos y los cortejos, mientras las garzas reales estaban a cargo de sus pollos, ya creciditos.

Garza real (Ardea cinerea) en el nido con dos pollos. SEO/BirdLife 2019
Martinete (Nycticorax nycticorax) volando a por material para el nido. SEO/BirdLife 2019
Pareja de garcillas bueyeras (Bubulcus ibis) sobre el futuro nido. SEO/BirdLife 2019
Continuamos nuestro camino hasta el hotel en Castellón de Ampurias. Desde allí fuimos a buscar aves crepusculares como el avetoro. A pesar de que no lo vimos si localizamos nutria, oímos avetorillo y disfrutamos con golondrinas, ruiseñores, carriceros tordales, comunes y el paso de garzas imperiales. Por la noche el autillo resonaba en el pueblo.

Al día siguiente desayunamos a las 07.30 para poder ponernos pronto en marcha. Salimos con destino a los Aiguamols. Allí hicimos un recorrido por las partes inundadas y visitando los observatorios donde sacamos una gran lista de aves acuáticas y de soto. Desde el propio aparcamiento vimos tórtola europea, garza imperial, papamoscas cerrojillo y fringílidos. Nos acercamos a ver las zonas encharcadas y observamos cigüeñuelas, zarapitines, combatientes, fumareles cariblanco y común, carretona, tarros blancos, ánsar, flamenco, archibebes, canastera, gaviota enana, moritos, y un sinfín de especies. Esta fue una de las mejores partes de los Aiguamolls. Volvimos buscando el papamoscas collarino que se había citado en los días previos a nuestra llegada, pero no hubo suerte.

Estornino pinto (Sturnus vulgaris) llevando material al nido. SEO/BirdLife 2019
Garza imperial (Ardea purpurea) volando sobre los Aiguamolls. SEO/BirdLife 2019
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus).
Esta limícola se encontraba justo en periodo de incubación y vimos bastantes nidos. SEO/BirdLife 2019
Morito común (Plegadis falcinellus).
Los bandos de moritos nos pasaron muy cerca en algunos momentos. SEO/BirdLife 2019
Ánsar común (Anser anser) en vuelo. Ya tenían los pollos bastante crecidos. SEO/BirdLife 2019
Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) en vuelo de un lado a otro buscando alimento. SEO/BirdLife 2019
Archibebe común (Tringa totanus).
Buscando en las partes encharcadas junto a otras limícolas. SEO/BirdLife 2019
Canastera común (Glareola pratincola) volando para capturar insectos. SEO/BirdLife 2019
Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) con material para su plataforma flotante donde incubará su puesta. SEO/BirdLife 2019
Dos machos de tarro blanco (Tadorna tadorna) en vuelo. SEO/BirdLife 2019
Cigüeña blanca (Ciconia ciconia) buscando alimento en las praderas. SEO/BirdLife 2019
Varias aves juntas. Cigüeñuela (Himantopus himantopus) centro  abajo pequeña; moritos (Plegadis falcinellus) entre la vegetación y de plumaje oscuro; garceta grande (Ardea alba) izquierda con pico naranja y flamencos (Phoenicopterus roseus). SEO/BirdLife 2019
Comimos en el propio aparcamiento y tuvimos que darnos prisa a causa de la meteorología.
La visita programada para la tarde fue en la playa donde aumentamos un poco más la lista. Nos sorprendió gratamente comprobar que se habían tomado medidas y labores de protección a favor del chorlitejo patinegro ave del año 2019 por SEO/BirdLife y durante el periodo de cría rodean una gran parte de la playa para evitar que la gente transite causando molestias. En la playa vimos correlimos tridáctilos, ostreros y otras aves se congregaban en las desembocaduras. A falta de viento de levante las marinas no se dejaron ver con toda la facilidad que esperábamos pero aun así quedaba la segunda opción cerca del Cabo de Creus.

Localizamos una hembra de colirrojo real, además de perdices, verderones, pardillos y curruca cabecinegra entre el matorral que hay en el entorno mientras divisamos varios grupos de marinas alimentándose en el mar a gran distancia. A pesar de estar lejos pudimos ver que se trataban de bandos de alcas y pardelas mediterráneas.

Con el sol cayendo volvimos al hotel y volvimos a probar la salida para el avetoro. En esta ocasión no vimos la nutria pero si pudimos localizar un rascón y dar con un escondido carricerín común.

Carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus) al ocaso entre la vegetación. SEO/BirdLife 2019

Al día siguiente pusimos dirección hacia Tremp con las maletas. Antes de irnos quisimos comprobar la zona de cernícalos patirrojos y... ¡¡Voilà!! Allí estaba, un grupo de unos 10 – 12 individuos de machos y hembras de varias edades que nos permitió disfrutar al máximo de esta rapaz en paso. Además, en el mismo enclave observamos carracas incluyendo su acrobático vuelo.

Dos hembras de cernícalo patirrojo (Falco vespertinus) cazando en los campos. SEO/BirdLife 2019
Macho adulto de cernícalo patirrojo (Falco vespertinus) volando. SEO/BirdLife 2019
Retomamos el camino pero el mal tiempo hizo que ejecutáramos un plan alternativo por la campiña de Lleida antes de entrar en el Prepirineo. Los sisones, alcotanes y carracas (además de calandrias, alcaravanes, aguilucho cenizo) hicieron mucho más ameno el almuerzo que fue entre pequeños chubascos que fuimos esquivando.

Carraca europea (Coracias garrulus) levantando el vuelo. SEO/BirdLife 2019
El sábado amaneció soleado. Desayunamos a la misma hora y salimos con puntualidad en dirección al territorio del enorme quebrantahuesos. Desde lejos pudimos localizar el muladar con los telescopios, y aunque estaban muy lejos, dimos con los 4 buitres (leonado, negro, quebrantahuesos y alimoche). A continuación hicimos varias caminatas por allí. Subimos hasta el collado, donde cría el mirlo capiblanco que oímos, buscamos y vimos. Durante la subida bastantes forestales como garrapinos, capuchinos, pinzón, montesino, verderón serrano, charlo, reyezuelos, acentor, chochín, etc. Arriba ya dimos con los mirlos capiblancos pero también collalbas, alondras, colirrojos y siempre pasando sobre nosotros cuervos y buitres, tanto negros y leonados como quebrantahuesos. La subida fue también un éxito por las vistas y la variedad de aves.

Buitre negro (Aegypius monachus) sobre volando la sierra. SEO/BirdLife 2019
Chova piquirroja (Phyrrocorax phyrrocorax) sobrevolando por encima de nosotros. SEO/BirdLife 2019
Adulto de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) en la zona del muladar. SEO/BirdLife 2019
Adulto de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) sobrevolando una zona habitual de quebraderos de huesos. SEO/BirdLife 2019
Macho de mirlo capiblanco (Turdus torquatus) cantando sobre la copa de un pino. SEO/BirdLife 2019

El último día lo pasamos en Congosto de Collegats, donde hicimos una ruta de unas dos horas y media más o menos por la antigua carretera y transcurre junto al caudaloso río Noguera-Pallaresa. Allí además de rupícolas y aves de soto también pudimos ver mirlo acuático europeo y lavandera cascadeña.

Participantes observando los quebrantahuesos pasar. SEO/BirdLife 2019
Bajada del collado donde cantaban los mirlos capiblancos SEO/BirdLife 2019
Después de mucha carretera y varias paradas de repostaje el recuento de aves fue estupendo, un total de 168 especies de aves vistas, casi la mitad de las aves de la Península (sin contar rarezas) algunas tan interesantes como el quebrantahuesos, los mirlos capiblancos o los cernícalos patirrojos. Un fantástico viaje con grandes observaciones y fantásticas personas que hicieron que la excursión saliese perfecta.

¡¡Hasta pronto!!


lunes, 8 de abril de 2019

Rapaces y esteparias (Madrid)

¡¡Hola de nuevo!!

El segundo fin de semana tuvimos la suerte de guiar una excursión por Madrid en busca de rapaces y esteparias con SEO/BirdLife en compañía de Gonzalo Monedero. Con buenas observaciones (que no fotos) de al menos 12 rapaces distintas, entre las que se encontraba el gran águila imperial ibérica, y  4 de las grandes esteparias, avutarda, realizando la rueda, sisón, alcaraván y ganga ortega.

Paisaje observado durante la excursión.
Después de una semanita de lluvias amanecía nublado en la capital. Desde el punto de encuentro en Madrid hasta la ZEPA de los Pinares y Encinares del Alberche y el Cofio estuvimos viendo el cielo con ciertos claros. La primera parada fue el primillar de Navas del Rey, un lugar excepcional para empezar con un café y ganas de pajarear.

Comenzada la ruta las cogujadas montesinas salieron a saludarnos, a darnos la bienvenida igual que muchas otras aves, algunas recién llegadas del continente africano como las golondrinas comunes. El objetivo era no perder de vista el cielo en busca de las rapaces que dan valor a la ZEPA. Así no tardamos en ver a los cernícalos primillas, todavía jugando a entrar y salir del primillar, sus vecinas las grajillas y los estorninos negros pusieron la nota interesante a la observación, no por se aves difíciles de observar sino porque fueron las aves del dato curioso. El estornino por sus impresionantes vocalizaciones sobre imitación y la grajilla por su inteligencia para resolver problemas y por el atractivo de su iris azulado.

El grupo observando el espectacular vuelo de las rapaces
Dejando atrás el primillar y con la mirada en el cielo las grandes rapaces comenzaron a hacer su aparición estelar. Los primeros en llegar fueron los milanos reales, jugando contra el viento, manejando los cambios de altura y dirección con su ágil cola triangular. Los siguiente fueron los grande buitres. Solemnes y decididos buitres negros y leonados cicleaban sobre nuestras cabezas, tratando de coger una de las pocas corrientes térmicas de este día tan frío. Entre tantos metros de envergadura se coló una de las estrellas de la excursión, la cigüeña negra. Una suerte poder ver a esta zancuda de escasa población madrileña reproductora, aunque no sorprendió verla, pues se la esperaba, ya que esta ZEPA es uno de los lugares de nuestro territorio donde cría.

Tras las grandes aves emblemáticas del lugar, llegaron las subsaharianas. Como si de un espectáculo de cetrería se tratase águilas calzadas y milanos negros sobrevolaron el grupo a escasos metros de altura, quizás siete u ocho para disfrute de los asistentes. Todo un espectáculo visual complementado con el sonido de alondras totovías, collalbas grises en pleno paso migratorio o incluso carboneros y herrerillos.

Tras una o dos horas disfrutando de los habitantes del bosque mediterráneo llegamos al punto que queríamos, el lugar en el que en otras ocasiones nos habíamos topado con el gran duque, el búho real. Sin embargo en esta ocasión faltó a su cita. A pesar de ello no llegamos en vano. Una pareja de críalos estaba tratando de timar a un bando de urracas distraídas. Pudimos ver el juego de distracción del macho para atraer a las vigilantes urracas y que así la hembra pudiese colocar el huevo sobre su nido. Tras este espectáculo pusimos rumbo de vuelta al autobús para poder visitar el siguiente punto, el territorio del águila imperial ibérica.

Momento de críalos vs urracas
A bastante altura y a unos 20 minutos del primillar dejamos el bus para asomarnos a un valle de pinos y encinas donde lo único que se observaba eran enormes pies arbóreos y grandes superficies forestales. Sobre ellas decenas de buitres negros y leonados, quizás cogiendo la última térmica del día, pues poco a poco se iba cubriendo más y más. Con la amenaza de la lluvia los numerosos y escandalosos bandos de rabilargos que podían oler el petricor ponen pies en polvorosa y nos dejan ver sus largas colar azules en forma de estela dejada al volar.

De pronto en el horizonte y volando sobre unos grandes pinos aparecen 4 ejemplares de águila imperial ibérica, el gran objetivo de la mañana. Dos pajizos (juveniles) y dos adultos, estos últimos realizando vuelos conjuntos. Tras unos minutos volando juntos cada uno de los cuatro puso rumbo distinto. Uno de lo adultos nos pasó justo por encima, haciendo sombra sobre nosotros y pasando entre los pausados buitres. De esta forma todos pudimos apreciar la gran diferencia que existe entre buitres y águilas.

Con el cielo y nuestros estómagos tronando pusimos rumbo al embalse de Picadas para comer en una de sus áreas recreativas. Normalmente estaría lleno de gente que viene el domingo a comer, pero afortunadamente el "mal tiempo" nos dejó estar tranquilos y apreciar la gran población de aviones comunes y roqueros que hay junto al merendero. En el soto del Cofio la curruca capirotada y el chochín ponen la nota y la banda sonora con sus cantos, mientras el color lo da la lavandera cascadeña en el río.

Tras la comida pusimos rumbo a la otra punta de la Comunidad de Madrid. Un viaje de 1 hora para atravesar toda la provincia y llegar a los leks de avutardas y sisones que gobiernan en el este madrileño. Nada mas llegar ya vimos los grandes machos haciendo la rueda, contamos hasta 10 en un momento junto a muchas hembras que pareció que no les importaba mucho el esfuerzo de sus compañeros. Fue estupendo ver este espectáculo del mes de abril en el que los machos dan la vuelta a su plumaje para demostrar su aptitud a las hembras.

Ambiente de pseudo-estepas en el este madrileño. 
Entre tantos amoríos la lluvia estaba al caer, y nunca mejor dicho. Las cogujadas comunes se dejaron ver y de esa forma pudimos compararlas con las montesinas de por la mañana. Fue impresionante también el despliegue que hacían dos machos de aguilucho pálido y cenizo mostrando sus puntas negras y sus colores grisáceos. Una pareja de aguiluchos laguneros que campeaban a ras del cereal hizo que hiciésemos pleno de aguiluchos. En uno de sus vuelos en busca de merienda, unas asustadas gangas ortegas levantaron el vuelo revoloteando y cayendo al suelo de nuevo. El revuelo primaveral y el provocado por la lluvia no hacía más que provocar que las avutardas fueran de un lado para otro, buscando hembras o machos y buscando los mejores puntos para exhibirse.

Entre tanto ajetreo una pareja de sisones sobrevoló el lek (zona de exhibición) de las avutardas. Fue una suerte poder ver a estas escasas aves cada vez más difíciles de localizar, sus poblaciones en España están desapareciendo a una velocidad inimaginable, por lo que nos consideramos muy afortunados de poder ver una de las pocas parejas que tratarán un año más de darle un empujón a la especie.

Observando la rueda de las avutardas.
A pesar de la lluvia, la gran lista de aves vistas hasta el momento no hacía más que aumentar, un bando de avefrías sobrevuela la zona haciendo acrobacias muy parecidas a las nupciales, por lo que nos imaginamos que podían criar en esta otra ZEPA. Aunque sin duda el protagonista de la tarde y del chaparrón fue el alcaraván. Una pareja de esta críptica especie comía ajena a la lluvia y a los ornitólogos que los observaban. Esta es también una más de las esteparias amenazadas y que tanto están desapareciendo, sin embargo tuvimos la suerte de ver de cerca una parejita.

Momento alcarván ¡¡Gracias a Miguel del Equipo Alcaraván!!
Ya mojados y divisando el calentito bus al final del camino un chorlitejo chico y un par de ánades azulones hacían aparición en una balsa de agua al final del camino. Entre la vegetación que la rodeaba una empapada collalba gris resistía el chaparrón con algo de dignidad pensando en la calurosa tierra africana que abandonó hace unas semanas.

Una vez en el bus el recuento de aves fue estupendo, un total de 73 especies de aves vistas en dos ZEPAs madrileñas muy importantes, la de las grandes rapaces y la de las amenazadas esteparias. Un buen número para un día algo gris pero lleno de grandes momentos, risas y como no, aves.

Ecosistema cerealista donde se observaron las esteparias.

jueves, 21 de marzo de 2019

Birding Monfragüe y Arrocampo

¡¡Hola de nuevo!!

El segundo fin de semana de marzo (09 y 10) acudimos con una excursión ornitológica de Blue Nature al Parque Nacional de Monfragüe y el embalse de Arrocampo. Fue un fin de semana excepcional con un grupo magnífico que disfrutó de más de 100 especies observadas. Entre ellas buitres, águilas, garzas, halcones, golondrinas e incluso el esquivo avetoro.

Buitre leonado (Gyps fulvus) y buitre negro (Aegypius monachus) en una disputa por un posadero -
Griffon vulture and cinereous vulture contesting for the perch
Salimos de Madrid el sábado con parada en Navalmoral de la Mata donde nos pasó una pareja de cernícalo primillas, quizás los primeros migradores. Para muchos fueron los primeros del año. A pesar de ser un ave pequeña se veían gigantescos volando entre los aviones comunes, los cuales ya estaban totalmente atareados con sus nidos. Los verdecillos, las tórtolas turcas y los gorriones hicieron la primera parada amena.

Tras la parada entramos en el grandioso Monfragüe. Atravesando fincas de encinas y alcornoques gigantes llegamos al primer punto, el lugar donde se veía el nido del águila imperial. Desde una distancia prudencial y sin molestar a las aves pudimos ver cómo la hembra estaba en el nido mientras el macho se pavonea por los alrededores marcando el límite de su territorio. Mientras esperábamos pinzones, verderones, jilgueros y herrerillos ponían la nota de un concierto primaveral que no podía ser mejor. Entre tanto sonido, canto y reclamo un ligero tamborileo resuena en una madera cercana, es una pareja de pico menor, a escasos 20 metros el macho nos deleitó con su nuca rojiza.

Águila imperial ibérica (Aquila adalberti) - Spanish imperial eagle
Tras tantas especies fuimos al primer mirados, la Portilla del Tietar. Desde allí buitres, águilas imperiales e incluso la primera culebrera europea que veíamos este año. Entre tantos metros de envergadura unos diminutos y ágiles voladores revuelan el cortado. Son las primeras golondrinas dáuricas mostrando su obispillo naranja.

La primera culebrera europea del año (Circaetus gallicus) - The 1st short-toed snake eagle of the year
Los siguientes miradores fueron el de la Báscula, la Higuerilla y el de la Malavuelta donde buscamos a la majestuosa águila perdicera sin éxito. Eso si, los alimoches estaban empezando a emparejarse. En la presa que atraviesa el río aviones comunes, golondrinas comunes, aviones roqueros se hacen con las grandes masas de mosquitos que ya comienzan a molestar a los ambiciosos observadores de aves.

Pareja de alimoche común (Neophron percnopterus) - Egyptian vulture couple
Por la tarde, después de comer hicimos una ruta hasta el cerro Gimio donde arrendajos, picogordos, tarabillas europeas, zorzales charlos y currucas rabilargas. Arriba pudimos observar buitres negros y leonados, algunos con riñas por los posaderos con mejores vistas. De vuelta al hotel hicimos una parada en el Salto del Gitano para ver el atardecer y ver algunas especies que no habíamos visto, como la cigüeña negra, aunque al día siguiente acudiríamos con la luz del día.

Buitre negro (Aegypius monachus) descansando sobre una roca - Cinereous vulture resting in a rock
Amanece en el emblemático peñón de Monfragüe, el halcón peregrino, los cuervos vociferando, escribanos montesinos y un grupo musical formado por roqueros solitarios, colirrojos tizones y chochines despertaban el día. La cigüeña negra mostraba bastante actividad, llegamos a ver incluso dos parejas ambas cogiendo material para el nido, bajando a la ladera de enfrente y trayendo ramas y vegetación para acumular en la plataforma del año pasado. Contrasta mucho ver cómo mientras unos empiezan a construir su nido, otros, como es el caso del buitre leonado, dan de comer a las primeras generaciones de este 2019 con todo el cariño que pueden tener estas carroñeras.

Cigueña negra (Ciconia nigra) sobre el nido de este año - Black stork over the year´s nest
Roquero solitario (Monticola solitarius) - Blue rock thrush
Lavandera blanca (Motacilla alba) - White wagtail
Chochín común (Troglodytes troglodytes) - Northern wren
Macho de pardillo común (Linaria cannabina) - Common linnet male
Carbonero común (Parus major) - Great tit
Tras una buena mañana en el Salto, hicimos la subida al castillo de Monfragüe donde vimos varias culebras viperinas, alondras totovías cantando su típica melodía, lavanderas blancas, buitres negros, leonados, arrendajos, currucas capirotadas y más escribanos montesinos así como currucas cabecinegras.

Alondra totovía (Lullula arborea) - Woodlark
Buitre leonado (Gyps fulvus) - Griffon vulture
Golondrina común (Hirundo rustica) - Barn swallow
Despidiéndonos del gran parque nacional, ponemos rumbo a Saucedilla para visitar el embalse de Arrocampo. Buscamos los martinetes que suelen dormir en un árbol cerca del aparcamiento, pero según nos contaron los fotógrafos de los días previos habían estado acercándose demasiado y provocaron que los martinetes fueran cogiendo desconfianza por el lugar. Por ello nosotros siempre tenemos en cuenta las distancias para evitar molestias a las aves.

En Arrocampo pudimos ver el elanio rondando los campos de alrededor, cigüeñas blancas campando en busca del almuerzo, alcaudones reales defendiéndose de las urracas y los milanos negros pasaron volando en dirección norte para ocupar su zonas de cría. Encima del agua, la silueta de dos rapaces bailando tintinea con el viento, son dos aguiluchos laguneros en pleno cortejo, haciendo picados imposibles.

Elanio común (Elanus caeruleus) - Black-winged kite
Cigüeña blanca (Cinonia ciconia) y la iglesia de Saucedilla - White storck and the Saucedilla church
Urraca común (Pica pica) - Eurasian magpie
Milano negro (Milvus migrans) - Black kite
Hembra de aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus) - Marsh harrier female
El embalse nos mostró todas sus caras, mientras los buitrones nos martilleaban con su canto y sus vuelos, los cernícalos comunes buscan algo que merendar para poder pasar la noche con el estómago lleno. En el agua los zampullines no paran, sus gritillos, sus chapoteos

Hembra de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) - Common kestrel female
Zampullin común (Tachybaptus ruficollis) - Little grebe
Lo mejor es que, con esfuerzo y perseverancia logramos ver todas las garzas de Europa:
  • empezamos con el pequeño avetorillo que nos pasó volando varias veces por delante e incluso resonaba entre la vegetación del embalse; 
  • la garza real pescando cerca del observatorio 1; 
  • las garcillas bueyeras persiguiendo el ganado en los pastizales cercanos; 
  • la garcilla cangrejera la localizó Rosa, mostrándose frente al observatorio 3 sobre el muro que atraviesa el embalse;
  • vimos hasta tres ejemplares de garceta grande en la orilla y entre la vegetación;
  • además vimos las primeras garzas imperiales del año, sobre volando y descansando en el embalse;
  • las garcetas comunes fueron habituales sobre todo al caer la noche cuando se acercaron al dormidero;
  • los martinetes que buscamos al principio, con las últimas horas de luz fueron apareciendo;
  • esperamos a que cayera la noche para poder encontrar al avetoro y no solo lo logramos que pudimos ver deos ejemplares perfectamente, incluso volaron frente a nosotros para volver a situarse frente al grupo.
Garceta grande (Ardea alba) - Great white egret
Garza real (Ardea cinerea) - Grey heron
Garza imperial (Ardea purpurea) volando - Purple heron flying
Foto testimonial de la garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) - Testimonial photo of a squacco heron
Avetoro común (Botaurus stellaris) - Eurasian bittern
Fue una manera fantástica de acabar el fin de semana. Aunque justo antes calamones, pechiazules, buitrones e incluso un morito y una espátula nos hicieron la espera del avetoro mucho más amena.

Calamón común (Porphyrio porphyrio) - Purple swamphen

¡Hasta pronto!

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita los mejores destinos ornitológicos de la Comunidad de Madrid y del resto de la península ibérica.

España es uno de los mejores destinos ornitológicos de Europa gracias a su gran diversidad de ecosistemas y hábitats, así como por tener un clima templado con temperaturas más o menos suaves a lo largo del año. Además España es la autopista de miles de aves que migran del viejo continente a África y viceversa, por lo que la diversidad de aves y los espectáculos migratorios son únicos. Además alberga especies tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

En Blue Nature te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes de España. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales, por lo que, si te gustan las aves, no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. Echa un vistazo aquí: Blue Nature web

También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta que se ajusta a tus demandas con nuestra sección: "A la carta".